Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
"Quién va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y no al Señor"

 

D 05-06 Variante de Hospitales

Cuando, a mediados del 2010, comenzamos a preparar “El Primitivo” pronto surgió el nombre de “Hospitales”, los cantos de sirenas eran muchos, un paisaje especial, un paseo por la soledad de las altas cotas de los concejos de Tineo y Allande, casi tocando el cielo, además te ahorrabas algún kilómetro y bajar a Pola de Allande para después subir el temido Puerto del Palo. Por el contrario teníamos el transitar solitario y sin apoyo, solo la montaña y las mudas ruinas de los antiguos hospitales de Peregrinos, nada recomendable para hacer en invierno o con mala climatología, por estos inconveniente parece que se optó por la opción Pola de Allande y Puerto del Palo, ya que en este último paraje coinciden los dos trayectos.


Creative Commons License

Nosotros, con el principio de prudencia que siempre nos caracteriza, programamos la opción de pernocta en Pola de Allande, no obstante en nuestro GPS llevábamos cargado la ídilica “Variante de Hospitales”, al poco de empezar a caminar, ya en San Juan de Villapañada (Grado) ya volvimos a sentir los cantos de sirenas, era la pregunta más común: -¿Vais por Hospitales?, -No, subimos el Palo.


La ascensión del Puerto del Palo, para mí fue una de las mejores jornadas de todo "El Primitivo", me encantó, pero a pesar de ello, una vez finalizada la jornada peregrina, nos quedó el gusanillo de hacer la variante de altura, así que la marcamos como pendiente, para realizar en una de nuestras excursiones montañeras.

 

* Fecha: 21/09/2011 (Un año después):

* Tiempo: Niebla
* Dist. día: 24,00 kms

* Duración día: 7 h 45'

* Samblimos - Hospitales - Puerto del Palo (Alternativa de Hospitales).
* Dist. S1: 14,80 kms
* Duración: 5 h 00'

* Desnivel Ac.: + 700 mts

* Puerto del Palo - Pola Allande.

* Dist. S2: 9,20 kms
* Duración: 2 h 45'

* Desnivel Ac.: - 600 mts

* Mapa IGN: 50 II "Pola Allande" 1995.

 

Recorrido: Samblismo - Enlace con la variante de Hospitales - La Mortera - Portilla y fuente - Enlace con pista de Colina de Arriba - Collau pico Carbana - Ruinas Hospital de Paradiella - Campa La Braña - La Chana - Ruinas Hospital de Fonfarón - Pico Hospitales - Ruinas Hospital deValparaiso - Lagunas y collado de La Marta - Puerto de La Marta - Alto y fana de Freitas - Puerto del Palo - Inicio de camino a Pola de Allande bajando el puerto del Palo - Enlace carretera AS-14 - Río Nisón - La Reigada - Piedraseita - Calobredo - El Mazo (Entroncque con carretera AS-14) - Pola de Allande.

 

Hacía unos cuantos meses que queríamos realizar esta preciosa variante del Camino a Santiago, pero el tiempo no acompañaba, tanto esperamos que lo acabamos realizando en las condiciones meteorológicas, más adversas, con niebla, ya sabéis esto de que el hombre propone y …., justo un año después de haber realizado “El Primitivo”. El caso es que en las praderías de Hospitales, con amplia representación internacional, el sol brilló por unos instantes y nos dio la oportunidad de subir al su pico, después el puerto la Marta y el del Palo, volvimos a repetir la foto, faltaban muchos compañer@s, inmortalizado el momento bajamos al pueblo siguiendo las señales, en sentido contrario, de la etapa realizada un año antes: Pola de Allande – La Mesa, fue un precioso circuito, aquí os dejamos un peregrino-montañero reportaje, nuestra personal manera de celebrar el 1º Aniversario de “El Primitivo”.

(Pola de Allande - Asturias)

Para el día escogido las previsiones de las condiciones meteorológicas parecían buenas, un poco de bruma mañanera y después un sol radiante. Madrugamos un poco, pasadas las nueve ya estábamos en Pola de Allande, el pueblo estaba cubierto de niebla, no era muy oscura lo que nos daba esperanzas. La idea era coger un taxi que nos llevara hasta Samblimo, a unos diez kilómetros, y allí coger la "Variante de Hospitales", pero antes tomamos un cafetín y preguntamos en donde se encontraba la parada de taxis, no obstante nosotros ya llevábamos un número de teléfono, “por si las moscas”, -¡Justo enfrente la tenéis!, efectivamente así era, así que lo teníamos muy fácil, nos acercarnos a ella y ver si había uno disponible, no tardó mucho en acercarse el conductor y abrirnos el maletero para cargar nuestras mochilas.


El trayecto hasta el punto de partida andariego fue muy ameno y entretenido , la carretera, AS-219, al igual que hace un año, sigue en obras, pasamos por pequeños núcleos rurales que nos traían muy buenos recuerdos: Alto de Lavadoria, Boto, Porciles, Colinas, La Mortera y Samblismo, la aproximación rodada pasó volando, entre la amena conversación y los buenos recuerdos, cuando nos dimos cuenta estábamos descargando las mochilas, además el taxista nos dejó justo donde el camino entronca con la carretera así que mejor comienzo imposible, la verdad que da gusto encontrarse con gente tan amable.

(Samblismo, Concejo de Tineo, ± 0,0 K / 700 m.a. / 10:30 h)

No nos entretuvimos mucho, lo justo para despedirnos y poner el GPS en marcha, cruzamos la “carretera” y nos adentramos por “El Camino”, para alcanzar el punto de desvio hacia la "Variante de Hospitales" debemos deshacer unos cuatrocientos metros, pero en sentido contrario, en dirección a Borres, pueblo donde, habitualmente, los peregrinos que tienen previsto hacer Hospitales hacen noche.

