Asturias

Peña Castil

Picos de Europa, 26/07/2007

JFCamina, 30/04/2011

 

Peña Castil (2.444 m.a.)

Mapa Miguel A. Adrados: Macizo Oriental de los Picos de Europa.

- Salida: Vegas de Sotres (1.067 m.a.)a las 10:30 h.

- Llegada: Peña Castil (2.444 m.a.) a las 14: 40 h.

- Desnivel subida: 1.377 mts en 4:10 h.

- Inicio regreso de la Cumbre a las 15:35 h.

- Fin de la ruta a las 18:45 h.

- Desnivel bajada: 1.377 mts en 3:10 h.

- Tiempo total: 8:15 h. / Caminando: 7:20 h. / Descanso cumbre: 0:55 h.

No existieron “descansos oficiales”, tanto para subir como para bajar, todo sobre la marcha.

Terreno: Vereda caliza montañera.

Señalizacion: Jitos.

Para nosotros esta ascensión fue un hito importante en nuestra vida montañera, era nuestro mayor desnivel, 1377 mts., tardaríamos tres años en superarlo. Hubo un antes y un después de Peña Castil, en muchos aspectos de nuestras vidas, así que la recuperamos con mucho cariño de nuestro desaparecido blog, no queremos tenerla más tiempo encerrada en el disco duro de nuestro PC, así que... ¡disfrutarla!


 

* Introducción.

Ya teníamos ganas de hacer esta “excursión”, realizar una ascensión a 2.444 metros de altitud (m.a.) sin tener que trepar y poder disfrutar de una de las mejores vistas de los Picos de Europa. Hacía mucho tiempo que la teníamos planeada, sería un grupo mixto, un pequeño número de personas del grupo habitual de marcha y dos apreciados compañeros de trabajo.

Para la fracción trabajo, además tenía un componente personal muy fuerte, ya que en el año 1996, un doce de Octubre, en esta misma ascensión, tres compañeros sufrieron un grave accidente en el descenso de la cumbre, un problema con la nieve y el hielo, el rescate fue muy largo y duro. El compañero que resulto herido logró salvar la vida gracias al grupo de rescate y a su buena estrella. En esta ocasión nos acompaña uno de los implicados, el cual nos va narrando lo ocurrido y especialmente el penoso rescate.

 

* Planteamiento y aproximación.

Hemos elegido hacer la ruta por las vegas de Sotres o del Toro (1.067 m.a.), podíamos haber optado por collau Pandebano pero a mí la primera vez que vi la canal del Frenadal pensé en subir algún día por ella, además cuando me enteré que era la ascensión más directa a Peña Castil lo tuve aún más claro.


(Panorámica de la Vega y la pista de acceso, con Sotres al fondo)

En las dos opciones había que ir en dirección a Sotres, no llegar al pueblo, antes tomaríamos un desvío a la derecha, nos introduciríamos en una pista que nos llevará a los puertos de Aliva o a collau Pandebano, para la próxima recuerdalo "Alfonso". Ya en la pista, en nuestro caso despreciaríamos la desviación inicial a derechas, y, tiraríamos de frente hacia Aliva, la primera majada que nos encontramos (vegas de Sotres o del Toro ) sería el punto de inicio de la ascensión, nunca mejor dicho, “inico de ascensión”, ya que desde aquí a la cumbre no pararemos de subir y subir, y lo que es peor: la terrible bajada después de la dura subida.


(Las chicas del grupo con mucho anímo)

Un gran abrevadero, con un “hermoso” caño de agua, es la puerta de entrada a la majada, aunque en esta ocasión el caño de agua no era muy generoso, solo un fino hilito, una pena porque en otras ocasiones esto no ocurría. Menos mal, que en previsión de cualquier eventualidad de este tipo, llevábamos las cantimploras llenas.

Una vez superadas la cabañas, miramos a nuestra derecha y observamos nuestra meta: Peña Castil, flanqueada por la izquierda por el valle de las Moñetas y la canal del Fresnedal por la derecha, esta última marcará el rumbo a seguir.


