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GR-105 Inicio - Etapas
"Historia de un guapo paseo de seis días por Asturias"

 

Etapa GR-105: Oviedo – Nava.

(20/06/2011)

Mapas IGN: Mapas ING: 029-3 Oviedo Este (1999) / 029-4 Pola de Siero (1999) / 030-3 Infiesto (1999)

Recorrido Básico: Ermita de Covadonga en Oviedo (0 Kms) – El Calderu – Los Llanos - Grandota – Los Veneros - Los Campos - La Paranza – Cantu la Cuesta – La Pasera – La Bobia – Mojón Geodésico de Cadaval - Molledo – Paso Subterráneo AS-1 - Pando - La Barrosa - Los Molinos (Carbayín de Abajo) – El Escobal - Lamuño - Peñaferruz - Puñide – Cerezales – Pico La LLovera - La Cruz – Área recreativa de La Cruz (Campabaxera) – Pico La Ará - Alto de Santiago - Campo del Ameal - Casas del Cordal - Alto Espinadal – Nava (34 Kms – 10 h)

Nuestros Números: 34 Kms. / 10 horas / 805 mts. Desnivel de ascensos y 980 mts. Desnivel descensos / 4 Fuentes y 72 Perros.

Terreno: Carreterinas, pistas, caminos y veredas montañeras.

Señalización: Si.

 

Creative Commons License

 

 


El lunes de la Semana de San Juan, el 20/06/2011, iniciamos nuestra peregrinación hasta el Real Sitio de Covadonga. Para la primera jornada habíamos planeado una etapa doble, uniríamos las dos primeras de la programación clásica de siete etapas establecida por el grupo que señalizó este recorrido por primera vez, Montañeros de Rivayagüe, allá por el año 1993 y plasmado en un libro en 1996. Serían treinta y cuatro kilómetros de un total de ciento y algo. Como ya anticipe en "Preliminares", este sumatorio de etapas era provocado porque en la zona de Bendición, fin de la primera etapa de siete, no encontramos alojamiento y, ya que las dos etapas eran de escaso desnivel, decidimos sacrificamos un poco y pegar un tironin en la primera jornada.

(Mieres del Camino, 07:00 h.)

Como no podía ser de otra manera, el primer día madrugamos más de lo habitual, teníamos que coger dos transportes públicos para llegar al punto de encuentro e inicio de nuestra aventura andariega. A las ocho habíamos quedado con Pepe, "El Guia", en Olloniego y diez minutos más tarde con Alfonso, "El Promotor", a las afueras de la ciudad de Oviedo, en Covadonga, entre Los Arenales y El Calderu.

(Covadonga, Concejo de Oviedo, ± 0,0 K / 345 m.a. / 08:20 h.)

Casi fue apearnos del bus y comenzar a caminar, solo un instante para sacar una foto rápida del mapa del recorrido, el cual está pegado en una parez lateral de la ermita de Covadonga y donde, además, tiene parada oficial el bus municipal. Las presentaciones ya se habían realizado sobre la marcha, subiendo el alto de la Manzaneda, Mary era la única que no conocía a Pepe, nuestro nuevo compañero de viaje.

Nada más comenzar la aventura andariega comprobamos que llevábamos un guía de lujo, Pepe marcaba la traza a seguir con tranquilidad y seguridad, esto nos daba ánimos para afrontar este largo trayecto inicial y para el resto de la semana.

(El Calderu, ± 0,5 K / 335 m.a. / 08:30 h. / Abandonamos carretera, giro a la izquierda)

La dirección de la marcha era la misma que por donde habíamos llegado, dandole la espalda a la ciudad de Oviedo, en dirección al Calderu por la carretera hasta encontrarnos con unas casas donde la señalización del GR nos invita a seguirla girando a la izquierda y tras ello iniciamos nuestro camino por una consecución de estrechas carreterinas o caleyas, donde hay que ir muy atento a los vehículos que por ellas transitan, nada de ir despistados o "al tropa la calle", además no debemos perder de vista la siguiente señal a seguir, estas no son muy abundantes y un despiste nos puede hacer perder mucho tiempo en la rectificación.

(Fuente la Mermeya, ± 0,87 K / 320 m.a. / 08:40 h. / Fuente 1/4)

No llevamos caminando apenas un kilómetro cuando nos encontramos la primera fuente, la Mermeya, como somos previsores no cargamos agua, ya la llevamos desde casa, no queremos sorpresas desagradables, el abandono del hábitat rural hace que cada vez nos encontremos con menos fuentes en nuestros paseos. Pepe nos comenta que a lo largo de la jornada tendremos alguna más, no muchas, las justas para aguantar una calurosa jornada pero sin muchas alegrías.

