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León

Pico Gallo y +

Cármenes, 10/2012

JFCamina, 12/2012

 

Pico Gallo y paseo por el bosque

(Un guapo paseo por tierras de Cármenes)

Mapas IGN: 103-II "Villamanín" (1998)

Inicio: Cármenes, Ayuntamiento de Cármenes - León.

Objetivos Principal: Rodeando al Pico el Gallo.

Recorrido: Cármenes (1160 m.a.) - Iglesia de San Martín de Cármenes (1175 m.a.) - Carretera LE-312 K.8 (1230 m.a.) - Fin compañía lateral LE-312 (1265 m.a.) - Cuadra Comunal (1315 m.a.) - Arroyo Medio (1385 m.a.) - Enlace pista Carmenes (1405 m.a.) - Collá "Peña Mellá" (1460 m.a.) - "Peña Mellá" Las Verdes (1490 m.a.) - Collá "Peña Mellá" (1460 m.a.) - Mirador de Las Regás o Diamán (1500 m.a.) - Collá de Trasnorios (1465 m.a.) - Peña sobre Gete (1450 m.a.) - Peña Grande (1452 m.a.) - Final de la pindia bajada por el Fayedo (1320 m.a.) - Mirador Natural sobre el Bosque (1305 m.a.) - Monte Brición y Mirador Panel sobre el Bosque (1320 m.a.) - Iglesia de San Martín de Cármenes (1175 m.a.) - Cármenes (1160 m.a.).

Distancia: ± 13,0 Kilómetros / Tiempos: 4 horas y 30 minutos.

Desnivel: 400 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Terrenos: Pista ganadera y veredas montañeras.

Señalización: Si.

 

Creative Commons License


Nos habíamos enterado que, al otro lado del puerto Pajares, en el pueblo de Cármenes, había un fayedo muy guapo. Ahora que estamos en otoño y que las previsiones meteorológicas no son muy halagüeñas en nuestra querida Asturias, decidimos pasar el puerto y tratar de conocer otro precioso entorno natural. Desde la plaza de la iglesia parte la “Ruta del Pico Gallo”, un recorrido circular que va ganando altura y vistosidad, para que a medida que pierdes altitud, el mismo gana en intensidad otoñal, es cuando nos encontramos con el precioso fayedo prometido, realmente mereció la pena, fue un “prestosu” descubrimiento.

(Cármenes, Ayuntamiento de Cármenes, León, ± 0,0 K / 1160 m.a. / 12:00 h.)

Cada vez que nos acercamos al pueblo de Cármenes siempre hacemos el mismo ritual, es decir, parar a tomar un cafetín en el bar “Las Nieves”, además en este caso su amplio aparcamiento nos vendrá de perlas para dejar ya el coche bien estacionado. Verdaderamente de esta ruta sabíamos bien poco, solo un croquis en la revista que habitualmente compramos sobre el tema que nos apasiona, lo que nos cuentan lo testeamos en el mapa y más o menos sabemos por dónde empezar, del cafetín por la carretera LE-312 arriba, por la que llegamos desde Villamanín, y que divide al pueblo.

Nuestras dudas se disiparon cuando llegamos junto a la iglesia de San Martín y vimos un gran panel que rezaba: “Ruta del Gallo”, parecía que el recorrido estaba bien señalizado, esto se ponía mucho más fácil, así que con más confianza, y siguiendo la señalización sobre las casas, comenzamos a caleyar pueblo arriba, ahora apartándonos de la carretera y adentrándonos por la calle Demetrio López Aller la cual nos sacaría de la población.

Hubo un momento que tuvimos que hacer una parada y desvió para fotografiar un impresionante árbol con los colores otoñales a “punto de caramelo”, esto era lo que precisamente nos había atraído hasta aquí, la contemplación de otoño cromático sobre un guapo hayedo (fayeu) que a lo largo del recorrido tenemos que cruzar. Mientras las fayas llegan nos deleitamos con los colores otoñales de los árboles de ribera, una manera de avanzar más relajadamente.

