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Cantábria

Valles de Asón y Gándara

Asón y +, 04/2009

JFCamina, 01/2010

 

Valles de Asón y Gándara

Unas breves notas de un buen "finde" por tierras de Cantabria, entre cuevas, ermitas, ríos y cascadas.

Ubicación: Collados de Asón y proximidade, en la Cantabría más SurOriental

Terreno: Montañas, Ríos y Cascadas, Bosques y Cuevas.

Sumario:

1º El viaje

2º El Alojamiento y actividades:

* Cuevas

* Cascada y Collaos de Asón

* "Cerrar un prau" a través del curso de dos ríos.

* Ermita rupestre de Socuevas:

* La Gándara

3ª Final y futuro

4º Resumen

 

 

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Os dejo unas pequeñas notas que he recopilado sobre un "finde" realizado en la Semana Santa del 2009 durante el cual nos fuimos de paseo turístico hasta las tierras orientales de Cantabria, al valle de Asón, un pedazo de terreno declarado Parque Natural de los Collados del Asón que hace frontera con el País Vasco y Burgos.

Nuestra intención era de ir de Jueves a Domingo, pero el sábado por la noche ya estábamos en casa, el agua no nos dejó permanecer más tiempo, ni ejecutar nuestros proyectos montañeros, nos tuvimos que limitar ha realizar turismo, que aunque no estuvo mal, nos dejó con la miel en los labios. De esta manera solo pudimos caminar un poco en serio el Jueves, menos mal que el tema del alojamiento lo despachamos rápido, que si no nos quedamos sin poder calzar las botas de montaña.

A modo de resumen os remarco varios puntos a tener en cuenta:

1º El viaje: nosotros la ida la hicimos por el puerto de las Alisas desde Solares, muy guapo pero con mucha curva, creo que sería mejor hacerlo todo por la autovía y desviarse antes de llegar a Laredo, esto último fue lo que hicimos para la vuelta.

 

2º El Alojamiento y actividades: para nosotros, no existe mucha oferta hotelera, lo que mas abunda es a nivel de alojamiento rural. Nosotros nos hospedamos en Ramales, en la zona baja del valle, gracias a una gestión que nos realizó eficientemente una posadera que no tenía donde ubicarnos en su establecimiento. Comentamos el tema con la gente de la zona y nos dicen que ye que están empezado.

Tras alojarnos, ver un poco la zona y sus posibilidades, vemoas que existen varias alternativas según la actividad que pienses realizar, principalmente:

 

* Cuevas: Ramales de la Victoria (donde nosotros nos establecimos), está a unos 100 m.a.
Es un pueblo “cosmopolita” cerca de la costa, Laredo está a 25 kms, existen muchos establecimiento para comer - beber y poco para dormir. Aquí hay una oficina de turismo que está abierta todos los días por la mañana, la chica fue un atenta.

(Cueva de Cullalvera)

Para las cuevas importantes hay que reservar por teléfono o Internet, en la oficina de turismo nos informaron muy bien y nos dieron un folleto muy guapo en donde venían las distintas cuevas y su ubicación y recorrido. De las once que nos relacionaban, nosotros optamos por visitar la que estaba más cerca del pueblo, la de Cullalvera donde nos hicieron una visita guiada muy guapa con un grupo familiar, creo que la más importante era la Covalanas, pero había que tener reserva y... este no era nuestro caso.

 

* Cascada y Collaos de Asón, partimos de bonito pueblo de Arredondo, cuando oímos por primera vez hablar del valle de Asón este pueblo estaba asociado a dicho valle. El pueblo está bien, pero te tienes que mover mucho en coche por una carreterina muy estrecha, llena de curvas y muy saturada de turistas en períodos punta (fines de semana y puentes señalados), no existe una abundante infraestructura hotelera, ya que según ellos tienen mucha gente de excursión de un día.

(Arredondo, un bonito pueblo con una torre - faro muy curiosa)

Desde aquí, la gran mayoría hacen el circuito en coche (CA - 265) para ver la gran cascada y finalizar realizando la visita a la zona de Gándara. Nosotros iríamos en coche hasta cerca del punto kilométrico 7, dejando atrás los pueblos de Val de Asón y Asón, miramos un poco y vemos un camino que va hacia el río, por el otro lado, en paralelo a la carretera, viene la senda desde el pueblo de Asón, así que calzamos las botas y comenzamos a caminar.

