Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
"Historia de nuestro paseo peregrino entre San Vicente la Barquera y Santo Toribio de Liébana"
www.jfcamina.es
Recorrido Camino Lebaniego
D 4/4 del 10/2017
JFCamina, 03/2018

 

E-4/4: Cicera - Lebeña - Potes y Santo Toribio

(Saludando al Mar y encarando las Montañas)

Mapas ING: 56-IV "Tama" y 81-II "Potes"

Inicio: Cicera, T.M. de Peñarrubia, Cantabria

Objetivo: Monasterio de Santo Toribio de Liébana, T.M. de Camaleño, Cantabria

Recorrido: Cicera - Canal de Francos - Collada cambio de Vertiente - Invernales de Lebeña - Lebeña - Iglesia de Santa María de Lebeña - Camino de Concha la Cova - Paso Desfiladero de La Hermida - La Ventosa - Castro Cillorigo - Ermita de San Francisco - Tama - Ojedo - Potes y Monasterio Santo Toribio de Liébana.

Distancia: ± 22,0 Kilómetros / Tiempo: 7,5 horas.

Desnivel Positivo: ± 735 mts. / Desnivel Negativo: ± 875 mts.

Terreno: Camino por el bosque, pistas terreras, pasos espuestos y abruptos.

Señalizacion: Si, los mojones con la Cruz de Liebana, además de numerosas flechas amarillas.

Tiempo: Soleado.

Nuevos Peregrinos encontrados: 48 Ac.:103


Creative Commons License


Tras una noche un poco agitada en el Albergue de Peregrinos Lebaniego de Cicera, aunque no tanto para nosotros, con la luna llena otoñal en lo más alto, la Madre Naturaleza nos quiso compensar con un precioso amanecer. Efectivamente, con el trajín nocturno, madrugamos más de lo habitual y cuando abrimos la ventana de la pequeña sala de literas peregrinas disfrutamos de la preciosa estampa rojiza de las estribaciones más orientales del Macizo de Andara de los Picos de Europa, impresionante amanecer. Todo un lujo, un pequeño premio de consolación, aunque igual a nuestra compañera Lucía igual no era suficiente compensación. 

A las ocho de la mañana nos había dicho Asun, ya sabéis, de la Posada Rural El Molino, nos tendría abierto para despachar los desayunos. No nos hicimos mucho de rogar y quince minutos más tarde de la hora estipulada allí estábamos habidos de tomar un cafetín bien caliente, aunque no éramos los únicos. Esperamos nuestro turno tertuliando con los compañeros peregrinos, no habíamos tenido muchas oportunidades, son pocos días para llegar a empatizar, además algunos peregrinos ya venían haciendo El Camino desde Irún, ya tenían sus amigos hechos. Pese a lo dicho, la pregunta de todos era si se iba a subir a Cabañes o superar el Desfiladero de La Hermida por el dificultoso “Camino de Concha la Cova”. La tarde anterior lo habíamos estudiado un poco con la ayuda, desde la distancia, del nuestro cuñado Angel y lo teníamos claro, queríamos un poco de aventura, así que intentaríamos la opción más arriesgada. Al menos nos acercaríamos “al precipicio” y veíamos como estaba el tema, allí decidiríamos. Ya veríamos, aunque teníamos muy claro que esta sería…

¡La etapa reina del Lebaniego!

A las nueve en punto, ya con la luz de día encendida, pero aún la luna muy visible, cargamos la mochila al hombre y vamos, con rumbo SO, a lo fondero del pueblo en busca del arroyo de Cicera. Justo donde un gran molino y un puente sale a la derecha el Camino Lebaniego al igual que la Ruta de las Agüeras, aunque de esta última nos olvidaremos pronto. El camino ancho entre viejos castaños va por encima del arroyo subiendo poco a poco. Un antiguo humilladero de piedra y pronto dejamos de lado la coincidencia de recorridos y empezaremos a subir bosque arriba con gracia en busca de lo que en mapa nos apunta como Canal de Francos.  Este es el recorrido oficial, pues en otro tiempo el mismo iba más arriba, hacia la zona de la Braña los Tejos, pero se optó por cambiarlo por este más bajo. Conocemos la zona alta y ahora la baja, la cual no parece que nos vaya a decepcionar mucho, pues nos encantan los paseos por el bosque, que de eso se trata el recorrido que iniciamos ahora.

