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León

Peña Valdorria

El Curueño, 08/2012

JFCamina, 11/2012

 

Peña Valdorria

Mapas IGN: ING: 104-III "Roble de la Valcueva" (1997)

Inicio: Valdorria, Ayto. Valdepielago, León.

Objetivo Principal: Pico Valdorria

Recorrido: Valdorria (1330 m.a.) - Los Lamargones (1480 m.a.) - Collá Bucioso (1760 m.a.) - Cumbrea Oeste de Peña Valdorria (1810 m.a.) - Jous (1790 m.a.) - Canal de la Vallina de Aceates (1725 m.a.) - Canto del Chozo (1885 m.a.) - Escobal de la Fuente del Carnero (1870 m.a.) - Picacha sobre Vallina Rubia (1880 m.a.) - Vallina Rubia (1810 m.a.) - Pico Valdorria (1926 m.a.) - Carretera Nocedo - Valdorria (1335 m.a.) - Alto Carretera Nocedo-Valdorria (1365 m.a.) - Valdorria (1330 m.a.)

Distancia: ± 12,0 Kilómetros (Recorrido Circular)

Tiempos: ± 8 horas, ¡a nuestro aire!.

Desnivel: ± 850 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Terrenos: Veredas montañeras.

Señalización: No.

 

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De nuevo, acompañados de Ana y Nordine, volvemos al “Río del Olvido” para recorrer y encumbrados a lo más alto de una de sus murallas calizas que lo flanquean. Realmente, a priori, puede resultar algo “cansino”, tanto sube y baja, son muchos los lapiaces o dolinas y demás ornamentos, propios de un escenario calizo, a superar para alcanzan lo más alto del objetivo, pero esta “adversidad” se puede ver sobradamente recompensada por las espectaculares panorámicas que toda la cumbrera de Peña Valdorria nos brinda. Desde el cercano Bodón, el Ancino (el K2 Leones), Prado Llano o Correcillas, a los más lejanos, desde Peña Ubiña a la Peña Santa, y por el medio todo el mundo montañero de la Cordillera Cantábrica, así que hasta el pueblo de Valdorria nos fuimos para intentar conseguir gozar de las excelencias de la mole caliza que la peña que lo oculta nos puede ofrecer.

(Valdorria, Ayto. Valdepielago, León, ± 0,0 K / 1330 m.a. / 10:15 h.)

Llegamos al “escondido” pueblo de Valdorria y ni paramos a tomar un cafetín en el bar del pueblo, ya lo habíamos tomado en casa de Ana y Nordine, y además, no queríamos perder mucho tiempo, había que aprovechar los últimos grados de frescor mañanero, eran las diez y cuarto, ya no quedaba mucho para que el calor empezara a darnos “candela”. Así que sin muchos preámbulos, solo mirar para lo alto de la peña a donde queríamos llegar, comenzamos la marcha.

El recorrido elegido no era subir directamente a lo alto del Pico Valdorria, lo que deseábamos era recorrer toda la mole caliza de la peña, sus distintos dientes, así que primero recorreríamos su base, en dirección NorOeste, para una vez alcanzado la collada Bicioso, abandonar el tapin vegetal y comenzar a pisar duro en dirección SurEste, así hasta llegar de nuevo al pueblo. Así que, siguiendo el plan de ruta trazado comenzamos a caminar por la cómoda pista del PR que va hasta Valdeteja, a los mismos cimientos de la gran mole caliza del Bodón.

(Podríamos optado por ascender por alguna de las canales directas a la cumbre pero... )

(... queríamos saltar por todos los dientes calizos de esta preciosa peña)

Los casi tres kilómetros de cómoda pista ganadera existentes hasta las cuadras de Los Lamargones nos vienen muy bien para calentar el cuerpo, así cuando empiece los cuesto tendremos un buen tono muscular, también para saldar alguna tema pendiente de conversar, después nos tendremos que centrar en caminar más atentos a donde pisamos que a otra distracción “charranera”.

(La cómoda pista hasta Los Lamargones nos viene muy bien para calentar...)

(Tenemos que alcanzar buen tono antes de llegar a la collá Bucioso)

(Cabañas de Los Lamargones, ± 2,8 K / 1480 m.a. / 11:15 h.)

Alcanzadas las cabañas de Los Lamargones la pista se va difuminando, hasta que solo vemos las veredas montañeras, aunque igual son del ganado, ya que la señalización del PR a Valdeteja la perdimos de vista, aunque realmente no nos importa mucho, sabemos a dónde queremos ir, esto es lo verdaderamente importante, la collada Bucioso, aunque aún un poco arriba, la tenemos a la vista.