Estamos inmersos en el Parque Natural de los Collados del Asón y vamos a caminar un poco para darnos el gustazo de ver caer un chorrón del agua impresionante, el nacimiento de río que da nombre al valle. Llevamos mucha compañía es una ruta muy transitada turísticamante y eso se nota, además el paseo no plantea muchos problemas aunque a última hora la zona está un poco complicada, mucho musgo, atravesar el río entre las piedras y... la gente.

Tras disfrutar un poco paseando dentro de una naturaleza un poco gris, la primavera aún no ha llegado, nos plantamos a los mismísimos pies de la cascada, ¡impresiona!, ¡que grande!, ¿cuantos metros?, ¡uff! El agua rompe fuertemente contra la rocas y nos chisca el objetivo de la cámara constantemente, siempre hay que estar atento a que en las guapas y vistosas fotografías no aparezca la típica gotita que te puede estropear una guapa postal.

Lo de sacar fotos a los pies de la cascada era todo un problema, había bastantes personas que querían hacerlo, así que había que tener un poco de paciencia y aguantar. Una vez conseguido nuestro objetivo fotográfico continuamos la marcha en dirección contraria a la que habíamos venido, parecía que hasta allí se podía venir desde otro lado, desde más arriba de la cascada, claro está que partiendo de la estrecha carretera CA-265, así que como lo que más nos gusta es caminar no lo dudamos ni un momento y exploramos un poco en busca de pequeños tesoros naturales que fotografiar.

Acabado el camino del que veníamos de la gran cascada nos topamos con la carretera, debía ser un par de kilómetros más de donde habíamos dejado aparcado nuestro coche, miramos un poco hacia arriba y vemos unos letreros, ¡vamos hasta allí!, así lo hicimos y nos plantamos en el mirador, donde pasamos un buen rato leyendo, contemplando y comiendo el bocata.

Tras comer el bocata y a la vista de que el tiempo nos iba a respetar un poco, continuamos la marcha carretera arriba, hasta que vemos un camín que la abandona, parece que va directo a Los Collaos, lo tomamos y realizamos un pequeña variación, la cual no nos lleva a ninguna parte, pero nos permite comprobar lo que nos decía el gran panel, la formación karstica de la zona, nos encontramos con una preciosa zona de lapiaces repletos de pequeñas florecillas de tonos azules, ¡una preciosidad!

(Unas hermosas florecillas dentro de un lapiaz)

(En esta foto podemos ver todo lo intrincada que es la carretera y la curva del mirador)

Tras comprobar que la zona de los lapiaces no nos iba a llevar a un paraje conocido, volvemos a camín principal y subimos carba arriba hasta lo alto del collau, esto nos iba brindando la oportunidad de comprobar la belleza de lugar, aunque era una pena que estuviera totalmente desfigurado por la estrecha y sinuosa carretera, ¡que precioso tenía que ser sin ella!, era muy fácil imaginarse el paraje sin ella, nos recordaba mucho a la zona de Ordesa.

Una vez en el alto del collao nos encontramos con nuevos horizontes, allá a lo lejos el Portillo de La Sia, todo nevao y a nuestros pies, el valle de río Gándara (Soba), el nacimiento del río allí estaba. Además de un gran cartel donde indicaba el recorrido de La "Ruta del glaciar de Hondajón", ¡que buena pinta tiene!, - ¿la hacemos?, - sí, pero será otro día, hoy...

(La ruta de los glaciares de Hondojón, nos quedamos con muchas ganas)

 

Vamos algún detalle en vídeo los Collaos y Cascada de Asón.

 

 

 

 

* "Cerrar un prau" a través del curso de dos ríos.

Los ríos Asón y Gándara nacen, dándose la espalda, en los Callaos del Asón, realizan un recorrido simétrico y se juntan, justo donde nosotros estábamos hospedados, en Ramales de La Victoria. Así que pensamos que, a pesar de las carreterinas, bien podíamos hacer nosotros ese recorrido y aprovecharíamos el mismo para conocer parajes que teníamos apuntado en nuestro cuaderno de pendientes. Comenzaríamos por Arredondo, donde tomaríamos un cafetín, tomaríamos la CA-265, Collaos de Asón, La Gándara de Soba y por la CA-256 volveríamos al punto de cena y dormida, lo que vulgarmente decimos"cerrar un prau", a través del curso de dos ríos.

