Puertos de la Cordillera Cantábrica
San Isidro
León - Asturias
León

El Pinzón, Laguna Negra y +

Isoba, 2/2014

JFCamina, 3/2014

 

El Pinzón, Laguna Negra y +

(Un blanco paseo entorno al pueblín de Isoba)

Mapas ING: 79-IV "Puebla de Lillo"

Inicio y fin: Isoba, Ayuntamiento de Lillo, León

Objetivo: Picos El Pinzón, El Páramo y Laguna Negra

Recorrido: Isoba (1358 m.a.) - Collado Pinzón (1525 m.a.) - Pico El Pinzón (1618 m.a.) - Vaguada base del Pico Páramo (1591 m.a.) - Pico Páramo (1847 m.a.) - Laguna Negra (1735 m.a.) - Majada Las Hazas (1475 m.a.) - Arroyo Las Hazas (1400 m.a.) - Carretera Pto.San Isidro - Lillo LE-331 Km 36 (1380 m.a.) - Isoba (1358 m.a.).

Distancia: ± 9 kms. = 5 Ida + 4 Vuelta

Tiempos: ± 4 horas = 2,5 Ida + 1,5 Vuelta

Desnivel: ± 530 mts. de ascenso más su correspondiente descenso.

Terreno: Caminos y veredas montañeras por la nieve.

Señalizacion: Solo al comienzo el PR LE-27 "Entrevados - Valle del Pinzón", el resto por libre.

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En tres o cuatro ocasiones nos habíamos arrimado a caminar por la zona del valle de Pinzón desde es pueblín de Isoba y su conocido lago al pie de la carretera. En todos los casos apuntamos que sería un paraje muy interesante para “raquetear” en invierno y lo apuntamos en “la libretina” de posibles salidas de nieve. Hubo un intento previo, pero cuando llegamos al alto del Puerto San Isidro la nieve no era lo que se esperaba, así que cuando íbamos bajando en dirección a Lillo las posibilidades se quedaban en un mero paseo sin apenas nieve. Hoy, a mediados del febrero del 2014, con un poco de suerte, materializamos nuestro blanco deseo. La idea era subirnos a la cómoda atalaya del pico El Pinzón y después ampliar el paseo hasta la Laguna Negra, un pequeño rincón en el cual nunca habíamos estado, así que el objetivo era más que interesante, aunque, de antemano, ya contábamos que no íbamos a contemplar nada especial, porque la posible masa de agua estaría completamente tapada por la nieve o congelada, pero siempre “presta”.

(Isoba, Ayuntamiento de Lillo, León, ± 0,0 K / 1358 m.a. / 12:00 h. / Pto. 1 Mapa)

Decir que las previsiones meteorológicas eran muy buenas para el medio día, aunque a primeras horas de la mañana estaría nuboso, así que no madrugamos mucho. Nuestra estrategia de no levantarnos muy temprano, no nos sirvió de mucho porque cuando aparcamos el coche en Isoba nevaba un poco y el cielo estaba completamente encapotado, con las nubes cubriendo totalmente la peña San Justo. Tomamos un cafetín en el bar del pueblo para satisfacer nuestra habitual costumbre y con la esperanza de que el buen tiempo pronosticado hiciera acto de presencia. Hojeamos la prensa, acabamos el café y ni un atisbo de rayo de sol parecía darnos una esperanza. Pese a todo Mary dice que pongamos las raquetas e iniciemos la marcha, al menos iríamos hasta el collau del Pinzón y estiraríamos las piernas un poco.

(La verdad que con esta mañana tan gris tengo pocas ganas de arrancar)

(Las grises nubes no hoy manera de que se despeguen de la peña San Justo)

Mi avance remolón mostraba muy a las claras el cabreo que tenía, pues tenía muchas ganas de hacer esta “raquetada” y con buen tiempo. Mary, encabezando la marcha, cada poco miraba para atrás y me “abroncaba” y amenazaba con dar la vuelta para casa. Razón tenía pero era inevitable que así caminara en dirección NorEste. Bueno, estiraríamos las piernas un poco, era lo que quedaba, aunque, poco a poco, el cielo comenzó a clarear, aunque muy tímidamente. Tanto remoloneo y alguna distracción avistando unos montañeros subiendo la peña San Justo arista arriba provocaron que para los dos kilómetros que existen entre el pueblo y el collau Pinzón empleáramos una hora y cuarto de reloj. ¡Menuda marca!, sin lugar a dudas no muy buena pero para nosotros excelente pues cuando alcanzamos el primer jito del día…¡el sol comenzó a brillar!, al principio tímidamente pero…¡el buen día prometido llegó!

