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Viajes y Rincones

Faro del Caballo y +

Cantabria, 7/2017

JFCamina, 11/2017

Faro del Caballo y +

Un espectacular paseo por los acantilados del monte Buciero y decenso a sus pies, además de una extra para visitar la Cueva del Valle en Resines.

Mapas I.G.N.: 36 “Catro Urdiales" (Para Faro del Caballo) y 60 "Valmaseda" (Para visita a la Cueva del Valle en Resines)

Inicio: Barrio de Santañuca - Santoña - Cantabria

Objetivo: Faro del Caballo - Monte Buciero - Santoña - Cantabria

Recorrido: Santoña - Barrio de Santañuca (Pto.1) - Fuerte de San Martín (Pto.2) - Punta del Fraile (Pto.3) - Desvio hacia escaleras Faro del Caballo (Pto.4) - Escaleras Faro del Caballo (Pto.5) - Faro del Caballo (Pto.6) - Ascensión al punto 5 - Baterias San Felipe (Pto.7) - Regreso sobre nuestros pasos a Santoña - Barrio de Santañuca (Pto.1).

Desnivel: ± 400 mts. de ascenso y otros tanto de descenso.

Distancia: ± 12 kms ( ± 6 kms Ida y 6 kms Vuelta)

Tiempo: ± 3 ( ± 1,5 Ascenso y 1,5 Vuelta)

Terreno: Pistas y bajada - subida de escaleras.

Señalización: Si.

 

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Hace poco más de un cuarto de siglo que nos arrimamos a los acantilados del monte Buciero (Santoña) y en especial a su solitario Faro del Caballo desde el mar, en cómodo paseo en barco (el cual hoy en día se mantiene). Realmente fue una bonita experiencia Familiar que nos dejó muy buenos recuerdos y bonitas fotos personales. Con el paso del tiempo, en las redes sociales, empezamos a observar varias fotografías de una ruta terrestre hacia el Faro del Caballo, a través del monte, con una fuerte bajada escalonada hasta el mismo, casi ochocientos peldaños, lo que nos atrajo mucho. No quedó otra que estudiarla un poco y prepararla para cuando nos viniera bien, en una ida o vuelta a los Pirineos, como así fue.

El día "D" del Faro del Caballo llegó, también en otro Julio, pero 26 años después, en nuestro tránsito hacia los Valles Occidentales de los Pirineos. Un parada de dos días en Laredo y una jornada entre nubes y claros, era el momento de hacerlo caminando desde el interior. Aparcamos el coche en el barrio de Santoñuca (Santoña - Cantabria), en los alrededores de la Iglesia de Nuestra Señora de la Virgen del Puerto (S. XII – XIII),  y vamos en busca del paseo marítimo para, con rumbo Occidental, buscar la base del Fuerte de San Martín donde encontraremos un panel explicativo del recorrido en torno al monte Buciero.

(Iglesia Virgen del Puerto - Santoña - Cantabria - Inicio de nuestra ruta / Punto 1 del Mapa)

(Atrás dejamos la urbana Santoña y por su paseo marítimo vamos en busca del Fuerte de San Martín)

(Fuente de San Martín y al fondo, a la izquierda, en monte Buciero)

Entre varias opciones, hasta cinco. La primera “Faros y Acantilados”,el recorrido que se nos plantea es más largo que el que nosotros pensamos realizar, pues nos proponen una interesante circular al monte Buciero pasando por el Fuerte y baterías de San Martín, Faro del Caballo, Faro del Pescador, Playa de Berria, Carcel del Dueso, Fuerte del Mazo, entre otros puntos de interés más hasta cerrar el interesante circuito.  Unos 12 kilómetros y cuatro horas aventuraba el panel informativo, aunque nos parecen pocos, pues nosotros teníamos otra información de que resultaban alguno más. Nosotros no vamos a ser tan ambiciosos y nos vamos a conformar con descender los casi 800 escalones hasta el pequeño y llamativo Faro del Caballo. Estimamos que unos cinco o seis kilómetros para la ida y otros tantos para la vuelta, pero medidos por nosotros. Como pensamos comer en el propio pueblo de Santoña no llevamos bocata, se trata de solo un recorrido mañanero, de unas tres horas, a la espera que las nubes se disiparan y por la tarde tuviéramos sesión de playa.

