Asturias

Picos de Brañavalera

Lena, 12/2010 y 01/2012

JFCamina, 02/2012

 

Picos Manolete, Brañavalera y Chagos

(1.477 m.a. 1.483 m.a. y 1. 430 m.a.)

Mapas: IGN 78-I Pola Lena (1997) y 77-II Barzana (1996).

Inicio y fin : Tios (550 m.a.), Concejo de Lena, Asturias

En el precioso entorno de la Peña Chagos y Brañavalera acudimos a menudo a relajar nuestro cuerpo, tanto física como espiritualmente, su fácil acceso y su cómoda traza nos permite hacerlo sin mucha tensión y esfuerzo, una manera, más o menos, fácil de hacer lo que más nos gusta. Lo hemos subido "seco" y con nieve, aquí os dejamos, partiendo del mismo pueblo, Tiós, las dos últimas salidas a este guapo paraje del Concejo de Lena.

 

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* Picos Brañavalera y Manolete: Un blanco paseo.

"Nuestra blanca despedida del año 2010"

Fecha: Diciembre de 2010.

Recorrido: Tiós - Lena (550 m.a.) - Castro el Castiellu (730 m.a.) - Rozón y desvío del PR AS-87 (800 m.a.) - Gameo (820 m.a.) - Praos de Espines-Pandoto (880 m.a.) - Fuente Chagu (940 m.a.) - Mayau Peña Chagu (1120 m.a.) - Bosque Ancios (1250 m.a.) - Abrevadero Brañavalera (1330 m.a.) - Pico Brañavalera o Escudero (1483 m.a.) - Pico Manolete (1477 m.a.) - Inicio del camino de vuelta deshaciendo el camino de la subida.

Distancia: ± 15 Kilómetros = 8 de ida + 7 de vuelta. / Tiempos: 4 h el ascenso y 2 h el descenso.

Desnivel: 960 mts. ascenso y despues bajar. / Terreno: 13 kms pista y el resto vereda montañera.

Señalizacion: No.

A esta zona, la cual nos queda muy cerca de casa, le tengo un cariño especial, quizás porque en los momentos complicados me servio para estirar un poco las piernas y la mente, a la vez de quitar el mono de montaña que tenía provocado por el parón obligado por problemas visuales. La última pasada por aquí fue casi un año antes y, además, con un poco de nieve, pero estaba recién dado de alta y los ánimos no estaban para hacer grandes esfuerzos así que la subida hasta las cumbres de Brañavalera y Manolete quedó un poco aparcada, ahora sería el momento de hacerlos. Así que, como después del día Navidad es bueno eliminar un poco los excesos típicos de las fiestas, nos acercamos a estos dos emblemáticos picos del Concejo de Lena, a la zona de Peña Llagos, desde el pueblo de Tiós. La nieve no estaba muy compactada y nos costó un poco de trabajo pero el esfuerzo se vio ampliamente compensado.

(Tiós, Concejo de Lena, K 0,0 / 11:00 h / 550 m.a.)

Subir hasta el pueblo de Tiós nos dio un poco de miedo, había helado mucho y la carretera estaba llena de grandes placas de hielo, así que subimos con mucho cuidado de no dar una rodá demás que nos echara a la cuneta. El guapo pueblo está un poco en horas bajas, la casas están todas muy arregladas pero aún se nota los destrozos ocasionados por las obras de la variante ferroviaria del Pajares, esperamos que pronto se afronten los trabajos de restauración y todo vuelva a su belleza original.

(¡Cuidadin con no dar un patinazo!)

(Zona del Castiellu , K 1,5 / 11:30 h / 730 m.a.)

El primer tramo de la pista que nos llevará hasta los pies de Peña Llagos es el más cuesto de todos, bueno todo es cuesto, pero esto lo que más. Además es la zona más sombría y el hielo hace mella, tienes que tener mucho cuidado con no pegar una mala pisada que te siente en el duro hormigón. Con estas precauciones y recordando excursiones pasadas llegamos a la zona del Castiellu con un precioso día soleado, el cielo estaba casi totalmente azul, aunque aún no está para quitarse el anorak. Las primeras vistas de un cachito de Las Ubiñas y las Cumbres de La Bachota despuntan con su reluciente blanco alpino, que junto con el pueblo de Zurea, a media ladera, nos deja una guapa postal.

(Un cachito de Las Ubiñas y las cumbres de la Bachota con el pueblo de Zurea)

(Ronzón, enlace con PR AS-87, K 1,9 / 11:45 h / 800 m.a.)