(Cicera, T.M. de Peñarrubia, Cantabria, ± 0,0 K / 500 m.a. / 9:00 h. / Pto.44 Mapa)

(Descendiendo, dejando atrás la iglesia del Carmen, vamos en busca del arroyo de Cicera con rumbo SO)

(Un molino, un puente sobre el arroyo y a la derecha sale el Camino Oficial Lebaniego)

(Por encima del arroyo, por camino ancho flanqueado por grandes castaños, avanzamos sin muchos problemas)

(Una viejo humilladero a la vera del camino, con alguna señal del "Desafío Cantábria")

(Desvio de la Ruta Las Agüeras, ± 0,6 K / 550 m.a. / 9:10 h. / Pto.45 Mapa)

Ya dejado atrás el desvio de las Rutas de las Agüeras el camino, cubierto por la amplia floresta norteña,  empieza a subir con más fuerza superando algunas piedras de grandes dimensiones. En algunos tramos perdemos algo de desnivel, pero despreciable, pues la traza es subir hasta el hombro en la arista NO de la Mesa Sin Pan (por debajo del  Collado Arcedón). Poco a poco observamos la profundidad de la riega de Cicera y al otro lado el vistosón Monte Santa Catalina, donde existe un estratégico mirador sobre el Desfiladero de La Hermida, además de encontrarse "La bolera de Los Moros " y mucho más. Después entramos de lleno en la frondosidad de un gran hayedo (fayeu), se va notando la altitud que vamos alcanzando. En principio el camino es cómodo, pero llega un momento que el mismo cambia y se vuelve bastante abrupto, además de húmedo, aunque la belleza del paraje lo compensa todo.

(Atrás del desvío de la Rutas de las Agüeras el Camino Lebaniego comienza a subir con gracia y más abrupto)

(En algunos puntos tenemos que bajar algo, pero solo para superar las dificultades naturales del camino)

(La subida nos deja una especial visión del Monte de Santa Catalina al otro lado de la riega)

(Entrada en el hayedo, ± 1,4 K / 560 m.a. / 9:35 h. / Pto.46 Mapa)

(En el fayeu la belleza del paraje se multiplica, el verde lo impera todo, pese a que ya estamos en otoño)

(-¡Hola amig@s!, ¿cómo lo véis?)

En la zona abrupta del precioso bosque de fayas de la Canal de Francos por la que estamos transitando (además de disfrutando) nos encontramos con una compañera peregrina, la cual le costaba un poco de trabajo el ascenso. Unos momentos de charleta y pronto arrancamos los tres camino para arriba para en poco alcanzar el hombro citado donde se encuentra el linde de los términos municipales de Peñarrubias y el de Cillorigo de Liebana. Punto donde nos alcanzan Lucia y Oberto, lo cuales se mostraban muy interesados por la posición de los Picos de Europa y de cual era las montañas de tonos rojizos que veíamos.  La verdad que complicado era detallar tanto, más cuando los árboles nos tapaban las picachas, que bien podría ser la zona del Samelar, Sagrado Corazón, la Morra por la zona de Picos, o la cercana Peña Ventosa o la Peña Sagra.

(Zona abrupta del hayedo, ± 1,7 K / 615 m.a. / 9:50 h. / Pto.47 Mapa)

(Hora de despedirse de Cicera y del Monte de San Catalina con el pueblín de Piñeres a su vera)

(Parece que ya hemos superado lo más duro, ya estámos cerca cambiar de vertiente y de concejo)

(Ya despidiendose de las fayas de Cicera para pasar a las de Lebeña en poco tiempo)

(Momento de relax y pronto contemplativo, aunque con sus limitaciones, pues los árboles...)

(Hombro cambio vertiente, T.M. de Cillorigo de Liebana, ± 2,8 K / 800 m.a. / 10:30 h. / Pto.48 Mapa)

Tras unas breves explicaciones de las montañas que podemos ver entre los árboles toca iniciar el tránsito por otro nuevo término municipal, el de Cillorigo de Liebana, aún nos quedan dos más. Ahora relajadamente en pequeño descenso hasta tropezar con una fuente, la cual siempre se agradece. Después a subir un poco más, pues debemos alcanzar otro collado (superior al anterior) y, ahora sí, comenzar a descender sin descanso hasta Santa María de Lebeña. En este punto sí que ya vemos claramente las altas cumbres del Macizo Oriental o de Andara de los Picos de Europa, como el Samelar y Sagrado Corazón (entre otros) por encima de los pequeños pueblos de la margen izquierda del río Deva en el término municipal que acabamos de entrar.

