Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
Rutas por la Montaña Palentina
Fuentes Carrionas
 

Pico Curavacas

Vidrieros, 10/2018

JFCamina, 11/2018

 

Pico Curavacas

(El asalto a la gran montaña verde)

Mapa I.G.N.: 106-II "Polentinos" y "Macizo de Fuentes Carrionas" de M.A. Adrados

Inicio y fin: Vidrieros, Ayto. de Triollo, Palencia

Objetivo: Pico Curavacas, Montaña Palentina - Fuentes Carrionas, Palencia

Recorrido: Vidrieros (1340 m.a.) - Puente Arroyo Cabriles (1337 m.a) - Arroyo Cabriles (1478 m.a) - Vega Cabriles (1531 m.a) - Cruce Arroyo Cabriles y Fuente (1587 m.a.) - Inicio Pedrera (1721 m.a.) - Roca (2076 m.a.) - Entrada en Callejo Grande (2360 m.a.) - Paso a la vertiente Norte del Curavacas (2472 m.a.) - Pico Curavacas (2524 m.a.) - Regreso sobre nuestros pasos hasta el punto de partida en Vidrieros (1340 m.a.).

Distancia: ± 12 Kilómetros = 6 Ida y 6 Vuelta.

Tiempos: ± 7,0 horas = 4 Ida y 3 Vuelta.

Desnivel: ± 1250 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Tipo de recorrido y terreno: Pista terrera, después veredas montañeras.

Señalización: No, solo jitos. En el pueblo de Vidrieros existe una gran panel donde figura un mapa del P.N. de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre donde nos hace un pequeño resumen de actividades y entre ellas figura la ascensión al Curavacas y en ella nos advierte de lo siguiente: "Se trata de una ruta de alta montaña que requiere preparación y material técnico, además de una buena condición física. Sólo recomendable para personas con experiencia en montaña".

Creative Commons License


Tras un par de incursiones preliminares por la Montaña Palentina – Fuentes Carrionas, en el verano del año 2014 nos subimos al gran Espigüete, la ascensión por la pedrera Sur y, sobretodo, el descenso por toda la arista Oriental nos gustó mucho, así que al año siguiente volvimos para auparnos a los más alto del Pico Murcia y también nos encantó. No hay dos sin tres, así que estaba previsto volver en el 2016 para atacar el ascenso al gran Curavacas. Mucha ilusión pero los planes se truncaron y hasta el 2018, gracias a nuestros amigos Lucia y Jesús, no volvimos a la montaña palentina para intentar el asalto a la gran muralla verde, al Pico Curavacas. Fin de semana palentino, así que hubo tiempo de inspeccionar la gran mole de conglomerado pétreo repleta de líquenes (de ahí su color verdoso) desde el inicio de ruta, en Vidrieros (T.M. Triollo, Palencia), y tomar las primeras notas, al siguiente sería el día D.

Mañana guapa y soleada en Vidrieros el día de autos, aunque el aire corría con cierta gracia. Retorcemos un poco el ceño pero, tras calzar las botas y echar la mochila al hombro, tiramos para arriba con rumbo NorOccidental. Aunque antes nos desviamos unos metros para cargar un poco de agua fresca en la fuente que existe al lado de la guapa iglesia románica, desde donde ya contemplamos la gran peñasca verde con sus tres cimas.

(Vidrieros, Ayto.Triollo, Palencia, ± 0,0 K / ± 1340 m.a. / 9:15 h. / Punto 1 Mapa)

(Iglesia románica de Vidrieros, con un refrescante fuente y al fondo la gran mole verde del Curavacas)

(Impresiona esa gran mole de conglomerado pétreo repleta de líquenes, de ahí su color verdoso)

De nuevo al camino principal a la vera del río Valdenievas por cómoda pista. Andados unos setecientos metros tropezamos con un puente sobre el arroyo Cabriles que se incorpora por la derecha, justo por donde nosotros tenemos que ir. Cruzamos el puente mencionado y tomamos la pista de la derecha, ya con claro rumbo Norte. Ahora, todo para arriba aunque en principio por terreno tendido, poca elevación. Fin de pista en portilla y un poco más y pronto nos vemos caminando entre lo que parece un ramal del río, terreno feo e incómodo, incluso peligros por el relajo, sobre todo si las piedras están húmedas. Ya con el cuerpo caliente salimos a una gran vega de colores ocres (el paso del verano se nota) y es cuando nos enfrentamos a la gran muralla verde.

