Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
Picos de Europa
Zona de Andara
Cantabria

El Samelar y San Carlos

Andara, 08/2012

JFCamina, 09/2012

Samelar y San Carlos o Sagrado Corazón

Mapas IGN: ING: 56-III "Sotres" (2002)

M.A. Adrados: Macizo Central y Oriental de los Picos de Europa.

Inicio: Jito de Escarandi - Cantabria.

Objetivos Principales: Picos Samelar y San Carlos o Sagrado Corazón

Recorrido: Jito de Escarandi (1295 m.a.) - Casetón de Andara (1725 m.a.) - Collado de Aldea (1798 m.a.) - Collado de Trasmacondiu (1850 m.a.) - Vega de Andara (1805 m.a.) - Fuente de la Escalera o de Odriazola (1885 m.a.) - Recorte en el Collado San Carlos (2025 m.a.) - Pico Samelar (2237 m.a.) - Collado San Carlos (2025 m.a.) - Pico San Carlos o Sagrado Corazón (2212 m.a.) - Collado San Carlos (2025 m.a.) - Zona Minera Esclavas (1980 m.a.) - Fuente de la Escalera o de Odriazola (1885 m.a.) - Vega de Andara (1805 m.a.) - Collado de Andara (1825 m.a.) - Enlace de pista Bejes, en el Muro del Macondiu (1645 m.a.) - Vagoneta del Casetón de Andara (1725 m.a.) - Jito de Escarandi (1295 m.a.).

Distancia: ± 22,0 Kilómetros / Tiempos: 6 horas y 45 minutos.

Desnivel: 1150 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Terrenos: Veredas montañeras.

Señalización: Especificamente No, solo señalización parcial de otras rutas.

Creative Commons License


Otro año más estamos frente al mar Cantábrico marcando los puntos críticos de la ascensión al Pico San Carlos o Sagrado Corazón, en el Macizo Oriental o de Ándara de los Picos de Europa. No recuerdo ya las ocasiones que he realizado este pequeño croquis, siempre acabo perdiéndolo entre la montonera de papeles de nuestra abultada carpeta de rutas pendientes, el mal tiempo, algún problemilla de salud, las fechas, etc… impedían que nos plantáramos en el Jitu Escarandi, nos acercáramos al Casetón de Ándara y, sin vuelta de hoja afrontamos la subida hasta la cota 2212 que tiene el pico deseado. ¿Será posible en esta ocasión?, el tiempo parece que va a ser bueno, no mucho calor, ¡mejor!, pero en esta nuestra tierra esto nunca se sabe, hasta que no estemos allí, en lo más alto, no podemos estar seguros. Mañana puede ser un buen día para ir cerrando la temporada andariega 2011 – 2012, con una cumbre grupa y vistosona, esperamos acontecimientos y que así sea.

(Jito Escarandi, Ayto. Cillorigo-Castro, Cantabria, ± 0,0 K / 1295 m.a. / 10:50 h.)

Llegó el día D (de deseado), las nubes están un tanto juguetonas sobre la rasa costera, tal es así que de la Sierra del Cuera solo vemos, paradojas del paraje, brillar el sol sobre la doble cumbre del Pico Turbina, a pesar de ello ponemos rumbo al concejo Cabrales, hasta Sotres todo muy bien. A partir de aquí el tema se complica un poco, ya que tenemos que sortear numerosos socavones en la carretera que nos lleva al inicio de ruta, al Jitu de Escarandi, donde brilla el sol con bastante gracia. Con el mar de nubes a nuestras espaldas, pero con un cielo azul con alguna veta blanca sobre los Picos de Europa, nos adentramos en la minera Andara.

Dejamos atrás el completo aparcamiento y ponemos rumbo al Casetón de Ándara, una cómoda pista nos llevará a él en poco más de una hora, un buena manera de calentar el cuerpo y tenerlo a punto para cuando comience lo más duro. Ya desde el principio la preciosa pala del Macondiu nos saluda con cierta gracia, será nuestro punto de referencia durante toda la jornada.

