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GR-105 Inicio - Etapas
"Historia de un guapo paseo de seis días por Asturias"

 

Etapa GR-105: Nava - Puente Miera.

(21/06/2011)

Mapas IGN: Mapas 030-3 Infiesto (1999) y 054-1 Arenas (2001)

Recorrido Básico: Nava (34 Kms – 10 h) – La Cogolla - El Pando – Rebollar - Piloñeta – Molín de Pra – Porciles -Las Alcantarillas - Les Praeres – Albergue Cavadal – La Llama – El Felguerón – La Focella – Zaramal – Río Muriosa – Río la Marea - Puente Miera (51 Kms – 15 h)

Nuestros Números: 17 Kms. / 5 horas / 590 mts. Desnivel de ascensos y 560 mts. Desnivel de descensos / 3 Fuentes y 14 Perros.

Terreno: Carreterinas, pistas, caminos y veredas montañeras.

Señalización: Si.

 

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A las ocho en punto sonó el despertador, ocho horitas durmiendo a "patuca suelta" nos hicieron olvidar los 34 kilómetros del día anterior, ¡menos mal!, yo me temía que lo íbamos a notar y que nos estropearía un poco la fiesta andariega, pero no fue así. Habíamos quedado en desayunar a las nueve menos cuarto para media hora más tarde hacer la compra del bocata del medio día y arrancar de nuevo, la segunda etapa comenzaba.

(Nava, ± 0,0 K / 265 m.a. / 9:30 h.)

Abandonamos la población de Nava por el mismo lugar por donde habíamos entrado, aunque cuando llegamos a la salida del pueblo en lugar de subir a Cezoso y al restaurante de Titi giramos a la izquierda y tomaríamos la cerreterina que nos llevaría a La Cogolla, Pepe nos comentaba que se íba más directos a Piloñeta, aunque esto nos no permitía pasar por Gradátila, el trayecto sin entrar en el centro de Nava sería: Alto Espinaral - Gradátila - Piloñeta, ventajas e inconvenientes de bajar al centro de la villa.

(La Cogolla, ± 1,0 K / 295 m.a. / 9:45 h.)

(Camino de Pando y Rebollar)

En cómoda subida vamos transitando por carreterina que va dejando atras guapos e interesantes núcleos rurales, como el de La Cogolla y su gran palacio, Pando y Rebollar, tenemos que ir con cuidado porque la tendencia es a ir en grupo sin darnos cuenta que por aquí pasan coches.

En menos de media hora entramos en el pueblo de Piloñeta, hace poco más de un año un servidor se volvió casi loco para encontrarlo, al fín dimos con él y realizamos una guapa excursión de agua en torno a Piloñeta y el Molín de Pra, así que hoy todo esto nos resultaba muy familiar, incluso el bar el cual dejamos de lado para bajar hasta el río Pra pero antes teníamos que reponer líquidos en la fuente del pueblo.

(Piloñeta, ± 1,9 K / 298 m.a. / 9:55 h.)

(Piloñeta, ± 2,0 K / 290 m.a. / 10:00 h. / Fuente 1 de 3)

Desde el pueblo a la orilla del río es una pronunciada bajada de cincuenta metros de desnivel, una pena ya que esto lo teníamos que recuperar con creces y la verdad que apetecía poco ir perdiendo cota por el camino pero.... ¡ye lo que toca!.

(Al inicio coincidimos con la señalización del PR AS-198 "Ruta de la ribera del río de la Peña")

(Río Pra, ± 2,5 K / 255 m.a. / 10:05 h.)

Cruzamos el río Pra y dejamos de lado el molín y al arroyo de la Peña, nosotros cogemos la amplia pista que va a su izquierda, la cual no nos dá un respiro y empieza a subir sin apenas descanso, ¡ahora comienza lo bueno!, toca sufrir un poco para llegar a Les Praeres.

(Dejamos a nuestra derecha el Molín de Pra y.... ¡todo para arriba!)