(Con rumbo NO a la vera del río Valdenievas pronto viraremos al Norte, hacia el Curavacas que tenemos a la derecha)

(Puente sobre el arroyo Cabriles y giro a la derecha, ± 0,7 K / ± 1337 m.a. / 9:30 h. / Punto 2 Mapa)

(Tras el giro brusco al Norte, seguimos por pista pero no por mucho tiempo)

(Abrimos y cerramos portilla y nos adentramos en un pequeño bosquejo)

(Silenciosamente, la pista se va diluyendo, al final solo una vereda pedregosa)

(Arroyo de Cabriles, ± 1,8 K / ± 1478 m.a. / 10:00 h. / Punto 3 Mapa)

(Atrás el terreno pedregoso para entar en la guapa vega del arroyo Cabriles, ante la gran muralla Sur del Curavacas)

Tal como ya habíamos leído, al primer vistazo impresiona, así que cierto cosquilleo me entró. El compañero Jesús sacia mi curiosidad montañera y me marca los puntos principales de paso (ver fotografía rotulada) por la vía que nosotros vamos a seguir, la del Callejo Grande, por la derecha de la peña a la cima principal. En todos los sitios decía que no era muy complicado, que solo el gran desnivel a superar y agarrarse un poco arriba. Con esa confianza voy, espero que no me defrauden los amig@s blogueros. Nada, adelante, que no hemos realizado un viaje de doscientos kilómetros para ahora arrugarnos. Así que atravesamos la vega escorándonos un poco hacia la derecha para cruzar, definitivamente, el arroyo Cabriles. Un aperitivo de maleza montuna y un poco de hidratación en la fuente del Curavacas, seguro que nos vendrá muy bien ante la entrada inminente en la gran pedrera.

(Vega Cabriles, ante el gran frontal Sur del Curavacas, ± 2,1 K / ± 1531 m.a. / 10:10 h. / Punto 4 Mapa)

(Puntos de paso críticos en nuestro asalto a la gran muralla, por el paso del Callejo Grande)

(Pero que día tan guapo tenemos, aunque tira un poco el aire. Grabar esta foto en la retina, al final la repetiremos)

(Cruce definitivo del arroyo Cabriles y enseguida una fuente, ± 2,7 K / ± 1587 m.a. / 10:30 h. / Punto 5 Mapa)

(Un pequeño aperitivo de maleza antes de entrar en contacto con la gran pedrera)

(Aunque antes tenemos que hidratarnos un poco en la fuente del Curavacas, con ese tubo tan... )

Atrás la fuente, un poco más entre matorral montuno y pronto el inicio de la pedrera nos encontramos. ¡Empieza el baile!!! Nada, en principio no parece que tenga mala pinta, un sendero entre las piedras parece que hay, además bastantes “zetas”. Eso sí, bastante inclinado. Pero tranquilos, ya nos lo decían Lucia y Jesús, después del haber sufrido el Canalón del Buey en Los Fontanes (Macizo de Ubiñas en Asturias), la pedrera del Curavacas nos va parecer de “rosa”. Razón no les faltaba, aunque a nosotros esto de las pedreras no es nuestra pasión, pero esta parece se llevaba bastante bien. Así, siguiendo los jitos entre las veredas pedreras, además de la estela de un grupo de jóvenes que nos había adelantado con gracia pasada la fuente, vamos para arriba, pero no por el medio de la lengua pétrea, sino escorándonos un poco hacia la izquierda, a la zona de más de monte. Parece que por allí el terreno está mucho más firme y se avanza rápidamente. Bueno, tras unas indicaciones iniciales de la traza a seguir, no me explayo más, que las fotos son mucho más claras que mil palabras, sobre todo en este caso.

(Inicio Pedrera, ¡comienza el baile!, ± 3,3 K / ± 1721 m.a. / 10:50 h. / Punto 6 Mapa)

(-Sin cebarse chavales, que tenemos un kilómetro y 300 metros de desnivel que superar, así que... ¡poco a poco!)