(Nada más comenzar el Macondiu nos saluda con cierta gracia, será nuestro punto de referencia)

Este primer largo del día lo conocemos muy bien así que vamos charrando relajadamente de los acontecimientos recientes, es decir, de cómo estaba de repleto el aparcamiento de Jitu Escarandi, un poco más no tenemos donde dejar, en condiciones, el coche aparcado. También del encuentro inesperado con el compañero “Nuberu”, ya casi conocemos en persona a nuestros amigos virtuales, poco a poco somos una gran familia, la cual nos vamos siguiendo a través de nuestros terminales de red, lo cual siempre presta y te saca de la atonía diaria un poco.

(Con cierto relax tiramos para arriba, aunque sin dejar de echar una mirada hacia atrás)

(Las nubes que están sobre la rasa costera y el Cuera nos preocupan un poco)

Tal como preveíamos en una hora nos plantamos debajo de la vagoneta de la zona del Casetón de Ándara, creo que llevábamos un buen rítmo, pero pese a ello, aún nos adelantó una pareja que habíamos dejado calzándose las botas en el aparcamiento, se ve que tenemos que mejorar un poco más. Nada más cruzar el arco del triunfo minero nos encontramos con una pequeña sorpresa, dos servicios de WC, ¡como en las fiestas!, no quedamos un poco parados, ¿y eso?, ya habíamos notado que cada vez sube más gente a la montaña pero no creíamos que era para tanto.

(Casetón de Andara, ± 3,8 K / 1725 m.a. / 11:55 - 12:10 h.)

En esta ocasión no nos sentamos en el banco que pilla la sombra del casetón, hoy, a pesar de que el día estaba soleado, apetecía más sentarse en el banco central, donde nos hidratamos un poco y sin muchos más preámbulos, rodeando la singular construcción minero-montañera, arrancamos para arriba, las veredas mineras de Ándara nos esperaban y nosotros ya estábamos impacientes de afrontarlos, aunque no fuera la primera vez .

(Rodeamos el casetón y comenzamos a subir por la veredas mineras de Ándara)

(La traza a seguir es de cierto desnivel, así que pronto dejamos pequeño al refugio y sus nuevos WC)

La traza a seguir es de cierto desnivel, así que pronto dejamos pequeño al refugio y sus nuevos WC, aunque lo que realmente comenzaba a inquietarnos era el avance del frente de nubes de la costa, perecía que comenzaban a moverse hacia nosotros, comenzamos a temer por un final feliz, a nada que nos descuidáramos las tendríamos soplándonos las orejas.

(Unos pasos hacia adelante y unas miraditas hacia atrás)

Con cierta preocupación llegamos al Callado de Aldea, en esta ocasión no seguimos de frente, en dirección al desaparecido lago de Ándara, sino giraríamos a la izquierda para afrontar otro collado que nos dará la visión deseada del objetivo del día. Pese a no arrimarnos a la zona del lago desaparecido no renunciamos a recordar las veces que aquí estuvimos, con nuestro hijo Felipe, con los sobrinotes Gerardo y Alex, etc… unas cuantas veces y casi todas con el mismo cuadro: la masa de nubes al fondo . Verdaderamente, a pesar de no ser muy “caliceros”, siempre nos presta hacer una escapada por las zonas más grises de los Picos de Europa, esta, donde ahora estamos, es una de las favoritas, seguro que influenciados por la actividad minera pasada.

(Callado de Aldea, ± 4,4 K / 1798 m.a. / 12:20 h.)

(A la derecha queda el desvío que va hacia la Morra Lechugales)

(Atras dejamos la zona del Collado de Aldea y el camino que va hacia al desapararecido lago)

Este medio largo entre los dos collados no tiene mucha historia que contar solo la de admirar la impresionante estampa del Macondiu y Trasmacondiu, el desvió hacia la mítica Morra de Lechugales, de vez en cuando mirar hacia atrás para ver el camino que te lleva hacia la zona del lago desaparecido, y, por el rabillo de ojo, controlar el avance de las nubes. Así sin darnos cuenta nos encontramos en el collado de Trasmacondiu y tenemos ante nosotros la estampa deseada, la subida al Sagrado Corazón, el cual, lo más alto de su cima, parece que no se llega observar, queda un poco más atrás.

(Callado de Trasmacondiu, ± 4,8 K / 1850 m.a. / 12:35 h.)