La mañana esta muy gris, pero un poco bochornosa, en un principio vamos cobijados por una guapa arboleda pero hay mucha humedad y esto se nota, comenzamos a sudar un poco, aunque casi lo preferimos, si el sol asoma la cabezuca, sería duro de verdad. En este punto hay varios tipos de señalización, las del nuestro GR y otras de rayas blanco-verde de sendero local, menos mal que las del PR AS-198 ya las hemos dejado atrás en el Molín de Pra, si no sería un lio.

(Entre el duro hormigón y la techumbre de árboles)

Poco a poco vamos dejando atrás los árboles y la parte visible de Nava, ante un fondo gris, se abre ante nosotros, pero no vemos apenas nada, solo lo que tenemos más a nuestros pies, lo que recientemente hemos abandonado, hoy no se si veremos mucho más del concejo de Nava, el día no está para muchas alegrías.

(Hoy no se si veremos mucho más del concejo de Nava, el día no está para muchas....)

La pista de duro hormigón comienza a ponerse cada vez más cuesta y retorcida, llevamos más de un kilómentro transitando por ella y nos parece eterna, -Ya os lo dije, era el comentario de ánimo de nuestro compañero y guia Pepe. Tenía razón, ya nos lo había advertido en la tarde de ayer cuando descendíamos del cordal de Nava, aunque en aquellos momentos estábamos más preocupados de pillar la ducha que del trayecto del día después.

(Subida a Les Praeres, ± 4,0 K / 485 m.a. / 10:45 h. / Fuente 2 de 3)

Menos mal que antes de llegar a las Cabañas de Porciles nos encontramos con un precioso pilón y un mejor caño del cual manaba un buen chorro agua, apetecía refrescarse un poco y no solo la garganta.

(Cabanas de Porciles, ± 4,2 K / 510 m.a. / 10:50 h.)

Según vamos repegando hormigón arriba las posibilidades paisajísticas se van abriendo un poco más, no mucho, a nuestros pies y cerrando entorno a la cabeza, a bajo, vemos las guapas y verdes vegas del concejo de Nava, la zona de Fuensanta, pero nada del cordal que limita con el mar cantábrico. Dando la cara al objetivo inmediato, a Les Praeres, por encima de nosotros, el tema está aún más feo y oscuro, la niebla parece que empieza a bajar.

(No se si veremos algo en Les Praeres y Peña Mayor)

(Entre el gris del hormigón y el del cielo destaca el verde primavera)

Con la preocupación de llegar a la más alto de la jornada, alcanzamos las primeras cabañas de Les Praeres, llega un momento que el gris de hormigón se funde con el cielo de igual color, menos mal que allí está el verde primavera para poner un poco de orden y contraste cromático.

(Les Praeres, ± 6,5 K / 755 m.a. / 11:40 h. / Fuente 3 de 3)

Después de dos horas de cansina marcha superamos los quinientos metros de desnivel de ascenso, los que tenemos asignados para esta jornada del GR-105, además todos en los cuatro últimos kilómetros realizados, en el tramo Río Pra - La Praeres, esto da una vaga idea de la dificultad a superar, además... ¡sobre hormigón!

En la guapa explanda de Les Praeres, a la sombra del Cordal de Peña Mayor, el cual no tenemos el gusto de divisar, una gris cortina lo no oculta, existe un bar pero el mismo parece que está cerrado, aunque hay un coche, Mary le apetecía tomar un cafetín pero no queríamos incordiar, así que nos limitamos a posar un poco nuestras mochilas y comer una galleta chocolateada que tanto nos gusta.

(-¿Quien sería?, - ¡Dejalo Alf!, esto no tiene remedio)

Después del refrigerio volvemos a cargar la mochila y, algunos, el tendal, para afrontar el siguiente largo de la jornada, ahora cómodo de verdad, todo llano, por lo que dejamos la zona del bar y confluimos con la pista que viene de Puente Miera, nuestro destino, y que va hasta Melendreros, rodeando por el Este casi todo el precioso Cordal de Peña Mayor, al cual le tenemos un cariño muy especial por los buenos momentos montañeros que nos ha dejado cada vez que hasta él nos hemos acercado, con el pesar de no poder disfrutar de sus cimas iniciamos el descenso en busca del curso de aguas del río La Marea.