Atrás dejamos Samblismo, el mismo estaba totalmente cubierto por la niebla, aunque un pequeño claro nos hacía abrigar esperanzas para que el día abriera finalmente, normal que así pensáramos, ya que si no tendríamos que volver a montar en el taxi y dar la vuelta para Pola de Allande.

Con las dudas propias que genera la gris compañía, en cinco minutos, unos cuatrocientos metros, nos plantamos delante del panel y mojón peregrino que nos marca el inicio de la “Alternativa por el camino de los Hospitales”, distancia 14,2 Km. ¡Al fin!, ante él estábamos y comenzaba nuestra aventura peregrina por la zona más “pelada”, en todos los sentidos, de todo el Camino Primitivo a Santiago de Compostela.

(Inicio Variante de Hospitales, al final del tramo Borres - Samblismo, ± 0,4 K / 710 m.a. / 10:35 h)

El croquis ya nos lo sabíamos de memoria así que no paramos mucho, rápidamente cambiamos el rumbo Oriental que hasta ahora llevábamos, es decir de Santiago a Oviedo (Samblismo – Borres) y nos ponemos en la dirección peregrina, la Occidental, la de Oviedo – Santiago (Borres – Hospitales – Puerto del Palo), comenzaba la aventura.

Diez minutos antes estábamos con ánimo de que la niebla se disipara, pero nada más girar en dirección a Hospitales el manto gris que nos estaba cubriendo se volvió más denso y oscuro, surgieron las dudas y lamentaciones: -¡Qué mala suerte!, -¡Tanto esperar para…!, en verdad que no teníamos el día deseado, ni esperado, tampoco el que mejor aconsejan, pero aquí estábamos y no íbamos a echarnos atrás, trataríamos de caminar un poco con la esperanza que en cotas superiores la visibilidad fuera mejor y nos permitiera avanzar con unos mínimos de seguridad, para esto último, además, contábamos con la inestimable ayuda del GPS, llevábamos cargado el “track” del recorrido así que…. ¡seguimos!

(En un bucolico ambiente andariego nos ponemos rumbo a los altos de Hospitales)

Desde el principio observamos que la señalización es muy abundante y visible, superior a la de otros tramos, especialmente en las partes bajas del camino, suponemos que esto no es gratuito. Vamos caminando por una ancha y cómoda traza terrera, flanqueados por una mezcolanza arbórea de robles, pinos y castaños, además de brezo y matorral, en estos últimos numerosas arañas tienen echada la red, a la espera de pescar algo.

(Entre el monte bajo las arañas tejen sus redes, igual hoy, con la poca visibilidad, tiene buena pesca)

Con tan poca luminosidad y tanta distracción arácnida, no nos damos cuenta de que estamos entroncando con una carreterina, miro en el mapa y comprobamos que es la que va desde Samblismo a Santiago de Cerredo, a la vez que observo que aún estamos rodeando el pueblo de donde partimos, caminamos un poco por ella y pronto volvemos al camino terrero que tanto nos gusta, en poco entraremos en La Mortera.

(Carretera local que va de Samblismo a Santiago de Cerredo)

Siguiendo la señalización sin ningún problema llegamos a la Capilla de San Pascual en La Mortera, ojeamos su retablo y vemos que por detrás de ella sigue “El Primitivo”, pero antes observamos una curiosa señal de tráfico, su contenido no nos deja indiferentes, lo de... “camino sin oso” da mucho juego para la conversación y la cábala, olvidándonos de lo gris que lo tenemos en nuestro transitar.

(La Mortera, Capilla de San Pascual S- XVI - XVII, ± 1,8 K / 715 m.a. / 11:00 h)

Estos casi dos kilómetros iniciales han sido completamente llanos, sin apenas desnivel, pero una vez dejado atrás el último núcleo de población del día, La Mortera, el camino se vuelve cuesto, ya no dejaremos de subir, con más o menos desnivel pero hasta que no lleguemos a Hospitales (aún nos quedan unos ocho kilómetros) todo será cuesta.

(Desde La Mortera a Hospitales.... ¡todo cuesta arriba!)

(Aunque el grado de desnivel es un tanto variable, no dejamos de subir)

No pudimos sacar unas fotos guapas de los dos pueblos que dejábamos tras nuestro, así que solo nos preocupamos de reflejar la traza del camino y la señalización del mismo, así hasta que nos encontramos con una portilla metálica, por no abrirla pasamos por “el burladero”, lo que nos costó un poco de trabajo, tampoco quisimos quitar la mochila así que no se lo pusimos fácil, tras ella una fresca fuente nos dio la bienvenida.

(Portilla y fuente, ± 3,0 K / 840 m.a. / 11:25 h)

Como visualmente el día no está para nada, la conversación versa sobre“lamentos varios”, el acierto que tuvimos al elegir el día, como consuelo nos alegramos que la temperatura es muy buena para caminar y que la niebla no cubre nuestras botas. El último argumento no es muy acertado, ya que si así fuera ya hubiéramos dado la vuelta, habríamos llamado al mismo taxi que hasta aquí nos trajo o hubiéramos bajado hasta Pola de Allande por el alto de Porciles y Lavadoria, por “El Primitivo”, tomaríamos un cafetín en Boto, al pasar vimos que estaba abierto, el otro año estaba cerrado por vacaciones, el caso era no desperdiciar el día andarigo.

(Parece que por esta zona el agua causa fuertes estragos en el camino)

Después de hidratarnos un poco seguimos nuestra marcha, ahora el camino discurre por las laderas Sur de los picos Picón (974 m.a.) y Caborno (1106 m.a.), nosotros transitaremos entre la franja 840 m.a. y 1020 m.a., pasamos por debajo de ellos y casi tocamos sus cumbreras, aunque de esto solo sabemos por la posición en el mapa ya que la niebla nos impedía ver lo que a nuestro alrededor teníamos, solo la traza del ancho y señalizado camino peregrino. Ahora la floresta es muy escasa, pinos y poco más, es una zona bastante expuesta y desprotegida, los efectos de la erosión se observan claramente en el camino.