En unos cuarenta minutos nos plantamos en la zona del Ronzón, donde nos encontramos con el ramal que nos lleva a los pueblos de El Valle y a Zurea, por el PR AS-87 "La Vuelta de los Altos del Teso", otra guapa excursión que ya hemos realizado un día, hace ya unos años, con la disculpa de venir a comer el famoso pote de Tiós en Casa Mias. Hoy eso no toca y nos interesa comer más el bocata en alguna de las guapas cumbres de la zona de Brañavalera, así que dejamos el desvío y enfocamos pista para arriba, tras distraernos unos minutos como una vaca que "pastaba" en el blanco prado buscando un brizna de fría hierba.

(Esti prau esta.... ¡prubina!)

(La cuerda de La Carisa resalta sobre el cielo azul que hoy tenemos la suerte de disfrutar)

Según vamos cogiendo altura, las altas cumbres del Cordal de Carraceo y La Carisa se dejan ver en toda toda su dimensión, el blanco manto que cumbre tan magnificas cumbres destaca sobre el cielo azul, hay alguna nube pero están en la parte alta y no afectan a las guapas postales que hoy nos tocan disfrutar. La cota de nieve es pequeña, no hay necesidad de descolgar las raquetas y ponerlas, aún no es tiempo, les rodaes de algún 4x4 nos mantiene limpia la pista, así que no tenemos problemas en avanzar cómodamente.

(Avanzamos por la pista adelante, esperando que el sol empieze a calentar un poco)

En este pequeño tramo de poco más de dos kilómetros nos encontramos dos varas de hierba, deben ser las últimas que quedan en casi toda Asturias, ya que es una labor que ha ido desapareciendo poco a poco del medio rural, ahora tocan los negros envoltorios en plástico, con la consiguiente contaminación posterior al no ser muy cuidadosos con su correcto reciclaje, aunque cada vez más se está tomando conciencia sobre este tema.

(¡Otra vara!, esta se proteje la yerba y sirve de refugio pa les ovejes)

Por debajo de la zona de Pandotu nos encontramos con una de las mencionadas varas de hierba, flanqueada por media docena de ovejas, que a su vez están custodiadas por dos perros bien dispares entre sí, uno grande y ruidoso y el otro canijo y juguetón. Evidentemente Mary se tiene que parar y tocar al chiquitín de tan dispar pareja, el cual no pasa desapercibido por su especial morfología, ya que resulta de una raza totalmente desconocida para la amante de los cánidos, Mary.

(Nos encontramos con otros buenos amigos, ¡prubinos, con esta nevá y ellos cuidando de les ovejes!)

Un servidor tiene claro que si algún día le tocara un buen pellizco en la lotería se compraría un casa de campo para complacer a Mary (a mí también) y habitarla con un par de perros, como estos dos, uno grande y otro pequeño, como cuando ella vivía en La Caseta (Valle de Cervigado, en Aller) y tenía al Pastor y al Morín, pero.... ¡para que queremos más!, nos conformamos con lo que tenemos y seguimos acariciando los perros que nos encontramos por los caminos.

(Pandotu, K 3,0 / 12:15 h / 880 m.a.)

Tras superar las cabañas de la zona de Pandotu, según marca nuestro GPS, les rodaes del 4x4 desaparecen y solo nos quedan las huellas de unos que van delante acompañados de un pero que parece que tiene problemas con la mexaera, ya que va dejando la blanca nieve de un color amarillento. Al ver la nieve en estado casi virginal a Mary le empiezan a picar las raquetas sobre su espalda, así que no tarda mucho y las calza, un servidor aguanta un poco más, aún no hay tanta nieve para ello.

(A medida de que pillamos altura, la nieve va en aumento, pero no está muy dura)

Vamos subiendo en zig-zag, bastante cuesto, cerca ya de la fuente Mayau de Brañavalera, aproximándonos a los mil metros de altitud, es cuando suena el móvil y recibimos una llamada de felicitación de las Fiestas Navideñas, es José Luis, un peregrino madrileño, charramos un buen rato y damos un rápido repaso la situación de nuestro amigos en "El Camino", - ¿Cuándo vais a Hospitales?, - ¡Buena pregunta!, - Precisamente ahora estamos de raquetas y esa etapa nos vendría de perlas, pero los día aún son cortos. Nos despedimos con la satisfacción de haber tenido una cálida y afectiva conversación y comprobar que los valores que nos impregnamos en el camino de Santiago de Compostela aún perviven.

(Fuente Peña Chagu, K 3,8 / 12:45 h / 940 m.a.)

Por encima de las cabañas de Mayau de Brañavelera, según el mapa que portamos, las vistas sobre el valle empiezan a ser espectaculares, ya no nos conformamos con ver las cumbres, ahora toca ver los bonitos pueblos colgados sobre su vertiginosa ladera: Columbiello, El Palacio, Felgueres, Malveo, Casorvida, Linares, Congostines y Parana, algunos un tanto ocultos, pero todos a la sombra de los picos Cerra, Pedro García, La Boya y el Tres Concejos, también contemplamos los que custodian la carretera al puerto Pajares como el propio Campomanes.