A medida que vamos bajando hacia la otra vertiente de Les Praeres vemos que el cielo empieza a tornarse algo azul, la nubes se van disipando muy lentamente, dejándonos una guapa postal del cerro Varallonga y las cabañas del bar. Lateralmente vemos que sobre la amplia y tupida floresta destacan unas muy remozicadas cabañas, por su cuidado aspecto tienen más pinta de segunda residencia que de estancia ganadera.

(La señalización sigue siendo bien clara y visible)

(Llaneando con las foces del río Pendón de compañeras laterales)

En nuestro cómodo caminar, por amplia pista terrera y siempre tirando para abajo, es un buen momento para la conversación, el tema preferido, ¡como no!, la montaña, a los cuatro nos apasiona y, además, estamos transitando por una zona que todos conocemos, a nuestra derecha tenemos les foces del Pendón y su popular y guapo recorrido PR AS-45, aunque a nosotros lo que más nos ocupa tiempo es la subida al Pico La Mua, las distintas variantes que nosotros y Pepe hemos realizado con nuestros respectivos amigos, no hay dos iguales, es una zona muy especial y no tan conocida. La conversación se ve momentaneamente interrumpida por dos motos que vienen subidendo, serían las dos primeras personas que vemos desde que salimos del núcleo principal de Nava.

Otro tema montañero que surge es sobre el GR 109: "Camino Natural de la Cordillera Cantábrica", su señalización es ahora coincidente con la nuestra, sera nuestra compañera de viaje en varias etapas, el recorrido trata de unir los dos extremos de Asturias por sus preciosos caminos, en 27 etapas de Este a Oeste. Nosotros ya nos hemos encontrado a menudo con estas señales y la verdad que nos tienta un poco, por eso tenemos el enlace del Ministerio de Medio Ambiente en nuestro favoritos, cualquier día nos liamos la manta y...., además ahora tiene su guía impresa, nos lo están poniendo cada vez más fácil.

(Nuestra colorida ropa destaca con fuerza sobre el verde rabioso de primavera Astur)

(Albergue de Cavadal, ± 8,7 K / 670 m.a. / 12:25)

Entre proyectos montañeros realizados y futuros vamos haciendo cómodos kilómentros, cada vez el descenso es más pronunciado, llegamos a un precioso claro en el bosque donde Pepe dice que es el Albergue de Cavadal, no vemos ninguna señal que nos indique cual de las dos preciosas edificaciones rurales lo es, miro el GPS, y, ¡cómo no!, tenía razón, qué acertado estuvo el compañero Alfonso al invitar a Pepe, todo un lujo y un acierto, su compañia nos permite relajarnos y no precuparnos mucho de por donde tenemos que ir, solo nuestra curiosidad montañera hace que nos interesemos un poco por ello.

(Por aquí tiene que existir algún "Trasgu" que otro)

(Albergue de Cavadal, ¿cual de las dos preciosas cabañas será?)

Dejamos atrás la zona del albergue y el terreno se suaviza un poco en su trazado de descenso, estamos llegando a la zona de La Llama, donde volvermos a encontrarnos con una abundante señalización del recorrido GR 109, al del nuestro, la del GR 105 parece que va perdiendo fuerza ante tanto despliegue, como se nota que está recien señalizada.

(Por cómoda pista de zahorra llegamos a La Llama)

(La Llama, 9,6 K / 700 m.a. / 12:40 h.)

(Desde La Llama, una mirada hacia atrás, a Les Praeres)

En La Llama miramos hacia atrás y contemplamos sobre un guapo cielo azul la zona de Les Praeres, hemos descendido solo cincuenta metros de desnivel en dos kilómentros, aunque este descenso creo que fue todo realizado en la zona del albergue de Cavadal, ya que el resto es casi práctiamente llano.

Dejamos tras nuestro el alto de La Llama y comenzamos a bajar con fuerza, estamos en el cambio de vertientes, la "llanura" ha quedado atrás y toca afrontar el largo descenso de diez kilómentros y cuatrocientros metros de desnivel hasta cruzar el río Marea en Puente Miera. Nada más afrontar la bajada tenemos ante nosotros los montes por los que transitaremos mañana, Pepe nos lo señaliza para que tomenos nota, la historia se repite una y otra vez, está claro que esto va a ser la tónica de todo nuestro recorrido, subir y bajar, bajar y subir, así hasta llegar a Covadonga.