(Entronque con pista de Colina de Arriba, ± 4,5 K / 970 m.a. / 12:00 h)

Antes de superar las laderas de los picos anteriormente mencionados entroncamos con una pista que sale de la población de Colinas de Arriba, ya la teníamos controlada en el mapa, siempre viene bien saber de las posibles alternativas de escape, si decidiéramos dar la vuelta, esta sería una opción interesante, aunque no era nuestra intención, la niebla no se disipaba pero nos permitía caminar sin dificultad pero, eso sí, sin ninguna panorámica guapa en que recrearse un poco.

(Collau del pico Caborno, ± 5,0 K / 1020 m.a. / 12:05 h)

Suponemos que le damos la espalda totalmente al pico Caborno, ya que visualmente no tuvimos el gusto de conocerle, y, en su collada Sur, comenzamos a descender suavemente hacia las primeras ruinas de Hospitales, a la vez que empezamos a escuchar voces entre la niebla, parece que vamos a tener compañía peregrina.

(Ruinas Hospital de Paradiella, S - XV, a la sombra Pico Tableiros, ± 5,5 K / 1007 m.a. / 12:15 h)

Después de hora y media de marcha, tras cinco kilómetros y en la cual hemos superado la mayor parte del desnivel acumulado positivo, llegamos ante las ruinas del hospital de Paradiella, documentado en el siglo XV dice un cartel, tras nuestro, entre la niebla, aparece una peregrina de rasgos asiáticos. Como es habitual en este tipo de encuentros el entablar conversación es rápido y sencillo, aunque esto último resulta un poco más difícil, ella no habla mucho español y nuestro inglés no es muy fluido, aún así entramos en conversación cuasi-espiritual, ya que al preguntar si éramos peregrinos, no llevábamos “La concha”, y decirle: -Hoy no, ella dijo una bonita frase:

-El que alguna vez fue Peregrino siempre lo será.

¡Qué razón tenía!, desde que finalizamos “El Primitivo”, un año atrás, no hemos dejado de pensar de forma peregrina, influyendo mucho en nuestras andanzas por nuestras querida Naturaleza, como la "Ruta de las Peregrinaciones: Oviedo - Covadonga".

Nos despedíamos de la solitaria peregrina y seguimos nuestra marcha, a nuestra izquierda observamos lo que puede ser una pista que viene de Porciles rodeando el pico Tableiros (1076 m.a.) a cuya “sombra”, es una manera de hablar, nos encontramos, nuestro mapa así lo indica y nos presta curiosear estas potenciales alternativas. Ahora el terreno se pone más inclinado, una dura cuesta se nos presenta, al poco de comenzar a subirla escuchamos la llegada de más peregrinos a las ruinas del Hospital de Paradiella, no tardaremos mucho en tenerlos tras nuestro, se ve que se levantaron con ganas.

(Después de Paradiella el camino se pone mucho más inclinado)

(Aunque para los peregrinos que llevamos tras nuestro....)

Dejamos pasar a los jóvenes peregrinos, van con ánimo, nosotros no queremos cebarnos con la cuesta y vamos un poco más relajados, ¡a nuestro estilo!, seguro que un poco más arriba los encontraremos. Tal como habíamos previsto, después de superar esta dura pendiente de 135 metros de desnivel positivo en escaso terreno lineal, alcanzamos una guapa mayá aderezada de unos cuantos pinos, estamos en Campa Braña, y allí estaban nuestros jóvenes peregrinos descansando de la generosidad empleada en larga subida, desde su, ahora cómoda, posición animaban a otros que estaban culminando.

(Campa La Braña, ± 6,4 K / 1140 m.a. / 12:40 h)

Volvemos a dejar atrás a nuestros ocasionales compañeros, nos seguimos la marcha, nada de pegar tirones innecesarios. Ahora el terreno es mucho más suave, vamos ladeando la zona de “La Chana” por encima de la Fana de Recuébanos, así nos lo indica el mapa, aunque parece que vamos a tener suerte y el día comienza a despejar, ¡bien!, como muestra de ello ante nosotros aparece el cielo azul y un precioso y solitario caballo blanco, fue un bello momento.

(La Chana, ± 7,2 K / 1205 m.a. / 13:00 h)

Justo en el límite de los concejos de Tieno y Allande, nos vuelven adelantar los peregrinos, vamos hablando con dos de las chicas, no son un grupo organizado, cada uno es de su tierra, Cataluña, Argentina, Brasil, etc… “El Primitivo”, igual que a nosotros hace un año, los había unido. Ellas parece que no saben muy bien lo que aún les queda, ya que piensan que la etapa acaba en el Puerto del Palo, Mary les aclara un poco la situación, si van hasta Berbucedo, desde el Palo, aún les quedan unos nueve kilómetros, la etapa hoy, la que ellos están realizando, es de veinticuatro y ahora están, más o menos, en el diez, así que aún hay que dar unas cuantas patadas para pillar litera.

Todos juntos dejamos atrás el concejo de Tineo y entramos en el de Allande, justo cuando alcanzamos el objetivo deseado: Hospitales, el Collado de Hospitales de Abajo, donde se encuentran los restos más claros y famosos, los de Fonfaraón. Ahora el sol brillaba en lo más alto, aunque lateralmente seguíamos acompañados de la niebla, fue el momento en que eché mano a la funda de las gafas de sol y me di cuenta de que habían quedado en el coche, ¡menudo fallo!, no quedó otro remedio que calar la gorra para evitar al máximo la fuerte luminosidad que ahora teníamos, algún designio estaba previsto ante tal fatalidad, para que quería sol si había dejado las gafas, que protegen mis delicados ojos, en casa, ¡Gracias Naturaleza!

