Hacía tiempu que queríamos conocer La Laguna de las
Verdes, pues yendo por la carretera de Babia, siempre veíamos
el letreru, en una primera intentona de simplemente conocer el pueblu
de Torre de Babia, nos cayo tal trompa de agua, que pasaba el tiempu
y nun había manera de dir hasta allí, pero por fin
nos hemos decidido y aquí en pleno agosto estamos en tierras
leonesas para conocer este lugar.
(Visitando la iglesia de Torre de Babia)
(Comenzando la ruta)
Comenzamos la ruta con un día de sol esplendidu,
el pueblu tiene restos de una torre de defensa y un edificiu que
nos llamó mucho la atención, más tarde nos
enteraríamos que era la casa del mayoral existente en Torre
de Babia, la ruta sigue toda ella a través de una pista (excesivamente
ancha), nos asombraba lo verde que estaba el paisaje, precisamente
en esta zona y en pleno agosto.
(Un paisaje sorprendente, ¿no?)
La pista sigue su camino hasta llegar a la majada
de Las Verdes, allí me encontraría con un gran amigo,
(en otras ocasiones no son tan amigos), el perru cuidador de ovejas,
vacas y demás por excelencia.
(Llegando a la majada)
(Aquí mi “gran amigo”)
Que nadie se asuste, me encantan los perros y para
una vez que un mastin viene hacía mi sin gruñir, me
encantó saludalu, lo cual una vez saludaos él se retiro
de nuevo a la sombra (claro que les ovejes nun andaben por allí,
sino creo que nun sería tan amable), pasada la majada nos
encontramos con unos meandros, aquí nos cabreamos un poco
porque llegaba un grupu que nun facia na más que dar voces,
la verdad hay gente pa to, pero al final llegamos a la laguna y
su aspecto era el que su nombre indica.
(Bonitos meandros ¿no?) (La imagen lo dice todo)
Comimos el bocata desde un alto, contemplando la
laguna, así como el Montihuero allí presente, éste
nos queda para otra vez, el empezar las rutas tarde y con el calor
que hacía no nos animó a hacer cumbre, aunque si observarlo
y estudiarlo para una posible subida a la cumbre, después
decidimos ca mbiar de ruta haciendo la vuelta un poco más
larga, bajaríamos hacía el nacimiento de Fonfría
(nunca mejor dicho), el agua estaba friísima, subiríamos
hasta otra majada y bajaríamos por la pista existente de
nuevo hacía el pueblu.
(El Montihuero protegiendo la laguna)
(Refrescando un poco los pies, uf que fría)
A la vuelta nos encontraríamos con una pequeña cascada,
donde nos refrescaríamos un poco del calor sufrido durante
todo el día, la ruta no tiene ningún problema, lo
único que con calor se hace pesada, pero el paisaje en un
mes de agosto y en tierras leonesas nos sorprendió bastante.
(Sorprendente paisaje en agosto)
(Cuetu
y Laguna de Arbas)
(9/08/2009)
Hacía tiempo que yo quería ir a Leitariegos pa subir
al Cuetu Arbas y conocer su Laguna, pero les distintes rutes que
tenemos en el tinteru paez que nunca nos dejaban huecu pa una que
parecía era pequeña, pero de esti verano decidí
que nun pasaría, ya que aunque la ruta en sí no es
muy larga el llegar hasta la salida desde nuestro lugar de residencia
nos lleva un buen cachu, es decir, casi más la aproximación
que la ruta.
(Leitariegos al fondo)
Llegamos a Leitariegos y la verdad que la niebla
no nos animaba mucho, ya que estaba bastante metia en el pueblu
y al bajar del coche hacía algo de frescuco, pero decidimos
dir a tomar el cafetín allí mismo en el pueblu de
Leitariegos y después ya decidiríamos que facer.
(Mirando les pistes de sky) (La laguna entre la niebla)
Tomamos en dirección a la Laguna y poco
antes de llegar nos encontramos con el área recreativa y
nos dispusimos a comer, ya que entre el café y el viaje la
hora del bocata se nos echo encima y como la niebla aún persistía,
asi hacíamos tiempo pa ver si por fin despejaba.
(La Laguna desaparecia bajo la niebla)
(Al fin vemos la Laguna) (¿Qué forma tiene?)
Después de tar un ratu alrededor de la Laguna,
sacando como siempre un montón de fotos, ya que el lugar
da para ello, la verdad que aunque el viaje es largo, merece la
pena ir hasta Leitariegos aunque solo sea pa conocer la Laguna,
una vez que parecía que la niebla iba marchando, nos animamos
a subir hasta el Cuetu, yera una pena tenelu tan cerca y nun poder
subir, el camín ta bien difiniu y la niebla cada vez parecía
que marchaba más aprisa.
(En la cumbre con buen sol) (Laguna de Arbas y Leitariegos)
Por fin hicimos cumbre en el Cuetu Arbas y nuestro
amigo Lorenzo, nos acompañó un buen ratu, pa que pudiéramos
desde lo alto ver todo el paisaje que pudieran alcanzar nuestros
ojos, ya pa Asturias, ya pa León, la ruta aunque corta merece
la pena facela y sobre todo si en el alto esta todo despejao.