Ya en el collado toca perder cota para bajar hasta la Vega de Ándara, esto siempre fastidia un poco pero no queda más remedio, así que cierta resignación comenzamos a descender tratando de acortar lo máximo el recorrido, por lo que no llegamos al collado de Ándara. Fue aquí donde el verano pasado unos rebecos salvaron mi honor, estaba con los sobrinotes por esta zona y le había prometido al más pequeño, Alex, que este día veríamos rebecos, hacía mucho calor y no llegamos a ver ninguno, menos mal, que cuando llegamos a esta zona aparecieron un par de despistados, me dio la vida, porque el güaje no paraba de preguntar: - ¿Tíu cuando vemos los rebecos?

(Entre recuerdos, rebecos y florines vamos descendiendo placidamante)

(No quisimos ir hasta el collado de Ándara, así que atajamos un poco por la riega)

Ya al inicio de la vega vemos una pista muy marcada que sale por nuestra izquierda, observamos un poste, no tiene placa, nos acercamos a él y vemos que el indicador está tirado en el suelo, así que Mary lo reincorpora un poco, indica la dirección a la Fuente de La Escalera, precisamente la dirección que nosotros tenemos que tomar así que… ¡para arriba que vamos!

(Vega de Andara, ± 5,5 K / 1805 m.a. / 12:45 h.)

(Mary deja en una postura visible el indicador de dirección)

(Atrás dejamos la vega de Ándara, los collaos y la pica del Macondiu)

Ya en la dirección que nos llevará hacia el objetivo deseado, en una zona nueva totalmente para nosotros, pues hasta la vega ya habíamos estado en un par de ocasiones, afrontamos la marcha con ganas dejando tras nuestro la vega, los collaos y la impresionante pica del Macondiu (1998 m.a.) a la cual no se si subiremos algún día, desde este lado la vemos un tanto fiera para nuestras prestaciones montañeras, así con estas cábalas llegamos a la gran fuente de La Escalera o de Odriazola, la cual, con cierta sorpresa por nuestra parte, fluye un gran chorrón de agua fresca.

(Fuente de La Escalera o de Odriazola, ± 6,2 K / 1885 m.a. / 13:05 h.)

Aprovechamos el agua fresca de la arrogante fuente para hidratarnos un poco tras lo cual reanudamos la marcha siguiendo la dirección de la izquierda, la cual tiene una ancha traza a seguir, realmente una pista pedrera, una de las muchas que hay por toda esta zona relacionadass con la numerosa actividad minera que se extendió, con ciertos alti-bajos, desde mediados del siglo XIX a finales del XX.

(Traza a seguir va muy machacada, aunque sin señalización especifica)

Traza a seguir va muy machacada, aunque sin señalización especifica, el camino es amplio y muy bien equipado, sus contrafuertes así lo indican, aunque, por el paso de tiempo, el mismo pierde un poco de peso en algunos puntos, aunque para el caminante va más que sobrado. Nosotros tenemos muy claro el track a seguir, el collado que tenemos en frente, el de San Carlos, es nuestra referencia buena, aunque realmente no llegaremos a él.

(El collado de San Carlos a la vista pero...)

¿Porqué?,¡muy fácil!, tentando a la suerte, decidimos, que ya que estamos debajo del Pico Samelar sería una pena no arrimarnos hasta su cumbre, solo tenemos que girar un poco a nuestra izquierda y ponernos a subir por su cómoda arista, así que mirando de frente al Macondiu, esperando que su escudo frenara la masa de nubes costeras, aprovechamos la tentadora oportunidad, esperábamos que nos saliera bien porque en caso contrario nos quedaríamos sin la cumbre deseada, la del Sagrado Corazón o San Carlos, con lo cual tendríamos que volver en otra ocasión.

(Recorte del Collado de San Carlos, vamos al Semelar, ± 7,4 K / 2025 m.a. / 13:35 h.)

Según iba ascendiendo a media la ladera hacia la línea cumbrera del Samelar, donde pasa el camino que viene o va al collado de San Carlos, no paraba de mirar hacia mi izquierda, veía las nubes muy próximas al Macondiu, ya me estaba arrepintiendo de mi ambición, más ahora que, a mi izquierda, tenía a la vista la cima del objetivo deseado, sería casi imperdonable, pero la decisión ya estaba ejecutándose y no era plan de corregir la marcha.