(A los Llanos, ± 1,0 K / 325 m.a. / 08:45 h. / Tomamos carreterina a la derecha)


(Los Llanos, ± 1,2 K / 350 m.a. / 08:55 h. / Buenas vistas de Oviedo y el Naranco)

Poco a poco, acariciados por los primeros rayos de sol de este guapo día del verano a punto de entrar, vamos cogiendo un poco de altura, dejamos atrás Los llanos y obtenemos unas amplias panorámicas de la ciudad y su mítico monte Naranco. Vamos cambiando la posición de la marcha y a este lo dejamos cada vez más atrás y sustituimos su compañía por otro mítico macizo montañero, la Sierra del Aramo y el cordal que separa las cuencas del Caudal y el Nalón.

(Buenas vistas de la Sierra del Aramo, con las chimeneas de las centrales de Soto de Ribera)

(Y de la cuerda montañera que separa a las cuencas del Caudal y el Nalón)

Es relativamente temprano por lo que el sol no nos castiga mucho, a pesar de que vamos totalmente al descubierto, más adelante seguro que lo hará con fuerza, aunque dice Pepe que para esas horas estaremos protegidos por la arboleda, esto nos tranquiliza un poco aunque, como pago, ¡tendremos barro!, está claro que no lo podemos tener todo.

(A Grandota, ± 2,2 K / 415 m.a. / 09:05 h. / Cruce carreteras y tomamos las antenas como referencia)

La primera hora de marcha la cumplimos a la altura de Grandota, donde hacemos unos 3,5 kilómetros, una buena velocidad si tenemos en cuenta que vamos subiendo costantemente, no fuertes desniveles, una buena manera de entrar en calor. Menos mal que tras alcanzar el alto de Grandota comenzamos a bajar, aunque seguro que no por mucho tiempo, ya que esto será un continuo sube y baja, es decir: "El llano Asturiano".

(Las primeras subidas matinales nos dejan idílicas postales)

(Grandota, ± 3,5 K / 475 m.a. / 09:20 h.)

(Peña Veneros, ± 4,2 K / 435 m.a. / 09:30 h.)

Hoy parece que va a ser el día por el que pasemos por más núcleos de población, todos rurales, pequeñas aldeas o caseríos, de apenas una o dos edificaciones, en muchos casos utilizadas como segunda residencia, seguro que resto de un pasado familiar. Creo que ya hemos dejado de transitar exclusivamente por el concejo de Oviedo y ahora vamos caminando entre el de Siero y el que nos ha dado la salida, aunque vamos tan al límite de los mismos que siempre plantea dudas.

(Enlace con el GR-105-1 "Variante de Mieres", ± 4,5 K / 430 m.a. / 09:35 h.)

A las nueve y media llegamos a un punto importante, especialmente para nosotros, a la confluencia con el ramal que viene desde Mieres del Camino, desde La Rebollada, el GR-105.1, nos separan desde nuestra casa unos 12 kilómetros, nos hubiera justado hacerlo desde ahí pero premiamos la realización del recorrido principal para, más adelante, hacer este pequeño ramal, así que tomamos buena nota de los letreros indicadores para que no se nos olvide.

(GR-105.1 "Mieres - Covadonga", para saber como llegamos hasta aquí ir a GR-105.1)

Continuamos la marcha, en clara dirección Oeste - Este, con algunos giros al Norte o Sur, con el fín de seguir el recorrido marcado. Ahora vamos por un terreno cómodo para andar y platicar, el tema de conversación no puede ser otro que el recorrido por el cual trascurre el ramal que acabamos de dejar de lado, Pepe lo tiene claro y nos va indicando la zona por donde discurre, se ve claramente, vamos transitanto paralelos a la zona por donde pasa esta variante, a la altura de Tudela de Veguín, y tomamos buena nota de ello.

(Zona por la que viene la variante GR-105.1)

En esta experiencia peregrina Mary tenía encomendada la misión de contar los perros que nos salían al paso, indicador aproximado del número de núcleos rurales aislados que pasamos. Pepe proponía contar burros, de los cuales, también, observamos numerosa presencia, un servidor, va apuntando lo menos complicado, contar fuentes, hasta hora solo una, una paradoja en un paraje tan rico en el líquido y preciado elemento.