(Collado Pinzón, ± 2,3 K / 1525 m.a. / 13:15 h. / Pto. 2 Mapa)

En el collau Pinzón, ya con otro semblante en la cara, nos olvidamos definitivamente de las señales, medio tapadas, del PR que nos guió desde el pueblo donde existe un gran panel que nos oferta una preciosa ruta en torno a la peña San Justo, aquí giramos a la izquierda y ponemos rumbo Occidental en busca del la cómoda cumbre de El Pinzón, parece que vamos a ver cumplido nuestro deseo.

(Bueno parece que esto tiene ya otra pinta, con un poco de suerte...)

Con el combustible extra que nos aportaron los rayos de sol, encaramos la ladera que nos llevará directos al segundo objetivo del día, El Pinzón. Vamos comentado que nuestro avance es cómodo ahora en invierno, porque las escobas y piornos están totalmente tapados por la nieve, si lo hiciéramos en otra situación resultaría de otra manera. Ahora la situación había cambiado, servidor iba delante y Mary detras, pues tenía muchas ganas de alcanzar la cómoda atalaya de El Pinzón y contemplar lo que desde ella se puede divisar, que es mucho y muy “pretosono”.

(Pico El Pinzón, ± 3,5 K / 1618 m.a. / 14:00 - 14:30 h. / Pto. 3 Mapa)

Alcanzo la cumbre de esta “Chomba”, las panorámicas eran tal como me las imaginaba, bicolores, de blanco y azul, tal como esperábamos, así que rápidamente empiezo a realizar recuento de cumbres, empezando por la más próxima y querida, el Pico Ausente y el Requejines, después seguimos fotografiando todo el arco que nos lleva hasta el Torres y Valmartín, vemos alguna de ellas.

(Al Sur-Oeste: Picos Ausente, Requejines, Sentiles, la Cuerna, Agujas y Toneo)

(Al Sur-Oeste: Picos Ausente y Requejines, donde se esconde el lago Ausente)

(Al SurOeste: Picos Agujas - Estación invernal de San Isidro y Toneo - Fuentes de Invierno)

(Al Oeste: Picos Toneo, la Llomba, El Ajo, Fuentes, Valverde y Torres)

(Al Oeste: Urbanización de San Isidro-León y, al fondo, La Raya-Asturias)

(Al NorteOeste: Del Fuente al Valverde y Torres, la Ventanona y el Valmartín)

(Al NorteOeste: Precioso detalle del Valverde y Torres)

Realmente estaba pletórico, allí con aquella visión de nuestros picos, a los que, a casi todos, nos aupamos, realmente gozoso. Así que como eran las dos de la tarde podríamos sentarnos, en la nieve y comer el bocata, así estiraríamos un poco más aquel “prestoso” momento, además de que a Mary le diera tiempo de hacer su tradicional muñeco de nieve, este se llamaría “Pinzonín”. Tras sacar la foto de pareja, bueno, en este caso, de trío, tocó fijar el siguiente objetivo, que era la Laguna Negra, la cual teníamos a nuestras espaldas al Norte, escondida entre las estribaciones más Orientales de las peñas de La Rapaona y un pico que no teníamos fijado en el mapa pero que nos tentaba mucho. Para alcanzar estos nuevos objetivos tenemos que perder cota, descender hasta una vaguada a 1591 metros de altitud, lo cual hacemos muy cómodamente.

(Tras el empacho contemplativo toca arrimarse hacia la escondida Laguna Negra)

(Vaguada base del Pico Páramo, ± 3,9 K / 1591 m.a. / 15:00 h. / Pto. 3 Mapa)

(De nuevo ascendiendo con muchas distracciones: la Peña San Justo y, al fondo, los Mampodres)

Tras dejar atrás la hondoná tocaba empezar a subir de nuevo, aunque aquí un poco más inclinado que la subida al Pinzón y con la nieve mucho más blanda, se notaba que el sol comenzaba a calentar. Ya desde que arrancamos, en este nuevo largo raquetero, teníamos claro que el siguiente objetivo era el pico que teníamos a la mano, además, desde el mismo veríamos muy bien la zona de la laguna y, seguro, que otras excelentes panorámicas montañeras, así que con cierta gracia, pero con alguna distracción, como el macizo de los Mampodres, tiramos para arriba.