(Detalle del Collado de San Carlos y el pico deseado, el del Sagrado Corazón)

Con las dudas expresadas enlazamos con le vareda montañera que va hacia la cima del Samelar desde el Collado, una pareja regresa de ella, nosotros les damos el relevo y en pocos minutos estamos en la cumbrera que nos da una espectacular panorámica del valle de Liebana, donde no quedó más remedio que deleitarnos un buen rato, la ocasión lo requería.

(Enlace con vereda que viene del collado y pico San Carlos, al fondo el Junciana y la Rasa Inagotable)

(La tomamos y en poco tiempo nos plantamos en la arista de la cumbre del Samelar)

(A la derecha, la cumbre del Sagrado Corazón y abajo... ¡La Liébana!)

(Espectacular detalle fotográfico de la zona de Potes con la Viorna en toda su extensión)

Realmente el cresteo hasta lo más alto del pico fue espectacular, a pesar de que el día se estaba tornado muy gris era muy interesante ver el detalle panorámico de la zona de Potes con La Viorna en toda su extensión, así que nos costó un poco de tiempo alcanzar el objetivo improvisado del pico Samelar, más cuando comenzamos a ver el mar de nubes que entraba sobre la pared del Alto de la Verdinas, era impresionante, aunque esto tenía su contrapartida, significaba que las mismas se nos aproximaban muy rápido hacia nosotros, teníamos en peligro alcanzar la cumbre propuesta desde hace años.

(El cresteo hacia la cumbre fue muy entretenido y espectacular)

(El mar de nubes que entraba sobre la pared del Alto las Verdianas)

Después de tres horas de marcha, excluidas paradas, llegamos a la cima del Samelar a 2234 metros de altitud, desde donde contemplamos un impresionante mar de nubes, circunstancia vivida en numerosas ocasiones pero por la cual uno no deja de admirarse, realmente es una circunstancia muy especial, allá arriba, sobre ese colchón de algodón parece que dominas el mundo, bueno igual exagero un poco, pero algo de lo dicho si que uno lo llega a sentir, seguro que se me ha ido un poco la mano pero....

(Pico Samelar, ± 8,5 K / 2237 m.a. / 14:00 - 14:15 h. / 3 horas de marcha)

(Desde Samelar: el Sagrado Corazón, Junciana, Rasa Ingotable, Grajal, Jierru, la Morra, Silla, etc...)

La pena de tal situación anteriormente descrita y sus consecuencias inmediatas es que “la marca” está a punto de rebasar el gran escudo que hace la gran ladera Norte del Macondiu, así que no queda otro remedio que hacer las fotos lo más rápidamente posible, y más bien pocas, además de escribir la tarjeta de cumbres, para afrontar la bajada al collado, con la esperanza de tener suerte de que el gran escudo cumpla su misión.

(Una foto de pareja y.... ¡espabilando para el collado San Carlos!)

Estamos casi a punto de llegar al collado de San Carlos cuando vemos que las nubes que vienen no se de donde toman la cima del pico Sagrado Corazón, ¡desilución!, pero resultó una falsa alarma, pues tal como vinieron se marcharon, una liguera brisa montañera hizo su labor, la misma que las trajo las llevó, ¡menos mal!, ya me vía con la orejas gachas bajando hacia la vega de Ándara y Mary recriminando mi ambición.

(Un momento de crisis hacia el Sagrado Corazón o San Carlos, las nubes lo cubren)

(Atrás dejamos la cumbrera del Samelar y, tras unos minutos de tensión, vuelve la alegría)

(Ya tenemos la cumbre deseada despejada, podemos afrontar su ataque)

Alcanzamos el collado y el final, o principio, según como se quiera ver, de la canal del mismo nombre, la de San Carlos, la misma que baja en fuerte pendiente hasta lo más fondero del valle de Liébana. Mary se queda contemplándola, observando por donde suben los que vienen a la fiesta el día domingo que toca, le parece imposible que así sea, según nuestro mapa parece que hay una pista hasta los Puertos de Potes, pero aún así….

(Collado de San Carlos, ahora al Sagrado Corazón, ± 9,9 K / 2052 m.a. / 14:35 h.)