(Los Campos, más perros para la cuenta de Mary)

La segunda hora de marcha de esta primera jornada la cumplimos en La Paranza, atrás dejamos la compañía de los límites del Concejo de Oviedo, ahora toca caminar entre el de Siero y Langreo, un guapo hórreo nos da la bienvenida. Llevamos siete kilómetros acumulados en el contador de Mary, así que seguimos a la misma velocidad, ¡no está mal!, una buena marcha para desarrollar con comodidad esta larga etapa, si seguimos así llegaremos sobre las seis o las siete de la tarde a nuestro hotel de Nava, más o menos la hora que me había dicho el señor que me atendió al reservar la habitación, el tenía experiencia por conversaciones con clientes que habían realizado este mismo itinerario.

(La Paranza, ± 7,0 K / 430 m.a. / 10:20 h.)

(Las señales ocultas entre la abundante maleza)

Después de La Paranza comenzamos a subir hasta el Canto de la Cuesta, más de medio kilómetro, trayecto en el cual debemos prestar atención a las señales, algunas ocultas entre la abundante floresta, tal es así que en un punto de desvio, donde el tema debería estar claro, para evitar desviarnos a la derecha innecesariamente, la señal está en el suelo, tapada por la maleza, menos mal que Pepe se las sabe todas y corregimos a tiempo. Alfonso se cabrea un poco porque le encantan los caminos bien sañalizados, a nosotros también pero...

(Al Cantu La Cuesta, No coger el camino de la derecha, señal oculta, ± 7,7 K / 460 m.a. / 10:35 h.)


En lo alto del Cantu de la Cuesta, aprovechamos los bancos para posar un poco nuestras pesadas mochilas y reponer fuerzas. En este recorrido peregrino, con respecto al equipaje y comparandolo con el Camino Primitivo a Santiago, creo que el único elemento que no portamos es el saco de dormir, en principio, según nuestros planteamientos, no lo vamos a necesitar, el resto, por lo que a mi persona se refiere, más o menos lo mismo, incluido el tipo de calzado.

(Cantu de la Cuesta, ± 8,7 K / 515 m.a. / 10:40 h.)

Del Cantu a La Pasera, Concejo de Noreña, vamos todo en bajada, con algún burrín que otro por las verdes praderías, reforzando la propuesta de Pepe sobre animales a contar, aunque al poco nos encontramos con una finca en la que nos salieron, a la portilla cerrada, ¡menos mal!, media docena de perros reivindicando su posición dominante en el camino, no fuera que cambiaramos de tercio y nos pusíeramos a contar otra cosa.

(La Pasera, Concejo de Noreña, ± 9,5 K / 475 m.a. / 11:05 h.)

Ya en La Pasera observamos que en su indicador poblacional recalca el concejo al cual pertenece, la verdad que no nos extraña, Noreña queda mucho más al Norte, nos encontramos en una pequeña insula en medio de los Concejo de Siero y Langreo, una curiosidad geográfica - administrativa.

(Cánidos reivindicando su posición dominante en el camino, no fuera que....)

(La Bobia, ± 10,0 K / 455 m.a. / 11:15 h.)

Seguimos nuestra marcha por camín y carreterina de buena traza, bajamos un poco y dejamos atrás la gran panera de La Bobia, vamos por cómoda calzada la cual abandonaremos girando a la izquierda, quinientos metros más adelante, una cuesta con piso de grava gruesa nos dará la entrada, la marca blanca y roja, indicativa de GR, están en lo alto de un poste de la luz, nos nos damos cuenta de ello, menos mal que llevamos guia, ya que, además, el poste de madera está semioculto entre la maleza lateral.

(Después de La Bobia subida a la izquierda por camín de grava gruesa, ± 10,5 K / 465 m.a. / 11:20 h.)

(Dejamos de lado el punto geodésico de Cadaval, ± 11,2 K / 520 m.a. / 11:25 h.)

Llevamos un buen rato caminado por la Sierra de La Paranza, según nuestro mapa estamos, más o menos, sobre los tuneles de la carretera AS-17, la que va a Riaño desde San Miguel de la Barreda, a la izquierda tendríamos la zona de Berrón y a la derecha la de la Felguera. Subimos hasta casi los 520 metros de altitud y después llaneamos, atrás dejamos el punto geodésico de Cadaval, tal como preveemos vemos al fondo, una zona muy urbanizada, lucubramos sobre los nucleos poblaciones que son, Viella, Granda, Tiñana, Noreña, el Berrón, seguro que sí, pero no sabemos identificarlos con certeza.