(El macizo de los Mampodres al Sur-Este)

(También: el San Justo, los Niales y Rución, tras estos últimos, el Susarón)

Logramos desengancharnos de la identificación de las numerosas cumbres conocidas, incluidas las del valle del Curueño que se podrían observar tras nuestro, y alcanzamos el resalte del pico que estábamos ascendiendo que da vista sobre la Laguna Negra, la cual bien podríamos llamar helada. La encontramos tal como esperábamos, toda una plancha blanca, lo cual siempre gusta contemplar, algún día, en primavera-verano, nos daremos una vuelta por aquí para ver la masa de agua que lleva. No nos entretuvimos mucho en su contemplación porque íbamos un poco justos de tiempo y queríamos alcanzar la cumbre, además volveríamos a pasar por ella a la vuelta. Ahora tocaba dar el último tirón ascendente del día y alcanzar la cima del, para nosotros, desconocido pico, esperábamos que al final se nos desvelara su nombre.

(Laguna Negra, aunque en este caso podríamos decir "Blanca")

(No nos entretuvimos mucho con la laguna porque íbamos un poco justos de tiempo)

A las cuatro “en punto” de la tarde alcanzamos la cima del pico Páramo (1847 m.a.), ahora sabemos el nombre porque allí encontramos una tarjeta montañera del nuestro compañero Víctor Manuel del G.M. San Bernardo de Turón. Realmente estábamos muy ufanos y satisfechos: habíamos salvado el día y las panorámicas que desde aquí podíamos contemplar eran de primera especial, un espectacular complemento a las disfrutadas en El Pizón, vemos algún detalle:

( Pico Páramo, ± 5,0 K / 1847 m.a. / 16:00 - 16:30 h. / Pto. 5 Mapa)

(Al Este: el Macizo de los Mampodre y el Pico Lago, en medio asoma la cabecina el Espigüete)

(Al NorEste: De peña Ten, por la derecha, a casi todos los Picos de Europa)

(Al NorEste: Siempre es un placer volver a saludar a los Picos del Cornión y su reina Peña Santa)

(Al NorEste: Y las del Central, de Cabrones y Torrecerrerdo a La Palanca, Llambrión y el Friero)

(Al NorEste: Muy próximo el Rialcada y Valdevezón, abajo, el Borugo)

(Al Norte: La laguna Negra, la Rapaona, Peña'l vientu, Rialcada y Valdevezón, la frontera con Redes)

(Al NorOeste: La Laguna Negra y todas las cumbres del Puerto San Isidro)

Ya comentamos que íbamos un poco justos de tiempo, así que nos entretuvimos lo justo para contemplar y hacer unas fotos, también para dejar nuestra tarjeta de cumbres, en este último aspecto tuvimos un problema. A la hora de escribir nos encontramos que se nos había olvidado el bolígrafo, así que Mary tiró de ingenio, bueno como los antepasados de las cavernas, y cogió una ramina seca de brezo, la mojó en la tierra negruzca de la cumbre y así solucionó el tema. Tras todo ello no quedó otro remedio que tirar para abajo con cierta celeridad, no fuera que la noche se hiciera cargo de nosotros por el camino.

(A falta de Bolígrafo... ¡un palo de brezo!)

En descenso bajamos hacia la zona de la laguna Negra, después nos volveremos sobre nuestro paso, pues no parece que seguir lateralmente el curso del arroyo de las Hazas (pues el mismo aquí tiene su nacimiento) sería una buena opción, así realizaríamos la ruta más circularmente, lo que siempre agrada que asi sea. Además la nieve, pese a que estaba un poco “blandona”, estaba bastante compactaba y facilitaba la cómoda marcha a buen ritmo, lo que hacía alejar nuestras dudas nocturnas.