(Un croquis” muy personal” del camino a seguir)


Ya tenemos clara nuestra dirección, solamente nos queda subir y subir, superando tres grandes etapas:

 

1ª Canal del Fresnedal – Riega de Camburero, desde abajo, visualmente parece que una vez superada afrontaríamos el tramo de ascensión a la Peña, pero es solo una visión, ya que la realidad nos hará ver otra canal más que debemos superar.

2ª Horcada de Camburero, una vez superado el estrecho y pindio paso por encima de la Riega de Camburero, nos sorprende un hermoso valle que terminará en otra canal que nos llevará al collau.


3ª Horcada Camburero – Peña Castil, último tramo de ascensión, para nosotros el más complicado.


Una vez espuesto el esquema general de la ascensión pasamos a dar unos pequeñas pinceladas a tan magnífica ascensión por los Picos de Europa.

* La ascensión y el descenso.

El estrecho camino, no nos permite ninguna concesión, apenas hay zig-zag que nos alivien la subida, ya que el mismo es casi una continúa línea recta. Poco a poco y sin parar subimos mirando cada poco hacia atrás, los chicos van delante marcando el ritmo, las chicas siguen su estela sin parar de caminar y charrar. Se nota que Alfonso no va a su ritmo, el suyo es otro, pero en esta ocasión se retiene para mantener unido el pelotón.

(Alfonso y Santiago en los primeros esfuerzos)


La senda “principal” está balizada constantemente por jitos, nosotros los seguimos y siempre subimos por la margen izquierda de la riega, solamente al final del primer paso, a la altura de la majada de Castil (1.725 mts), cruzamos a la derecha para tomar el “difícil” paso que nos lleva a la siguiente etapa.

Llevamos el GPS encendido, no por miedo a perdernos, sino más bien para ver la evolución de marcha y la localización de las fuentes. Los puntos de agua, aunque algo escasos, estaban según la señalización que figura en el mapa clásico de los Picos, aunque no hay que confiarse en este tema, siempre hay que llevar agua suficiente para la ruta.


(Ya comenzamos a mirar hacia atrás)

Solamente escuchamos el ruido de las cabras y algún pájaro muy alto, lo que vemos es más importante, la pista que va a los puertos de Aliva se observa muy transitada, las grandes y estrechas canales que descienden hacia ella impresionan, especialmente cuanto más altura alcanzamos.

Alcanzamos la primera hora de marcha después de superar la majada de Fresnadal (1.300 m.a.), afrontamos la segunda con los ánimos intactos, alzando los 1.735 m.a. al final de la misma. Transcurridas las dos horas nos encontramos realizando el paso que nos permitirá llegar a un pequeño y hermoso valle colgado sobre la canal, estamos en la segunda etapa, tras aprovechar el pequeño descanso que nos ofrece reiniciamos la ascensión para alcanzar el collau de Camburero (2.051 m.a.).


(La primera etapa termina una vez superado el angosto paso)

Ya hemos superado 800 metros de desnivel y han transcurridos dos horas de convivencia andariega, es el momento para que Alfonso nos narre el difícil descenso nocturno que tuvieron que sufrir, por estos mismos senderos, ellos y el grupo de rescate que bajó al compañero herido, ya que fue imposible realizar una evacuación área.


(Alfonso comentando el rescate)

No parece imposible que hubiera ocurrido, dada la pendiente y la estrechez de las sendas, que en la noche sería aún más complicado. Se nos ponen los pelos de punta, solamente el saber que tuvo un final feliz nos permite respirar con alivio.


(Panorámica del macizo Oriental y del “valle colgau” que estamos superando)

Tras la angustiosa narración afrontamos el segundo tramo, en 45 minutos nos plantamos en la esplendida horcada de Camburero, la cual nos abrió un nuevo mundo alpino: la parte superior del Picu Urriellu, el Neverón del Urriellu, Los Cabrones, Torrecerredo, Los Albos, palabras mayores de nuestra querida Montaña.


(Primera foto de todo el Grup con el Urriellu y el Neverón detrás)

No faltaron unas vacas para completar el cuadro, situación ideal para una buena sesión fotográfica, no íbamos a perder tan excelente ocasión.