(El sol comienza a calentar pero el cobijo de los árboles nos alivia un poco)

Bajamos paralelos al Barranco la Focella y al Cordal de Peña Mayor, más o menos a la altura del Pico Llanos de Ortigal, al comienzo el bosque nos protegia un poco del sol rabioso pero ahora vamos en descubierto, por la pista de zahorra aderezada en algunas curvas con tramos de hormigón, aquí se nota el desnivel porque la misma está un poco estropeada.

(Cabaña en El Felguerón, 10,2 K / 670 m.a. / 12:55 h.)

Dejamos atrás la guapa "cabaña" del Felguerón y la naturaleza nos depara una preciosa estampa, en una pradería lateral, observamos tranquilamente como una cierva amamantaba plácidamente a su pequeño “Bamby”, ella nos miraba y nos aceptaba, no se asustó, ella seguía en su labor y nosotros disfrutando, con la boca abierta, de tan maternal detalle.

(Un bellísimo detalle, único, no todos los días uno tiene esta suerte)

Esta larga bajada fue realmente mágica, ya que al poco de dejar atrás a la cierva y su retoño observamos que un caminante sube con una fuerza casi inhumana, al poco conoceríamos al compañero “Agosto”, un paisano de Teruel que estaba realizando el GR-109 “Camino Natural de la Cordillera Cantábrica”, con el cual charramos largamente, era un andariego nato, y nos fotografiamos, estábamos encantados de habernos encontrado.

(Llega... ¡Agosto!)

(Nos fotografiamos y nos fotografió, un marco ideal para nuestra primera foto de grupo)

Agustín, que realmente era como se llama, tenía ganas de comer, venía desde Espinaredo y quería llegar al albergue de Fayacaba, por encima del pueblo de Melendreros, pero antes quería comer algo en el bar de Les Praeres, su inquietud era si el mismo estaba abierto, le comentamos que esperábamos que así fuera ya que había un coche aparcado. El por contra nos informó que el bar de Puente Miera, para su desgracia y la nuestra, estaba cerrado así que dandonos ánimos mutuamente nos despedimos con la esperanza de que algún día nos volvieramos a reencontar, esperemos que sí, aunque solo sea en los caminos de La Red.

(La Focella, arroyo de Cuevas, 11,9 K / 500 m.a. / 13:15 - 13:45 h.)

La preocupación del compañero "Agosto" pasó a ser la nuestra, las ganas de desenvolver el bocata se apoderaron de nosotros así que, unos cientos de metros más abajo, en una confluencia de arroyos varios, descolgamos nuestras mochilas y dimos cuenta de los bocatas que nos preparamos en Nava. Creo que la noticia de que el bar de Puente Miera estaba cerrado precipitó la decisión, en caso contrario igual hubieramos aguantado un poco más, aunque no mucho, ya llevábamos cierta "gusa" en nuestros estómagos.

(A la altura de la Peña del Aguila, limite entre los concejos de Nava y Piloña)

Tras media hora de relax levantamos, de nuevo, la mochila y afrontamos los últimos cinco kilómetros de marcha, al poco, a la altura de la base de Peña del Aguila, abandonaríamos el concejo de Nava y entraríamos en el de Piloña, del cual nos va costar un poco más trabajo salir, pero esto serán historias futuras.

(Zona de Zamaral, 14,0 K / 430 m.a. / 14:50 h.)

Ya hemos bajado lo más cuesto, ahora estamos en la altura de los arroyos o regueros que formarán el río Muriosa, estamos por Zamaral, solo nos queda seguir descendido un poco más, por cómoda traza que va pareja al curso del agua, cuando estas sean vertidas al río La Marea, que recoge aguas desde la collá de Arnicio para abajo, nuestra etapa habrá concluido, será el momento de tirar de teléfono y llamar un taxi que nos lleve a Infiesto, capital del concejo que acabamos de entrar, bueno, eso si tenemos cobertura del móvil, ya que el bar esta...

