Asturias

Huertos del Diablo

Las Ubiñas, 10/2011

JFCamina, 31/10/2011

 

Huertos del Diablo.

(Un guapo paseo por Las Ubiñas desde el Puerto Ventana)

Mapas ING: 077-IV "Torrestio" (1997) o "Las Ubiñas" de M. A. Adrados.

Inicio y fin : Alto del Puerto Ventana, Concejo de Teverga, Asturias.

Recorrido: Alto del Puerto Ventana (1587 m.a.) - Fuente de Braña Nueva (1585 m.a.) - Peñon Ventana (1605 m.a.) - Fin pista minera (1800 m.a.) - El Rebollosas (1927 m.a.) - Collá Socellares (1850 m.a.) - Collá del Melluque (2020 m.a.) - Huerto del Diablo Norte (2100 m.a.) - Entre Huertos del Diablo (2060 m.a.) - Huerto del Diablo Sur (2136 m.a.) - Vega Los Pozos (1995 m.a.) - Peña del Melluque (2064 m.a.) - Collá del Melluque (2020 m.a.) - Collá Socellares (1850 m.a.) - Peñon Ventana (1605 m.a.) - Fuente de Braña Nueva (1585 m.a.) - Alto del Puerto Ventana (1587 m.a.).

Distancia: ± 12,5 Kilómetros = Recorrido ± circular

Tiempos: 4 h. 40'= 3 h. + 1 h. 40'

Desnivel: 750 mts. de ascensos más su correspondiente descenso.

Terreno: Vereda montañera.

Señalizacion: No, solo algún jito.

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Siempre es un placer repetir ruta, en el espacio de una semana, igual es excesivo, pero el paraje, la climatología y, especialmente, la compañía lo justifican sobradamente. Desde el alto del puerto Ventana, en Babia y Teverga, León y Asturias, ascendemos primero al Rebollosas, después a los Huertos del Diablo, primero al Norte (el más vistoso) y más tarde al Sur, culminamos la jornada ascendiendo a la Peña del Melluque, creo que sobran las razones para, a los siete días, volver a realizar el recorrido, más si la compañía es selecta.

(Puerto Ventana, Concejo de Teverga, Asturias, ± 0,0 K / 1587 m.a. / 11:00 h.)

El martes, 04/10/2011, habíamos previsto subir, ¡al fín!, a los Huertos del Diablo en compañía del compañero Alfonso, a última hora se calló de la lista pero como Mary y un servidor teníamos ganas de conocerlos decidimos realizar la excursión sin su compañía, otro día la realizaríamos con él. Siete día después al compañero no se le olvidó lo que había quedado pendiente y propuso hacerla, no le había dicho nada, así que ahora junto con Angel y Manolo volví a los Huertos del Diablo, esta es la historia de las dos excelentes excursiones.

(Fuente de Brña Nueva, ± 0,25 K / 1585 m.a. / 11:10 h.)

En las dos ocasiones nos acercamos al Puerto Ventana utilizando la autovía del Huerna, 75 kilómetros, una hora, el inconveniente es pagar los ocho euros de peaje (4x2), pero el tema era hacer lo más rápida aproximación al inicio de la excursión. En los dos días el tiempo fue excelente, ideal para contemplar las impresionantes panorámicas que presumimos que podemos tener.

Tras dejar el coche en el gran aparcamiento que ofrece el alto del Puerto Ventana, tema que siempre se agradece, no encaminamos, por la amplia pista que va a Trobaniello y continúa hacia tierras de Quirós, hacia la fuente de Braña Nueva donde comenzamos a subir por la pista que daba servicio a las abandonadas expltaciones mineras a cielo abierto.

(El pico Ferreirua detaca con fuerza en esta primera parte del recorrido)

(Peñón Ventana, ± 1,10 K / 1605 m.a. / 11:25 h.)

Esta primera parte del recorrido no tiene mucha historia, crestas montañeras que nos acercar al pico Ferreirua nos hacen compañía, así como la bajada al valle de Teverga, donde contemplamos el pueblo de La Focella e intuimos las foces de Cova Huerta, todo esto nos hace olvidar por el feo terreno por el cual transitamos ahora, una zona muy degradada por la actividad minera.