(Atrás el T.M. de Peñarrubia ahora cuesta abajo, aunque aún tenemos que superar otro collado más)

(Fuente y a subir un poco más, ± 3,3 K / 780 m.a. / 10:40 h. / Pto.49 Mapa)

(Ya superando una de las últimas cuestas del Lebaniego, pocas más nos quedan en nuestro recorrido)

(Collado e inicio de la bajada definitiva hacia Lebeña, ± 3,6 K / 835 m.a. / 10:55 h. / Pto.50 Mapa)

(Ahora controlando las rodillas... ¡todo para abajo!)

Desde que salimos de Ciciera veníamos observando las numerosas banderitas indicadores del recorrido del “Desafío Cantábria”, esperábamos que pronto las mismas fueran quitadas por la organización. Fue en el descenso hacia Lebeña, a la altura de La Torca, donde estábamos abrazando un gran roble (árbol que abunda por esta vertiente más sureña) cuando nos encontramos con la persona que venía recogiendo todos los restos que la carrera pueda dejar a su paso. Allí hablamos un buen rato con el chaval que venía cargado de señales y con una bolsa de basura por si había que recoger algo. La verdad que gustó este encuentro, pues nos gusta que el monte no note mucho nuestra presencia, así que tiramos para abajo con más gracia.  

(La Torca, ± 5,0 K / 700 m.a. / 11:15 - 11:30 h. / Pto.51 Mapa)

(Recogiendo la señalización de la prueba "Desafío Cantabria" celebrada la noche anterior)

(Como se puede observar la señalización muy clara, sin lugar a dudas esa fea flecha sobraba)

(Abajo los invernales de Lebeña, en lo más alto el Samelar y Sagrado Corazón, entre otros de los Picos de Europa)

(Enlazando con el camino que desciende, casi vertical, desde la Braña de los Tejos)

(Cruce con la bajada de la Braña de los Tejos, 2 kma a Lebeña, ± 5,7 K / 625 m.a. / 11:40 h. / Pto.52 Mapa)

Dos kilómetros de fuerte descenso hasta llegar al enlace con el ancho camino que baja desde la Braña los Tejos (paraje muy especial que tenemos la suerte de conocer), después, para no variar, a seguir descendiendo hasta los invernales de Lebeña y el propio pueblo.  En este punto, no recuerdo si fue porque los alcanzamos o por ellos lo hicieron, o igual las dos ocasiones, nos encontramos un buen número de peregrinos. Con buen rollito todos para abajo contemplando los grandes farallones calizos que forman parte del gran desfiladero de La Hermida, pues ya casi estamos. Así dejamos de lado los tejados de las casinas del pueblín de El Valle y en breve las de Lebeña.

(Invernales de Lebeña, ± 6,2 K / 550 m.a. / 11:50 h. / Pto.53 Mapa)

(Un "paso canadiense" para impedir el paso de ganado hacia el pueblo y seguimos bajando)

(La señalización abundante, aunque en estos puntos no hay problemas, la ancha pista nos lleva de la mano)

(Ya nos estamos adentrando en la parte del Desfiladero de La Hermida)

(Los Picos se nos quedan ya muy arriba, al otro lado del río Deva el pueblo de Cabañes final de etapa para algunos)

(El Valle , ± 8,0 K / 305 m.a. / 12:20 h. / Pto.54 Mapa)

(Para los que van por el "Lebaniego Oficial" después de Lebeña viene Allande y Cabañes, un dura subida más)

Los últimos tramos de nuestra bajada hasta Lebeña fue con la vista puesta en un pueblecito que duerme sobre la ladera de la montaña al otro lado del río Deva, hablamos de Cabañes, lugar donde algunos de nuestros compañeros pasaran la noche. La verdad que la subida que observamos no nos alienta mucho a ir hasta él, por lo que mantenemos nuestra intención de explorar la dificultad que entraña el paso aéreo del Camino por Concha la Cova cuya señalización encontraremos en mitad del pueblo de Lebeña con una clara advertencia, leámosla:

“Tramo con terreno rocoso, apto para senderistas con experiencia en este tipo de terreno. En todos los casos evitar la utilización de la variante durante períodos de lluvias, tormentas y poca visibilidad”.