No la dejo que se entretenga mucho tiempo, parece que el mar de nubes quiere dar el asalto definitivo a la Pica del Macondiu, no quiero jugármela, así que arrancamos, a media ladera, en dirección SurEste, hacia un collado que observamos con una traza muy marcada, lo de ascender por la arista Sur nos parece algo arriesgado, sobre todo ahora que parece que el aire se revuelve un poco.

(Parece que el combate Macondiu - Nubes está en su punto álgido, así que.... ¡en marcha!)

Dejamos tras nuestro el combate entre el Macondiu y las nubes, parece que el mismo está en su momento álgido, estas últimas están a punto de conseguir rodearlo, aunque no paramos mucho para comprobar quien gana, damos “zapatilla” para arriba, ya nos queda muy poco, la vereda montañera que parece que rodea todo el pico del Sagrado Corazón, va muy marcada e incluso enjitada, así que no nos relajamos más, así en poco tiempo alcanzamos la collada Este.

(Collado Este de ataque al Sagrado Corazón, ± 10,5 K / 2090 m.a. / 14:45 h.)

(Al fondo, a la derecha, el Junciana y la Rasa de la Inagotable)

Alcanzado este pequeño hombre del pico vemos que aún tenemos que llegar a otro que queda más al sur, no importa mucho, la traza va muy limpia y en tendida subida, al llegar a ella contemplamos un hecho que nos deja algo helados, nunca mejor empleada la expresión, ya que nos encontramos ante un bloque de nieve, un nevero, ¡sorpresa!, -Pero si estamos casi ya en el mes de Septiembre, efectivamente así era pero se ve que por aquí, a 2100 metros de altitud el sol parece que no calienta mucho, especialmente en algunas cavidades.

(Ya vemos la figura y el mojón de la cumbre pero antes....)

(...¡Nieve!, ¿pero no estamos en agosto?)

Tras reponernos de la blanca sorpresa solo queda pegar el último tirón del día, así que en poco alcanzamos el objetivo anhelado durante mucho tiempo, alcanzar la cumbre donde existen varios elementos de referencia, el principal y por el cual se ha “cambiado” el nombre de la cima, una figura del Sagrado Corazón, la cual se instaló aquí en el año 1900, aunque la actual no es la original, ya que las tormentas debieron acabar con la primera, esta parece que data de 1995.

(Al fondo, en primer plano, la Junciana y la Rasa Inagotable, después, la Silla del Caballo y más)

Desde la colocación de la estatua se han venido celebrando una misa popular, en la cumbre, cada primer domingo de Agosto de cada década, es decir, en los años acabados en cero, más tarde esto cambió y se pasó a la celebración en los años terminados en cero o en cinco.

(El Sagrado Corazón o San Carlos, Ayto.Camaleño, Cantabria, ± 11,0 K / 2212 m.a. / 15:00 -15:25 h.)

Alcanzada la cumbre y realizada la introducción de la figura que consiguió desplazar al nombre de Pico San Carlos, toca comenzar a disfrutar del momento. Lo primero que llama nuestra atención es el delicado estado del mojón geodésico, parece que va caer hacia La Liébana de un momento a otro, así que no nos apoyamos sobre él, no queremos ser los causantes de su desaparición definitiva. Tras él observamos que la barrera de nubes que viene de la rasa costera de Cantabria quieren afrontar el asalto al valle, así que nos apuramos a cubrir la tarjeta de cumbres y a sacar las fotos de pareja, no fuera que, después de casi cuatro horas de marcha, nos perdiéramos el momento fotográfico.

(Detalle de la delicada situación del mojón geodésico, además de las nubes asaltando las murallas)

(Tarjeta de cumbres y foto de pareja, no fuera que las nubes nos taparan en un tris)

Las numerosas fotos de cumbre las sacamos en un momento, con cierta prisa, pero no por ello renunciábamos a ellas, hacía tiempo que queríamos venir hasta aquí, y ya que lo habíamos conseguido con unas condiciones de visibilidad, había que aprovechar el momento, así que ambos nos fotografiamos con distintos detalles del vistoso balcón, tanto sobre los propios Picos de Europa como sobre el amplio valle de Liébana.