(La zona del recorrino inicial está muy degradada por la actividad minera, ya abandonada)

El camino a seguir no tiene señalización, solo unos cuantos jitos, así que hay que tener cuidado de nos despitarse mucho y seguir la pista hasta la parte alta de la explotación minera. Poco a poco vamos ganando altitud y a la preciosa imagen del Ferreirua se añaden las cumbres altas de Babia y Somiedo y de Peña Manteca, estos montañeros detalles siempre prestan observarlos, recordamos excursiones pasadas e incentivan las de otras nuevas, a parte de alguna discusión que otra sobre el nombre de alguna cumbre que resalta sobre el resto.

(El Ferreirua comienza a estar muy bien acompañado)

(Fin de pista minera, ± 2,20 K / 1800 m.a. / 11:50 h.)

En menos de una hora abandonas la fea pista y comenzamos a crestear un poco, los objetivos del día aún no se dejan ver con claridad, aunque parece que asuma algo de ellos, la que sí lo hace es la Peña del Melluque, a la cual no accederemos hasta la vuelta de nuestro recorrido, ahora toca subir hasta la chomba de El Rebollosas, un pequeño aperitivo, para ir haciendo boca.

(Lateralmente vemos parte de los objetivos del día, aunque ahora vamos directos al Rebollosas)

Seguimos cumbreando por una zona de monte bajo, aún no aparece el gris calizo, llegamos a un punto que llama fuertemente nuestra atención, el primer aspecto es hitórico, nos encontramos con unos parapetos de piedras, nos imaginamos que son fortificaciones del la contienda civil, esta zona fue muy activa y existe numerosas muestras de ello. Otro curiosidad interesante es una formación geológiza que nos encontramos, una beta de Pudinga (roca compuesta por cantos redondeados). Todo esto da mucho juego conversacional pero tenemos que aparcarlo un momento, ya que estamos en un punto clave, en un desvío de caminos, los dos van al mismo lugar, a la Collá Socellares, pero uno por arriba, hasta el Rebollosas, y el otro, por abajo, más directos. Nosotros elegimos la primera opción para la subida y la segunda la utilizaremos para el regreso.

(Cruce de caminos, cogemos el de arriba, ± 2,80 K / 1880 m.a. / 12:05 h.)

Con una precisosa panorámica del las altas cumbres de parte de Babia y Somiedo, siempre con la cumbrera del Ferreirua delante, y después de poco más de una hora de plácida marcha llegamos a la cumbre de la chombona de El Rebollosas, aún no alcanzamos los dosmil metros de altitud pero estamos ya próximos.

(Pico El Rebollosas, ± 3,20 K / 1927 m.a. / 11:15 h.)

Desde esta modesta cumbre seguimos teniendo las mismas preciosas vistas anteriores pero le añadimos las de la parte más norteña, las de Peña Sobia, Quirós y El Aramo. Otro excelente momento para recordar distintas excursiones realizada: a La Sobida, Sierra del Gorrión, La Forcá, el Airuas Naval, Peña de Alba y el Pelitrón, el Moncuevu o el Gamoniteiru, todas igual de preciosas y de excelentes recuerdos, de todas tenemos un detalle, sería casi intermintable el contarlos.

(De Peña Sobia al Aramos, por el medio.... ¡Uff!)

En la bajada hacia la collá de Socellares Mary toma la iniciativa, ya tenía claro el camín, y, como no podía ser de otra manera, me lleva por los más escarpado, no mucho pero.... Una semana después un servidor haría los mismo con los tres compañeros, a los cuales les pareció un poco abrupto y les extrañaba que yo bajara por allí, ellos no sabía de mi anterior experiencia sobre el terreno.

(Hacia Socellares por... ¡lo peor!)

(Vega y "lagunas" de Socellares)

La bajada hasta la collá fue en ambos casos entre lamentos y risas, especialmente en la segunda ocasión, Alfonso no debaja de decir que resultaba raro de que Mary no hubiera venido y que un servidor bajara por allí tan tranquilamente, ya comenzaba a "estar mosca".

(Collá Socellares, ± 3,80 K / 1850 m.a. / 12:30 h.)

Desde la collá solo quedaba subir y subir, ahora no había descanso, habíamos perdido cota y la teníamos que recurperar y seguir avanzado, eso cabreaba a alguno de los presentes pero.... ¡ye lo que hay!, el realizar un recorrido con un poco de salsa es lo que tiene, el subir directos a la cumbre objetivo, a veces, resulta un poco soso, siempre hay que buscar un aliciente extra y esto lo saben bien mis acompañantes.