(El descenso lo realizaríamos más cerca de la Laguna Negra que en el ascenso)

( Laguna Negra, ± 5,4 K / 1735 m.a. / 16:45 h. / Pto. 6 Mapa)

(Atrás dejamos la laguna y seguimos parejos al arroyo de las Hazas)

En nuestro cómodo transito hasta la zona de la majada de Las Hazas observamos un precioso fenómeno, los rayos solares de poniente se reflejaban sobre los cristales de la nieve y nos describían un precioso arco iris sobre ella. Una pena que nuestras cámaras fotográficas no captaran lo que nuestros ojos podrían contemplar, por más que lo intentamos no lo veíamos plasmado al cien por cien en ninguna de nuestras fotografías, tendremos que mejorar nuestra técnica o la cámara, no sabemos cuál de los dos.

(Un cómodo y placido camino de regreso, con el reflejo del sol sobre los cristales de nieve)

(Tras unos momentos semiocultos, volvemos a ponerle cara a los picos Toneo y Torres)

(Arroyo y Majada Las Hazas, ± 7,0 K / 1475 m.a. / 17:20 h. / Pto. 7 Mapa)

Le damos definitivamente la espalda a las peñas de La Rapanona y la majada de Las Hazas, nos vamos por la derecha y tropezamos con otro regato, lo cruzamos sin muchos problemas. Después ambos, nosotros y el nuevo arroyo, volvemos a llegar a unirnos al curso de agua que veníamos acompañando desde su nacimiento. Nos adentramos en una zona más angosta, parece que existe un camino o vereda que va pareja al arroyo, donde el mismo forma unas guapas cascadas, dejadas atras llegamos al cruce definitivo del arroyo de las Hazas, donde no quedó otro remedio que poner a prueba el valor pagado por la botas, es decir, cruzarlo sin miramientos y sin mojarse los calcetines.

(Sorteando los diversos regatos que se incorporan al curso principal del arroyo de Las Hazas)

(Aunque al final no queda otro remedio que valorar las botas, el saber si su membrana es tan buena)

Al final aparecimos en la antigua curva de Las Hazas, ahora convertida en “tierra de nadie”, donde estaba estacionada una auto-caravana, una curva con muchos recuerdos para un servidor, pues fueron muchas las ocasiones que por ella pasé con mi desaparecido Padre y me contaba cuando se cayeron de la Vespa él y su tío. Después, de contárselo a Mary, creo que por primera vez, comenzamos a caminar carretera adelante, pues aún nos quedaban unos setecientos metros para llegar a nuestro destino y cerrar el precioso circuito raquetero que habíamos conseguido, ¡al fin!, realizar.

(Carretera LE-331 Km 36, ± 8,3 K / 1380 m.a. / 17:50 h. / Pto. 8 Mapa)

Creo que ahora, fuera de dudas sobre el camino a seguir, es un buen momento para dejar el dibujo que el nuestro GPS trazó sobre la hoja 79-IV “Puebla de Lillo” del mapa del IGN. Herramientas necesarias para afrontar con ciertas garantías, cualquier tipo de ruta andariega y más cuando tratamos de improvisar alguna parte del recorrido base, como fue el nuestro regreso al pueblo de donde partimos.

A las seis de la tarde entramos en el pueblo y el cielo azul que ahora imperaba sobre Isoba y sus montañas más próximas nada tenía que ver con el gris tupido que existía unas seis horas antes, realmente un cambio radical. Otro tanto ocurría con nuestras caras, especialmente la de el que escribe estos comentarios, totalmente diferente, de la cara alargada y de “enfurruñado”, a la de satisfecho y sonriente.

(Isoba, Ayuntamiento de Lillo, León, ± 9,0 K / 1358 m.a. / 18:00 h. / Pto. 1 Mapa)

Limpiamos un poco las raquetas, cambiamos las botas y devuelta a “nuestra” vertiente de residencia del puerto San Isidro, aunque antes , como es habitual tendremos que parar a repostar agua en Cuevas y a tomar unos cafetinos, creo que los vamos a saborear bien.


Bueno, otra ruta más a tachar de “la libretina” de pendientes, ésta casi nos queda sin borrar pero… Ahora vamos tener que estrujarnos un poco más la cabecina para encontrar otra ruta de raquetas que ofrezca alguna garantía para nuestras prestaciones, ya son pocas las que nos quedan, habrá que esforzase, así que…


¡Hasta la próxima!!!

 

JFCamina

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.