(Fuerte de San Martín - Santoña - Cantabria - Paneles de rutas / Punto 2 del Mapa)

(Una mirada hacia el Sur, hacia el paseo Marítimo de Santoña y a subir escaleras para alcanzar lo alto del fuerte)

(Ya hemos subido las escaleras que rodean al Fuerte San Martín y oteamos la ría de Treto y la bahía de Santoña)

Dejado atrás el fuerte de San Martín y comenzamos a rodear, al borde del mar, el monte Buciero. Tras unos metros, el camino cambia el asfalto por una traza pedrera sobre el acantilado cubierto de una gran masa forestal de encinas y robles. Camino ancho pero duro, muy irregular para el calzado que la gente llevaba. Varios carteles informativos nos van indicando que vamos por el buen camino, además de ponernos al día de bello entorno en el que nos encontramos. Muestra de esta afirmación son las excelente panorámicas que tenemos sobre la gran playa de Laredo y su puntal, además de la ría de Santoña (ría de Treto).

(Otra mirada hacia atrás, desde El Punta hacia la ría de Treto y los montes del Alto Asón)

(Como podéis observar las informaciones son contradictorias, así lo hacen notar algunos andariegos)

(Cuesta arrancar, la preciosa ría nos agarra con fuerza)

(Nos olvidamos del negro asfalto y ahora transitamos por camino de piedra dura)

(Bajo un precioso arco triunfal de verdisima arboleda al borde de los acantilados del monte Buciero)

(Un pequeño claro en el bosque y los acantilados se nos manifiestan en toda su verticalidad)

(Punta del Fraile - Ya en la ruta al Faro del Caballo / Punto 3 del Mapa)

(Da hasta un poco de miedo el mirar hacia los pies del Fraile)

Así llegamos a un primer detalle cercano sobre el agua, el esbelto peñasco conocido como  El Fraile. Da hasta miedo mirar para abajo, pues la caída es fuerte. Unas fotucas para el recuerdo y después a seguir, aunque pronto encontraremos la “Casa de Madera” pero no reparamos mucho, íbamos un tanto impacientes por enfrentarnos a los escalones, había ganas de llegar.Tras unos kilómetros caminando bajo la floresta llegamos a una señal que nos gira hacia el acantilado, pero con una severa advertencia, nos esperan 763 escalones para llegar al Faro del Caballo. Ya lo sabíamos, pese a ello no deja de sorprendernos.

(Como podeís observar la senda está muy concurrida y no solo por caminantes)

(No existen unos desniveles positivos fuertes, incluso toca bajar un poco)

(Desvio del monte Buciero hacia la bajada hacia el Faro Salto del Caballo / Punto 4 del Mapa)

Ya al borde del primer escalón el tema se pone muy inclinado, da un poco de vértigo, especialmente por la cantidad de gente que sube y baja. Menos mal que hay unos pasamanos de acero para asegurarse un poco, pero eso si tienes suerte de coger uno, pues con tanto gentío… Así, 1,2,3,4,…100, 200, 500, 700 y 763. Una foto y otr más, así un buen número tomamos, aunque resulta un poco complicado sacar las mismas con tanta gente subiendo y bajando. Sabíamos que era muy popular, pero...

(Inicio de los 766 escalones de bajada al Faro Salto del Caballo / Punto 5 del Mapa)

(Un desnivel considerable el que tenemos que descender, así que un buen agarre no viene nada mal)

(Estamos en verano y hay mucha gente con nuestra misma curiosidad, así resulta difícil sacar una foto limpia)

Poco a poco, sin prisa y con mucha paciencia, vamos descontando escalones y desnivel de descenso. ¿Cuántos metros de desnivel existe? Realmente no lo sabemos muy bien, pues en la estrechura del acantilado el GPS se volvió un poco loco y nos emborronó todo el track. Suponemos que unos trescientos metros o alguno más. En tiempo empleado no lo controlamos mucho, tal es así que para saciar nuestra curiosidad hemos tenido que mirar la información de las fotos. Por la “Exit” de las fotos sabemos que en superar el descenso de los escalones tardamos menos de 20 minutos y 15 para el ascenso, pero con muchas fotos y paradas para dejar el paso de la gente. La verdad que da un poco de miedo pensando que tienes que volver a subir, pero es un bonito reto. Lo que más nos sorprendió es la cantidad de gente tan variopinta que allí encontramos. Gente joven y mayor quejándose de igual manera. Niños que lloraban porque no podían más. Se apreciaba que la gente no estaba en muy buena forma. Además de lo mal equipada que iba. Fue una manera entretenida de bajar.