(Pedrera arriba, siguiendo los jitos y la pisada senda)

(Nuestro objetivo esta en el el medio sector derecho de la peña)

(Varios grupos de montañeros están hoy en liza y otros muchos más a lo largo del año, eso se nota en la vereda)

(Aún queda pedrera hasta llegar al mazacote de verde roca que vemos encima en la zona centro de la foto)

(Sin mucho agobio, realizando las "zetas" que los montañeros que nos precedieron han pisado bien)

(Otro jito y a seguir para arriba)

(Hora de escorarse hacia la zona más vegetal de la izquierda, los que van delante así lo hicieron y nosotros también)

(Ya muy abajo vemos la vega del arroyo Cabriles, y también podemos observar el embalse de Camporredondo)

Son muchas las fotos, sí, pero es para provocar en los visitantes del presente reportaje el efecto agobio de subir por una larga e inclinada pedrera, esperamos que lo hayamos conseguido. Realmente, aunque no nos pareció tan dura si se hace larga, pero sin agobios se hace bien. El objetivo para salir de la zona más gravosa es alcanzar las primeras rocas potentes de la peña, lo que hemos marcado con el “Pto.7 Roca”, por debajo de los Riscos del Hospital. Desde que entramos en contacto con la pedrera, se trata de un kilómetro de distancia y unos 350 metros de desnivel ascendente, justo una hora de marcha. Pero ahora ya están ahí, ya muy cerca, solo nos queda un largo pero por zona más cómoda de andar, pues no hay tan piedra suelta.

(1 Pico Curavacas, 2 Torre Callejo Grande, 3 Diente del Oso, 4 Riscos del Hospital y 5 Collado Hospital o Cabriles)

Ya tenemos a la vista la parte más gruesa de la ascensión, donde la roca aglomerada está a la mano. Primero tendremos que llegar a tocar la primera estribación de los Riscos del Hospital y después nos iremos por la izquierda para seguir subiendo hasta otro jito importante, por debajo del Diente del Oso donde viraremos, también a la izquierda, para entrar ya definitivamente en el Callejo Grande, justo por su estribación Occidental tendremos una rotura que nos permitirá pasar a la vertiente Norte del Curavacas. Un pequeño punteo, tema que no es muy del agrado nuestro, os aclarará mejor las ideas, un complemento a lo que rotulamos desde la vega de Cabriles. Pronto tocamos la pared verde, unos chicos que nos habían adelantado refugiados estaban (recordad que tiraba un poco el aire) comiendo algo, nosotros unos minutos para poner algo de ropa más, especialmente guantes. Una mirada hacia el valle y a seguir para arriba escorándonos a la izquierda y ya casi entre rocas, dejando a la derecha los Riscos del Hospital y encima nuestro el Diente del Oso.

(Un pequeño punteo de cumbres destacadas complento de lo expuesto anteriormente)

(Un último tirón de pedrera y ya tocamos la pared verde)

(Roca, hora de entrar en canal, ± 4,3 K / ± 2076 m.a. / 11:50 h. / Punto 7 Mapa)

(Una mirada hacia atrás, Vidrieros se observa muy pequeño, y a seguir para arriba)

(Nos vamos por la izquierda y nos adentramos por una canal por debajo del Diente del Oso)

(Un detalle de la gran dimensión de la pedrera Sur del Curavacas)

(Por encima del primero tenemos la cima principal del Curavacas y la canal de ascenso pero no tan directa)

(Seguimos y pronto vemos el Callejo Grande, al cual entraremos haciendo un quiebro a la izquierda más arriba)

(Vereda muy pisada, solo seguirla)

Seguir y seguir para arriba, por la prolongación de la pedrera primero, hasta plantarnos debajo del Dientón que tenemos encima de nosotros y llegará un punto donde debemos entrar en el Callejo Grande. El terreno se inclina y nos lo tomamos con paciencia, sin prisas. De repente alguien señala a las rocas cercanas y vemos media docena de cabras montesas, una excelente excusa para hacer otro alto más en el camino. Una y otra foto, siempre presta estos pequeños detalles naturales. Seguimos y llegamos a una zona bastante herbosa, además de inclinada. Baja bastante gente, la pregunta es única: -¿Tira mucho aire en la címa? La respuesta escueta: -Sí, y hace frío, pero llegamos. Lo del frío no hacía falta que lo juraran, nosotros lo notábamos ya y ellos se les veía en la vestimenta y la cara. Para arriba seguimos hasta alcanzar un punto que rodea al Dientón por la izquierda en lugar de seguir para arriba y alcanzar lo que nos parece un collado. Es el momento de iniciar la aproximación a la entrada en el Callejo Grande, ya queda poco.