(En "Hospitales" entramos en tropel, no me extraña que las vacas nos miraran raro)

(Ruinas Hospital de Fonfaraón, "Hospitales", Concejo de Allande, ± 7,8 K / 1200 m.a. / 13:10 h)

En "Hospitales" entramos en “tropel”, no me extraña que las vacas nos miraran raro, ¿Cómo por aquí en este día?, se preguntarían ellas. Nosotros porque lo teníamos pendiente y el resto porque habían sucumbido al canto de sirenas de Hospitales, el caso que no tuvimos mucha suerte pero en gratitud al esfuerzo y tesón realizado, la Madre Naturaleza nos deparó unos rayos de sol que hicieron disipar momentáneamente la niebla, no todo va a ser gris, un poco de azul cielo viene muy bien y levanta el ánimo alicaído por un día en el que esperábamos gozar de la belleza solitaria de las montañas de Asturias, solo la soledad, más, aún si cabe entre la niebla, es lo que hasta hemos conseguido.

(En el momento cumbre de la jornada peregrina: Praderías de Hospitales)

(Ruinas del Hospital de Fonfaraón, fundado en los Siglos - XIII - XV)

En torno a las ruinas del hospital de Fonfarón, las vacas y caballos eran los verdaderos dueños del paraje. A pesar de la belleza del momento, a nosotros no nos impresionó mucho, estamos acostumbrados a vivir muchos instantes como estos en nuestra quería y natural Asturias, pero al resto de peregrinos, aquellos minutos, les supieron a gloria. Sorprendidos estaban de ver el ganado pastando tranquilamente en aquellas verdes praderías en el medio de la nada, además, tiernas estampas, como ver a un potrillo mamar, ayudaron a que nuestros ocasionales acompañantes gozaran más del momento.

Aunque para nosotros es habitual el instante que estábamos viviendo, nos recreamos más ampliamente que el resto, ellos tienen una larga etapa por delante, nosotros también, pero nos lo tomamos con más tranquilidad, sin el agobio de jornadas continuadas, así que solitos nos quedamos disfrutando un poco más del momento, cuando reanudamos la marcha vemos la estela del último peregrino perderse entre la niebla que reposa sobre “El Camino” .

Siguiendo, desde la lejanía, al resto de peregrinos dejamos atrás la ruinas de Fonfaraón, la traza del camino es muy cómoda, llana sobre una suave alfombra vegetal, el sol brilla con fuerza sobre nuestras cabezas dejándonos ver la cumbre del Pico Hospitales a nuestra derecha, -¿Lo subimos?, realmente no recuerdo quien fue el primero que lo dijo, aunque estoy seguro que lo pensamos a la vez. Rápidamente miro el mapa y observo que la distancia que nos separa de la misma no es mucha, el cielo azul resalta sobre la cima, será como mucho media hora, ida y vuelta, así que lo podemos intentar, después de observar que la peregrina de rasgos asíaticos aún curioseaba por las ruinas, se había quedado atrás, complicado paraje para quedarse uno olvidado pensamos.

(Ascensión al Pico Hospitales, ± 8,6 K / 1230 m.a. / 13:30 h)

Una leve vereda nos marcaba la trayectoria directa hacia la cima, parecía que el terreno estaba bastante limpio, esto nos facilitó mucho la ascensión y pronto estaríamos arriba si no fuera por los entretenimientos visuales que nos encontramos: Primero fue una gran pedrera que desde lo más alto de la cima nace, después miramos hacia atrás y contemplamos una gran joroba que surge entre un tupido manto de nubes, no podemos identificar de que cumbre se trata, a continuación, en la lejanía, unas cuantas más, aunque estas últimas mucho más escarpadas, parece que son las altas picachas del macizo de Las Ubiñas, aunque esto siempre es muy aventurado decirlo, estamos muy lejos de ellas pero...

(Directos hacia la cumbre del pico Hospitales)

(La pedrera de la cumbre y la joroba que surge entre el manto de nubes)

(La verdad que impresiona estas espectaculares panorámicas)

La verdad que impresionan estas espectaculares panorámicas, es imposible seguir avanzando sin hacer una parada y contemplar tan magnificas vistas, sería imperdonable no hacerlo, además, tras hacerlo, rápidamente alcanzamos la cima deseada, aunque antes tuvimos que volver a parar para cotillear un poco el Belén de Cumbres que había instalado justo donde nacía la curiosa pedrera.

(Nacimiento de la pedrera y Belén de Cumbres)

(Está claro que estamos alcanzando una cumbre una tanto especial)

Al fin llegamos a la cima, un cuarto de hora para superar esta pequeña subida adicional de 60 metros de desnivel y quinientos metros de marcha, además de las distracciones varias encontradas, realmente mereció la pena. Además nos encontramos con guapo “buzón montañero”, así pudimos dejar nuestra tarjeta, la cual, cinco meses después, aún no ha sido devuelta, una pena porque nos hubiera hecho mucha ilusión, sería nuestro “Sello Peregrino” para adjuntar a la credencial, pero… ¡aún no llegó!

( Pico Hospitales, ± 9,1 K / 1292 m.a. / 13:45 h)

Nos hubiera gustado entretenernos mucho en la cima, pero el día no estaba para descuidarse, la niebla (borrina, que decimos en Asturias) volvía a la carga, además queríamos hacer todo el circuito, no solo llegar al puerto del Palo, sino bajar de él caminando, no queríamos hacerlo fácil, es decir, llamar a un taxi. Así que, tras la foto de pareja para inmortalizar el grato momento, rápidamente nos tiramos ladera abajo, esta vez un poco más escorados a la derecha para ganar unos metros más al recorrido.

