Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
Asturias

Caravia - Colunga

Colunga, 06/05/2011

JFCamina, 26/05/2011

Caravia - Colunga

(En busca del pasado entre verdes praderías y finas playas)

Mapas IGN: 31-I "Ribadesella" (1999) y 30-II "Colunga" (1999).

Inicio: Arenal de Morís, Concejo de Caravia, Asturias

Fin : Colunga, Concejo de Colunga, Asturias

Recorrido: Arenal de Morís - Playa Beciella - Playa Moracey - Playa Espasa - Río Espasa - El Piñoble - Playa Barrigón - Playa La Isla - El Barréu - Playa La Huelga - La Raposera - Monte Villeras - Punta de Marraxín (Huellas Dinosaurios) - Playa La Griega - Río Llibardón - San Juan de Duz - Colunga.

Distancia: ± 13,0 Kilómetros / Tiempo: 5 horas.

Terreno: Caminos costeros y pista.

Señalización: Camino del Norte a Santiago y PR AS-196 "Ruta de los misterios del mar"

 

Creative Commons License


Con nuestros amigos damos un repaso a los recorridos costeros más significativos, es todo un placer. En esta ocasión nos vamos hasta el Arenal de Morís, por las verdes praderías del Camín Real llegamos a la playa de Espasa y rápidamente pasamos a la Isla, tras unos momentos de relax reanudamos la marcha por los estrechos caminos que nos llevan a Huerres, para al alcanzar el objetivo del día: las huellas de los Saurópodos y los Terópodos. Culminamos la jornada, por la ribera del río Llibardón arriba, con una visita al coqueto pueblo de San Juan de Duz y final en la villa de Colunga.

Veamos un pequeño resumen gráfico de nuestra guapa andanza por las verdes praderías del Camín Real o Camino de Santiago y las finas playas de la costa Asturiana, un perfecta conjunción de belleza y disfrute.

( Arenal de Morís, Concejo de Caravia, ± 0,0 K, 11:15 h.)

Como venimos haciendo en este tipo de marchas costeras colectivas, dejamos un coche en el pueblo donde tenemos, más o menos, pensado terminar la jornada, esto nos permite volver al punto de partida en busca del resto de vehículos y no tener que deshacer el camino andado, hoy el pueblo final elegido ha sido Colunga. Procuramos no excedernos mucho en la longitud del recorrido, entre doce o quince kilómetros, ideal para que nos dé tiempo a contemplar y disfrutar cómodamente, nada de apurones o agobios innecesarios.

(Enlace con el Camín de Santiago)

Tras finalizar la maniobra de retorno, iniciamos la marcha por Camín Real, siguiendo los mojones del Camino de Santiago, por una amplia traza andariaga, atrás dejamos al guapo y escondido Arenal de Moris, el movimiento duró poco, la primera distracción apareció ante nosotros en forma de Asturcón, ¿serán o no?, unos minutos de debate y admiración a este mítico y legendario cuadrupedo de nuestra tierra, es todo un placer disfrutar de estos pequeños detalles, a los cuales no queremos renunciar.

¡Al fin!, nos ponemos en marcha y realizamos un buen tramo sin pararnos mucho, solo lo estrictamente necesario para hacer énfasis en nuestros comentarios. En estos primeros instantes de la jornada nos ponemos al día de nuestros asuntos personales, locales, nacionales e internacionales, especialmente con los que no hemos compartido el trayecto de coche, así, casi sin darnos cuenta, llegamos hasta la playa de la Beciella.

( Playa La Beciella)

El pasear por estas verdes praderías, entre el mar Cantábrico y la sierra de Sueve, es un verdadero placer, ¡menudo lujazo!, además no plantea ninguna dificultad, solo seguir la traza y atender a los carteles, los cuales compiten por la denominación del camino: Camino de Santiago o Camín Real, la señalización parece que es del primero pero los seguidores del segundo reescriben los mismos.

(Playa Moracey)

(Playa y río Espasa, ± 3,5 K, 12:15 h.)

Entre fotos de grupo varias y otras pequeñas distracciones llegamos al gran playón de Espasa el cual dejamos atrás, aún es un poco temprano para tomar un aperitivo, así que cruzamos el río del mismo nombre y nos encaminamos a la zona de la playa de la Isla. Solamente la presencia de lo que nos parece un "zarapitu real" turba nuestra tranquila, pero continuada, marcha, como no podía ser de otra manera, paramos un buen rato para contemplarlo, son ocasiones casi únicas.