(La collá Bucioso a la vista)

(Cogiendo la mejor vereda vamos dejando el nacimiento de rio Valdecesar a nuestra izquierda)

Así, cogiendo la mejor vereda, vamos dejando el nacimiento de rio Valdecesar a nuestra izquierda, el mismo que la semana pasada, en la excursión al Valle de Montuerto, contemplamos por enésima vez entregar sus aguas al río Curueño en una preciosa cascada, ahora, con ayuda del mapa, tocaba “intuir” su nacimiento. Con estas distracciones y alguna conversación sobre fósilies y el museo jurásico de Colunga, llegamos, Nordine y un servidor, a la collá deseada, donde nos sentamos un rato a esperar por las chicas, las cuales llevaban una marcha más relajada.

(Esperando, pero cuando las chicas llegaron....)

(Collado Bucioso, Límite Aytos. Valdepielago y Valdelugueros, ± 4,2 K / 1760 m.a. / 12:15 - 12:30 h.)

La tranquila caminata de ellas no era por falta de fuerzas, ya que cuando alcanzaron este primer hito del camino y vieron la singular picacha que allí había instalada, se fueron a ella de frente, de tal guisa que no quedó otro remedio que reírse de los sobraditas que iban. Tras el “exceso” alpino de las féminas del grupo tocaba auparse a la caliza de la Peña Valdorria, encaramarse al comienzo de la crestería, para ello ascendemos por una pequeña canalina, aún con mucha hierba. Cuando llegamos casi arriba vemos que las chicas no llegan, -¿están tardando mucho?, así que bajo un poco para ver dónde vienen y las veo llegar… ¡por lo peor!, venían trepando por zona más rocosa, y, además, sacándose fotos.

(Unos ascendimos al inicio de la cresteria por un paso cómodo y "otras"... ¡por lo peor!)

Tras la correspondiente reprimenda todos alcanzamos el inicio de la crestería, ahora tocaba comenzar la marcha más dura, aunque aún debía de esperar un poco, ya que la impresionante estampa de toda la sierra caliza que va del Coto Cabañas al Bodón se anteponía, no había manera de arrancar sin pararse un rato a contemplarla, momento que Mary se escapó a coronar un picacha más NorOccidental, estaba claro que hoy las chicas estaban por la labor montañera.

(Cumbrera Oeste de Peña Valdorria, ± 4,5 K / 1810 m.a. / 12:45 - 13:00 h.)

(Mary parece que hoy está un poco revoltosina y se acerca hasta una peñasca lateral)

(Mientras Ana se deleita con "sus montañas", en este caso... "Todo el Bodón")

Ya todos en el redil toca empezar a subir y bajar, comenzamos por los primero, así que, para seguir calentando, tenemos una pequeña cuesta caliza de unos 25 metros de desnivel, un pequeño aperitivo, el cual nos hubiera venido muy bien si no fuera porque una vez alcanzado tocaba bajar de nuevo y perder toda la cota superada, este va a ser “la cruz” del día: subir para inmediatamente bajar, para volver a subir, así hasta el Pico Valdorria.

(Para seguir calentando... ¡otra cuestina más!)

(Primera "tachuela" de Peña Valdorria superada, ± 4,8 K / 1838 m.a. / 13:05 h.)

(Pero.... ¡aún quedan unas cuantas!)

La primera bajadita del día era casi de “parque de atracciones”, un autentico tubo calizo, por el cual descendemos con todo el cuidado del mundo, no fuera que, ahora que estamos metidos en harina, pegáramos un resbalón innecesario. Una vez abajo comenzamos a caminar, sin una vereda clara, por los diversos “jous” (agujeros) calizos que nos vamos encontrando a nuestro paso, los cuales, por cierto, son muy numerosos.

(¡Menudo tobogán calizo!)

Así, sin una vereda clara por la cual seguir, solo guiados por la dirección que marca la crestería de la peña, además de nuestra intuición montañera, comenzamos a descontar cientros de metros calizos, al menos tenemos que recorrer, como mínimo, los mismos que hemos recorrido por su base, desde el pueblo a la collada de Bucioso, aunque con tanta subida y bajada, seguro que saldrán algunos más.

(Zona de "Jous", ± 5,1 K / 1790 m.a. / 13:20 h.)