(Tras las fotos de recuerdo rápidamente nos tiramos abajo con la niebla pisandonos los talones)

Cuando entroncamos de nuevo con “El Primitivo” miramos hacia atrás y comprobamos que la subida al pico Hospitales había sido una gracia de nuestra Madre Naturaleza, otro pequeño guiño por nuestro perseverancia, así lo entendimos y agradecemos, tras lo cual, con cierta satisfacción, reanudamos la marcha por el Camino de Santiago, segundo que como vagón de cola de los peregrinos del día, Mary, en la subida había observado pasar a la rezagada, con lo que nos quedamos mucho más tranquilos.

( Descenso del Pico Hospitales, ± 9,6 K / 1230 m.a. / 14:00 h)

Después de bajarnos del pico Mary me dijo: -¡Cómo te prestó!, rápidamente le contesté, -¡Alegrome el día!, salió del alma, ya que a decir verdad, a pesar de que el recorrido era muy interesante, hasta que no vi el cielo azul la alegría no vino a mí, ¡faltaba algo!, y eso que a un servidor las estampas bucólicas de la niebla le gustan pero para la esperada jornada de hoy deseábamos un reluciente sol y esto no se estaba cumpliendo, solo estos dos guiños en lo más alto de Hospitales, -¡Ya lo sabía yo!, fue su replica. Con esta pequeña confesión sacada a cucharilla y sin darnos cuenta, vemos emerger entre la espesa niebla un montón de piedras, hasta el nos acercamos y comprobamos que eran las ruinas del Hospital de Valparaiso.

(Ruinas del Hospital de Valparaíso, S - XIII - XV, ± 10,2 K / 1160 m.a. / 14:15 h)

Después de dejar casi todas las ruinas de hospitales tras nuestras espaldas vamos caminado en la oscuridad, la niebla se volvió más densa y oscura, solo la abundante señalización de postes bajos, que marcan la trayectoria de tendencia sur que vamos tomando, nos permitía caminar con cierta seguridad y fluidez, así que al igual que los últimos restos del hospital de Valparaiso, la laguna del Collado de la Marta surgió entre la niebla.

(Entre caballos, vacas y "postes peregrinos" vamos descontando kilómetros)

(Laguna y collado de La Marta, ± 11,3 K / 1145 m.a. / 14:30 h)

Creemos que en días de mala climatología, como el de hoy, los collados, como el de La Marta, es la zona más expuesta para uno despistarse y perderse, al llegar a ellos la clara traza de “El Primitivo” se difumina, tienes que saber en qué dirección vas, estar muy atento para encontrar visualmente al siguiente “poste peregrino”, estos son fundamentales en esta especial alternativa de Hospitales, sin ellos uno puede perderse a poco que te relajes un momento, por eso no está demás llevar apoyo tecnológico, más vale prevenir.

Con la atenta mirada del numeroso ganado que entorno a esta laguna existe encontramos el siguiente poste y pronto la traza terrera que nos permite continuar la marcha con cierta seguridad, ahora, tras unos cuantos kilómetros llaneando, toca subir un poco, ladeando un promontorio sin nombre en nuestro mapa. Nos surgen ciertas dudas al encontrarnos con dos postes que marcan direcciones diferentes, optamos por seguir la que continúa subiendo, un poco más arriba bajamos y creo que enlazamos con la que habíamos desechado.

(Tras encontrar la salida del Collado de la Marta ladeando con dirección Sur un monticulo)

(Después tenemos que tomar una decisión, nosotros por la derecha, de frente)

Atrás dejamos la decisión y ascendemos hasta los 1160 metros de altitud, mucho más no podemos, ya que debemos estar en lo más alto de este pequeño rincón, así que al poco bajamos hasta entroncar con la carretera de puerto de La Marta, la ALL-4, la cual parte de la carretera AS-14, que sube desde Pola de Allande al Alto de Puerto de Palo, la cruzamos y el camino continua por su margen izquierda, hasta llegar a lo más alto del puerto, una larga curva nos recibirá, en el punto álgido de la misma continua “El Primitivo”.

(Entronque con la carretera ALL-4, punto kilométrico ± 3,2)

Estos detalles de carreteras o pistas adyacentes, a veces, nos pueden resultar un poco pesado pero a nosotros nos gusta siempre tenerlos controlados, sobremanera cuando transitamos por zonas como la que nos encontramos, donde la soledad es una constante, siempre es interesante, a priori, saber las posibles vías de escape o evacuación, así que seguimos insistiendo en ello, aún a costa de caer un poco pesados.

(Puerto de La Marta, Carretera All-4 K ± 3,5, ± 12,0 K / 1117 m.a. / 14:40 h)

Abandonamos el negro asfalto, una excepción en este paraje por el cual vamos transitando, y comenzamos a subir en dirección sur por la ladera derecha (Oeste) del Pico la Casilla (1159 m.a.), estamos inmersos en la Sierra del Palo, el abundante ganado vacuno y caballar trasluce entre la cris cortina de niebla, también surge algún pequeño árbol que otro, lo cuales están un poco desvencijados por el azote del viento, seguimos por buena traza con los mojones o postes peregrinos marcando la buena marcha.

(Flanqueados por los mojones peregrinos)

(Y por buena y ancha traza con azotados árboles laterales)

Seguimos ascendiendo, por momentos la suave brisa que desde el collao de La Marta nos acompaña empieza a soplar con fuerza, comenzando a ser un poco incómoda, especialmente ahora que estamos comenzando a “peinar” la Sierra del Palo, es normal, vamos por el medio de la cumbrera, a mano izquierda nada, a la derecha, tampoco, solo la solitaria compañía de los mojones-postes peregrinos y el ganado que surge entre la fina cortina gris.