(De las altas cumbres de La Carisa y Pajares a lo fondero del valle)

(Aunque aún estamos comenzando las vistas, al igual que nosotros, van cogiendo altura)

El zig-zag se hace duro, el sol está esplendoroso pero a pesar de ello y del esfuerzo sigue apeteciendonos seguir con el anorak puesto, así que vamos avanzado poco a poco y abriendo horizontes panorámicos, ahora toca la zona del valle del Huerna, los viales de la autovía lo hacen inconfundible, al igual que el guapo cumbral que la acompaña lateralmente, el Llanos de Someron, junto con el nevado y bonito pueblo de Bendueños, más arriba nos encontraremos con la zona de Parajes y la Sierra del Cuitu Negro bajo la cual la autovía se oculta.

(Del valle de Pajares al del Huerna, con el cordal de Llanos de Someron por el medio)

(Seguimos subiendo, esto no para)

Ya los dos con las raquetas puestas y tras cerca de cinco kilometrucos de marcha, llegamos a la zona de los Mayau Llagos, a unos 1.120 m.a., donde las vistas sobre el valle de Lena y del Mieres se van abriendo poco a poco, aunque ahora no obtenemos las mejores vistas, las dejaremos para más adelante, para cuando alcanzamos un poco más de altura y mejor perspectiva, nos conformamos con contemplar al que teníamos de frente, al Picu Cerra o El Portiechu de Carabanés, y recordar la excelente raquetada que hicimos recientemente, aún nos perdura el buen sabor de boca que nos dejó ese día.

(Mayau de Chagu, K 4,8 / 13:20 h / 1.120 m.a.)

(En las zonas más expuestas el viento mueve la nieve y nos deja guapas postales)

(Con La Carisa tras nuestro, seguimos ascendiendo hacía Brañavalera)

Atrás dejamos una gran cabaña decorada con viejas trasmisiones de coches, en verdad que es una cabaña estratégicamente situada, tiene unas vistas de primera y en una zona muy soleada, ideal para pasar unos días de relax y contemplación, aunque en esta zona el aire tira un poco, no es de extrañar dada la ubicación donde estamos, pasamos por una parte del camino que va muy venteada y parte de la nieve, flotando sobre la blanca superficie, nos deja una guapas imágenes, nos entretenemos sacando un buen número de fotos y continuamos la marcha por un terreno más suave y dejando tras nuestro las vistas sobre el valle de Pajares.

(En este cambio de vertientes hay grandes espacios que dan mucho juego para el lucimiento)

(No vamos a desperdiciar la ocasión para sacar unas guapas fotos personales)

Vamos siguiendo el amarillo rastro que nos iba dejando el animal que va delante, suponemos que un perro, el pobre debe ir con mucho frío y mea cada poco, no vemos a nadie por delante, aunque parece que las huellas son recientes. Con estas lucubraciones tipo explorador nos vamos adentrando por una guapa zona de arboleda, de la que nos acordábamos y de la cual teníamos muy gratos recuerdos, no es la mas importante del trayecto que vamos a realizar hoy pero está bien para hacer boca, así que cerramos bien el cuello del anorak, no fuera que nos caiga un traponá de nieve que nos dejara tiesos de frío, y nos adentramos en ella.

(Cada vez parece que el mayau Brañavalera está más lejos, me parecía que quedaba más cerca)

(Sobran comentarios, estas guapas estampas hablan por si solas)

El transitar por esta guapa zona resguardada por gélidos y blancos árboles no duró mucho pero nos dio más de una satisfacción y un par de guapas fotos, era un verdadero placer raquetear por este paraje, como dije no duró mucho y pronto volvimos a una zona más abierta y cuesta, teníamos que superar un nuevo hito que nos daría las mejores vistas sobre los concejos de Lena, Mieres y casi toda la rasa costera central de Asturias.

(¡Estan todos guapisimos, mires para donde mires!)

(¡Puf, que calor!, esta cuesta esta volviéndose pindia de verdad)

Lo mejor de las nuevas vistas que teníamos ante nosotros era la excelente panorámica de la gran mole caliza del Monsacro y la preciosa loma piramidal del Llosorio, dos emblemas montañeros de la Cuenca Minera del Caudal. Las impresionantes panorámicas no se limitaban a lo más inmediato y cercano, al fondo, en el horizonte alcanzábamos a ver la gran chimenea de la central térmica de Aboño y a su derecha lo que ahora conocemos como el Super-Puerto de Gijón, por el medio unos cuantos cordales montañeros de orden menor.