Advertidos estábamos, además en dos idiomas universales. Creíamos que cumplíamos los requisitos, así que tiramos para bajo a visitar la prerrománica iglesia de Santa María de Lebeña y después volveríamos al punto de desvío, por lo menos lo intentaríamos.

(Lebeña, ± 8,8 K / 265 m.a. / 12:30 h. / Pto.55 Mapa)

(Desvio Camino de Concha La Cova, volveremos a este punto tras ver la iglesia de Sta. Mª Lebeña más abajo)

Faltando unos veinte minutejos para que el reloj marcara la una de la tarde llegamos al animado aparcamiento de la iglesia Prerrománica – mozárabe (Siglo X) de Santa María de Lebeña. La verdad que el día ayudaba a que la gente estuviera tan relajada, el sol brillaba con ganas y apetecía unos minutos de descanso. Allí nos sentamos unos cuantos peregrinos a tomar algo refrescante además de picar algo. Después vino el acercarse a este magnífico monumento del prerrománico cántabro, además con ese toque  Mozárabe o "de repoblación"  que tanto le caracteriza. Para nosotros es la “enésima” visita, pues casi siempre que pasamos por el Desfiladero de La Hermida hacemos un alto en el camino. Nos encanta esta singular edificación que según la documentación que figura en el próximo Monasterio de Santo Toribio de Liébana, la iglesia fundada por los condes de Liébana, Alfonso y Justa, en torno al año 924.

(Santa María de Lebeña, ± 9,3 K / 197 m.a. / 12:40 - 13:15 h. / Pto.56 Mapa)

( Edificio del S-X, ver detalle de los modillones de rollos bajo los aleros, con torre neomozárabe del S-XIX)

Son muchos los recuerdos que tenemos de este especial rincón, de las simpáticas explicaciones de la guía de la iglesia (aunque hoy no nos hemos parado a escucharas), de la leyenda de amor del desparecido tejo (texu) y el olivo. De la torre anexa, que fue construida muy a posterior  (finales del Siglo XIX) en un estilo neomozárabe. Muchas historias y leyendas, algunas pasadas de boca en boca y otras escrituradas como la vinculación a Santo Toribio pues cuenta que los condes de Liébana mandaron levantar la iglesia para trasladar a ella los restos de Santo Toribio y una vez realizado el traslado, ambos condes quedaron ciegos, no recuperando la vista hasta que el cuerpo no se devolvió al monasterio de Santo Toribio. Sean historias auténticas o puras leyendas dan la magnitud de la importancia del rincón lebaniego donde nos encontramos.  Con estas guisas volvimos a la zona del pic-nic, donde ya no se encontraban los compañeros peregrinos,  para retomar la cuesta que nos llevaría a mitad del pueblo de Lebeña para tomar el atrevido Camino Concha la Cova.

(Unos cientos de metros deshaciendo el camino para volver al centro de Lebeña y tomar la opción arriesgada)

(Lebeña, desvio a Concha La Cova, camino peligroso, ± 9,8 K / 250 m.a. / 13:20 h. / Pto.57 Mapa)

Ya enfrascados en la realización del recorrido más arriesgado (también corto) de Camino Concha la Cova, en lugar de la opción más tranquila de cruzar el río Deva y subir hasta Cabañes pronto volvemos a leer la advertencia:

“Tramo con terreno rocoso, apto para senderistas con experiencia en este tipo de terreno. En todos los casos evitar la utilización de la variante durante períodos de lluvias, tormentas y poca visibilidad”.

-Bueno, vamos hasta allí y vemos lo que hay, si no nos gusta damos la vuelta y a Cabañes que vamos, hay que poner algo de aventura.

Más o menos creo que fue lo que comentamos antes de comenzar a seguir la señalización que nos invita pronto a subir con fuerza por terreno de tierra muy negra. La dura subida pronto nos dejó buenas vistas de la opción que habíamos dejado  atrás, que por la pinta de la traza que observábamos tampoco se debía quedar atrás en inclinación y esfuerzo. Menos mal que ese medio kilómetro (más o menos) que separan el centro de Lebeña y la torreta eléctrica que nos da paso a un camino mucho más tendido llegó pronto.