(Zarapitu real)

(Playa el Barrigón)

Atrás dejamos el zarapitu real, las coquetas y envidiadas casas de la playa del Barrigón y nos adentramos, sin ningún problema, en la playa de la Isla, la marea baja ha facilitado nuestro transitar, en el caso de que la mar estuviera llena tendríamos que escorarnos hacia el interior del pueblo, por donde va el Camino de Santiago.

(Atrás dejamos las coquetas casas de la playa del Barrigón y tenemos a la vista las de La Isla)

(Playa de la Isla, ± 5,0 K, 13:00 - 13:30 h.)

En nuestro contador de pasos llevamos unos cinco kilómetros, es la una de la tarde, una buena escusa y hora para tomar en "vermút", un excelente momento para hacer "melé" entorno a una mesa y escuchar con atención la penúltima aventura de Oscar, la última está aún por llegar, el día es largo y seguro que nos deparará otra.

(El pico Pienzu nos vigila en nuestro plácido caminar)

Tras treinta minutejos de saludable tertulia levantamos el ancha y reanudamos la marcha en busca de un buen puerto para dar cuenta de nuestros bocatas. Seguimos por la rasa costera contemplado plácidamente lo que hemos dejado atrás, las playas y las montañas, aunque estas últimas sería más bien de lado, le cumbre del picu Pienzu es muy empinada para dejarla atrás tan fácilmente, aunque alguien, ante su majestuosa figura, rápidamente propuso hacer una jornada montañera para subirlo, parece que estos aires marinos renuevan las ganas y las fuerzas.

(La Huelga)

Pasamos la playa-pedrero de la Huelga y nos olvidamos de la Isla, vamos siguiendo el PR AS-196 "Ruta de los misterios del mar", nos adentramos por una zona de acantilados, en fase de plena descomposición, por lo que tenemos que tener mucho cuidado en nuestro transitar. De vez en cuando miramos hacia atrás y vemos la preciosa silueta de nuestra preciosa costa, una pena que el día no sea de los mejores pero...., ahora lo que importa es encontrar un buen paraje para desenvolver la merienda, es la hora.

(La Raposera, ± 7,5 K, 14:15 - 15:15 h.)

En la zona de la Raposera, ya con la vista puesta al occidente, hacia Huerres y la villa televisiva de Llastres, encontramos una robusta y preciosa mesa de madera flanqueada por dos bancos, ¡ideal!, igual es un poco pronto, las 14:15 horas, pero un lugar como este no lo tendríamos hasta casi el final del recorrido previsto así que no dejamos pasar la ocasión.

La merienda no debió estar nada mal, ya que alguno llegó hasta chuparse los dedos, menos mal que la excursión de jubilados ya había pasado y todo quedó en Familia, esperemos que no lo niegue ya que si es así tendríamos que bucear en las profundidades de nuestros discos duros y lucir la foto que atestigua tan golosa acción.

La reposión de fuerzas dio más ánimos y alegría al grupo, tal es así que antes de llegar al enlace con el camino a La Griega nos encontramos con una pareja y Oscar les contó no se que milonga sobre una botellina de sidra, el señor, todo serío, le respondió algo así como: - I don't understand, tras lo cual se oyó una carcajada colectiva, menos mal que el dominio del lenguaje Astur ha crecido mucho últimamente y las disculpas fueron trasmitidas en el mismo idioma, ¡faltaría más!

(Desvio a Huerres, ± 8,3 K, 15:30 h.)

Aún con las risas de la anécdota del día, llegamos al monte Villeras y afrontamos la única cuesta pronunciada del día, ya estábamos sobre aviso, aunque no por esto dejó de fastidiar un poco, especialmente porque aún llevábamos muy arriba la comida, pero no había otro remedio que esforzarse un poco y superar esta pequeña chincheta, además en compensación, después, tendríamos una bajada hasta la playa de La Griega, donde nos esperaban las huellas de los dinosaurios, ya lo dice el refrán: "Sin esfuerzo no hay gloria".

(Monte Villeras, ± 9,2 K, 15:40 h.)