(Ya en lo fondero del valle el agua será nuestra otra guía y compañera)

Ya en lo fondero del valle, a penas nos quedan tres kilómetros de marcha, está claro que el agua será nuestra otra guía y compañera, solo tenemos que dejarnos llevar, además por una preciosa zona boscosa, donde, en algunos tramos, apenas penetran los rayos de sol.

Estamos ya muy cerca del objetivo del día, transitamos por una pista-carreterina que nos baja muy suavemente, aunque el tiempo nos suple un poco, parece que los 34 kilómetros de la jornada anterior comienzan a notarse, menos mal que nos lo tomamos con ganas y alternamos la marcha con pequeñas paradas para contemplar el río Muriosa que llevamos como temporal compañero de viaje.

(A la vera del río Muriosa)

(Son los últimos momentos del trayecto del día)

Después de cinco horas de cómodo caminar, llegamos a Puente Miera. Bueno, si somos honestos al principio no fue tan fácil, la cuesta de hormigón a Les Prares se hizo un poco larga, pero supera las dos primeras horas el resto podemos decir que fue libiano y muy llevadero.

(¡Vaya seis pates pa un bancu!, pensaría Mary cuando tiró la foto)

(Puente Miera, río Marea, 17,0 K / 295 m.a. / 15:40 h.)

Tras cruzar el puente sobre el río La Marea lo primero que miramos era si estaba abierto el bar, eran casi las cuatro la tarde, una buena hora para tomar un cafetín pero.... "Cerrado por descanso", ¡qué mala suerte!, teníamos la esperanza de que lo dicho por el compañeru Agustin fuera transitorio y ahora el bar estuviera abierto pero....

(Bar Puente Miera hoy... ¡cerrado!)

No valen lamentaciones, hay que organizar el traslado a Infiesto, primero miramos un letrero de la parada de autobus, no había ninguno, según decía el poste el mismo solo L y V a las 10:15, así que a tirar de móvil y llamar a un taxi, menos mal que tenemos cobertura, al primer toque nos atienden y quince minutos después aparece Gelu y su "mercedes", -¡Uff, menudo coche!, los cuatro instintivamente comenzamos a mirar como teníamos de limpias las botas y la ropa, daba un poco reparo.

A la primera impresión Gelu parecía una persona afable y rápidamente entramos en conversación, para él este tipo de servicios no le eran desconocidos así que facilitó aún más el tema, de tal manera que pasó a ser nuestro chofer "oficial" para los tres días que íbamos a estar hospedados en el Hospedaje Venecia en la capital del Concejo de Piloña, en Infiesto. Estos dos últimos detalles fueron muy importantes ya que nos despreocupamos totalmente del tema para las dos jornadas siguientes en las que debíamos prestar toda nuestra atención y esfuerzo en el recorrido a realizar, la trayectoria a seguir así lo requería.

(Infiesto, nuestro centro logístico durante tres jornadas en el GR-105)

Con la tranquilidad que nos dió la primera impresión del servicio de transporte y el hospedaje nos relajamos totalmente, así la tarde, tras el correspondiente aseo personal y de prendas, lo dedicamos a conocer un poco más el guapo pueblo de Infiesto, el cual no era desconocido por nosotros, especialmente en temas andariegos, en varias ocasiones acudimos a su magnificas Jornadas de Montaña, nuestro amigo Hector intervenía y la ocasión no era como para perdersela.

La cena fue el mejor momento para hacer un repaso del recorrido realizado, no había sido muy técnico, solo seguir la señalización por la ancha y larga traza, apenas gente, poco perros (14), todos al principio y al final, y no muchas fuentes (3), estos dos últimos aspectos serán la tónica para las dos etapas siguientes.

(1ª Parte Recorrido: Nava - A.Cadaval / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

(2ª Parte Recorrido: A.Cadaval - Puente Miera / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Tras las risas de la cena, Alfonso y "sus gemelinos" pusieron un punto tierno y simpático a la velada, vino el descanso, la etapa del día siguiente no era muy larga, cinco kilómetros menos, pero con más desnivel, menos y más, una mala combinación, es decir más cuestas a superar, así que había que descansar ya que los kilómetros empezaban acumularse en nuestras piernas, así que.... ¡hasta mañana!

 

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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.