Llega un momento en el que parece que a nuestra derecha la nada se hace más evidente, nos asomamos un poco, parece un gran argayón, miro el mapa y veo que estamos en la zona de la Fana de Freita, la verdad que impresiona un poco, especialmente hoy que no vemos nada más de unos pocos metros.

(Alto y Fana de Freitas, ± 13,12 K / 1200 m.a. / 15:05 h)

Atrás dejamos la fana y el pico Freitas y comenzamos a descender, el camino parece la “raya al medio” de la Sierra del Palo, el aire se vuelve más fuerte y frío, comenzamos a bajar sin pausa, a nuestra derecha hemos dejado el Pico del Palo (1221 m.a.), nosotros ni siquiera lo hemos intuido, vamos transitando por su ladera Este en dirección sur, donde debemos entroncar con la carretera que viene o va a Pola de Allande, la AS-14, es decir al Alto de Puerto del Palo, una de las varias torres eléctricas y una laguna nos dan la entrada en el final de meta de la “Alternativa por el camino de los Hospitales”

(Estamos terminando la "Alternativa de Hospitales" igual que al comienzo)

(Una torreta eléctrica hizo la veces de banderín de llegada)

A las tres y media de esta oscura tarde volvemos a sacar la foto con el panel indicador del Puerto del Palo, habíamos conseguido nuestro objetivo andariego pero no habíamos alcanzado la plena satisfacción en nuestro transitar, no llegamos a escuchar plenamente los “cantos de sirenas” de Hospitales, la gris meteorología nos lo había impedido, aunque algo si que habíamos conseguido, precisamente lo que no aconsejaban, transitar por Hospitales en un día de niebla, situación no recomendaba y la cual abunda más de lo deseado para los peregrinos que quieren conocer el influjo solitario de las montañas norteñas.

(Carretera AS-14 K ± 32,5)

Era hora de hacer cuentas, alguien nos había dicho que haciendo Hospitales se ganaba una etapa en “El Primitivo”, fue uno de los temas de conversación entre la niebla de Hospitales, realmente no nos lo creíamos, los números no nos cuadraban. Realizamos cuentas y solo había una pequeña diferencia de, más o menos, unos cinco kilómetros menos por Hospitales, creemos que el ahorro de etapa citado se debe más al esfuerzo del peregrino, alargando etapas, que al recorrido escogido. En nuestra experiencia tanto los compañeros que fuimos por Pola de Allande, como los que no subieron el puerto del Palo, los de Hospitales, en Grandas nos encontrarnos a la etapa siguiente, nos hicimos Pola Allande – La Mesa y ellos la de Borres – Berbucedo, al día siguiente todos a comer excelentemente en "A Reigada" de Grandas de Salime.

(Puerto del Palo, ± 14,80 K / 1146 m.a. / 15:30-16:15 h / 5 horas incluida subida al Pico Hospitales)

Cuentas mentales a parte le damos la espalda al resto del camino que baja el puerto del Palo en dirección a Montefurado - Lago – Berducedo, aún les queda unos nueve kilómetros de marcha para hacer noche en Berbucedo, nosotros tenemos que volver a Pola de Allande para recoger nuestro coche y volver a casa, hemos cumplido sobradamente nuestro primer objetivo y ahora nos queda afrontar la segunda parte, es decir, bajar el puerto del Palo por “El Primitivo”, pero llevándole la contraria a las flechas y mojones peregrinos.

Antes de afrontar la larga bajada del puerto nos encontraríamos con un toro o vaca, la niebla no nos permitía observar con más detalle, sorascando su cornamenta contra un poste peregrino, situación que me causó cierta gracia, ya que Mary no se cree que los animales tiran las señales de los indicadores senderistas, aquí teníamos una prueba de que era posible. Con cierta gracia abandonamos lo alto del puerto y empezamos la larga bajada, aunque antes, a lado de la fuente, repondríamos fuerzas, con la emoción de recorrido de Hospitales habíamos dejado el avituallamiento para el final de la empresa, no queríamos que el día se volviera aún más oscuro, no queríamos tentar nuestra suerte peregrina.

(Nos olvidamos de Montefurado, Berbucedo o Santiago y descendemos a Pola de Allande)

(Lugar de avituallamiento después de cumplir nuestro objetivo nº 1, la "Alternativa de Hospitales")

Tras recuperar fuerzas, nos disponemos a volver a disfrutar del precioso recorrido del Puerto de Palo, el repetirlo siempre es una incertidumbre, la primera vez nos encantó, nos pareció uno de los parajes más bello de todo “El Primitivo”, ahora tenía miedo de que esta primera impresión se desvaneciera.

(Los viejos detalles, como la señalización horizontal peregrina, aún perduran)

En nuestro descenso, la primera parte del camino resulta un poco monótona, nada especial, pinos y monte bajo, algún detalle peregrino sigue vigente, como la flecha confeccionada con piedras. Están limpiando el monte, la traza del camino está conservada, todo esto nos alegra, siempre es importante que esto así sea, “El Primitivo” es un activo muy importante que debemos tratar de mantener al alza, no dejarle olvidado como tantas otra cosas.

(Entronque carretera Puerto del Palo, AS-14 K ± 36,2, ± 16,50 K / 940 m.a. / 16:30 h)

Cruzamos la carretera y tras unos poco metros nos adentramos en la preciosa riega del río Nisón que nos llevará directos a Pola de Allande, atrás un paraje diametralmente opuesto al que anteriormente hemos transitado y el cual se encuentra precisamente por encima nuestro. Ahora, nuestra principal misión es llevarle la contraria a la “flecha amarilla”, cometido que realizamos con cierta satisfacción, ya que está muy claro que no es lo mismo subirlo que bajarlo, a pesar de que ya llevamos unos cuantos kilómetros en la piernas y nuestras rodillas podrían empezar a resentirse.