 

* Ermita rupestre de Socuevas: fue la decepción, como suele ocurrir casi siempre hay un pero, en todas las casas se cuecen fabes y aquí no iba a se una excepción. Habíamos leído que a dos kilómetros de Arredondo, en Socuevas, existía una ermita rupestre del siglo IX, nos acercamos hasta allí y al llegar ya veíamos que la cosa no pintaba bien, el cartel indicador estaba casi tumbado, ¡mala cosa!, empezamos a caminar y mediante nuestro olfato montañero logramos ubicar donde se encontraba, como llegar era otra cosa, al fin encontramos a un ganadero que nos indicó por donde podíamos acceder, pradería arriba. Cuando llegamos nos cayó el alma a lo pies, ¿Cómo se puede ser tan adanes?, ¡dejar esto totalmente abandonado!

Desde el guapo pueblo de Arredomado nos acercamos hasta Solevas, en el trayecto se tiene unas inmejorables vistas del pueblo de Arredondo, así que aprovechamos la ocasión para tomar unas preciosas fotos desde "las alturas" del pueblo con una iglesia con torre en forma de faro, la cual tiene su historia pero que no voy a contar ahora.

Mas o menos sabíamos donde podía quedar la ermita rupestre, allí teníamos un farallón karkstico y lo intuimos, así que no nos preocupamos mucho de que no hubiera mucha señalización, tiramos para arriba sin muchos miramientos por una amplio camino que estaba muy húmedo, era normal llevábamos dos día que no había parado de llover. El caso es que nos dimos cuenta que la traza que llevábamos nos alejaba bastante del punto donde nosotros presuponíamos donde estaba el objetivo, así que decidimos dar la vuelta y justo, encontramos a un paisano:

- Es más abajo, hay un letrero de madera, está muy embarrado, por la pradería para arriba.

- Gracias.

Volvemos sobre nuestros pasos y allí encontramos el letrero tallado en madera, tumbado sobre una pared de piedra y sujeto por dos piedras, la dirección que nos ofrecía era un poco desoladora: un inmenso chaguazal de barro, así que seguimos las instrucciones del paisano y, a pesar de que no nos gusta mucho, tiramos pradería arriba obligándonos a saltar alguna sebe que otra.

Ascendíamos casi en línea recta perpendicular a donde nosotros habíamos intuido que estaba la ermita, entre burros y oveyes, todo muy natural, hasta que enlazamos con una camino empedrado con grandes escalones que parecía que era la ruta buena. De vez en cuando mirábamos hacía atrás y contemplábamos el pueblo y la evolución de las nubes, nuestra más sincera preocupación.

En poco tiempo nos plantamos ante la ermita, ¡un dolor!, ¡que pena!, bueno, "igual no tiene mucho valor", pensábamos nosotros para tratar de justificar tanto abandono, ¿quién lo sabe o valora?, nosotros lo desconocemos pero si que nos apena mucho ver de esta guisa algo que podría estar dignamente adecentado y que sirviera de motivo de orgullo, una buena excusa para darse un bonito paseo hasta allí.

Las fotos que aquí quedan hablan por si solas, creemos que todos estos parajes se merecen un poco más de atención por las personas responsables de estos asuntos, puede ser motivo de riqueza cultural y económica para la zona donde nos encontramos, un valor añadido más, no limitarse a que la gente visite una cascada desde la ventanilla del coche.

 

Con el mal sabor de boca de la visita a la ermita, abandonamos el pueblo de Socuevas y tomamos la estrecha carretera hacia los Collaos del Asón, la cascada la ojearemos desde las ventanillas del coche y tendremos mucho cuidado en las curvas, no fuera que nos dieramos un besu con los morros de otro coche. Atrás dejamos los collaos y el inicio de la ruta por el glaciar de Hondojón, - Mañana venimos, Mary. - Espera a ver como amanece el día. Con esta pequeña y esperanzadora conversación llegamos a La Gándara de la Soba.

 

* La Gándara, está muy cerca de la montaña, a unos 600 m.a., el centro de recepción del Parque se encuentra allí, y desde él puedes hacer unas cuantas excursiones sin coger el coche, solo caminando, además hay marchas guiadas gratuitamente que salen desde él. En el centro nos atendió un chico (Kike) muy bien, nos hizo una visita guiada del local con todo tipo de explicaciones sobre glaciares, geología, flora, fauna y otras lindezas relacionas con la zona. Enfrente del centro de recepción de visitantes existe un Albergue muy interesante y varios sitios donde comer bien.