(Mary tomandoselo con mucha gracia)

Un servidor, como es habitual, lleva el GPS encendido, aunque no he cargado ningún track de otras experiencias, lo tengo, más o menos, claro. Así que junto al compañero Nordine, vamos marcando la traza a seguir, mientras que las chicas, a su aire contemplativo siguen deleitándose con la espectacular visión que nos ofrece la peña por esta vertiente NorOriental por la cual visualmente vamos cresteando .

(Las chicas sigue contemplando las espectaulares vistas, el K2 leonés asoma ya por la derecha)

(Mientras Nordine, va oteando "el frente", -¿cuando veremos el pico final?)

(Ahora, a la izqda. del Pico Bucioso y Sancenas, en un plano posterior, aparece el Correcillas)

Superado otro pequeño desnivel de casi cien metros positivos, llegamos a una gran planicie caliza, estamos en el Alto Braña, en el medio de las dos vertientes, así podemos ver todo los guapo de las dos, El Ancino (el K2 leones ) , por la izquierda, por el NorOestes, y el gran Correcillas o Polvoreda por nuestra derecha, al SurEste. Estaba bien claro que esta travesía caliza iba a ser muy panorámica, así íbamos señalando de un lado a otro, acertando y lucubrando, gozando de lo lindo.

(Ana y Mary con toda la sierra caliza del Bodón y en planos posterios las altas cumbres del San Isidro)

(Alto Braña, ± 6,0 K / 1870 m.a. / 14:45 h. / ¡Uff, cuanto queda!)

Atrás dejamos el alto que acabamos de conseguir y seguimos con la marcha que hoy toca, está claro que es una cuestión de tranquilidad y disfrute, nada de agobiarse con tanto sube y baja, esto ya lo sabíamos, así que a seguir disfrutando del precioso día que nos había tocado en suerte, ya que a pesar del cielo azul que impera, el sol no castiga mucho, una cierta brisa montañera mitiga su fuerza, así que… ¡a contemplar y disfrutar!

(Seguimos por la crestería con el Correcillas de compañero silencioso)

(Cresteando en animadas conversaciónes montañeras hasta que nos topamos con....)

Seguimos con por la crestería con el Correcillas de compañero silencioso, ambas parejas ya lo hemos conquistado y esto nos da juego para recordar las andanzas realizadas por la zona, esas conversaciones entre montañeros que tanto prestan, en ellas vamos hasta que es interrumpida por un cortante que nos incordia un poco, no porque tengamos que bajar mucho, sino porque tenemos que volver a recuperarlo, estamos en la zona la Canal de la Vallina de los Aceates, a la altura de las cabañas de Los Lamargones, por donde habíamos pasado por la mañana.

(Canal de la Vallina de los Aceates, ± 6,8 K / 1825 m.a. / 14:15 h.)

Tras alcanzar la “verde” depresión en medio de este sierro calizo toca volver a recuperar la cota perdida, seguimos la misma dirección, ahora hacia el Canto del Chozo, aunque esto realmente nos importa bien poco, son ya tantas tachuelas calizas la que vamos dejando atrás que otra más… solo las tomamos como referencia de lo que aún nos queda para alcanzar el objetivo principal, es decir el Pico Valdorria, el cual, de momento no se deja ver, estas últimas referencias lo ocultan ante nuestras ya impacientes miradas.

(No todo va a ser subir, el paraje traía gratos recuerdos a nuestra anfritriona)

Nos lo tomamos con calma, aunque ya empezamos a impacientarnos un poco, sabíamos de esto pero no creíamos que era tanto. Así que nos relajamos un poco, sacamos unas cuantas fotos personales, miramos hacia el valle, Valdeteja está allá abajo, entre el gran Bodón y la peña La Verde, vemos llegar una pista que muere en un guapo collau, Ana tira de sus recuerdos, nosotros la escuchamos atentamente, aunque no dejamos de contemplar la espectacular estampa caliza del Cueto Ancio, ya sabes, ese que llaman el K2 leones, la verdad que no nos extraña.

(Nordine contemplando el Ancino, el K2 leones)

(Buena ocasión para fotografiarse con la excelente compañía femenina, en espectacular paraje)

Tras unos momentos de relax volvemos a coger vuelo, nunca mejor dicho, ya que alcanzamos la zona del Canto del Chozo, donde el pico de Peña Valdorria ya se deja divisar un poco, aunque tenemos otra peñasca por el medio, ¡qué raro!. En nuestro transito por la crestería de esta zona parece que nos vamos a caer hacia la vertiente Sur de la peña, hacia el pueblo, ¡menuda caída!, por la cual un servidor pasó con cierto cuidado y las chicas haciendo la simulación de luna aeronave, se ve que hoy tenían el día graciosillo.