(Tras una subidita, un poco de llaneo y.... ¡bajando hacia el siguiente pueblo!)

Entre las lucubraciónes poblacionales hemos terminado de llanear y ahora vuelve tocar bajar, seguro que para volver a subir, esta va a ser la dinámica, con más o menos pendiente, para estos seis días. Descendemos casi 150 metros de desnivel y llegamos a Molleo, Concejo de Siero, un perrin, con su triste mirada, nos da la bienvenida, el pueblo tiene muy buen pinta, con guapas y remozadas edificaciones, aunque la que más llama nuestra atención es la blanca ermita de San Fernando.

(Molledo, ± 12,5 K / 390 m.a. / 11:45 h.)

(Un perrin, con su triste mirada, nos da la bienvenida)

(Ermita de San Fernando de Molleo)

Tras comprobar que en este pueblo parece que no podamos tomar un cafetín, ya que no vemos ningún bar que nos ofrezca tal posibilidad, no nos queda otro remedio que seguir nuestro camino, en bajada, hasta tropezar con la Autovía Minera (AS-1), la cual atravesaremos por un paso subterraneo a eso del medio día.

(Autovia Minera, AS-1, paso subterraneo, ± 13,5 K / 260 m.a. / 12:15 h.)

Tras cruzar el tunel subimos un poco y giraremos a la derecha para bajar hasta un granja ganadera donde se encuentra la segunda fuente del día, la cual está bastante oculta, a nuestra derecha, en la esquina de una supuesta cochera, la misma no tiene buena pinta, recelando, en principio, de beber de ella, pero ya íbamos un poco cortos de agua y la catamos tras lo cual seguimos nuestra marcha saludando a les vaquines de la lateral ganadería.

(Fuente a la derecha de la granja, ± 14,8 K / 230 m.a. / 12:20 h. / Fuente 2/4)

Dejamos tras nuestro la vaquería y al poco entroncamos con la AS-246, hacia el punto kilométrico 24, en el ramal que nos llevará hasta Pando, pero si siguieramos por la carretera principal nos llevaría al pueblo de Bendición donde finaliza la primera etapa de este GR estructurado en siete etapas, pero en nuestro caso no ocurre así y continuamos la marcha en dirección a Pando. Hasta aquí han sido 15 kilómetros y la verdad que nos encontrábamos muy frescos, además aún eran las doce y media, nos quedaba día por delante.

(Cruzamos carretera AS-246, K.24, a Pando, ± 15,0 K / 255 m.a. / 12:30 h.)

Para ir hasta Pando el transito lo realizaremos por una extrecha y cuesta carreterina o caleya, que esto nunca llegamos a tenerlo muy claro, con duro piso de hormigón y flanqueados por unas guapas praderías, cuando parece que llegamos cerca del pueblo giramos a la derecha en dirección a Corripos, pueblo que al igual que el anterior no entraremos, se trata de otra dura subida, la última de este tramo, la necesaria para avistar al pueblo de San Felix de Valdesoto.

(Larga y dura subida para alcanzar la vistas de la zona de Valdesoto)

(Cruce de Pando, giramos derecha y seguimos subiendo, ± 16,0 K / 310 m.a. / 12:45 h.)

Al llegar al alto, cerca de Corripos, nos encontramos con dos señales andariegas, sobre una cuadra o cochera de bloques y tejado de uralita pegadas, a la izquierda la de nuestro GR y de frente, en dirección a Corripos, la del PR AS-202 "Senda de Valdesoto", evidentemente esta última hoy no nos interesa y seguimos la estela de las franjas blancas y rojas por lo que tomamos la bajada por la carreterina que nos debería llevar, según el mapa, a San Félix de Valdesoto, aunque no nos tenemos que emocionar mucho en nuestro caminar ya que pasados unos cuatrocientros metros la debemos abandonar girando a la derecha e iniciando nuestro caminar por camino terrero y por una zona boscosa y húmeda.

(Cuadra con señal de GR, vistas de Valdesoto y bajamos un poco, ± 16,4 K / 340 m.a. / 12:50 h.)

(Con las vistas de Valdesoto bajamos un poco y giro a derecha, ± 16,7 K / 290 m.a. / 13:00 h.)

¡Empieza el barro!, fue la advertencia de Pepe, a la vez que lo hacía se paraba y recogía los pantalones para mantenerlos los más limpios posible. Estábamos entrando en una zona de profundo arbolado con un terreno bastante húmedo, no en vano pasa por aquí el reguero del Lavadero y las lluvias de los días anteriores ayudaban poco a manter una traza más o menos seca.