(Un gran paseo por Somiedo)
(2/08/2009)
Estamos en Agosto el día uno amaneció
feísimo y durante todo el día no paró de llover,
parecía como si nunca lo hubiera hecho, pero nosotros para
el día siguiente teníamos prepara excursión
a Somiedo con los otros componentes de “La Cuadrillacamina”,
así que ni cortos ni perezosos quedamos en Veigas y después
ya veriamos que hacer.
(La Mesa nos recibe con mucha borrina)
Empezamos la ruta con Lorenzo como protagonista,
pero la borrina haciendo de boina en les altures, parecía
que nun nos diba a dejar disfrutar del Puerto de la Mesa como era
nuestra intención, la Foz de los Arroxos la subimos sin ningún
problema y deleitándonos en el paisaje, pero… como
siempre al llegar a la Mesa nos recibe con una inmensa neblina que
no tenía visos de marchar.
(Buscando el camin entre la borrina)
La niebla no nos hizo desistir y después
de dar cuenta de nuestro bocata, nos encaminamos en dirección
al Puertu de San Lorenzo, ye to pista y nun había problema
de perdese, antes nos pararíamos con nuestros amigos los
caballos y después de charrar con un ganaeru del lugar nos
dirigimos hacia la braña de Fonfria.
(Esta fuente ta xela, de ahí el nombre de Fonfría)
Después de este pequeño desvio, nos
volvimos a la pista principal y nos encaminamos, ya con menos niebla
hacía las Morteras de Saliencia y de allí en dirección
a otres brañes, la borrina de nuevo nos hace desistir de
subir y nos encaminamos hacía la braña de Arbeyales.
(Descanso en las Morteras de Saliencia) (¡Vaya nubarrones!) (Braña de los Arbeyales)
En la braña de los Arbeyales, nos encontraríamos
con Maxi el Patillas, como es conociu en Arbeyales, el cual reconoció
a Félix de otra excursión realizada a la braña
de la Corra en compañía de Alfonso y Angel, el señor
se puso muy contentu y bajamos con él hacía el pueblo
pasándolo en grande, una compañía excelente
para colofón de fin de ruta, desde aquí le damos las
gracias por el buen ratu que pasamos con él y de toes les
coses que nos conto.
(Con Maxi en la Güergola de Arbeyales)
(Asemeya de recuerdu pa nuestru acompañante)
Hay rutes que además de to lo que viste,
muches veces el tratu con les persones del lugar, nos gratifican
y nos aumentan nuestros conocimientos de los lugares por donde pasamos,
muchas gracias a Maxi El Patillas, como él nos dijo que lu
conocían en el lugar, un señor curtiu en muches coses
de la vida.
(El Sella en Familia )
(19/07/2009)
Siguen nuestras actividades familiares, esta vez le correspondió
la Sella, nuestro sobrino Javi nos animó para que todos o
gran parte de la familia bajásemos el Sella, un poco de miedo
y un no sé, pero al final se puso manos a la obra y para
el día 19 de julio ya tenía preparada la bajada desde
Las Rozas a Toraño, unos 12 kms, y un total de ocho embarcaciones,
no pudo ser que todos puedieran bajar. Esperamos que para la próxima
vez, sí.
(El equipo al completo)
Llegamos a las Rozas antes de los previsto, Félix
nos dijo una hora y era a otra, pero bueno entretanto nos fuimos
a tomar un cafetín y echar nervios fuera con nuestras impresiones
y noticias de días sin vernos, luego llegaría el momento
de coger el salvavidas, el bidón con el bocata y los remos,
también nos dieron una pequeña clase práctica
para saber llevar un poco la canoa.
(La peque del grupo en cabeza)
Entramos en el río con mucha bulla y muchos
nervios, pero poco a poco fuimos cogiendo el tranquillo y todos
a pasalo bomba, unos a metese en el río, otros a sacar fotos
y video y tamien como ¡no!, intentar llegar los primeros,
algunos ya tenían experiencia y se les daba bastante bien,
otros no tanto pero íbamos con mucha alegría de estar
16 miembros de la familia haciendo la actividad.
(Muy contentu después de pasar un rabión) (El organizador felicisimu)
Javi nos había dicho que existía
un sitiu donde parar pa tomar unes sidres, llego un momento que
todos le preguntábamos que donde estaba esi lugar, que nos
había mentio pa que nun y diéramos la vara, pero él
nos contesta –esperai un poco y ya veréis que nun digo
mentires, la verdad que en una especie de pequeña playa vimos
como muchas canoas aparcaban y para allí fuimos nosotros,
había que descansar un poco, tomar unes sidrines (nun había
peligro de control), y después el bocata.
(En busca de la sidra prometia) (Todos juntos a comer el bocata)
La experiencia fue maravillosa, la organización
por parte de nuestro gran sobrino también y en espera de
la próxima actividad conjunta, después de que nos
recogieran y darnos una ducha nos pusimos guapos y nos fuimos de
espicha hasta un llagar el Cangas de Onís, una forma bastante
habitual de acabar nuestras reuniones familiares.