(Los colores del otoño son los que nos hecho cruzar el puerto Pajares y allegarnos hasta Cármenes)

La ancha traza va paralela a la carretera LE-312, aunque llega un punto donde tenemos que salir por unos metros a ella, a la altura del Kilómetro ocho. Justo en este punto referenciado encontramos a unas chicas calzando las botas de montaña, aprovechando una pequeña zona de aparcamiento, van a iniciar la ruta desde este punto, aunque si la vas a realizar en su totalidad lo mismo da ya que la misma es circular.

(Salida de 30 mts. a la carretera LE-312 K.8, ± 1,3 K / 1230 m.a. / 12:25 h.)

(Tras unos metros por la carretera volvemos a la pista terrera con un precioso cielo azul de fondo)

(Abandono definitivo de la compañía lateral de la carretera, ± 1,7 K / 1265 m.a. / 12:40 h.)

Caminamos un poco más de kilometro y medio en la compañía lateral de la carreta que nos llevaría hasta Villamanín de la Tercia, llega el momento de decirle un ¡hasta luego!, una señal nos indica que tenemos que girar a la izquierda y darle totalmente la espalda. Fueron numerosas las ocasiones que vimos esta señal al pasar y siempre nos tenía intrigados pero nunca paramos para ver a donde indicaba, ahora ya lo sabemos, vamos hacia el Pico Gallo.

(Una cómoda pista terrera nos lleva a cruzar el arroyo de Nardalón)

Ahora la pista terrera nos lleva a la vera del arroyo Nardalón, bueno ya veníamos parajeos a él pero aquí lo tenemos más cerca y lo tenemos que cruzar, aunque esto realmente no distrae mucho, unos preciosos árboles de ribera reclaman con fuerza nuestra presencia, no queda más remedio que hasta ellos arrimarse y sacarles unas cuantas fotos, están preciosos.

Mientras ensimismados estábamos contemplando aquél espectáculo otoñal, por su conversación sabremos que las chicas que dejamos atrás nos pegan la pasada, así que cuando nos incorporamos a la pista ya no les vemos el pelo. Hemos vuelto a cambiar el rumbo de la marcha, ahora el terreno se pone un poco más cuesto (pindio), dejamos de lado una gran cuadra comunal y en otro giro más, afrontamos una gran recta terrera, la cual va en tendida cuesta.

(Zona de cuadra comunal, ± 2,6 K / 1315 m.a. / 12:55 h.)

(Una larga y tendida cuesta nos espera)

El terreno se vuelve casi llano cuando alcanzamos otro arroyo, el del Medio, el cual es afluente del anterior. Un pajarín está trinando en un árbol lateral, Mary le quiera inmotalizar pero como un servidor es un tanto charrán… ¡perdió su oportunidad!, - Nun hay manera de que estés callau un momento, me dijo un tanto enfadada, ¡Que mujer!, tampoco es para tanto pero....

(Arroyo Medio, fin de una larga recta de pista, ± 3,0 K / 1385 m.a. / 13:10 h.)

Tras dejar atrás los trinos y la fotografía frustrada observamos con gran nitidez una peña partida, “mellá”, que a la vera de la pista vemos en lo alto de una collá por la que tenemos que pasar, las chicas van justo a pasar al lado de ella. ¡Menuda pinta tiene!, -¿La subimos?, -¡Faltaría más!. Antes de alcanzar el primer objetivo del día, nos encontramos con una pista que viene desde el propio pueblo, la tenía controlada desde el mapa, incluso era por la cual tenía pensado subir si no fuera que encontramos el panel indicador de ruta.

(Enlace con pista que viene atajando desde el pueblo, ± 3,5 K / 1405 m.a. / 13:15 h.)

(Collá de acceso a la peña mellá "Las Verdes", ± 3,9 K / 1460 m.a. / 13:25 h.)

Cuando llegamos a la collá vemos que nuestras circunstanciales compañeras de ruta se van, no han tenido la curiosidad de auparse a lo más alto de la Peña “Mellá”, nosotros se nota que somos más aventureros y hasta ella nos plantamos, seguro que tiene unas vistas excelentes. Así que justo por donde la peña parece que está partida a ella ascendimos y antes de llegar nos encontramos con una preciosa estampa del Pico Gallo y del bosque que lo cubre, también la pista que lo circunvala.