(Zona muy boscosa y húmeda, lo que se traduce en... ¡mucho barro!)

La ventaja de ir por esta oscura zona es que íbamos protegidos del sol castigador del medio día, hoy teníamos un día ideal para caminar a la sombra, la desventaja era que el caminar no era tan cómodo, teníamos que ir sorteando los barrizales y charcos que en algunos casos eran importantes.

- ¡Ya os lo decía!, comentaba Pepe, - Cuando más caliente estaremos a la sombra.

(Entre la sombra nos encontramos con algún precioso detalle rural)

Tras unos ochocientos oscuros metros nos encontramos con el arroyo, no había puente para pasar, nos comentaba Pepe que había uno pero que nos complicaba después el paso, ya que estaba el camino más feo, así que lo cruzamos sin muchos miramientos y sin problemas, estos últimos vinieron un poco más arriba al ver como estaba encharcado el camino, era tal la cantidad de agua que había acumulada sobre el camino que decidimos atajar por una zona de pradería, no quedaba otro remedio.

(Arroyo Lavadero por encima de La Pará, ± 17,3 K / 230 m.a. / 13:20 h.)

(Pillando un atajo para evitar el agua y barro)

Estos pequeños atajos y trucos para evitar el agua y barro los aplicábamos gracias a la experiencia de nuestro guia, ya había pasado varias veces por aquí y esto se notaba a la hora de elegir la mejor traza a seguir, evidentemente la veteranía es un grado y en esta húmeda zona valia mucho más, al resto no nos quedaba otro remedio que gratamente obedecer, ¡faltaría más!, no fuera que nos hundieramos en alguno de los chaguazales que nos habíamos encontrado.

(Tras pasar el arroyo sigue el fangal aunque poco a poco lo íbamos superando)


Con un poco de tiento y paciencia vamos superando todos los fangales, abajo dejamos el arroyo y el terreno va secando según vamos subiendo, además la vegetación no es tan tupida y los claros dejan pasar el sol. Son cerca de las dos de la tarde y parece que los estómagos piden ser alimentados, queríamos llegar hasta el pueblo de Lamuño pero Pepe dice que sería una hora abundante más tarde así que volvemos a descolgar las mochilas. Tras comer nuestros personales bocatas damos cuenta del detalle goloso con el que Alfonso tiene a bien agasajarnos en cada ruta: las palmeritas cubiertas de cocholate, ¡deliciosas!, ¡como nos malcria!

(Zona de La Barrosa, ± 18,8 K / 300 m.a. / 13:50 - 14:20 h. / ¡El bocata!)

La parada de bocata no fue muy larga, solo media hora, lo justo para reponer fuerzas y afrontar la segunda parte del recorrido, seguro la que se nos hará más dura y pesada, ya que los kilómetros son muchos y el peso de la mochila se irá notando cada vez más. Con la esperanza de tomar un cafetín, no tardando mucho, arrancamos y bajamos en dirección a Carbayín bajo, hacia Los Molinos, el sol calienta fuerte y a Pepe la camisa le sobra, la lleva pingando, así que no le queda otro remedio que colgarla de la mochila. Ya abajo tropezaremos con las vías del tren, las cuales sorteamos por otro paso subterraneo, y poco después cruzamos la carretera, tras ello, una sombría cuestina nos esperaba.

(Pepe, en todo momento, nos adelanteba la jugada andariega a seguir)

(Los Molinos, Carbayín Bajo, cruce de vias y carretera SI-11, ± 19,8 K / 270 m.a. / 14:30 h.)

(Tras cruzar carretera SI-11, ascendemos por camino estrecho y sombrio)

El oscuro, estrecho y pindio camino, el cual no estaba muy embarrado, de casi un kilómetro y ochenta metros de desnivel positivo, unía dos tramos de carreterina asfaltaba y dos pueblinos, Los Molinos con El Escobal, por ninguna de las dos transitamos mucho, ya que al poco cogemos una guapa senda terrera que nos llevaría, por la sombra, hasta el pueblo de Lamuño.

(El Escobal, enlace con carreterina, ± 20,6 K / 355 m.a. / 14:55 h.)

Pero antes de alcanzar a visualizar los tejados del pueblo intermedio más grande del día, realizaríamos una paradina para reponer líquidos en la fuente de La Pedrera, la cual no quedaba a la vista, ni propiamente en el camino, había que bajar, a la izquierda, unos poco metros, la verdad es que se agradecía, el sol cascaba de los lindo y a pesar de que íbamos por traza sombría apetecía echar un buen trago de agua fresca.