Tras terminar la visita al centro nos dirigimos a ver el torrente de cascadas que allí mismo hay, a poco metros del centro, paseando por una estupenda pradería sobre la cual la primavera ya había hecho su presencia, nos apuramos un poco porque era la hora de comer y no llevábamos bocatas así que había que buscarse la habas en uno de los varios restaurantes de la zona.

La cercanía del mirador acristalado nos permitió llegar a tiempo para comer, además había otro problema añadido, la lluvia, aunque para la zona del Portillo de La Sia había zonas de cielo azul, para la zona más norteña los nubarrones eran muy negros y amenazantes, ¿quién ganaría?

 

Os dejamos un vídeo con las vistas desde el mirador acristalado.

 

 

Efectuamos la visita desde el mirador y rápidamente nos disponernos a buscar una mesa, ¡tuvimos suerte!, en el primero había un hueco, cosas de ir solo una pareja. Mientras comíamos descargaron las nubes y cuando estábamos tomando el café el cielo empezó a clarear, ¡estupendo!, así podremos ir a ver el nacimiento del río Gándara.

Iniciamos el camino hacia el nacimiento del río Gándara, no estaba muy lejos, la tarde anterior habíamos estado muy cerca, por encima de él. Llevábamos paraguas pues la lluvia no había cesado totalmente pero permitía caminar sin ningún problema. Como no lo teníamos muy claro, solo una idea de donde quedaba, le preguntamos a un lugareño y nos indicó el sitio exacto, al lado de un molino.

En el trayecto teníamos compañía pero iban en coche, ya que el recorrido transcurría por una amplia pista, cerca del final de la misma se encuentra una especie de área donde había algún banco y una gran pradería donde estaba el molino y un poco más atrás el nacimiento del río.

(El río nace muy tranquilo y pausado)

(Coge fuerza y... )

El río parecía que nacía muy tranquilo pero el gran caudal de agua hacia que se volviera fiero y bravo pero pronto se remansaba y volvía a la calma inicial. Nos encontrábamos ante un bonito y tranquilo paraje, donde los tonos verdes eran muy variados, sobre los mismos, el blanco espumoso del agua contrastaba vivamente sobre ellos.

(... se vuelve a tranquilizar)

Después de contemplar este "tranquilo" rincón nos volvemos al pueblo donde volvemos a montarnos en el coche y continuamos la marcha, acabaríamos, "cerrando el prau", en el pueblo de Ramales de La Victoria, donde estábamos alojados, en él nos esperaba una buena cena y un poco de calor, pues el día había sido un poco húmedo, había vuelto a llover.

(Nosotros no éramos los únicos un poco húmedos) 

Al día siguiente y en vista de que el tiempo ni la previsiones no cambiaban nos volvimos para nuestra casina, nos quedamos con las ganas de calzar la botas para ir al Hondojón, pero el tiempo no era el mejor y no conocíamos el terreno así que lo mejor fue bajarse a la rasa costera, Laredo está muy cerca, realizar una visita turística y volver a nuestro cálido hogar.

 

3ª Final y futuro: con la experiencia superficial que hemos alcanzado, cuando volvamos, trataremos de alojarnos en el albergue que hay en Gándara para visitar o volver a visitar, como mínimo, lo siguiente:

* El Nacimiento del río Gándara (visto).
* Los Collaos del Asón y Cascada (visto).
* La ruta de los glaciares de Hondojón (nos quedamos con muchas ganas).
* Ruta al picacolina.
* Puerto de la Sia.

Además existen otros collaos y picotes, que allí llaman mucho la atención, pero para un finde ye un poco mucho.

4º Resumen: la zona del valle del Asón merece mucho la pena, aunque solo sea a nivel turístico, como lo estaba realizando todo el mundo que por allí pululaba.

Como podéis observar todo lo dicho aquí es muy personal, por lo que pueden cambiar según los ojos de otras personas. Bueno, lo que no creo que cambie mucho son las fotos que tomamos, aquí os han quedado unas cuantas y que sirvan para animaros a ir, seguro que no os arrepentiréis.

JFCamina.

Para referencias sobre la zona correspondiente en www.jfcamina.es

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.