(Justo por donde la peña parece que está partida, "Mellá", nosotros nos colamos)

(El Pico Gallo y el bosque que lo cubre, también la pista que lo circunvala)

(Peña mellá "Las Verdes", ± 4,2 K / 1490 m.a. / 13:30 - 13:45 h.)

Ya desde lo más alto de la cumbre de la peña tenemos una preciosa panorámica del pueblo de donde partimos, Cármenes, y del cercano Almuzara. También de numerosas montañas, sobre las cuales lucubramos un buen rato, aunque no nos atrevemos a ponerles nombres hasta buscar una buena referencia, solo el Bodón de Cármenes lo tenemos claro, es el que tenemos frente a nosotros, y nos recuerda al gran Bodón del Curueño, el de la cercana Valdeteja.

(Cármenes desde la peña "mella")

Pensábamos que cuando aquí arriba estuviéramos el nuestro GPS nos daría el nombre de la peña sobre la que nos topamos, pero no ha sido así, solo nos dice que lo que debajo tenemos se llama “Las Verdes”, una gran espacio de terreno que nos separa del pueblo. Así que con cierta desilusión por no poder ponerle nombre oficial a nuestra pequeña conquista, iniciamos el descenso para volver a coger pista.

(Descendemos por "la mellá", con una buena panorámica del terreno ya transitado)

(Collá de acceso a la peña mellá "Las Verdes", ± 4,5 K / 1460 m.a. / 13:50 h.)

Ya de nuevo por cómodo terreno, el cual ahora va completamente llano, llegamos a un desvío a la izquierda que nos lleva al panorámico mirador de Las Regás, sobre el barranco de Damián, justo donde la compañía lateral del Pico Gallo se hace más cercana y donde podemos comprobar que va estar un poco difícil acceder a él, la abundante vegetación no nos lo pone fácil, además no observamos una traza clara a seguir.

(Mirador de Las Regás o Diamán, inicio del pinar, ± 5,10 K / 1460 m.a. / 14:00 - 14:10 h.)

(Al Pico Gallo ya lo vemos muy cercano, aunque no muy accesible)

Nos olvidamos por un momento del Pico Gallo y nos centramos en el informativo panel que aquí tenemos, el cual nos da una idea clara del nombre de las montañas importantes que ante nosotros tenemos, unas más cercanas y visibles que otras pero todas igual de importantes. Relacionamos algunas de ellas, siempre mirando, más o menos, al Norte y en un recorrido Oeste – Este, vemos:

* En un primer plano, con los pueblos de Cármenes, Almazara y Valverdin de referencia, tenemos al Bodón de Cármenes (1845 m.a.), el Visu Pradilla (1815 m.a.) el Coto Cabañas (1900 m.a.), el otro gran Bodón (1957 m.a.) y el Cueto Calvo (1910 m.a.). Adelanto que estos serán nuestros compañeros de ruta a partir de ahora, nuestras constantes referencias montañeras.

(El Bodón de Cármenes, el Visu Pradilla, Coto Cabañas, el otro gran Bodón y el Cueto Calvo)

* Ya en otro plano posterior, un poco difuminados, en dirección al puerto de Piedrafita y Canseco, en la Cordillera: Pico Laguna (1961 m.a.) , La Valerosa (1983 m.a.), Pico Faro (2110 m.a.), el Huevo (2156 m.a.). Realmente estos ya nos quedan un poco lejos, por lo que decidimos dejar de estrujarnos la cabeza y volver sobre nuestros pasos hacia la pista principal, la cual se adentra por un tupido bosque de pinos, los cuales parece que están plantados sobre escaleras.

(Tras el recuento de picachas toca volver a ponerse en marcha por la cómoda pista)

(Por el pinar también existen otras especies de árboles y esto se deja notar)

(Son un kilómetro y medio de sombrio caminar)

Por el pinar también existen otras especies de árboles a la cuales sí que les afecta la caída de la hoja, esto se deja notar. La traza sigue muy cómoda, son casi un kilómetro y medio rodeando lo alto del Barranco de Damián, así casi hasta llevarnos a la grupa del Pico Gallo, aunque realmente el claro que se nos ofrece nos llevará al valle que dá hacia la zona Peña Grande y Gete.