(Llevandole la contraria a la "flecha amarilla")

(Por un precioso bosque norteño)

La niebla de la jornada matinal no nos dejó comprobar personalmente la floresta que teníamos como compañera, por conocimiento sabemos que no es mucha, más bien escasa, casi lo que la gris cortina nos dejó observar y fotografiar, sin embargo aquí la exuberante arboleda norteña se hace notar, y no solo porque la niebla hora no es nuestra compañera, los grandes árboles sobresalen con fuerza y esto nos alegra mucho, esta segunda vez no nos va a defraudar.

(La fuerza del verde norteño se hace notar)

(Transitar bajo amplia floresta siempre es un placer indescriptible)

Transitar bajo esta amplia floresta siempre es un placer indescriptible, por eso me vuelvo a Mary le confieso que me gusta mucho más que la “Alternativa de Hospitales”, -No tuvimos el mejor día, me respondió, efectivamente tenía razón pero en verdad que esta subida o bajada del puerto del Palo, como Pola de Allande como inicio o final, es preciosa.

(Ahora llega el río, lo que más me presta)

(Puente sobre el río Nisón, ± 17,50 K / 800 m.a. / 17:00 h)

(Un excelente momento para el relajo fotográfico)

Después de sacar un buen número de fotos de este pequeño y bello rincón debemos seguir nuestra marcha, son las cinco de la tarde, estamos en el kilómetro 17,5 de nuestra jornada y aún nos queda unas dos horas de camino para llegar a la Pola. Cuando le dábamos la espalda último puente de madera le dije a Mary: -Que conste que me gusta más esto que Hospitales, -Se te nota en la cara, rápidamente me respondió.

(Observamos que "El Camino" está muy cuidado con respecto a la anterior ocasión)

Mirando el recorrido que vamos dibujando sobre el mapa (ver al final del reportaje), podemos decir que nosotros vamos transitando por lo fondero del valle y la traza de la Alternativa de Hospitales va justo por encima nuestro, hacemos la misma silueta andariega. En un día claro se debería ver la riega por la cual estamos ahora transitando, así nos lo comentaban algunos peregrinos que tuvieron la suerte de realizar el recorrido de altura.

(Seguimos acompañando al río en nuestro cómodo descenso)

(Ya cerca de La Reigada vemos que en lo alto, en Hospitales, la niebla sigue instalada)

En plácido transitar llegamos a la aldea del La Reigada, aquí nuestra paz fue totalmente alterada, un gran perro nos espera casi a la salida, está suelto, empieza a ladrar y a enseñarnos los dientes, nosotros pasamos amparados en nuestros bastones pero aún así da miedo, sale el dueño y dice la típica frase: “No hace nada”, la verdad que apetece…. ¡Qué frase más simpática! y muy recurrida por los que dejan los perros "por libre", mejor tuviera al animal atado, esto es un paso importante y no es el mejor lugar para tener un perro, con malas pulgas, suelto y sin bozal, ¡creo yo!, ya que seguro que él opinará otra cosa muy distinta.

(La Raigada, ± 19,00 K / 740 m.a. / 17:25 h)

Tras recomponernos del pequeño susto perruno seguimos nuestro caminar, ahora la cuesta abajo ya no lo es tanto, se suaviza un poco, aunque la belleza del recorrido no baja ningún tono. Nos paramos a sacar una foto de un reguero, la cual nos quedó mal de la anterior ocasión, mientras un gran tronco de castaño, ¡con cara de perro!, nos vigila.

(Recreandonos con los guapos detalles naturales de "El Primitivo")

Con estas naturales distracciones llegamos al desvío del albergue de Piedraseita, el cual contamos como cerrado, aunque unos metros más abajo nos enteraríamos que esto, en el 2011, no es así. Un precioso arco natural nos iba dando la entrada en las últimas aldeas antes de llegar a nuestro final de ruta, pero antes de entrar en Calobredo nos desviamos unos metros para hidratarnos un poco en una guapa fuentina lateral.

(Desvio al albergue de Piedraseita, ± 21,50 K / 610 m.a. / 18:20 h)

(Un precioso arco natural nos dío la entrada en Calobredo)

(Aunque antes paramos a hidratarnos un poco en una guapa fuente lateral)

(Calobredo, ± 22,40 K / 600 m.a. / 18:35 h)

Fue cuando, un poco más debajo de la aldea de Calobredo, encontramos a dos peregrinas que nos preguntaron que si veníamos de Piedraseita, le respondimos que no, que estábamos haciendo una ruta de montaña con Hospitales como motivo principal, le interrogamos del interés y, la mayor, nos dice que si iban bien para el albergue, creemos que sí, hace un momento dejamos atrás el desvío, ¿Pero estáis seguras de que está abierto?, fue nuestra rápida respuesta, ella dice que la guía que lleva dice que Sí, nosotros le contamos que en el 2010 el mismo estaba cerrado, miramos de reojo la guía y observamos que es del año 2006, ante esto le decimos, ¿has preguntado en el pueblo?, "No, pasamos de largo", fue su sorprendente respuesta. Bueno, nosotros no os podemos ayudar mucho, son dos o tres kilómetros la distancia con la Pola de Allande, así que si está cerrado…

(Transito entre Calobredo y El Mazo)

(El Mazo, ± 22,80 K / 590 m.a. / 18:45 h)

En tránsito entre Calobredo y El Mazo va por un camino que discurre por debajo de la carretera, bueno todo “El Primitivo” en este trayecto discurre por debajo de la carretera pero aquí se hace mucho más evidente, un claro anuncio de que nuestro recorrido está tocando a su fin. Como es normal nuestra conversación versa sobre la temeridad de las solitarias peregrinas, no haberse parado en La Pola para preguntar si el albergue estaba abierto, solo basarse en la información de una guía de cinco años atrás, nos consolaba que los kilómetros de vuelta no eran muchos. Al poco de tocar el negro asfalto nos volvemos a encontrar con dos peregrinas que nos miran con cierta complicidad, no nos comentan nada, solo un saludo, nosotros estamos un poco moscas.