(Fuente La Pedrera, ± 21,2 K / 390 m.a. / 15:15 h. / Fuente 3/4)

Salimos de la sombra para entrar en Lamuño, vamos cómodamente bajando, menos de un kilómetro, ya saboreamos el cafetín en nuestro labios. El pueblo tiene muy buen pinta, guapas y cuidadas casas, una blanca ermita, la de Santa María, y algún perruco que otro que nos sale al paso.


(En comoda bajada vamos divisando los tejados de Lamuño)

(Lamuño, ± 22,0 K / 370 m.a. / 15:20 - 15:50 h. / ¡Hora de refrescar!)

El bar, Los Parajones, queda, para nosotros a la salida del pueblo, en la carretera, AS-249, esto nos impacientaba un poco, el sol cascaba fuerte y en este último kilómetro de andanza ya habíamos cambiado de opinión, no tomaríamos café, mejor un fría clara de cerveza.

(Salida de Lamuño, bar Los Parajones)

En la terraza del bar nos relajamos media hora, tras ponernos las bebidas la señora que nos atiende salió a charrar con nosotros y comprobamos que esto del GR-105 era utilizado por bastante gente, y no solo por caminantes, muchos amigos de la bicicleta lo realizan. Nos marchamos del lugar con muy buena opinión de la señora de Los Parajones, a la vuelta lo hablamos con nuestros amigos de la bici y nos contaron una anecdota que les ocurrió, la cual confirmaba nuestra buena impresión, en un día de lluvia, llegaron con una gran "chupa" y ella sin demora les sacó unas toallas para que se secaran así que.... ¡mención especial!

(A la salida de Lamuño tomamos pista hormigón al lado del deósito del agua)

Al poco de salir del bar ocurrieron dos cosas, la primera que Pepe rápidamente volvió a quitar la camisa y la puso, de nuevo a secar y que al poco abandonamos la carretera AS-249 para coger una pista de hormigón que, en fuerte pendiente, nos llevará en dirección al inicio del Cordal de Nava, todo previo paso lateral al deposito de agua del pueblo que acabamos de abandonar.

(En fuerte desnivel vamos divisando, lateralmente, la zona de Siero, el Fario y los Cuatro Jueces)

(Peñaferruz y Puñide, ± 23,1 K / 450 m.a. / 16:10 h.)

(Zona de Cerezales, cruce a la izquierda, ± 23,7 K / 485 m.a. / 16:20 h.)

La pista de hormigón desemboca en una carreterina que nos pasa por Peñaferruz, Puñide y Cerezales, aunque en este último no llegaremos literalmete a entrar, ya que giraremos brucamente a la izquierda y continuaremos subiendo, otra vez por hormigón, hacia el pico la Llovera, pero antes de afrontar este pequeño largo que enlaza carreterinas. Nos paramos un poco ante la señálización del PR AS-174 "Ruta Minera de Jovellanos", no en vano estamos en la cuenca minera, esta señalización será nuestra compañera en un buen trecho de nuestro camino por esta zona.

(La caleya de hormigón nos va dejando guapos y tiernos detalles)

Atras ya hemos dejado la gran población de Siero, ahora le vamos dando la cara a la Vega de Sariego, el cordal del Pico Fario y la Peña Cuatro Jueces nos impiden ver Gijón y el mar Cantábrico, en estas cuitas vamos subiendo sin darnos apenas cuenta, a pesar de que ya hemos metido al cuerpo unos cuantos kilómetros, cerca de 25, circunstacia a la cual le debemos de añadir el peso extra de la mochila, hoy no llevamos carga para una excursión de un día, serán para muchos más.


(Pico La LLovera, cruce a la izquierda, deposito de agua, ± 24,2 K / 580 m.a. / 16:40 h.)

(Un curioso lugar para colocar el mojón geodésico)

A la altura del Pico La LLobera alcanzaremos la máxima altitud de este tramo, dejamos atrás el deposito del agua, donde está situado el mojón geodésico, y comenzaremos a bajar, por estrecho camino, en busca del pueblo de La Cruz, donde enlazaremos con la carretera AS-324, por la cual transitaremos poco tiempo ya que a los poco metros nos adentraremos por otra de menor nivel, la BI-1, que va en dirección a San Julián de Bimenes.