(Eso no para de subir, ahora, por momentos, por terreno un poco inestable)

(Menos mal que unas cabras montesas se dejan ver)

(La verdad que estos pequeños detalles nos vienen muy bien para tomarse mejor la larga subida)

(1,2,3,... un buen número de fotos antes de que las perdiéramos de vista)

(Llegamos a zona herbosa por debajo de la derecha del Diente del Oso, se deja ver un collado pero hasta él no iremos)

(Zona muy concurrida, la gente baja muy abrigada, en la cima tira el aire pero se soporta)

Fue visto y no visto, comprobad en las fotos. Fue virar a la izquierda para entrar, en transición tranquila, en la canal del Callejo Grande, cuando entra una pequeña niebla del Norte. No le damos mucha importancia, pensamos que con la misma rapidez que entró se irá, pero cuando nos dimos cuenta estábamos completamente entre la tinieblas, poco o nada veíamos, solo nuestro avance más inmediato. Para colmo el aire se avivó un poco más, también el frio. Seguimos para arriba con la esperanza de que al cambiar de vertiente las inclemencias, especialmente el viento, amainaran un poco. Callejo Grande arriba tocando la roca con las manos para mayor seguridad. Pasos no complicados pero a los cuales hay que ir muy atentos, nada de relajarse tontamente. Frío y aire. Muy en contacto con la roca aglomerada y verdosa. Agrupados para que las piedras que se pudieran soltar no nos hicieran daño al coger velocidad. Así entre las tinieblas llegamos al paso o mella que divide la Torre del Callejo Grande de la arista Oriental de la cumbre principal del Curavacas. Veamos la secuencia fotográfica de nuestro oscuro y ventoso paso por el gran callejo verde y aglomerado. Las imágenes hablan por sí solas.

(Entrada en el Callejo Grande, ± 5,3 K / ± 2360 m.a. / 12:45 h. / Punto 8 Mapa)

(Atrás la ladera herbosa por la cual hemos transitado, sin llegar al final, y desde la que viramos hacia el Callejo Grande)

(Unas nieblas entran por el Norte, pensamos que con la misma rapidez que entraron se irán)

(Parece que estas nubes han venido para quedarse, creo que no se irán tan rápido como pensamos)

(Ya no vemos nada para abajo)

(Para arriba... ¡tampoco!)

(Bueno, ya que estamos en el Callejo Grande vamos para arriba en busca del paso hacia la otra vertiente)

(Muy en contacto con la roca aglomerada verde, no conviene confiarse)

(Ya estamos casi arriba, un par de agarres y al Norte pasamos)

(Abrigadinos que vamos, la roca está fria, así que los guantes vienen muy bien)

(Paso a la vertiente Norte del Curavacas, ± 5,6 K / ± 2472 m.a. / 13:10 h. / Punto 9 Mapa)

Al fin, entre las tinieblas, cruzamos el rubicón de la cumbrera del Curavacas, unos metros para abajo, donde unos chavales se refugiaban del viento y frío, tema que no había cambiado en absoluto. En el pequeño resguardo, con caída hacia la derecha, nos vamos hacia la izquierda y comenzamos a trazar una diagonal hacia la cima del Curavacas, pero no será así del todo, pues deberemos llegar a otra muesca en la arista occidental que nos vuelva a meter en la vertiente Sur de la gran peña verde y después a su cima. En este transito vamos por la vertiente Norte, la del Término Municipal de Cervera del Pisuerga, justo por encima del cauce del río Carrión y el valle de Pineda, en cual nace unos metros más arriba, en el Pozo (lago) de Fuentes Carrionas. También nos encontramos por encima del Pozo del Curavacas. La Peña Prieta, los Picos de Europa (con el Torrecerreo y Urriellu) deberíamos divisar pero nada, hoy, precipitadamente, se nos había negado su visión. El cambio brusco del tiempo nos había dejado sin poder contemplar el infinito y un poco más, vaya pena. Aunque estas lamentaciones son a posteriori, pues allí estábamos más preocupados de bajar el punto de gravedad de nuestro cuerpo para avanzar con seguridad y que el aire no nos echara abajo. Bueno como nuestros amigos Lucia y Jesús ya han estado en varias ocasiones han sido muy amables y nos han dejado una foto de la vertiente Norte, un pequeño azucarillo.