(Collá de Trasnorios, fin de travesía por el pinar, ± 6,5 K / 1465 m.a. / 14:45 h.)

Afectivamente, la pista acaba casi al final de nuestro transito por el pinar, justo unos metros antes de salir a la claridad de nuevo sobre una guapa collá y observar otro tipo de montaña mucho más calicera que el Gallo. Miramos a nuestra izquierda y vemos que, tal como nos temíamos la subida al Pico Gallo no está nada definida, incluso la señalización se olvida de él, de hecho esta no viene reseñada en el panel de inicio de ruta, así que nos olvidamos de acometerla y afrontamos, siguiendo las estacas de ruta, el descenso hasta la peñasca que cae sobre el pueblo de Gete.

(Nos olvidamos del. Pico Gallo y le ponemos cara al Correcillas o Polvareda)

(Peña sobre Gete, hora del bocata, ± 7,5 K / 1450 m.a. / 15:00 - 15:30 h.)

Nos olvidamos del Pico Gallo y le ponemos cara al Correcillas o Polvareda, una nueva prominencia montañera que ante nosotros se deja ver y sobre la cual ya nos hemos encumbrado y este verano la hemos tenido como compañera de ruta en la Peña Valdorria, así que se puede decir que estamos en familia. Con esta panorámica y recuerdos llegamos a la peña que nos abre una ventana sobre el pueblo de Gete, donde comemos el bocata y nos relajamos un poco observando lo que hemos dejado atrás, incluyendo el largo descenso de la zona del Fontún o Machacao, la cual también conocemos.

(Tras el bocata otros horizontes montañeros se abren ante nosotros)

Ya desde la collá Trasnorios observamos que la ruta ha dado un giro de 360º grados, ya no existe una cómoda pista a seguir, ahora solo veredas montañeras, estaba claro que afrontábamos un cambio de tercio en toda regla. Además ahora la señalización ya no está visible, te tienes que centrar un poco en ella, antes casi no hacía falta, la guapa traza a seguir lo hacía todo. Aunque esto a nosotros, verdaderamente nos importaba bien poco, incluso le ponía un punto interesante al recorrido, lo hacía mucho más montañero, como el objetivo siguiente a batir, la cumbre de Peña Grande, justo por encima del hayedo que motivo esta jornada andariega por tierras de León.

(Abandonamos temporalmente la ruta porque nuevos retos surgen en el camino)

(Camino de la peña dejamos de lado al fayedo y la vereda señalizada, el Bodón de Carmenes al fondo)

Como dicen popularmente: “La cabra siempre tira al monte”, en este caso se cumplió con nosotros, unas blancas peñascas tienen la culpa, ya que a la vista de ellas abandonamos temporalmente el recorrido señalizado para auparnos a ellas y contemplar lo que se veía. Fue tan guapa impactante la panorámica que decidimos seguir en busca de la “figura de caballo de ajedrez”, imposible ignorarla, un poco más adelante cogeríamos otra vez la señal, ahora tocaba “cabrear” un poco y auparnos a lo más alto de Peña Blanca, dejando a nuestro lado izquierdo el bosque de fayas y la, ahora, vereda montañera señalizada.

(Peña Grande, a sus pies el fayedo, ± 8,2 K / 1452 m.a. / 15:45 - 16:00 h.)

Por unos momentos nos olvidamos del objetivo otoñal y nos encaramos a lo más alto de la Peña Blanca, otra picacha más en la saca. Según íbamos repegando por ella arriba, mirábamos hacia atrás y obteniendo una espectacular panorámica: en lo más alto el Fontún o Machacao, más a la mano el Pico Gallo y bajo él todo el bosque Brición, el objetivo principal del día que habíamos dejado un poco de lado.

(Desde el Fontún o Machacao hasta el Gallo y monte Brición)

Ya en la cima las cumbres del día, las referenciadas en el primer plano del panel del mirador de las Regás, se presentan a nosotros mucho más cercanas, no insistiremos más en ellas, resultaría un poco cansino. Solo hacer referencia de un canto calizo que observamos cerca de donde estamos y al cual nos podría interesar arrimarnos para ver la vertiente de Getino, esperamos que lo podamos hacer sin apartarnos mucho del recorrido señalizado.