(Subida por la ladera, con las vacas como referencia, aunque nosotros iremos por la izquierda)

(Otra miradina hacia Somiedo)

(Nosotros por la ladera izquierda y el Melluque a la derecha)

La ascensión por la pedrera ladera hasta alcanzar la collá de la Peña Melluque, la cual llevamos siempre a nuestra derecha, se puede hacer larga si nos cebamos en ella, son 170 metros de desnivel en menos de un kilómetro, por un camín muy pisado y enjitado, así que lo mejor que hacemos es subir tranquilamente y pararse alguna vez que otra para contemplar el excelente paraje por el cual estamos transitamos.

A la una de la tarde alcanzamos la collá, casi a escasos metros de la cumbre de la Peña del Melluque, ahora lo la subiremos, mi idea es ir hasta el Huerto del Diablo Norte, pasar al Sur y descendenderlo cresteando hasta la Vega de Los Pozo, para desde esta depresión clacarea subir al Melluque, es decir, hacerla lo más entretenida y circular posible, aunque alguno lo que más le interesa es hacer la cumbre principal.

(Collá del Melluque, ± 4,70 K / 2020 m.a. / 13:00 h.)

Una vez alcanzada la collá del Melluque lo más difícil de la jornada ya está hecho, ahora solo queda girar a la izquierda y ascender con cuidado y avanzar poco a poco, la máxima altitud del día está en 2136 m.a. así que no nos queda mucho desnivel teórico que superar. Solo tenemos que preocuparnos de encontrar la mejor traza a seguir, unos cuantos calizos jitos nos ayudaran a ello, y para el descanso siempre podemos parar un poco y mirar hacia las altas y preciosas cumbres somedanas.

(En una pequeña repisa antes de alcanar el Diablo Norte me inmotalizao las cumbre de Somiedo)

Mary y un sevidor ascendemos por la cumbrera más vistosa, la que nos marca la silueta montañera sobre el intenso azul del cielo, sin embargo mis compañeros se inclinaron por subir directos a la cumbre, esto en otras circunstancias no me gusta nada, pero aquí todo estaba muy a la vista, todo visualmente controlado, aunque ellos se perdieron el inteso placer que ofrece la opción elegida por nosotros, la cual repetiría una semana después, ¡por algo será!

(La opción directa elegida por los compañeros, más directa pero menos vistosa)

(Antes de hacer cumbre realizamos una mirada hacia atrás)

Según ganado metros de altitud los planos hacia atrás ganan fuerza y contenido, observamos todas las panoramicas anteriores más la cómoda ascensión que llevamos realizando, después, justo antes de alcanzar la cumbre, lateralemente, tenemos una preciosa postal de todo el Aramos con el valle de Quirós a sus pies, al fondo se intuye la rasa constera, aunque una fina franja de ¿contaminación? enturbia el cielo azul.

(Todo el Aramo con el valle de Quirós a sus pies)

Dos horas y cuarto desde que iniciamos la marcha alcanzamos la cumbre del Huerto del Diablo Norte a la cual teníamos muchas ganas de alcanzar, no por apuntarla en nuestra cuenta particular, sino por contemplar una espectacular visual sobre Peña Rueda y los Puertos de Agueria, esto si que es importante, el resto solo estadisticas.

(Huerto del Diablo Norte, ± 5,50 K / 2100 m.a. / 13:15 - 30 h.)

Desde esta vistosa cima tenemos valiosísimo 360º montañero sería interminable entrar en detalle, un excelente momento para apretar al "play" del video de la cámara, grabación que podeis visualizar tras completarla con las panorámicas de la cumbre Sur. Los dos días estaban rabiosamente guapos, quizás mejor el primer día que el segundo, en el último había esa pequeña franja marrón por el medio que le quitaba un poco de prestancia.

(Alfonso con sus anotaciones con todo el Aramo al fondo)

En la cima del Huerto del Diablo Norte tiene un guapo y curioso buzón de cumbres, el cajetín que proteje las tarjetas que habitualmente dejamos los que mantenemos esa tradicción se puede dejar en una posición que hace las veces de escritorio, una idea muy práctica que siempre agradece el encargado de escribir las tarjetas. En las dos ocasiones dejamos tarjeta, y, de momento, solo hemos recibido la devolución de las del segundo día, las que Mary escribió allí ya no estaba, así que seguimos esperando por ellas, siempre es un placer recibirlas.