(Pasando a la vertiente Norte del Curavacas)

(Ya en la vertiente Norte toca girar a la izquierda, al Oeste, y trazar una ventosa diagonal)

(Foto de archivo de nuestros amigos de lo que podríamos haber visto desde la vertiente Norte del Curavacas)

(Podríamos contemplar mucho desde esta gran pala aglomerada, pero hoy se nos ha negado)

(Bajamos el punto de gravedad del cuerpo, el ir muy derechos serían muchas facilidades al viento para que nos tumbara)

(Volviendo a la vertiente Sur del Curavacas)

Lo dicho, después de pasar por debajo de la cumbre en el transito diagonal de la cara Norte, volvemos a la Sur y una “pasarela” de aglomerado nos llevará directos al singular cencerro de la cima del Curavacas, a 2524 m.a. En mi transito iba pensando que con seguridad estas nubes me impedían ver la gran caída que había a mi derecha, lo que siempre es un alivio, ya lo diz el refrán: “ no hay mal que por bien no venga”. El que no se consuela es porque no quiere, una manera de ver el lado positivo. Bueno, el caso es que alcanzamos el objetivo del Curavacas, además en “invernal” como decían las chicas. Realmente sí, pues hacía un frío que se las pelaba, sobre todo agudizado por el viento. Había mucha gente en la cima, así que lo tuvimos fácil para sacar una foto de cumbre de los cuatro, en caso contrario sería imposible, nos vendríamos para casa sin ella.

(De nuevo transitando por la vertiente Sur, ahora una "pasarela" hasta la cima)

(El tema de las nubes no impidió ver las grande panorámicas, pero también la caida hacia la vega de Cabriles)

(Pico Curavacas, Las Guerras las primeras, ± 6,0 K / ± 2525 m.a. / 13:30 h. / Punto 9 Mapa)

(El clásico cencerro de la cumbre principal del Pico Curavacas)

(Fotos de cumbre, menos mal que había gente, en caso contrario la de los cuatro sería imposible)

Cuando estábamos haciendo las fotos de grupo oímos un pequeño alboroto de la gente, como jaleando a alguien. Se trataba de las nubes que iban dejando paso al paisaje, pero solamente unas décimas de segundo, visto y nos visto. Así que allí estuvimos, un buen rato, esperanzados de que al fin abriera definitivamente. Varias fueron las instantáneas robadas, pero no hubo suerte, de gris oscuro se tornó todo de nuevo. ¡Otra vez será! La última foto para el desvencijado vértice geodésico del Curavacas, ya son pocos los que aún quedan en pie. Bueno como hicimos en la vertiente Norte, tiramos del archivo de Lucia y Jesús y aprovechamos para poner una foto del otro tótem de la Montaña Palentina, del mazacote calizo del Espigüete, la verdad que nos sabe mal marcharnos sin una foto de él desde esta venteada cima, una verdadera pena, pero ye lo que hay, la Madre Naturaleza tiene estas cosas.

(Hay esperanza, igual las nubes se van)

(Peña Prieta y Los Picos de Europa, ¡Ánimo que igual los vemos todos!!!)

(Parece que sí, que vamos tener suerte)

(El Norte ya lo vemos, pero no lo que hay a nuestros pies, aunque todo fue muy fugaz, nuestro gozo en un pozo)

(Foto de archivo de nuestros amigos, no nos aguantamos sin dejar testimonio del Espigüete y su arista Oriental)

En Vidrieros, en un gran panel del P.N. de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre habíamos leído que el Curavacas, con sus 2524 m.a., era “La montaña de mayor altitud de la provincia de Palencia”, así que muy contentos estábamos haber realizado un techo provincial, además con la entalladura del mismo. Pero alguien nos cortó el regusto al decirnos que el techo de Palencia es el Pico del Infierno con sus 2537 m.a. Nos pusimos a investigar, pues lo desconocíamos, y leímos que, aunque no aparece en los mapas que nosotros manejábamos, aparece una ante-cumbre de Peña Prieta (2539 m.a.), en la línea divisoria entre Palencia y Cantabria que algunos consideran el techo de Palencia. Bueno vale, pero no tiene esa entidad propia de montaña destacada que tanto atrae, como puede ser la propia Peña Prieta, Espigüete o Curavacas. Sin entrar en polémica, sino solamente con el interés del conocimiento, ni quitamos, ni ponemos, pero si decimos que montañas como el Curavacas de guapas e impactantes no hay muchas así que ... Sin más le decimos hasta otra al cencerro, la cruz y el desvencijado vértice geodésico e iniciamos el descenso.