(De la blanca mole caliza del Monsacro al la forma piramidal del Llosorio)

(Al fondo la chimeneona de la CT de Aboño y el gran bloque del Super-Puerto de Gijón)

Cuando ya parece que tenemos a la vista la gran sierra del Aramo y creemos que ya llegamos al punto de ataque a las cumbres que hoy tenemos en mente, nos encontramos con otra zona de árboles, una vaguada más tupida y extensa que la anterior, estamos a la altura de Ancios y, al igual que la otra ocasión, nos volvemos a cubrir bien la zona del cuello, no queremos sorpresas con los colgajos de nieve que puedan caer de las blancas ramas.

(Bosque Ancios, K 6,0 / 14:10 h / 1.250 m.a.)

("cu-cu")

Este tramo de casi un kilómetro de longitud y poco más de cien metros de desnivel de ascenso fue una repetición del anterior pero de doble intensidad, aunque teníamos cierta sensación de soledad, daba un poco de miedo ir caminado por este bello y mudo paraje, donde lo único que se escuchaba eran los "cu-cus" con los que Mary llamaba mi atención para que apretara el disparador de la cámara hacia donde ella estaba.

(¿Algo que comentar?, ¡creo que no!)

Antes de salir de casa había mirado y cargado en el GPS un track de una anterior subida al Pico Brañavalera, había observado que la última subida a la cumbre la iniciaban antes de que acabara la zona de pista, es decir, antes de llegar a la zona donde se encuentra el abrevadero, al inicio de la gran vega que tras él hay. Comprobé la posición posible de ascenso pero donde marcaba el aparato creo que, con la cantidad de nieve que había, hoy resultaría imposible, así que continuamos en dirección al abrevadero y la vega.

(Fuente Abrevadero, K 6,4 / 14:25 h / 1.330 m.a.)

(La fuente esta llena de nieve y debajo tiene una buena capa de xelu)

Al igual que la ocasión anterior, que hasta aquí habíamos llegado, el pilón estaba lleno de nieve y el agua congelada, la nieve no era muy compacta y se deshacía al tocarla. Frente a nosotros, al Noroeste teníamos una vista muy clara de todo el Aramo y de las antenas del Gamoniteiru en primer plano, aunque a nosotros lo que nos interesaba eran las vistas a nuestra izquierda, al Oeste, donde se encontraba la blanca ladera por la cual teníamos que tratar de subir con la intención de alcanzar alguna de las cumbres que teníamos en mente.

(El Gamoniteiru, a 1.772 m.a., parece que está a la mano pero...)

(Ahora todo para arriba, esperamos que los blancos árboles nos deje un pasillo)

Eran cerca de las dos y media de la tarde cuando iniciamos el lento raquetear en dirección al punto geodésico de Brañavelera, del cual, según nos indicaba el GPS, estábamos un poco escorados a la derecha. Teníamos delante nuestro una barrera de árboles y la teníamos que intentar pasar por el medio de ella y después alcanzar una zona alta de la cumbrera la cual estaría más limpia y visible.

(Parece que tenemos hueco)

Para alcanzar la cumbre de Brañavelera, a 1.483 m.a., debemos superar apenar un desnivel de 160 metros en a penas un kilómetro. Mary va delante tratando de buscar el mejor paso entre la gran cantidad de nieve que nos vamos encontrando, no tenemos ninguna huella que nos pueda facilitar la labor, tenemos que ir escorandonos a la izquierda buscando el mejor paso entre los árboles. De vez en cuando miramos hacia atrás y obtenemos unas preciosas panorámicas del eje central de Asturias, con dos blancas franjas flanqueándole.

(Vista del eje central de Asturias, del puerto Pajares al Musel)

(¡Tenemos pasillo!)

Ya comenté que la nieve no estaba muy compactada, está muy frágil y suelta, antes tenía menos importancia, pues íbamos caminando por un terrenos regular, sin embargo ahora la cosa se complica un poco, a pesar de las raquetas, nos enterramos un poco y cuesta trabajo avanzar de manera rápida y segura. Aunque ya se acerca la hora de comer el bocata, no tenemos mucha prisa así que nos lo tomamos con paciencia y poco a poco vamos tomando altura y, para hacer la ascensión un poco más amena, de vez en cuando, miramos hacia atrás y volvemos a contemplar las excelentes panorámicas que la blanca zona del Aramo y Monsacro nos está ofreciendo.

(Aunque cada vez nos hundimos un poco más)

(La gran y blanca mole del Aramo al Monsacro)

Dejamos atrás los árboles más grandes y entramos en un terreno más despejado, apenas unos blancos carrascos, transitamos entre ellos por un terreno más tumbado, el caminar es más fácil y cómodo, además Mary parece que pilló un rastro y vamos siguiendolo, esto nos facilita un poco el avance.