(Del camín a la carreterina, una constante de todo nuestro recorrido de hoy)

(La Cruz, Concejo de Bimenes, cruce a la izquierda, a San Julian, ± 25,2 K / 540 m.a. / 16:55 h.)

La Cruz, para el compeñero Alfonos, no es una población desconocida, nos comenta que a ella llegó en bici hace tiempo, seguro que pagándose una buena "pechada", la conversación no duró mucho, ya que un curioso cartel, con una foto de tres burrinos, corta la plática, el mismo decía: "Se vende o se cambian por cabras de prao", evidentemente esto interrumpe cualquier conversación por animada que fuera, es una situación muy singular, de las que no se observan todos los días.

Entre conversación de burrinos y cabritines tomamos, a la izquierda, la carretera local que va a San Julian, tampoco nos durará mucho la misma, no llega a un kilómetro, ya que una vez transitado por este corto trayecto debemos abandonarla y coger una ramal de hormigón, también a nuestra izquierda, que nos llevará en dirección a Campabaxera, aunque este no será nuestro objetivo más inmediato, el mismo es el Área Recreativa de La Cruz.

(A la izquierda para cambiar otra vez de dirección)

(En cómoda bajada para coger la pista hormigonada que vemos al fondo)

Con tantos cambios de sentido, para coger la mejor dirección Oeste - Este, no nos extraña que un par de caballos nos prestaran tanta atención, ¿qué pensarían ellos?, seguro que: - ¿dónde irán estos con tanta vueltiquina?

(Abandonamos carretera a San Julian, A Campabaxera, ± 26,0 K / 520 m.a. / 17:00 h.)

Antes de llegar al Área Recreativa de La Cruz (Bimenes) nos volvemos a encontrar con otro poste más del PR AS-174 y una vez en el área observamos que allí hay una fuente, de la cual bebemos pero no nos gustó mucho, tenía mucho sabor "a manga", es decir al conducto que hasta allí la traía. También leemos que existe el "Túmulo de Campobaxera", el cual no identificamos y suponemos que estará cubierto por la capa vegetal, como suele ocurrir en muchas situaciones como esta.

(¡Otra vez la compañía del PR AS-174!)

(Area recreativa La Cruz, Tumulos funerarios, ± 26,5 K / 565 m.a. / 17:20 h. / Fuente 4/4)

Hace rato que vamos transitando por el límite territorial de los concejo de Siero y Bimenes, en la dirección de nuestra marcha, a nuestra izquierda, Siero, y a la derecha, Bimenes. Dejamos el área recreativa y comenzamos a transitar fácilmente por los altos del Cordal de Nava, aunque aún no hemos entrado en este concejo, la traza a seguir parece clara y el recorrido lo efectuamos por una cómoda pista terrera, perdiendo cota poco a poco, casi en llano.

(En transito por el Cordal de Nava)

A estas altura de la jornada, el cielo azul ha sido cubierto totalmente por negros nubarrones, no nos preocupa mucho, estaba dentro de las previsiones meteológicas, aunque uno siempre tiene el temor de que tengamos que sacar los chubasqueros lo cual siempre es un engorro. Algunos tramos de la pista están encharcados por las lluvias de la semana pasada pero pasamos sin ningún problema, después de lo de la zona de Valdesoto esto nos parecen rosas, aunque siempre fastidia mancharse la botas de ese barro color ocre-paja, aunque algunos más que a otros.

(Simpático chagüazal balizado)

A la altura del Pico la Ará entramos en el concejo de Nava, a la pista principal le van saliendo ramificaciones que nos hacen dudar de la traza a seguir, en nuestro caso no hay problema ya que nuestro guía lo tiene muy claro, no obstante un servidor lleva el GPS encendido en todo momento como elemento de seguridad y por curisidad de paso, siempre presta ver por donde has pasado realmente en casa, a parte de refrescarte la memoria a la hora de escribir estos pequeños apuntes del día.

(Zona de Campo del Ameal, ± 29,3 K / 460 m.a. / 18:00 h.)

Pasamos por parajes con nombres muy singulares, como la Muezca de la Salmoria y Cantu les Vigres, de esta manera las seis de la tarde nos dá en la zona del Campo del Ameal y pico de la Nuca, donde como referencia nos encontramos tres solitarios pinos, estamos cerca pero aún nos queda, como mínimo una hora de marcha, comenzamos a impacientarnos un poco, este cordal se hace largo, además parece que perdemos altitud, no acabamos de apearnos de él, el peso de la jornada se empieza a notar.