(Un sabor agridulce nos deja la cima del Curavacas, ¡Otra vez será!)

Hora de iniciar el regreso, sin comer el bocata, pues la cima no está para muchas chanzas, más abajo daremos cuenta de él. Un buen momento para compartir el dibujo que ha realizado nuestro GPS sobre el mapa del IGN que portábamos, así como el Wikiloc correspondiente. Como podéis observar el mismo ha salido muy largo, pues se trata de una línea recta de seis kilómetros de distancia, así que ocupa mucho papel. Hemos marcado diez puntos de paso claves, aunque lo verdaderamente importante está en la prudencia de andar por esta gran montaña verde, sobre todo cuando se pinta de blanco. Efectivamente, en buenas condiciones se puede hacer, pero cuando la nieve y el hielo se hacen cargo de esta gran muralla, si no estás preparado física y técnicamente… ¡Mejor no intentarlo! La Naturaleza es para disfrutar de ella, no para sufrir y dejarse la vida, así que muy atentos y no exponerse innecesariamente.

(Nuestro recorrido a la gran montaña verde del Curavacas - Palencia / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL’)

 

(Link de acceso directo al Wikiloc correspondiente)

Descendemos con cierto cuidado y tiento con la idea de comer el bocata justo donde se inicia la pedrera, donde horas antes estaban unos chicos reponiendo fuerzas. Unos minutos nutritivos y para abajo pitando, que el día sigue siendo muy fresco. Ya en la guapa vega de Cabriles repetimos la foto mañanera, pero esta vez no se contempla la montaña, nada que ver con lo que se podía contemplar a las diez de la mañana. No importa, pues lo que no se borra es la sonrisa de las chicas del grupo. Aunque nos vamos con un sabor agridulce. Agrio porque nos quedamos sin disfrutar de las excelentes panorámicas que esta preciosa montaña nos brinda, pero dulce porque, pese al viento y frío, disfrutamos mucho asaltando esta gran muralla verde. Realmente mereció la pena, aunque igual hay que repetirla para conseguir el pleno.

(¡Qué diferencia de fotografía con la tomada por la mañana! Pero la sonrisa de las chicas sigue intacta)

A una hora un tanto temprana para nuestras costumbres, llegamos a Vidrieros, así que tuvimos tiempo de sobra para ir hasta el Mesón del Molino, donde había mucho ambiente montañero. Unas bebidas isotónicas y, de añadidura, las chicas también se pillaron un chocolate con pastas, realmente se lo merecían. Bueno nosotros también, pero no somos tan golosos. Después para Camporredondo de Alba a pegarnos una relajante ducha de agua bien calentita, unas cervezas y a celebrar la ascensión al Curavacas, especialmente nosotros, pues era la primera vez, no la de Lucía y Jesús. Además también un cumpleaños, no vamos a decir quién para no ser indiscreto.

(Una excelente actividad y tarta para celebrar un cumpleaños, ¿no?)

Nuestro objetivo Curavacas, aunque con un par de años de retraso, se ha cumplido. La verdad que mereció la pena esperar, pues, pese a las inclemencias meteorológicas, la ascensión, también el descenso, lo disfrutamos mucho. Así que muy contentos seguimos con la Montaña Palentina. Aún nos quedan dos días por esta zona, pero con actividades más suaves, así que seguiremos disfrutando de ella a tope y para otra ocasión otra cumbre más.¿Cuál será?, pienso que alcanzar las dos Peñas Prieta, la de Cantabria (2539 m.a.) y la de Palencia (2537 m.a., conocida como Pico del Infierno) no estaría nada mal. Ya veremos, de momento…

¡Hasta pronto Palencia!

JFCamina

 

 


Deja tus comentarios

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.