Entre los helados carrascos observamos algo que parece un blanco cilindro que débilmente destaca sobre el cielo azul blanquecino, ¡debe ser el punto geodésico!, miro el GPS y parece que así es, esto nos anima a seguir y pasamos sin darnos cuenta por debajo de la cima del Pico Manolete, la vista la llevábamos al frente y nos olvidamos de ver lateralmente la reluciente cruz del pico que realizaríamos a la vuelta.

(¡Alli veo el mojón geodésico!)

(¡Ya llegamos!, ¡Probes carrasquinos!)

En diez minutejos nos plantamos justo debajo del helado mojón geodésico del Brañavalera, donde el nivel de nieve ya no era tan grande como el resto de la subida, el viento hacía su duro trabajo y barría la cumbre dejando parte de la vegetación y las piedras a la vista. Así a las tres de la tarde alcanzamos la cima, contabilizamos unos ocho kilómetros, desde que habíamos iniciado la marcha en el pueblo de Tiós, el tiempo empleado no era importante, al menos para nosotros, ¡siempre los destrozamos!, especialmente porque casi nunca miramos el reloj, salvo cuando el estómago empieza hacer ruiditos o la luz va perdiendo intensidad.

(El último tramo hacía la cumbre, el aire nos lo hace un poco más difícil)

(Pero.... ¡Cumbre!, el mojón por un lado esta entero xelau)

(Picu Brañavalera o Escudero, K 7,9 / 15:00 h / 1.483 m.a.)

Como es fácilmente suponer, las vistas desde esta montaña son de primera, aunque esto no es exclusivo de ésta, cada vez que te subes a un estratégico pico de la Cordillera esto se repite, todas son de primera especial, a veces incluso en cumbres modestas, como puede ocurrir con la que hoy nos hemos aupado nosotros.

No vemos el buzón de cumbres, parece que no lo hay, pero Mary remira y encuentra un bote debajo de una piedra a los pies del bloque de hormigón, lo abre y aparecen dos tarjetas del "Grupo los chiflaos", una tarjeta que nos resulta ya familiar, son Andrés y Sebas de Sama de Langreo y Sebas y Andrés de Sotrondio, de Asturies, fechadas el 03/11/2010, ¡hace casi dos meses!, ya se las hemos devuelto y ya nos han contestado así que solo queda decir... ¡Un saludo compañeros!

(¡Esta vez si que te conquistamos!)

Tras dejar nuestra tarjeta montañera, nos sacamos las fotos de pareja y comenzamos a contar picachas, aquí realizar un 360º es muy sencillo, el día está precioso y se pueden observar claramente la mayoría de ellas, otra cosas es identificarlas correctamente, así que para no liarla mucho, vamos hacer un pequeño recorrido destacando solo los jitos montañeros más importantes, veamos:

 

Las Ubiñas y la impresionante pirámide de Peña Rueda.

 

Del mar Cantábrico al puerto Pajares, por el medio el cordal de Carraceo y al fondo Peña Mayor y Redes.

 

Del puerto Pajares a Las Ubiñas, con el Huerna y las cumbres de la Bachota por el medio.

 

De Las Ubiñas a la zona de Peña Sobia.

 

De la zona de Peña Sobia al Aramo, con el pico Manolete en primer plano.

 

Del Aramo a Peña Mayor, por el medio el Monsacro y Llosorio, al fondo el Mar Cantábrico.

 

Como habéis podido observar la cumbre, visualmente da mucho de sí, nos podríamos entretener un buen rato tratando de desgranar los distintas cimas importantes que en cada uno de los bloques que os hemos presentado, pero, a pesar de que cada vez vamos mejorando en el conocimiento de nuestras montañas, seguro que fallaríamos alguna, así que... ¡no vamos a meter la pata!, nuestra intención, sencillamente, es compartir la belleza de "Nuestros Caminos por la Naturaleza" y... ¡poco más!

Tras veinticinco minutejos en la cumbre la madre naturaleza consideró que ya estaba bien de molestar y nos levantó una buena airá revolucionando la blanca nieve de la cima, estaba claro, nos teníamos que ir, ya habíamos tenido nuestros minutos de gloria y, además ya era hora de comer el bocata.

Es al abandonar el frío mojón del Brañavalera cuando observamos relucir la cruz de una picacha que tenemos enfrente, miro el mapa y solo me dice que tiene una altitud de 1.477, así igual a donde nos encontrábamos. Ya eran las tres y media de la tarde y a pesar de ello nos lanzamos hasta ella, teníamos interés en saber cual era, Mary escudriñó con su catalejo y perecía que había un buzonín en la cruz, así que hasta allí fuimos.

(Brilla una cruz, ¡vamos a por ella!)