Habían transcurrido tres horas y superado un desnivel de casi mil metros (984), en este punto converge nuestra ruta y la senda que viene desde el collau de Pandebano, por la canal de las Moñas y la majada del mismo nombre, ruta que podíamos utilizar como regreso.

(La niebla, de momento, se mantenía en la parte baja)

El día estaba soleado con bancos de niebla en la parte baja de las montañas, en los picos altos todo despejado. Alfonso tenía miedo que la niebla subiera y nos frustrara el ataque final a la cumbre, ya le había pasado en otra ocasión. Estos temores hicieron que nuestra recreación en tan magnifico balcón fuera más corta de lo deseado, por lo que pronto iniciamos la tercera, y definitiva, etapa que nos llevaría directamente a la cumbre de Peña Castil (2.444 m.a.). Nadie dudó, ni expresó una pequeña queja de cansancio que hicieran pensar en que alguien quisiera desistir.


(Iniciamos la ascensión teniendo a la vista nuestro objetivo final)

Este último trayecto, de un desnivel de casi cuatrocientos metros (383), lo teníamos que afrontar por un amplio y penoso pedrero, en el que había multitud de estrechos caminos, cada cual tomaba el que mejor le venía bien, todos iban en la misma dirección: la cumbre.

(El collau se nos aleja, comenzamos a tutear a Cabeza de Tortorios)

Poco a poco, sin prisa, pero sin pausa, con mucho cuidado para no soltar rocas al compañero que venía detrás, y observando las maravillosas panorámicas que se nos iban ofreciendo en cada momento de la dura subida.

(Mary va grabando toda la ascensión, la ocasión lo requiere)

(Poco a poco vamos ganando altura)

(De vez en cuando paramos y miramos hacia el impresionante horizonte)


(Excelente panorámica de tan inigualable paraje)

(En otros momento miramos hacia arriba, ¡uff!)

De repente, Luis, ve un bicho correr, parece un ratonín, efectivamente es un ratón de los Picos, arriba en la cima encontraríamos otro, nos sorprende. A la vez observamos la presencia de dos grandes buitres.

Se hace largo, especialmente casi al final, en el penúltimo tramo, donde hay mucha “gravilla” suelta y debemos ir pegados a la pared, las manos nos ayudan un poco. Desde esta altura la collada parece de mentira, el picu que la custodia, Cabeza de Tortorios (2.146 m.a.), igual, el ganado son unas motitas de polvo, solamente los grandes picos, que sobresalen sobre el inmenso mar de nubes, se mantienen a nuestra altura.


(Afrontamos el último paso delicado)

Tras superar la “gravilla” afrontamos el último tramo, es el más duro y el que entraña un poco más dificultad, nosotros somos más senderistas y eso se nota, con un poco de cuidado y mucha precaución lo salvamos. Como premio obtenemos el saludo de dos rebecos. Son las 15:35 horas y alcanzamos la cumbre, esta última etapa desde el collau, con un desnivel de 393 metros, la habíamos realizado en una hora y diez minutos.

¡No está mal!, en total cuatro horas y diez minutos para superar un desnivel de 1.387 metros y obtener la satisfacción de ascender a una de las cumbres mas vistosas de los Picos de Europa.

- Ya te dije, Chary, que merecía la pena tanto esfuerzo.
- Efectivamente, sin lugar a dudas.

El mar de nubes se había apoderado de la base de los grandes Picos, al fondo podemos ver o intuir el mar Cantábrico, ya que se confunden los azules del cielo y del mar. Situados sobre la plataforma de la cumbre uno tiene la sensación de que el mundo le da vueltas, es normal, no es para menos. No paramos de mirar, hacia arriba, a bajo, al Norte, al Sur, etc…todo digno de la máxima atención y contemplación.

El Picu Urriellu (2.516 m.a.), unos 70 mts superior a nuestra altitud, parece que lo tenemos a nuestros pies, un efecto óptico. Observamos un cordada que inicia el descenso por la cara Este, que es la que nosotros dominamos. Mary otea la cumbre en busca de la Santina de piedra que en ella existe.

(Foto del Grupo y de Familia)


Tras inmortalizar el evento montañero, en una amplia sesión fotográfica, comemos el bocata, rápidamente unas chovas piqui-güalda aparecen para trata de pillar alguna migaja.