(Parece que el pico de la Peña Valdorria ya se deja ver, aunque... ¡aún queda!)

(Zona del Canto del Chozo, ± 7,5 K / 1885 m.a. / 14:45 h.)

Efectivamente ya tenemos en nuestra retina fijada la cima del pico del día, aunque no será fácil llegar a él, parece que tenemos dos picachas más por el medio, además tenemos que volver a perder cota para bajar hacia una vallina, así que, más dosis de paciencia, volvemos a bajarnos de lo más alto. En el descenso toca ir mentalizándose de que tenemos que volver a subir, el Escobal de la Fuente está por el medio, así que… ¡paciencia!.

(Abajo la zona por la que pasamos por la mañana)

(En la bajada toca ir mentalizándose de que tenemos que volver a subir)

(Vallina, ± 8,0 K / 1815 m.a. / 15:00 h.)

(Zona del Escobal de la Fuente del Carnero, ± 8,2 K / 1850 m.a. / 15:15 h.)

Con seguridad que a estas alturas del reportaje la mayoría ya estarán cansados de ver casi las mismas piedras calizas, lapieces, dolinas o jous, de todo un poco vamos encontrando y repitiendo, seguro que pensareis que nos pasamos con el número de fotos expuestas pero si así pensáis es que estamos consiguiendo lo que queremos, es decir, que sintáis el mismo cansancio sicológico que nosotros íbamos padeciendo en esta crestería de Peña Valdorria, de que a pesar de sabido de antemano, no por eso deja de sorprendernos.

(Desde la zona del Escobal tiramos por la derecha)

(Una miradita hacia atrás, hacia la zona del Escobal de la Fuente del Carnero)

Desde la zona del Escobal de la Fuente seguimos por la vertiente Sur, la misma que venimos desde la zona del Chozo, encontramos otra picacha caliza, la rodeamos, Nordine y un servidor van delante y pasan por una zona bastante escabrosa, un pequeño sedo, con una canal que baja casi hasta la pista, topetamos con una pared caliza, avisamos a las chicas que no vengan hacia nosotros, que suban desde donde están, nosotros dábamos la vuelta hacia ellas.

Una vez reagrupados miramos la mejor forma de superar aquella picacha que teníamos en medio, Ana y Nordine, la bordean por la izquierda, nosotros por la derecha, por el Sur, ellos tienen mejo suerte y cuando nos damos cuenta estábamos en una fuerte pendiente y teníamos a la compañera Ana encima y abajo una vetiginosa canal, como la “pared” tenía muy buenos agarres trepamos un poco y nos juntamos todos de nuevo.

(Creo que por aquí podemos pasar...)

(Aunque parece que Ana y Nordine han tenido mejor ojo, nosotros... ¡a trepar un poco!)

Ya todos reagrupados, Nordine nos comenta que aún tenemos otra picacha por el medio y, lo que es peor, una fuerte depresión por el medio, lo primero lo aceptábamos pero lo segundo, así que con fuerza nos acercamos hasta el balcón sobre la vallina, la cual se situaba en los 1810 m.a., un desnivel negativo de unos setenta metros, así que… ¡decepción general!

(Rápidamente a inspeccionar lo que aún nos queda, ya empezamos a flaquear)

(Pico Vallina Rubia, ± 8,6 K / 1880 m.a. / 15:45 h.)

No quedaba otro remedio que bajar, ¡no nos íbamos a quedar allá arriba!, ¿no?, así que con la decisión tomada de que en la collá comeríamos el bocata y nos relajaríamos un buen rato, hasta ella llegamos. No teníamos ganas de afrontar la última subida, estábamos cansados sicológicamente de tanto “sube-baja y vuelve a subir”, así que durante casi una hora descansamos y despejamos nuestra mente saturada del polvo calizo.

(Vallina Rubia, ± 9,1 K / 1810 m.a. / 16:00 - 16:50 h.)

Realmente los cincuenta minutejos de relax nos vinieron muy bien, a poco de levantar el campamento alcanzamos lo último de la collá que separa las dos vertientes de la peña, donde encontramos algún jito que otro, seguro que por aquella canal sube la gente, debe ser “la directa” al Pico Valdorria. Tras lucubrar unos minutos sobre las últimas señales encontradas, ya que teníamos que empezar a pensar en bajar de la peña, pues el final ya estaba cerca, comenzamos a subir con fuerza hacia lo que sería el último largo del día, el de la cumbre, el definitivo.