El corto ascenso hasta el brillante elemento distintivo fue rápido, aunque estaba un poco más complicado de acceder, era una zona más rocosa, no era tan suave como el anterior, pero a pesar de ello allí llegamos y pudimos comprobar que estábamos ante la cumbre "Manolete", la cruz con buzón incluido estaba puesta por el Lenense Grupo de Montaña Fariñentu, ¡de casa!.

(Picu Manolete, K 8,3 / 15:30 h / 1.477 m.a.)

En el coqueto buzón, había una tarjeta de G.M. Fariñentu, Luis, Castañón y Bobo, fechada hacía apenas un par de horas, también había un papel de la Peña Los Chugis de Gijón, Jorge y Lucia, con fecha el 12/11/2010, habían subido en un día soleado y con las primeras nieves, a estos últimos como no tenía dirección del envió no se las podemos enviar, sirva este reportaje como tal.

(De un lado, al sur, la cumbre que acabamos de abandonar)

(Del otro lado, más al norte, la blanca mole del Aramo)

La cumbre del Manolete es bastante estrecha y angosta, así que viendo las circunstancias, en aras de la seguridad, no realizamos la foto de pareja habitual, no vamos a tentar al diablo en este idílico paraje, nos conformaremos con unas guapas fotos individuales y las de la cruz con Peña Rueda de tras de ella o con el Aramo lateralmente situado, tras lo cual reanudamos la marcha y nos vamos hasta el abrevadero del mayau para comer el bocata, ya estamos pasados de hora y además creo que nos lo merecemos.

(¡Cuidadin con el buzón!)

El descenso hasta el improvisado merendero resultó más fácil, allí estaban nuestras huellas y las seguimos para no liarnos más, podríamos haber optado por bajar por el vallín que parecía que desembocaba en el punto que el GPS me indicaba una posibilidad de subida que nosotros no vimos muy clara, más bien todo lo contrario, la nieve ocultaba cualquier posibilidad de paso, pero no eran horas de liarse en nuevas aventuras, mejor bajar disfrutando de las excelentes vistas que el guapo día nos estaba deparando, había que aprovecharlas.

(¡Menuda bajada!, no lo veíamos tan cuesto al subir)

Además el abrevadero nos ofrecía la posibilidad de "sentarnos" un poco y descansar, además de ser un hermoso balcón. Eran las cuatro de la tarde, el comer el bocata y tomar un cafetín caliente no nos llevo mucho tiempo, así que Mary, con fuerzas renovadas, considera que aún hay margen de tiempo para hacer un muñeco de nieve, así que se pone manos a la obra, aunque no le resultaría sencillo, no había manera de realizar una bola de nieve compacta, así que el mismo no salió muy favorecido, resultó muy pequeño y chaparreto, estaba claro que hoy no era el día para hacer muñecos, ¡otra vez será!

(Aquí viene muy bien esos de que... "Cuando el grajo vuela bajo....")

(El próximo seguro que será más grande)

Cuando faltaban quince minutejos para las cinco de la tarde arrancamos en dirección al pueblo de Tiós, la luz estaba bajando, pero, a pesar de ello, los últimos rayos de sol nos dejaron unas guapas estampas de la Asturias montañera, estirando aún más nuestro disfrute en este estupendo día por los montes del nuestro vecino Concejo de Lena, al cual no solo se alimenta del archiconocido Macizo de Las Ubiñas, tiene otros guapos detalles montañeros, como el que hoy nos ocupa, y que poco a poco iremos ampliando en el conocimiento de los mismos.

(Con un último guiño de Peña Santa nos adentramos en lo fondero del Concejo de Lena)

(¡Qué guapo atardecer!, estamos de suerte, hoy es un día redondo)

Sin darnos cuenta disfrutando de las cálidas estampas del atardecer llegamos casi de noche al pueblo donde habíamos dejado aparcado el coche, Tiós, no paramos a tomar nada en Casa Mias, estaba helando y teníamos miedo que las placas de hielo de la carretera nos dieran un susto que nos hubiera estropeado el guapo día que hemos tenido, pararíamos en Campomanes, ya en la carretera general.

(Tiós, Concejo de Lena, K 15,0 / 18:00 h / 550 m.a.)

Esta preciosa raquetada será la última actividad montañera que realicemos juntos en el año 2010, así que podemos decir que es nuestra despedida andariega, un servidor, tres días más tarde, tuvo la oportunidad de realizar "su última 2010", en compañía de Angel, Alfonso, Celso y Manolo, en una de las cumbres que hoy hemos tenido la oportunidad de contemplar ampliamente, en el Llosorio, pero eso es otra aventura que tiene su especial apartado en otro espacio de esta web.

Con el número de fotos que hemos colocado en este reportaje ya os podéis hacer una idea de la satisfacción personal que tuvimos al realizar esta excursión, no obstante, por si alguien se ha quedado con ganas de más, os dejamos dos cosillas más, la primera será un pequeño vídeo que tomamos en la cumbre, cuando el viento nos avisaba de que era hora de bajarse de allí, la calidad sonora no es muy buena pero demuestra a la claras lo que allí estaba aconteciendo, ¡no había quien parase!