(Una individual con el Samelar y el mar de nubes tras nuestro)

La verdad que sentimos verdadera pena por no disfrutar del momento con cierta holgura, eran las tres de la tarde, una buena hora para comer el bocata en la cumbre, pero el mar de nubes amenazantes que vienen del Cantábrico nos aconsejan esperar a comerlo un poco más abajo, cuando estemos en zona de pista, mejor asegurar el regreso y después comer. Así que después de la breve estancia en la cumbre, menos de treinta minutos, iniciamos el descenso hacia el Collado de San Carlos por la cumbrera Norte.

(Nos despedimos de la cumbre y el valle de Liébana e....)

(...e iniciamos el descenso hacia el Collado de San Carlos por la cumbrera Norte)

Nada más “voltiar “ la ante-cumbre que tapa el Sagrado Corazón, de nuevo, enfocamos al Macondiu, la imagen que se nos presenta nos confirma que hicimos bien en no comer el bocata en la cima, las nubes están en plena lucha de ataque final, ya cubren el collado de Andara, precisamente por donde nosotros queremos bajar, dando un rodeo a la pica y despues bajar al Jitu Escarandi, no por la pista, sino por la canal de las Vacas, aunque, desde hace horas, ya vemos que va a ser imposible.

(El Macondiu defendiendose del definitivo ataque de las nubes)

(Collado de San Carlos, ahora el descenso por la zona minera Esclavas, ± 12,7 K / 2052 m.a. / 15:45 h.)

En quince minutejos volvemos a situarnos sobre el Collado de San Carlos, ahora no vamos a volver por la pista que subimos, queremos coger otra más abajo, a nuestra izquierda, por la zona minera de Las Esclavas, así que nos apuramos un poco para alcanzarla y cuando lo hagamos, con la seguridad relativa de una traza buena, nos relajaremos un poco para descansar y comer el bocata.

(Pronto enlazaremos con otra pista y entonces comeremos el bocata, creo que ya es hora)

(Aún tenemos gracia de fotografiar los sorprendentes detalles que esta calicera zona nos ofrece)

A las cuatro de la tarde alcanzamos la pista minera que habíamos visto desde arriba, las nubes ya tenían la partida ganada pero un rayo de sol lucía sobre la vega de Ándara, era un buen momento para hacer un alto en el camino y sobre unas piedras a pie de pista dar cuenta del bocata, aunque sin relajarnos mucho. Con las fuerzas renovadas reanudamos la marcha, no sin antes detenernos unos momentos para fotografiar los guapos detalles que esta calicera zona nos ofrece, los cuales no dejan de sorprendernos, parece mentira que en esta zona tan “extrema” te encuentres con estas preciosas florinas.

(Descenso por la zona minera Esclavas, hora del bocata, ± 13,2 K / 1980 m.a. / 16:00 - 16:20 h.)

(Parece mentira que en esta zona tan “extrema” te encuentres con estas preciosas florinas)

Por lo que divisábamos desde arriba esperábamos que por la pista que ahora transitamos nos bajara directos hacia la zona de la vega de Ándara, pero nos equivocamos en esto y en que la traza fuera cómoda, pues lo que en principio parecía una ancha pista, en poco, se volvió en una estrecha vereda pedrera, además con terreno muy suelto, con muchas posibilidades de resbalar. Pero lo que más nos fastidió fue que la misma nos llevará directos a la fuente de Las Escaleras, donde habíamos pasado por la mañana, aunque ahora llegamos en dirección contraria a la tomada, realmente habíamos realizado un pequeño circuito casi innecesario, aunque sirve para aumentar nuestro conocimiento sobre la zona.

(A última hora el pequeño circuito no nos salió bien pero llegamos a buen puerto)

(Fuente de la Escalera o de Odriazola, ± 14,0 K / 1885 m.a. / 16:35 h.)

Dejamos atrás la fuente y alguna florina más, ahora vamos deshaciendo el camino andado por la mañana, son casi las cinco de la tarde y sobre la vega de Ándara luce un precioso cielo azul, aunque esta situación es un tanto engañosa, parece que ha sido una pequeña tregua, diez minutos más tarde las nubes vuelven con fuerza, no nos queda más remedio que adentrarnos en ellas, momento que alcanzamos el collado de Andara e iniciamos el descenso por la pista que rodea todo el Macondiu por su vertiente Norte, la zona de El Muro, la cual es conocida por nuestra parte en dos tránsitos anteriores.