(En principio, una amplia canal nos facilita la labor de ascender al pico final)

(La amplia canal de ascenso, con la imagen de las últimas picachas subidas y bajadas)

En principio, una amplia canal nos facilita la labor de ascender al pico final, aunque a medio camino nos encontramos con un descansillo y otra canal, la cual es mucho más estrecha y cuesta, aunque una pequeña y pedrera vereda montañera la recorre. Tras ascender por la estrecho canalizo calizo nos vemos a unos metros de la cumbre, la cual no alcanzamos de inmediato ya que nos fue imposible no pararnos a contemplar la impresionante estampa que ante nosotros se ofrecía, el espectacular valle glaciar de Montuerto, con el pueblo de Nocedo y el río Curueño a nuestros pies, además, más a nuestra derecha, tenemos una guapa estampa de la peña Aviados, imposible no pararse un momento.

(Por un canalizo un poco más estrecho que el anterior alcanzamos la cumbre pero...)

(El singular valle de Montuerto)

(-¡Mirad, la peña Aviados!)

Tras unos instantes de panorámicas ante-pico decidimos que era hora de tocar cima, una desvencijada cruz y un cilíndrico buzón montañero, de su mismo nivel, nos esperan, - ¡ya era hora!, -¡creía que no llegábamos!, la verdad que se hizo de rogar, sabíamos de su dificultad, pero… Nosotros no nos caracterizamos por ser unos aguerridos montañeros "caliceros" pero, aún así, con ciertas dosis de paciencia y perseverancia… ¡allí estábamos!, contemplando todo lo que desde esta impresionante balconada divisamos. Así con cierta emoción comenzamos a señalar con el baston.

(Pico Peña Valdorria, ± 9,5 K / 1926 m.a. / 17:05 - 17:40 h.)

(Toda las picachas que hemos ido superando desde que nos aupamos en el otro extremo)

(Lo cresteado, a su izquierda, el valle de Valdecesar, arriba tenemos el pico Bucioso y el Correcillas)

(De la sierra caliza del Bodón al Ancio, detrás tenemos las altas cumbres del Pto. San Isidro)

(El Valle de Montuerto, Nocedo, el Curueño y la grieta por donde se descuelga el Valdecesar)

Una mención especial, por su cercanía y por que es un lugar donde hemos estado en varias ocasiones es la ermita de San Froilan, ya sabeis la historia o leyenda: se cuenta que estaba San Froilan construyendo la ermita con un burru, con él carretaba les piedres pa los 365 escalones, un día vino el lobu y comió al burru, entonces Froilan cogió al lobu, aparejolu, y continuó acarretando piedras con él. Con una historia así teníamos que hacer un zoom a la peña que dejamos un poco olvidada al inicio de ruta, ya que la misma está al lado del pueblo.

(A la vera del Valdecesar tenemos la famosa Ermita de San Frolian, con su 365 escalones)

Podríamos tirarnos aquí un buen rato nombrando las numerosas prominencias montañeras que desde esta gran mole caliza podemos divisar, pero esta no es nuestra principal distracción, en esencia somos más de pequeños detalles y de una visión general de la zona, ya que desde aquí nos podemos emborrachar y caer al río Curueño, así que rápidamente pasamos a la fotos de grupo y una muy especial para nuestros anfitriones.

(Foto de grupo y...)

(.... la de nuestros anfitriones, con una espectacular panoramica trasera)

Faltan casi veinte minutejos para las seis de la tarde, se nos ha hecho un poco tarde, tenemos que afrontar el descenso. Para este recorrido tenía pensado hacerlo lo más circular posible, aunque nunca dejamos de escudriñar las canales que ascendían desde el valle de Valdecesar, la última la teníamos muy cerca, pero, por experiencias de otros compañeros montañeros, había visto varias bajadas para hacerla tal como deseábamos, es decir, en circular, así que lo intentamos. Así que nos apeamos de la cima y volvemos al punto donde Nordine se paró antes de cantar victoria, desde allí, en dirección SurEste, dandole la cara al circo calizo del Montuerto - Pardo Llano, continuamos la marcha en una larguísimo descenso hasta enlazar con la carretera que une los pueblos de Nocedo y Valdorria, por donde llegamos nosotros en coche.

(Comenzamos el descenso hacia el punto de partida mañanero)

(Poniendole la cara al río Curueño y asomandonos lateralmente para ver....)