 

 

La segunda perla adicional será una amplia presentación fotográfica comentada por MJCamina, el otro punto de vista de este espacio web, así que... ¡disfrutarlas!

 

038 - Picos Brañavelera y Manolete (desde Tiós)
 

Si tienes algún problema al ver la presentación de fotos inicial, puedes verla pinchando el cuadro que tines a tu lado o sobre esta linea de texto la cual te llevará al álbum de fotos relacionado con la actividad que nos ocupa.

 

 

 

 

Solo nos queda esperar que este reportaje os gustara tanto como a nosotros y hayáis disfrutado con él, ahora ya sabéis donde queda y lo que allí hay, así que.... ¡ánimaros!, pero ser prudentes y valorar todos los elementos adversos que en la montaña te puedes encontrar.

 


* Picos Manolete, Brañavalera y Chagu.

"Parece que el inviernu se lo quieren comer los llobos"

Fecha: Enero de 2012.

Recorrido: Tiós - Lena (550 m.a.) - Castro el Castiellu (730 m.a.) - Rozón y desvío del PR AS-87 (800 m.a.) - Gameo (820 m.a.) - Praos de Espines-Pandoto (880 m.a.) - Fuente Chagos (940 m.a.) - Mayau Peña Chagos (1120 m.a.) - Bosque Ancios (1250 m.a.) - Abrevadero Brañavalera (1330 m.a.) - Pico Manolete (1477 m.a.) - Pico Brañavalera o Escudero (1483 m.a.) - Picu Chagos (1457 m.a.) - Abrevadero Brañavalera (1330 m.a.) - Inicio del camino de vuelta deshaciendo el camino de la subida.

Distancia: ± 16,5 Kilómetros = 8,5 de ida + 8,0 de vuelta. / Tiempos: 3,5 h el ascenso y 2,5 h el descenso.

Desnivel: 985 mts. ascenso y despues bajar. / Terreno: 13 kms pista y el resto vereda montañera.

Señalizacion: No.

Como parece el benigno invierno se ha instalado en nuestra querida Asturias y la nieve parece que no quiere venir, nos aupamos a los más alto de la peñas que resguarda a los pueblinos del bajo Lena, a la Peña de Chagos, donde realizaríamos un guapo paseo y comeríamos el bocata en un precioso balcón sobre la Cordillera y los Picos de Europa, con parajes como este y mejor compañía da gusto salir de casa.

(Arrancamos del pueblo de Tiós, Concejo de Lena, K 0,0 / 9:30 h / 550 m.a.)

En compañía de “Los Chicos” nos acercamos de nuevo hasta Tíos, la subida hasta la zona de ataque a los picos de Brañavalera no representa para mí nada nuevo o especial con respecto anteriores ocasiones en que ascendí con Mary, sin embargo para mis tres compañeros lo observan de otra manera, sorprendiéndose de lo vistoso y panorámico que es el cómodo recorrido.

Así, entre largas conversaciones cruzadas, en tres entretenidas y vistosas horas alcanzamos el “mayau” que nos permitirá afrontar la subida final a las picachas que hoy nos interesan. En esta ocasión la ascensión a las cumbres será más ordenada que cuando lo hice con Mary, primero nos acercaremos al Manolete y después a Brañavalera, así si se tercia igual hacemos alguna variante añadida, no queremos dejar nada atrás, por lo que, después de dejar atrás el abrevadero del “mayau”, ponemos el rumbo directo al primera referencia del día, el Pico Manolete.

(Dejamos atrás la fuente abrevadero del mayau de Brañavalera, K 6,4 / 12:30 h / 1.330 m.a.)

Una vez en el Manolete lo primero que llama nuestra atención es la ausencia total de nieve en el Macizo de Las Ubiñas, en la cercana Peña Rueda, no había ni una manchina blanca. Superado la relativa sorpresa, Angel empieza a identificar picos, aunque él comienza por los más lejanos, los de la zona de los Puertos de Marabio, se nota que hace poco por allí estuvimos.

(Picu Manolete, K 7,2 / 13:00 h / 1.477 m.a.)

Tras la foto de grupo Alfonso y Manolo nos dejan solos y ponen rumbo al montículo cercano, donde está el mojón geodésico de Brañavalera, la siguiente prominencia montañera del día, es por lo que antes de abandonar nosotros la cumbre tenemos la oportunidad de tomar una foto con la cruz metálica del Manolete y al compañero Alfonso al lado del cilindro del Brañavalera.