(Casas del Cordal, ± 29,8 K / 420 m.a. / 18:10 h.)

(No hay manera de bajarse del cordal de Nava, seguimos casi llaneando por su larga cresta)

-Pepe, ¿cuándo bajamos?, - ¡Pronto!, decía y se reía a la vez, pero ... ¡Al fín comienza el descenso!, ¡menos mal!, !pensabamos que no llegaba!, fue la exclamación general, así fue, después de pasar la zona en la que en nuestro mapa figuraba como "Casas del Cordal", una de ellas muy guapa, por cierto, comenzamos, un largo descenso, cuatro kilómetros, hasta la población que nos dará cobijo por una noche, Nava, ¡uff!, respiramos mucho más tranquilos.

(¡Al fín comienza el descenso!)

Vamos siguiendo las franjas blancas y rojas, alguna flechuca amarilla y algún punto verde, todo junto. Ahora llevamos del lado derecho, la zona que nos toca subir mañana, Pepe nos la va apuntando con el bastón, - Allí está la durísima subida a "Les Praeres", dice él, aunque las negras nubes que se han instalado sobre la zona de Peña Mayor no le ayudan mucho, una de las ventaja de ir con esta compañía es que siempre tienes una anticipación de la jugada, no tienes que esperar al día siguiente. Lo duro del recorrido de la próxima jornada no nos importa demasiado, mañana sería otro día, hoy lo prioritario es llegar al pueblo y pegarnos una buena ducha, el sudor de estas diez horas de caminata empieza a notarse.

(A nuestra derecha, está la durísima subida a "Les Praeres", pero será mañana)

Una simpática vaca blanca, con alguna mota negra, nos da la entrada en el Alto del Espinadal, atrás nos hemos olvidado de la fuente de Rinoval, a nuesta izquierda había un letrero que así lo indicaba, pero ya estamos en los últimos kilómetros y ya no tenemos muchas necesidades líquidas, al menos para beber, ya que Pepe aprovecha una manguera en el camino para hacer limpieza de botas.

(Alto de Espinadal, ± 31,9 K / 325 m.a. / 18:40 h.)

El alto de Espinadal es el fin de la segunda etapa, según la programación realizada habitualmente, desde aquí comienza otra etapa, la tercera, se va en dirección a la poblaciones de Gradátila y Piloñeta para afrontar la dura y pesada subida la zona de Peña Mayor, pero eso, para nosotros, será mañana, hoy seguimos la cerretera, de frente, a Cezoso o el restaurante "El Titi" para antes de llegar, girar a la izquierda y bajar al centro de Nava.

(A Nava por la carreterina que va a Cezoso y Rte. Titi)

(Nos olvidamos de Cezoso y Rte. Titi y vamos directos al hotel de Nava)

(Vamos ya casi dandole al grifo de la ducha)

A las siete y diez minutos de la tarde, once horas después de iniciar nuestra andanza, diez de marcha efectiva, entramos por la puerta del Hotel Prida, donde días antes habíamos tenido la buena idea de reservar, ya que llegar y ponerse a buscar un alojamiento siempre es un rollo, mejor ir a un valor seguro, te evitas sorpresas desagradables que pueden estropearte un final feliz de jornada andariega.

(Nava, ± 34,0 K / 265 m.a. / 19:10 h.)

A la puerta del alojamiento estaba la persona que lo lleva, seguro que ya estaba impaciente, con su saludo, a modo de bandera de entrada, cumplimos el objetivo marcado: 34 kilómetros, más de 500 metros de desnivel positivo y otros tanto del negativo, que todo fastidia cuando lleva uno tanto rodaje y peso, pero, ¡Al fin!, superamos la primera etapa, la más "urbana" de las seis, ¡la del doblete!, esto último ya no teníamos pensado hacerlo más, aunque las fuerzas nos permitieran realizarlo.

(1ª Parte Recorrido: Oviedo - La Bobia / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

(2ª Parte Recorrido: La Bobia - AS-1 - Cerezales / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

(3ª Parte Recorrido: Cerezales - Nava / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Tras registrarnos y pagar la cuenta, así evitaríamos tardanza en al salida del día siguiente, rápidamente le damos al grifo de la ducha, en verdad que apetecía, después una sidrina y a cenar en familia, un buen momento para repasar el recorrido realizado y hacer cábalas sobre lo que nos esperaba al día siguiente, una etapa donde subir una gran cuesta y después bajarla, por el otro lado, sería toda su complicación, así que...

¡Hasta mañana!

 

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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.