(Mary oteando la cumbre de Peña Rueda y los Puertos de Agüeria)

(El Aramo y el Valle de Quirós)

En quince minutos hicimos tomamos notas, escribimos tarjeta y realizamos recuento de cumbres, tras lo cual con la mirada puesta sobre la siguiente cumbre reanudamos la marcha e iniciamos el descenso hasta la colla que separa los dos Huertos del Diablo. El descenso no es complicado y se hace bien, solo tener cuidado de donde se ponen los pies, evitando cualquier tropozón innecesario, sin no nos arrimamos a la arista no tenemos patio de caida, así que procuramos no hacerlo.

(Con la vista puesta en el Diablo Sur bajamos con cuidado)

En el descenso hasta la collá entre las dos cumbres perdemos unos cuarenta metros de cota la cual tenemos que volver a recuperar y subir otros cuarenta más para alcanzar el siguiente objetivo de la jornada.

(Collá entre Huertos del Diablo N y S, ± 5,90 K / 2060 m.a. / 13:45 h.)

Contemplando el espectacular paraje que tenemos abajo, tanto a izquierda como ha derecha, vamos ascendiendo los cien metros de desnivel que nos separa para llegar al Huerto del Diablo Sur, cada uno a su ritmo e incluso por donde él cree que le favorece más, así que nadie subió por el mismo lugar que el compañero, aunque todos muy visibles y unos pendientes de otros.

A las dos de la tarde alcanzamos la tercera cumbre el día, la del Diablo Sur, a 2136 m.a., la cual nos decepcionó un poco porque no era tan vistosa como la se su gemela Norte pero.... ¡qué más dá!, ¡menudo día guapo tenemos!, no temos que conformar lucrubrar unos minutos sobre cuanto tiempo nos llevaría ir hasta el pico que teníamos al lado, al Ranchón, ¡uff!, desistimos, teníamos que volver a perder mucha cota y después volver a recuperarla, además no teníamos muy claro como estaba el terreno, así que nos olvidamos de ellos y seguimos oteando el horizonte.

(Huerto del Diablo Sur, ± 6,40 K / 2136 m.a. / 14:00 - 45 h. / 3 h.)

("Los Chicos" en el Huerto del Diablo Sur con El Rancho a la derecha)

(A la derecha el Diablo Norte y toda la subida realizada desde el Melluque)

(Diablo Norte, todo el Aramo y la rasa costera)

(La cumbre de Peña Rueda con los Picos de Europa y Peña Santa al fondo)

(Los puertos de Agüeria y el Ranchón)

Antes de abandonar la cumbre estaría bien visutalizar el pequeño video que nos muestra las excelentes panorámicas que los cinco componentes de estas dos "consecutivas" jornadas hemos contemplamos desde las dos cumbres de los Huertos del Diablo.

 

Creo que nos sobraban razones para hasta este especial atalaya, así que tras conseguirlo solo nos queda comer el bocata y descender hasta el punto de partida, para ellos elegimos la opción más circular, seguir cresteando en el sentido de la marcha, bajar por la arista de Huerto del Diablo sur hasta la Vega Los Pollos, buscando el terreno más firma, evitando la graveras laterales.

(Con la vista puesta en Somiedo y el Ferreirua descendemos por la arista del Diablo Sur)

A Mary esto de bajar o subir por las arista le encanta, a mí.... ¡no tanto! y al resto de mis compañeros, del segundo día, salvo a Angel, la idea no les seducía mucho, menos mal que las preciosas cumbres de Somiedo los distraía un poco y continuaban bajando por ella, ya que su intención inicial era trazar una linea recta hasta la collá del Melluque, por la zona con más gravera.

(Las preciosas cumbre de Somiedo)

El primer día comimos un poco más abajo de la cumbre del Diablo Sur, con la vista sobre Babia y las altas cumbre de Las Ubiñas que nos impiden contemplar tu señara, La Ubiñona, La Grande, zona que a la luz solar no favorecía nada para inmotalizar fotográficamente por lo que no nos explayamos mucho en ello. Tras el bocata reanudamos la marcha hasta la Vega Los Pozos donde iniciaríamos el ataque a la cumbre de la Peña del Melluque.