El tránsito entre los dos picos es corto y sin apenas diferencias de cota, en diez minutejos nos reunimos con los díscolos compañeros. Cuando llego Manolo me dice, con cierta sorna, cual es el siguiente objetivo, el que tenemos bien cerca, la cumbrera de la Peña Chagos, a lo que rápidamente acepto, ya que esta es mi oculta intención, en la anterior ocasión el fuerte viento y el miedo al hielo nos hizo desistir.

Como las vistas no ofrecen muchas novedades con respecto a la anterior, rápidamente tomamos la foto de cumbre. Desde cerca de la Peña Chagos, un ganadero que habíamos saludado unas hora antes, en la subida, nos pega unas voces preguntandonos que desde nuestra posición vemos algún caballo, le decimos que sí, pero están bastante lejos, le sacamos unas fotos para que los vea y juzgue.

(Picu Brañavalera o Escudero, K 7,9 / 13:30 h / 1.483 m.a.)

Angel y un servidor seguíamos en la cumbre sacando fotos y, al igual que en la anterior, Alfonso y Manolo ya están el mayau charrando con el ganadero, así que no nos queda más remedio que arrear. Al llegar a la altura del ganadero les estaba contando las posibilidades andariegas para la bajada, optamos por, más o menos, bajar directos a la zona del abrevadero, pero sin pasar por los picos anteriores, por debajo de ellos, justo por donde él vino. Nos comentó que si lo hacemos tendríamos oportunidad de ver unas huellas de lobo, uno que vieron ellos la semana pasada.

Con las bromas de a quién comería primero el “llobu”, si nos topáramos con él, llegamos a la cumbrera de la Peña Chagos, por la cual transitamos por la ladera Este, la que da vistas a la zona que transitamos al subir. Mientras con cierto cuidado avanzamos, observamos que esta preciosa atalaya nos ofrece muy buenas posibilidades para comer el bocata, es un hermoso y privilegiado balcón, pero antes vamos a tomar la cumbre.

Después de tres horas y media, ocho kilómetros y medio de marcha y 985 metros de desnivel positivos alcanzamos lo más alto de la Peña Chagos, un pequeño buzón montañero sobre un esbelto mástil, colocado en Julio de 2010 por el Grupo “B” del G.M. San Bernardo de Turón, nos da la bienvenida. Esto último nos causa especial admiración ya que Angel y un servidor estamos adscritos a este insigne grupo de montaña, especialmente para el primero que su padre es miembro del Grupo “B”, “de casta le viene al galgo” podríamos decir.

(Picu Chagu, K 8,5 / 14:00 h / 1.457 m.a.)

Dentro del buzón hay una libretina montañera inaugurada por los miembros que lo colocaron, no hay unas cuantas hojas escritas, Angel deja su misiva y un servidor la su tarjeta, dos guapas costumbres montañeras, aunque la primera no muy extendida en las montañas asturianas.

La foto de grupo da el toque de “bocata”, bajamos un poco hasta un guapo peldaño de pradería que nos deja unas impresionantes panorámicas de lo que tenemos a nuestros pies, los valles de Lena, lo que tenemos a la altura de la vista, el cordal de la Carisa, y lo que al fondo vemos, las altas cumbres de la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa, la Peña Santa resalta con fuerza.

("Balcón de Chagos")

(Al fondo, el Macizo Occidental de los Picos de Europa con Peña Santa al frente)

Recuerdo que unas de las primeras excursiones que hice con Manolo y le presenté a Peña Santa dijo que se le iba olvidar, rápidamente le contesté que no se preocupara que la íbamos a tener muchos días a nuestro alcance visual así se lo estaba recordando ahora y en el video reflejado está, ocasión que aprovecho para su presentación para nuestro y vuestro disfrute.

 

Tras una hora de cálido relajo montañero-contemplativo iniciamos el largo descenso hasta el pueblo de Tiós, al comienzo de la marcha íbamos mirando las huellas sobre la vereda que nos llevaba hasta el abrevadero del mayau, vimos muchas, una creíamos que era de lobo pero, elevadas consultas a gente más cualificada, resultó que no, ¡mala suerte!

(Recorrido de Picos de Brañavalera / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Tras deshacer sobre el mapa el recorrido realizado al ascender, a las cinco y media de la tarde estábamos de nuevo en el pueblo que habíamos partido a las nueve y media de la mañana, por los comentarios de mis compañeros, yo no soy muy parcial porque aquí ya estado unas cuantas veces, fueron ocho horas muy guapas y disfrutonas, en una zona que no conocían y no se esperaban encontrar tantas posibilidades contemplativas, así que… ¡todos contentos y hasta la próxima!

Por lo que he visto al salir de casa hoy, igual la próxima salida las montañas estarán cubiertas de nieve, ¡menos mal!, ya pensábamos que este invierno se lo comían los llobos.

JFCamina


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