(Peña Grande, a sus pies el fayedo, ± 8,2 K / 1452 m.a. / 15:45 - 16:00 h.)

(Como siempre lo de bajar me cuestra mucho más trabajo que subir pero... )

(Al final apeamonos de la peña y comenzamos a descender hacia el fayeu)

Como viene siendo habitual en mi persona, con más dificultad que para ascender nos apeamos de la Peña Blanca en busca de las señales abandonadas unos cientos de metros atrás. Realmente no nos costó mucho trabajo encontrarlas, estaba justo debajo la peña, entre las grandes fayas, las cuales ya tienen un color muy otoñal.

(Por debajo de la Peña Blanca sigue la vereda señalizada de la ruta del día)

Tal como nos contaba el panel de inicio ruta: “Las hayas cimeras aisladas tienen una forma globosa y acampanada, con ramas muy bajas…”, circunstancia que claramente constatamos y disfrutamos, las mismas se ubican por debajo de la peña y por ellas transitamos con sumo placer, además por partida doble, ya que la vereda nos lleva directos al canto que veíamos desde lo más alto hace unos minutos.

(Así da gusto caminar, creo que mejor imposible, ¡Menuda ruta guapa que nos está saliendo hoy!)

Afectivamente tal como estábamos constando la vereda nos llevaba justo al ladito del canto deseado, así que una vez que hasta la pared caliza llegamos, donde el camino desciende vertiginosamente hacia Fanegas y el reguero de Vallinagre, nos volvemos olvidar, momentáneamente, de ella y nos aupamos por la caliza hasta llegar a un precioso mirador natural sobre Getino y toda la montaña que sobre este pueblo existe, hasta el Cueto Calvo y todo lo que lo redea, que no es poco.

(Otra vez, nos olvidamos de la vereda señalidada y nos aupamos sobre el contemplativo canto)

(Realmente resulta espectular, mereció la pena llegar hasta aquí)

Esta zona que va desde la collada de Valdeteja hasta las hoces de Vegacervera es una preciosidad, especialmente por el contraste orográfico tan fuerte que aquí existe, desde la carretera hasta el cielo, con unos coloridos bosques por el medio, realmente espectacular. Con cierto pesar nos apeamos del canto y de nuevo volvemos al redil de la señalización, la cual aquí se vuelve un tanto peregrina, una gran flecha amarilla nos indica que debemos descender sin miedo hacia el bosque, ya que estamos en el buen camino.

(Una pregrina flecha nos indica que vamos en la buena dirección y hacia el bosque debemos ir)

La bajada por el bosque de fayas más esbeltas es vertiginosa, muy cuesta, con más humedad tendríamos problemas de estabilidad, así que extremamos la precaución y descendemos con mucho cuidado. En compensación a nuestra prudencia otra vez una ancha pista terrera nos espera, la cual comienza señalizada con una gran baliza que apunta hacia Cármenes e informándonos de que tres kilómetros aún quedan.

(Final de la pindia bajada por el fayedo, inicio camina ancho, ± 9,4 K / 1320 m.a. / 16:20 h.)

Atrás dejamos el monte más abrupto y la vereda montañera, ahora volvemos a caminar por terreno cómodo y más seguro, así que nos relajamos un buen rato deleitándonos con la compañía arbórea que llevamos, tanto a nuestros pies como sobre nuestras cabezas, pues son numerosos los detalles naturales que a nuestro paso salen, realmente da gusto encontrarse allí.

(Los guapos detalles naturales nos salen tanto a nuestros pies...)

(.... como sobre nuestras cabezas)

(Es un verdadero placer pasear con tan buena compañía)

Casi en el punto medio del barranco que forman las laderas del Pico Gallo y Peña Blanca, donde surge el reguero de Vallinage, en un pequeño altillo nos encontramos con un precioso mirador natural sobre el bosque que acabamos de transitar, desde lo más profundo del reguero hasta lo más alto de Peña Blanca, por el medio un mundo de preciosas fayas multicolores. Esta inesperada parada nos llevó cierto tiempo, había que aprovechar el otoño cromático que estaba ya en plena eclosión.