(Mary disfrutando del descenso del Huerto del Diablo Sur)

Como parte de la compañia del segundo día no estaban muy seguros por la zona que transitábamos en lugar de ir a la cumbre del Melluque recortamos y nos fuimos directos a la collá donde plácidamente comimos el bocata y seguimos charrando de nuestra cosa, labor que llevábamos a cabo con cierta soltura y gracia, no callamos en todo el día, creo que tuvimos una hidratación extra para que las cuerdas vocales no sufrieran en exceso.

(Vega Los Pozo, ± 7,50 K / 1995 m.a. / 15:00 h./ Detalle de todo la arista que bajamos)

Los casi ocho kilómetros de marcha del día los cumplimos en la cumbre del Melluque donde sacamos nuestra personal foto de familia con las dos cumbres que anterior habíamos alcanzado, también dejamos nuestra tarjeta, en un buzonín casi pegado al suelo, el cual estaba instalado por El Civilu, grupo al cual le tenemos un especial cariño después de lo bien recibidos que fuimos por ellos en la cumbre de la Mota Cetín, en otra inolvidable jornada montañera.

(Peña del Melluque, ± 7,90 K / 2004 m.a. / 15:15 h.)

La jornada montañera estaba tocando a su fin, ahora solo quedaba deshacer el camino andado, repasar jitos y volver casi sobre nuestros pasos, la única novedad estaría en que la vuelta no sería pasando por El Rebollosa, sino por la beta de cantos rodados.

(Collá del Melluque, ± 8,20 K / 2020 m.a. / 15:25 h. / Donde comeríamos el bocata el segundo día)

(Deshaciendo el camino andado por la mañana)

(Collá Socellares, ± 9,20 K / 1850 m.a. / 15:40 h.)

Tal como les había anticipado por la mañana, a la vuelta, el la Collá Socellares, tomaríamos el angosto camino que faldea El Rebollosa y apareceríamos en la bifurcación de caminos que había cerca de los parapetos militares, esto nos permitiría observar mejor la beta de pudinga.

(Desde la collá Socellares ladedamos pasando por el medio de la beta de pudinga)

(Cercano detalle de la zona de pudinga)

(Cruce de caminos, para subir el de arriba, ahora el de abajo, ± 10,00 K / 1880 m.a. / 16:00 h.)

El sol nos había impedido sacar fotos guapas sobre la zona sur de Las Ubiñas, solo al final de la jornada, ya desde el Peñón de Ventana, pudimos sacar alguna guapa postal de La Ubiña la Grande, de cuya ascensión, a diferecia de otras cumbres, no tenemos muy buenos recuerdos, el gentío que en su cumbre había estropeó lo que podía ser un buen momento.

(A última hora, desde el Peñón Ventana sacamos alguna guapa foto de Ubiña la Grande)

(Mary viendo la variación posible con Peña Sobia al fondo)

En la primera jornada en el último kilómetro realizamos una pequeña variación, a la sombra del Peñón de Ventana, cuando ya divisábamos la fuente de Braña Nueva, observamos que un camín bajaba directamente hacia ella, así que no dudamos ni un momento en bajar por él directamente a echar un trago de la fresca agua que por ella mana.

(Vereda abajo hasta la fuente de Braña Nueva)

Bueno, en ambos casos, después de seis hora durante en las cuales creo que charramos más que caminamos, llegamos al aparcamiento con el calido color de la tarde, los rayos de sol caín con suavidad sobre las montañas y los lomos de los grandes caballos que habitualmente pastan en las inmediaciones del alto del Puerto Ventana, un bonito broche a esta excelente jornada.

(Puerto Ventana, Concejo de Teverga, Asturias, ± 12,5 K / 1587 m.a. / 16:00 h.)

También en ambas ocasiones culminamos la jornada refrescándonos un poco en la terraza de un bar de Santo Emiliano, a la sombre de La Ubiña la Pequeña, un buen momento para repasar el recorrido realizado y planear la siguiente salida, aunque esto último dependa más de la climatólogía que de nuestra predisposición, así que nos vamos a centrar el un repaso gráfico de la trayectoria seguida, muy parecía en las dos jornadas, la diferencia más importante está en la ausencia de subida a la Peña el Melluque con "Los Chicos".

(Dibujo del recorrido de la primera jornada sobre del Google Earth)

En verdad han sido dos guapas experiencias, tanto tiempo queriendo realizarla y, al final, dos en el corto intervalo de una semana, -¡Menudo empacho!, podría decir alguien, -¡Pues No!, ha sido un verdadero placer y además tenemos intención de intentar repetir el recorrido en invernal así que....

 

 

JFCamina

 


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