(“Ya os dije que merecía la pena un poco de esfuerzo”)

(Dando novedades de la buena marcha del día)

El mar de nubes parece que va subiendo de cota, llevamos cincuenta minutos en la cumbre, debemos de iniciar el retorno, no queremos que la niebla nos juegue una mala pasada.


(Solo hemos estado 55 minutos en la cumbre pero han cundido mucho)

Iniciamos el descenso con mucho cuidado, aún más que al subir, no queríamos estropear tan hermoso día con un percance provocado por la cantidad de piedras y gravilla suelta que existe. Al igual que al subir, este primer tramo de bajada es el más peligroso, Alfonso nos señala el lugar donde tuvieron el accidente, descendiendo también.

A la mitad del descenso de la cumbre (2.250 m.a.) nos encontramos con la niebla, aunque no nos plantea muchos problemas, ya que nos permite mantener el contacto visual y seguir los jitos que marcan los caminos del descenso. La duración del descenso hasta el collau de Camburero es de cincuenta minutos, casi tanto como subir.


(En ningún momento se perdió la alegria)

En el collau la niebla se hizo más espesa, reduciéndonos la visibilidad aún más, iniciamos la bajada sin dilación por el mismo camino de la subida, la niebla no nos permitió experimentar el circuito por Pandebano, vamos procurando no forzar mucho las rodillas ni los tobillos con giros bruscos e innecesarios. Al llegar al paso que nos da el acceso a la riega de Camburero la niebla nos impide ver el estrecho paso, no nos complicamos la vida y echamos mano de la tecnología GPS para determinar el camino correcto, la diversidad de pequeñas sendas nos había desviado unos metros a la izquierda, corregimos y enseguida encontramos el escalón que nos permitirá afrontar la última parte del descenso.


(Ya pasamos lo más “chungo”, ahora solo queda bajar con precaución)

Continuamos nuestro lento descenso sin ninguna incidencia digna de mención hasta encontrar un gran rebaño de cabras, en este momento a Luis se le ocurre llamar su atención, pronto, la más atrevida del rebaño, se le acerca, acción que rápidamente es secundada por el resto.

Al rebaño le pareció poca cosa Luis y decide ir hacia el resto del grupo, provocando idílicas escenas televisivas: Luis parecía a Pedro con Blanquita en los mismísimos Alpes de Heidi, aunque es esta ocasión parece que Adelaida no le hacia tanta gracia las cabras.

(Cerca de la majada del Fesnedal, ya estamos finalizado la excursión)


A las 18:45 horas llegamos a la Vega de Sotres o del Toro después de ocho horas de duro caminar.

-¡No importa!, ¡Mereció la pena!

Había cumplido uno de mis deseos de caminante y creo que la excursión no se nos olvidará a ninguno de los componentes del grupo en mucho tiempo.

Para cuando la memoria nos falle tenemos un montón de fotos y un precioso video, de lo primero ya habeis visto alguna, ahora queda dejaros unas pequeñas secuencias del video, más centradas en la parte final de la ascensión, las vistas que se obtuvios después de la larga ascensión a la peña, ¡disfrutarlas!

 

* Desde la playa.

En el camino de vuelta, por carretera, quisimos parar a tomar un cafetín en el pueblo de Tielve, pero la cantidad de coches estacionados en el aparcamiento nos hizo desistir, por lo que tiramos hasta Arenas de Cabrales donde recordamos las incidencias de tan maravilloso día y nos despedimos hasta otra ruta conjunta.


(Nuestro Spa particular: Playa de los Bretones – Asturias)

Hoy, al día siguiente de realizar la excursión, con el rugir de las olas del Cantábrico de fondo, tomo las notas de la ruta realizada y de paso tonifico un poco los músculos con el batir de las olas de la playa de los Bretones, lugar donde, el día anterior al inicio de la ascensión casi se suspende, al ser Chary picada en la planta del pie por un pez escorpión, la buena intervención del servicio de salvamento permitió que la encantadora pareja realizara tan excelente experiencia montañera.

JFCamina


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.