(-Venga Mary, que tú puedes, como si estuviemos descendiendo de un pico de esos escarpados)

(-Sí, pero sin pasamanos, en la montaña, salvo excepciones, no nos lo ponen tan fácil)

Según bajábamos íbamos intrigados de lo cuidados que estaban los escalones, pues en buen estado se encontraban la mayoría de los mismos. Ya en casa indagamos algo y nos enteramos que en el año 2013, presos del Centro Penitenciario El Dueso, dentro de programa Nácar (Naturaleza y Cárcel), los restauraron. Resulta curioso, pues parece que tambiñen fueron otros presos, los del Penal del Cuartel del Presidio de Santoña, quienes los construyeron allá por 1863.

(No tuvimos la paciencia de ir contando los escalones, estábamos más preocupado de no chocar con la gente)

(-Venga Mary que ya se ve el agua muy cerca)

Al final llegamos al pequeño faro casi suspendido sobre el mar, a unos 25 metros sobre él. Por suerte la gente que había eran más subiendo que bajando, así que pudimos disfrutar de él con cierta amplitud. No nos resistimos a subir al pequeño cubículo de la lámpara del Faro del Caballo y disfrutar por un momento. Justo en ese momento llegó el barco turístico en el que hace veintiséis años habíamos llegado hasta aquí por mar Mary, Felipe y J.Félix. Una bonita casualidad.

(-¡Llegamos, qué quince minutos más largos e inclinados!!!)

(Faro Salto del Caballo - Santoña - Cantabria / Punto 6 del Mapa)

(Para salvar los 25 metros hasta el agua, existen otro centenar de escalones más, pero eso es otra historia)

(Como tuvimos suerte de encontrarnos solos por unos minutos, nos subimos a lo alto del faro)

Tras bajarnos de lo más alto del faro, recapacitamos unos segundos y nos damos cuenta que algo faltaba. Efectivamente, cuando lo visitamos desde el mar contemplamos un edificio anexo, el del farero, ahora no está. Cuando llegamos a casa nos fuimos al álbum de las fotos de papel y constatamos nuestras sospechas, así era. Según parece, hacia 1993, cuando dejó de funcionar el faro se desmanteló el edificio que echábamos de menos. En la foto primera lo podéis observar claramente. Ahora, reducto de curiosos senderista, solo queda el  cilindro luminoso, pero sin farola guia de navegantes en esta costa cantábrica tan quebrada.

Saciada nuestra curiosidad andariega, solo queda deshacer toda la escalinata, es decir los 763 escalones, que no se sabe cuál es más complicado, si subirlos o bajarlos. A nosotros, la ascensión se nos dio un poco mejor que la bajada, aunque habrá opiniones.  Una vez arriba nos giramos a la izquierda y nos acercamos hasta los restos de las posiciones de la Batería de San Felipe. Una privilegiada atalaya que domina toda la bahía de Santoña-Laredo y la gran ría Treto y Escalante.

(-¡Ánimo chavales, que son solo 763 escalones!!!)

(Bateria San Felipe - Santoña - Cantabria / Punto 7 del Mapa)

(Desde la batería de San Felipe con la gran playa de Laredo al otro lado de la gran bahia)

Como no podía ser de otra manera, no me resití a grabar un pequeño video de la bajada, el cual creo que es mucho más expresivo que las propias fotografía. Alguna reprimenda me costó de parte de Mary, porque el terreno no era el más adecuado para distracciones, pero aquí está sin percances.