(... al pueblo donde tenemos el coche aparcado, Valdorria)

Ya casi desde arriba, comprobamos que por esta ancha canal SurEste de la peña Valdorria, la que observas desde la carretera de Nocedo, la que sube al puerto Vegará, existe una pequeña traza, en principio va algo marcada o “pateada”. Alcanzamos un punto donde la línea que seguimos parece que se divide, nosotros cogemos la que más nos puede interesa, la que va más orientada a la carretera lateral que sube al pueblo de Valdorria. Poco a poco la vereda se va difuminando poco a poco, aunque la aparición de jitos nos ayudan a seguirla, esperamos que los mismos nos lleven al punto de enlace deseado.

(Escorandos a la derecha vamos alcanzando visualmente la carretera deseada)

Poco a poco, escorándonos hacia la derecha, vamos perdiendo de vista la carretera que hace “pareja” con el río Curueño y ante nosotros aparece la carreterina que más nos interesa. Esta última parte resultó un poco más angosta, ya que, con el fin de no perder mucha cota y arrimarnos lo más posible al pueblo, recortamos un poco la trayectoria de bajada para ir lo más directos posibles a la edificación blanca que teníamos como referencia, la cual se situa muy cerca de la entra del pueblo.

Gráficamente, en esta última parte, hemos recortado el reportaje un poco, ya que en siete fotografías hemos representado lo que nos ha costado bajar en casi dos horas. Realmente la pendiente de bajada era fuerte y el terreno muy suelto, por lo que optamos por realizar un descenso muy tranquilo y asegurando, ya que no queríamos estropear el día con algún resbalón inoportuno. Así, con toda la serenidad que nos caracteriza, a las siete y media de la tarde tocamos el asfalto deseado, además lo más cerquita del pueblo posible.

(Carretera Nocedo-Valdorria, ± 11,3 K / 1335 m.a. / 19:20 h.)

(Alto carretera Nocedo-Valdorria, ± 11,5 K / 1365 m.a. / 19:30 h.)

A doscientos metros habíamos quedado del alto que da la entrada al pueblo, otros tantos metros más para entrar en él y cerrar el impresionante circuito a la Peña de Valdorria, aunque antes de hacerlo teníamos que instruirnos un poco más sobre la zona que pisábamos y contemplar con cierta calma la peña sobre la que se ubica la pequeña ermita de San Froilán, los últimos rayos de la tarde la iluminaban de una manera especial, nada que ver con la oscuridad matinal.

Ya en el pueblo era el momento de arrimarnos hasta el bar, la tarde estaba guapísima y la preciosa terraza que este establecimiento tiene invitaba a relajarse un buen rato. Fue aquí donde los atentos señores que lo atienden, ante nuestras preguntas sobre las diversas fotografías con temas de agua del río Valdecesar, nos sacaron un pequeño álbum fotográfico y nos explicaron cómo podemos bajar a contemplar los preciosos detalles que tanto captaron nuestra atención, así que la apuntamos para otra ocasión que por aquí arribemos.

(Valdorria, ± 12,0 K / 1330 m.a. / 19:40 h.)

A parte de otras excursiones futuras hicimos recuento de la andanza recién acabada, de repasar el mapa y los jitos principales del día. Realmente había sido un recorrido un tanto abrupto, igual no muy largo, unos 12 kilómetros, tampoco de mucho desnivel, en torno a los 850 metros, pero sí muy exigente, sobre todo, para la mente, menos mal que lo superamos con unas sabrosas conversaciones y chanzas, así nos excedimos en el tiempo de la marcha, así no había manera de hacer una buena marca, estaba claro, más que nunca, que íbamos.... ¡a nuestro aire!

(Nuestro recorrido por Peña Valdorria / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Para el final Ana, seguramente sin ella proponerselo, nos había preparado un sorpresa, fue cuando apuntó lo de culminar el excelente día por tierras de León con una cena en el pueblo de Coladilla, -¿Hay restaurante en ese precioso pueblo?, -¡Pues no lo conozco!.

Efectivamente así era y hasta el nos llevaron, así que, si a todo lo anterior se culmina con una nutritiva cena en el coqueto pueblo de Coladilla, ¿qué más podemos pedir?, creo que nada más, bueno, una cosa sí, que esperamos impacientes la vuelta de nuestros amigos para continuar paseando por sus montañas, también las nuestras, las de la “Montaña Central de León”.

 

JFCamina

 

Referencias sobre la zona en www.jfcamina.es


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.