(Con cierto relax afrontamos este último tramo de la jornada, aunque aún nos deparará algo más)

(Mirador natural sobre el fayedo, ± 10,0 K / 1305 m.a. / 16:30 - 17:00 h.)

Media horita nos tiramos allí disfrutando, acción que un par de cientos de metros más arriba volvimos a repetir, ya que, después de superar una de las laderas del barranco, en una arista de la ladera nos encontramos con otro guapo mirador, este además ilustrado. Un panel informativo sobre el tema que nos ocupa allí estaba instalado, en él nos contaba las excelencias del monte Brición y los cuidados que los lugareños tenían para no hacerle mucho daño, la pocas y contadas veces que a él acudían para cortar su apreciada leña. Realmente costaba trabajo abandonar la zona, además el día estaba tan guapo.

(Cuesta trabajo arrancar, pero no tardaríamos mucho en volver a parar)

(Monte Brición, mirador con panel sobre el fayedo, ± 10,2 K / 1320 m.a. / 17:05 h.)

Casi a las cinco en punto de la tarde decimos…. ¡hasta luego! al monte Brición y le damos la cara ya definitiva a los pueblos de Cármenes, aunque no va a ser tan sencillo hacerlo. Tal como empezamos vamos a finalizar, dejamos atrás las fayas de altura y ahora nos encontramos, de nuevo con los amarillos árboles ribereños, verdaderamente espectaculares.

(Ya tenemos el final de ruta a la vista)

(Aunque resulta dificil deshacerse de tanta belleza, a cada momento nos asalta algo nuevo)

(Imposible no detenerse ante tan semejantes ejemplares, además el color de la tarde....)

Sin lugar a dudas era una preciosa manera de ir cerrando el recorrido circular en torno al Pico Gallo, al cual no perdemos de vista en ningún momento, aunque tampoco le prestamos mucha atención, su mal terreno nos impidió subirnos a él pero fuimos ampliamente compensados. Un buen momento de repasar el mapa de la jornada, observando, sobre el mismo, los numerosos barrancos existente que vierte sus aguas al casi recién nacido río Torío.

(Nuestro recorrido en torno al Pico Gallo / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

En toda la ruta hemos hecho mención de la diversidad de árboles o arbustos que hemos encontrado a nuestro paso, pero no dijimos nada de las diversas bayas o frutos que algunos de ellos producen, aquí os dejamos un pequeño trío, precisamente las que dan mucho más colorido a nuestro caminos: Las manteguines, los brunos y los escaramujos o “carranculos”, realmente sin ellos, a la vera de nuestros caminos, nada sería igual.

En torno a las seis de la tarde entramos de nuevo en el noble pueblo de Cármenes, su casas blasonadas así nos dejan constancia, precisamente por una callejuela que da de frente con la iglesia de San Martín. Esto nos hizo caer en la cuenta que si solo hubiéramos querido ir al bosque Brición nos hubiera salido más cuenta empezar la ruta por donde la estamos terminando, aunque realmente, la jornada nos hubiera quedado un tanto corta y nos hubiéramos perdido muchas cosas guapas, seguro que de las fotos que os hemos dejado habréis sacado la misma conclusión, ¿no?.

(Hoy no ha estado nada mal, una ruta muy completa y prestosona la que por Cármenes hemos hecho)

(Cármenes, Ayuntamiento de Cármenes, León, ± 13,0 K / 1160 m.a. / 18:00 h.)

Atrás dejamos la blanca iglesia y los entoldados que la rodean esperando el comienzo de la XIV Fería Tradicional, nos vamos hacia la carretera que acompaña el río Torío hacia Piedrafita, hacia el Hotel Restaurante Las Nieves, después, río abajo, hasta Vegacervera a tomar algo. Este pequeño retroceso no es fruto de la casualidad, ya son muchos los años que por aquí pasamos y siempre nos arrimamos hasta el pueblo de Coladilla para comprar sus ricos productos lácteos, sus yogures y su queso nos pierden, ¡en fin!, una guapa manera de acabar una estupenda jornada andariega por tierras de León.

 

JFCamina

Para referencias sobre la zona ver la sección Picos de Europa en www.jfcamina.es


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.