(Vega de Andara, ± 14,7 K / 1805 m.a. / 16:50 h.)

(Parece que lo de cielo azul sobre la vega ha sido una pequeña tregua, las nubes nos esperan)

(Collado de Andara, ± 15,0 K / 1825 m.a. / 17:00 h.)

Rodear El Muro del Macondiu fue una decisión personal, ya no tenia sentido intentar bajar hacia el Jitu Escarandi por la Canal de las Vacas y de la Jazuca, estaba claro que el día no era el más adecuado, pero a pesar de que suponía un pequeño rodeo decidimos afrontarlo.

Estaba claro que no teníamos ganas de subir hacia el collado Trasmacondiu y adentrarnos en la niebla por esa zona, preferimos la seguridad de la pista, aunque esto último nunca se sabe, unos mastines nos esperaban ocultos en la niebla, ¡menudo susto!

(Enlace con pista de Bejes, rodeando el Macondiu por El Muro, ± 17,0 K / 1645 m.a. / 17:35 h.)

Después del encuentro perruno pronto dejamos tras nuestro el desvió de la pista que baja hacia Bejes y, un poco más allá, el camín que nos adentraría por la canal verdosa deseada pero eso no era posible con este día, en su momento lo hicimos, claro está que con un precioso día soleado, y la disfrutamos mucho, pero hoy nos conformaremos con llegar al “fantasmal” refugio del Casetón de Ándara y volver deshaciendo el camino mañanero.

(La "fantasmal" vagoneta del Casetón de Andara, ± 18,0 K / 1710 m.a. / 18:00 h.)

Con la tupida niebla está claro que los tres kilómetros últimos de esta guapa jornada montañera por el Macizo Oriental de los Picos de Europa, por la Minera Ándara, no da para mucho, solo alguna vaca que otra que se cruza en el camino y nos miran con cara de sorprendida y repasar sobre el mapa que portábamos los principales jitos del día, el cual, a pesar de la amenaza constante de las nubes, resultó muy guapo y entretenido, así que no vamos a ser egoistas y dar las gracias al fiel “paladin” del Macondiu por su fortaleza al aguantar el envite de las húmedas nubes marinas, sin su ferrea barrera seguro que tendríamos que dar la vuelta sin cumplir, otra vez, más el objetivo deseado.

(Nuestro recorrido por los Picos Samelar y San Carlos / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

En torno a las siete de la tarde, ocho horas después de haber abandonarlo, llegamos al aparcamiento del Jitu Escarandi, a pesar de la niebla, aún quedaban coches. Mientras cambiábamos las botas llega otra pareja, con la cual habíamos coincidido por la mañana pero ellos tiraron en dirección a La Morra de Lechugales, les preguntamos por donde habían estado y nos confirman lo anterior y añaden el nombre de la Silla, justo donde creemos que los habíamos visto unas horas atrás, antes de abandonar la cumbre del Sagrado Corazón.

(Jito Escarandi, Ayto. Cillorigo-Castro, Cantabria, ± 22,0 K / 1295 m.a. / 18:50 h.)

Como viene siendo habitual cada vez que hacemos una ruta por esta zona, siempre procuramos poner la guinda a la guapa jornada montañera con una singular cena en una sidrería de Arenas de Cabrales, donde, entre otras viandas, tienen un plato que nos encanta: Manzana frita, con nueces, miel y queso cabrales, ni que decir tiene que…. ¡Delicioso!

El buen sabor de boca, en todas sus expresiones, dejado por la jornada andariega que acabamos de finalizar, pensamos que estaría bién seguir tirando de la lista de rutas pendientes por la zona y realizar otra dos dias después, -¿De cual hablamos?, -Ya sabes, Mary, de la interminable subida a Tresviso desde Urdón, justo desde el otro lado de donde estábamos, asi que en el desfiladero de la Hermida nos veremos muy pronto.

 

JFCamina

 

Para referencias sobre la zona ver la sección Picos de Europa en www.jfcamina.es

 


Deja tus comentarios

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.