 

(Si tienes algún problema en la visualización pincha este enlace para una visualización directa)

Deshaciendo el camino hacia el guapo pueblo marinero de Santoña repasamos algunos puntos clave del recorrido, apuntando en el mapa cada uno de ellos. No tiene mucha dificultad, así que tampoco tiene gran valor, pero ya resulta deformación andariega, parece que sin un mapa no nos movemos, lo cual no está nada mal, una sana costumbre.  Aquí os queda nuestro recorrido sobre el mapa y los puntos de referencia mencionados.

(Nuestro recorrido al Faro Salto del Caballo - Santoña / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL’)

Buena comida en Santoña y después a dormir la siesta a la playa de Berria. Creo que no ha estado nada mal, ¿no?.  Al final no salió todo como queríamos, porque la tarde soleada se nos negó un poco y hubo que improvisar otra actividad, la cual bien podría ser la realizada la tarde anterior y que ahora nos dejamos un par de apuntes.

(Detalle de toda la gran bahía de Santoña desde Laredo con el monte Buciero y Faro del Caballo al fondo a la derecha)

Como complemento a esos momentos no muy luminosos para disfrutar de las finas arenas playeras del Mar Cantábrico la nuestra vecina Cantabria nos ofrece numerosas posibilidades, una de ellas es la de visitar alguna de sus numerosas cuevas visitables. Unas de pago y otras gratuitas, de estas últimas trataremos ahora a modo de propina andariega. Efectivamente, recordamos que hace una par de años  Mary conocía una (de sus andanzas con las chicas del cole) y sabía que me iba gustar. No andaba desencaminada y hasta la Cueva del Valle de Rasines (muy cerca de Laredo o Santoña, observar mapa de situación) nos fuimos con un look turístico-festivo.

(Mapa de Situación del pueblo de Resines donde se encuentra la Cueva del Valle)

Dejamos el coche en un pequeño parking habilitado para la visita y caminamos un kilómetro por ancha pista terrera. Abstenerse de llegar en coche hasta el final, no es muy aconsejable, además te perderías la visita a la mina “Constate” que forma parte de la “Ruta de las Minas y Caleros por Rasines: un paseo por explotaciones mineras de los Siglos XIX y XX”. Saciada nuestra curiosidad minera seguimos adelante hasta la entrada de la Cueva del Valle y nacimiento del río Silencio un gran mamut de la edad del hielo nos recibe. La verdad que su realismo intimida un poco.  

(Entrada al Parque Paleolítico de la Cueva del Valle)

Tras perder el miedo al mamut nos acercamos a él y sacamos unas cuantas fotos, la verdad que da mucho juego, además que el húmedo paraje donde se encuentra ubicado, le da un juego muy especial. Lo de la humedad es muy normal, pues no encontramos a lado del nacimiento del río Silencio el cual visitamos. Después para la cavidad, como una gran boca que nos tragará. Cantabria es un paraje muy rico en cuevas, unas habitadas por los hombres prehistóricos y otras solo de carácter geológico. Poco a poco, procuramos conocerlas casi todas. Esta del Valle no es muy grande, pero si libre y muy dada a la aventura. Un guapo rincón el que Mary me mostró para dar un paseín y estirar la tarde. En principio un servidor tenía un poco de recelo en adentrarse muy adentro, pero Mary como “veterana” me forzó a realizar el recorrido circular dentro de la cavidad. Como “sacrificado” por la causa no renuncié a tener mi foto ante una gran colada.

(Mary en el interior de la Cueva del Valle)

(Profundizando un poco, pero con mucho cuidado)

No nos extendemos mucho más, ya comentamos que serían solo un par de apuntes. Solo advertir la prudencia que se debe tener a la hora de visitar este tipo de parajes potencialmente peligrosos, toda la prudencia es poca, así que mucho cuidado.

Los que ya nos conocéis sabéis que vamos siempre tranquilos, ”despacito”,  sin prisas, por lo que ir hasta Echo (Aragón – Huesca) no nos iba llevar unas cuantas horas, sino un par de días, por lo menos. Nuestro dos días de transito en Laredo tocan a su fin, así que la próxima nos vemos entre ibones y marmotas, además de escarpadas montañas, por lo que…

 

¡Hasta pronto!

JFCamina

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.