Cerca de las cuatro de la tarde, después de haber pateado unos diez kilómetros, llegamos cerca de la punta Murraxín, donde se encuentra el gran yacimiento de icnitas de dinosaurio, fueron quince minutos de busqueda de huellas de unos animales ya extinguidos, todos intentábamos encontrar la mejor, esta, esa, aquella, son muchas y todas se parecían.

(Punta Murraxín, ± 10,0 K, 15:45 - 16:00 h.)

(Quince minutos de observación e identificación)

En este cuarto de hora todos aportamos nuestro personal punto de vista, aunque a Oscar lo que más le llamaba la atención era el especial empedrado sobre el que nos encontrábamos, tenía una forma muy especial, parecía un imperfecto alicato marino.

A estas alturas de la jornada, la marea ya estaba muy alta, imposible pasear por la playa y pasar al otro lado, además no se si todos estaríamos dispuestos a descalzarnos y cruzar el río Llibardón hasta el paseo de San Telmo, así que seguimos por el paseo que permite acceder al yacimiento y llegamos a la desembocadura del río cómodamente, de paso observamos un gran dibujo de los dinosaurios que había dejado allí su impronta, los saurópodos y terópodos.

(Playa La Griega, ± 10,4 K, 16:10 h.)

(Río Llibardón, ± 10,5 K, 16:15 h.)

A la orilla del río Llibardón Alfonso nos leyó la leyenda de "La Griega", la cual da nombre a la playa que acabamos de dejar tras nuestro, así iniciábamos el último largo del día, ya vamos camino del coche, pero para hacernos más amena la marcha nos vamos entreteniendo leyendo unos grandes paneles de mitología norteña, así hasta el precioso pueblo de San Juan de Duz, del cual, al igual que nosotros, nadie había oído hablar, a pesar de que tiene elementos más que suficientes para que así fuera.

(San Juan de Duz, ± 12,0 K, 16:45 h.)

En poco tiempo recorremos el poco más de un kilómetro que separa la gran iglesiona de San Juan y el centro urbano de la villa de Colunga, la terraza de una sidrería sería nuestro punto final de tan guapa jornada andariega por otro tramo de la costa oriental de Asturias. Trece tranquilos kilómetros, aunque al final nos tuvimos que cobijar dentro de la sidrería porque nos cayó una fuerte tormenta, ¡menos mal!, aunque de igual manera hubiera sido un simpático punto final, una buena chupa nos hubiera dejado un húmedo recuerdo del cual tardaríamos unos cuantas semanas o reuniones en olvidar.

(Colunga, Concejo de Colunga, ± 13,0 K, 17:00 h.)

Para los insatisfechos, tenemos dos elementos adicionales, el primero es un amplio reportaje fotográfico, con comentarios al uso realizados por la fémina del grupo y el segundo el vídeo que he grabado.

 (Pica en el botón del centro de la presentación cuando estés list@ para visionarla)

 

Ahora el documental por la Costa Jurásica Asturiana, en el cual podeis escuchar la leyenda de "La Griega", nuestro Amigo Alfonso nos lo leyó en voz alta y además puso cara a los principales protagonistas, una ocasión de oro:

 

 

045 - Caravia – Colunga (En busca de los dinosaurios)

Si tienes algún problema al ver la presentación de fotos inicial, puedes verla pinchando el cuadro que tienes a tu lado o sobre esta línea de texto la cual te llevará al álbum de fotos relacionado con la actividad que nos ocupa.  

 

 

 

 

Resumiendo: Otros 13 kilómetros en una excelente compañía, es un verdadero disfrutre compartir la belleza de nuestra grandiosa costa a lado de los Amig@s, es la tercera colectiva costera y parece que hay ganas de hacer otra, así que…

 

¡Hasta la próxima!

 

JFCamina

 

 

Anexos:

Si alguien se ha quedado con las ganas de ver más fotografías o comentarios sobre esta soberbia zona de la Costa Oriental Asturiana puede visitar nuestra web específica donde vamos narrando nuestro transitar por ella, nuestros "Caminos Costeros". Y en el caso de que quieras algo más directo pincha en los siguientes enlaces:

AS-Ribadesella: Tereñes - Berbes

AS-Caravia: Berbes - Playa Espasa

Colunga: Playa Espasa - La Griega

 

Todo ello con el cariño de www.jfcamina.es

 


Deja tus comentarios

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es o "Caminos Costeros"

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.