Ya teníamos ganas de llegar a Pola de Allande, estábamos ansiosos por preguntar sobre si el albergue de Piedraseita estaba abierto o no, no hizo falta esperar mucho, al poco encontramos a un paisano trabajando la huerta y su cordial saludo nos dio pie para interrogarle al respecto. Efectivamente este año 2011 lo habían abierto, la afluencia de peregrinos animó a ello, ¡tema resuelto!, charramos un buen rato de lo mucho que se había cuidado "El Camino" en la subida del puerto, así como el aumento de peregrinos que por delante de la su huerta pasaban, también hablamos de Hospitales, el conocía el terreno, y con cierta satisfacción de él nos despedimos. Marchamos contentos pero con la idea de que así no se debe salir de casa, creemos que uno debe informase un poco de por dónde va a ir y a dormir, más hoy con la excelente información que nos podemos encontrar fácilmente, desde casa o en el propio camino, aunque siempre habrá alguien que quiera salir acompañado de una guía del 2006 cuando estamos finalizando el año 2011, siempre es un ejercicio de libertad individual pero después no te quejes, “chequea” los puntos clave, no esperes al último kilometro de una larga jornada para realizarlo.

(Pola de Allande, Concejo de Allande, ± 24,00 K / 550 m.a. / 19:00 h)

A las siete de la tarde llegamos a Pola de Allande, en el mismo bar donde habíamos tomado un cafetín por la mañana, nos paramos a tomar una cerveza sin alcohol, para el conductor, y sidrina, para Mary, acompañada de unos cacahuetes y patatines, ya teníamos algo de gusa. Charramos un poco con la moza del bar y nos confirmó lo que nosotros habíamos comprobado, el día, contra-pronostico, no abrió, parecía que sí, pero al final no quiso, ¡Qué le vamos hacer!. Después de casi ocho horas de marcha, unos veinticuatro kilómetros, a nuestra mejor velocidad crucero, y unos setecientos metros de desnivel de ascenso y otros tanto de descenso, habíamos culminado el guapo circuito peregrino-montañero del Hospitales – Puerto del Palo, empleamos el vocablo “circuito” porque el cómodo paseo en taxi hasta Samblismo también forma parte del atractivo del mismo, siempre presta encontrarse con profesionales que además de llevarte de un sitio a otro te hacen el trayecto más agradable.

 

Una vez finalizada la jornada andariega y el reportaje fotográfico, habréis comprobado que el planteamiento de la misma es más montañero que peregrino, normal que esto así sea, al día le faltó la intensidad propia de una ruta continuada como es hacer “El Primitivo” de un tirón, en recorridos de un día vamos mucho más relajados, sin el cansancio acumulado y malos sueños de jornadas anteriores, sin la tensión de llegar albergue a tiempo para coger litera. En los distintos reportajes que realizamos anteriormente sobre nuestra personal peregrinación a Santiago de Compostela por “El Primitivo”, apenas mencionamos hitos geográficos – montañeros importantes, ni cotas de altitud por los lugares que pasamos, solo referencias a mojones, poblaciones, bares o albergues, esta era nuestra principal preocupación, por eso no divulgamos mapas del recorrido realizado, en aquella ocasión el GPS solo lo llevábamos como elemento de seguridad, no para marcar por donde discurría nuestro caminar, ahora así lo hacemos y os dejamos dos mapas divididos en función del dibujo de nuestra marcha por los dos concejos asturianos por lo que transitamos: Tineo y Allande.

La primera parte del recorrido, donde superamos casi la mayor parte de desnivel de ascenso y la mitad del recorrido de la “Alternativa de Hospitales”, el mismo discurre por la parte más Sur-Occidental de concejo de Tieno.

(Recorrido Samblismo - Hospitales - Concejo Tineo / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

El segundo mapa está centrado en la propia zona de Hospitales, puerto de La Marta y puerto del Palo más el descenso hasta Pola de Allande, todo ello en el concejo de Allande. Si unimos los dos sectores del mapa podemos observar que cualquiera de los dos caminos que unen Borres o Samblimos con el Puerto del Palo, el de altura, el de Hospitales, o el del Valle, por Pola de Allande, son muy próximos, casi paralelos, solo unos setecientos metros de desnivel les separa.

(Recorrido Hospitales - El Palo - Pola Allande - Concejo Allande / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

La elección de uno u otro es muy personal, aunque debe tenerse en cuenta el porqué históricamente se abandonó la “Alternativa de Hospitales”, no debemos nunca olvidar que la adversa climatología nos puede complicar mucho nuestro peregrinar por las solitarias sierras montañeras de Hospitales y el Palo, en caso de duda, mejor asegurar y bajar hasta la Pola de Allande, donde la belleza del recorrido está igualmente asegurada.


Tras una hora de repasar notas y de revisar nuestro recorrido abandonamos Pola de Allande en dirección a otra villa también Peregrina, Mieres del Camino, nuestro lugar de residencia, a pesar del día nos vamos satisfechos de la jornada que tuvimos, aunque con la certera impresión de que nos hemos perdido algo, así que nos queda más remedio que decir… ¡volveremos!, y si es con compañía mucho mejor, la belleza de la zona siempre es importante compartirla, con este fin hemos confeccionado este amplio reportaje, para nuestro disfrute y el vuestro, mientras tanto...

¡Buen Camino Peregrino!

 

Creative Commons License

 

* Entra aquí y... ¡deja tus mensajes!

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es o Camino a Santiago por El Primitivo

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.