(-¿Te arrepientes?, ¡Venga!, vamos hasta la parte fea y comprobamos como está, si no te gusta damos la vuelta)

(La subida es dura, pero al otro lado, en la subida a Cabañes, tampoco se ve muy libiana)

(Tras una dura subida, enlace con el PR S-3 y tomamos rumbo Sur, ± 10,3 K / 350 m.a. / 13:30 h. / Pto.58 Mapa)

Ya realizada la última cuesta seria del Lebaniego, tropezamos con la señalización del PR S-3 "Camino de Arceón" (un viejo conocido a lo largo de la jornada de hoy) y nos vamos con rumbo Sur en un bosque de robles y encinas, bajo las estribaciones norteñas de la Peña Ventosa. La sombra de la floresta ayuda a refrigerar un poco nuestro motorín, pues el calor castigaba un poco. Así, plácidamente llegamos a un colladín desde donde tenemos unas excelentes vistas de despedida de la iglesia de Santa María de Lebeña, así como de la subidina hasta Cabañes al otro lado del río o desfiladero. También de los impresionantes Picos de Europa, aunque esto ya nos va interesando menos, pues ya vamos pensando más en lo que tenemos por delante.  Decir que como guía, además de la señalización amarilla-blanca del PR y del ancho camino, tenemos el tendido eléctrico, el cual será nuestra referencia pues en todo momento vamos parejos a él. Así llegamos a otro colladín más y, siguiendo la clara indicación de pintura, giramos y  comenzamos a descender por un guapo bosquejo de encinas entre las rocas calizas.

(Bueno, lo más cuesto ya quedó atrás y ahora vamos por terreno más tendido y a cubierta del sol)

(Collado sobre Lebeña y frente al pueblo de Cabañes, ± 10,8 K / 412 m.a. / 13:40 h. / Pto.59 Mapa)

(Abajo el cuadro medieval de Santa María de Lebeña y su torre neomozárabe anexa)

(La verdad que la sombra de los roble y encinas se agradece, pues el sol castiga un poco)

(Además de la señalización del PR S-3, el tendido eléctrico será una excelente referencia)

(Iremos parejos a las torretas eléctricas, incluso una de ellas nos marcará la zona más complicada, ya lo veremos)

(Collado y giro a la derecha para bajar entre rocas y encinas, ± 11,3 K / 375 m.a. / 13:55 h. / Pto.60 Mapa)

Realmente íbamos un poco impacientes, se nos hacía un poco largo el encuentro con la parte complicada, miramos en el mapa y observamos que el estrechamiento de las curvas de nivel estaba muy próximo, nuestro pase sobre el Desfiladero de La Hermida, sobre la carretera N-621 estaba a punto de llegar. Fue levantar la vista del mapa y ver a Lucia y Oberto en medio del camino. Nos comentaron que iban de vuelta, pues Lucía no se atrevía a pasar, y nos preguntaban si nosotros lo íbamos hacer. -¡Ya veremos! Fue nuestra respuesta, allí estábamos para comprobarlo y como estaba muy cerca ello se vinieron con nosotros. Una torreta eléctrica marcaba el punto complicado: un paso estrecho sobre el abismo al fondo del desfiladero. Como servidor es el que tiene más problemas en este tipo de pasos lo afronta el primero (así Mary no se daría la vuelta si yo no pudiera) y lo logro sin ningún problema. La verdad que en caso de haber caída sería fuerte y larga. Menos mal que está seca la roca. Después Mary, que también pasa. Llegó el turno de Lucia y no hubo manera, se trababa, no se atrevía a dar los pasos. Por segunda vez se dieron la vuelta, no sin antes despedirnos hasta el domingo por la mañana en la plaza del Monasterio de Santo Toribio de Liébana.  

(-¿Vais a pasar?, -No lo sabemos, primero tenemos que ver como está)

(Una señal del PR S-3 y una torreta electrica nos dan la entrada al terreno complicado de la advertencia)

(Paso sobre el desfiladero La Hermida, complicado y espuesto, ± 11,7 K / 345 m.a. / 14:05 h. / Pto.61 Mapa)

(La verdad que la caida es importante, así que hay que hacer caso de la advertencia, nada de jugarsela)

(La peña estaba seca, así que nosotros dos pasamos sin problemas, sin embargo nuestros amigos se dan la vuelta)

Buena decisión la de nuestros amigos, no merece la pena arriesgar. Con cierta pena seguimos nuestro avance por la zona complicada, pues el peligro aún no se ha ido. Efectivamente el transito es complicado, aunque en esta zona, a diferencia del primer paso, existen unos cables de acero que nos permiten agarrarnos y darnos más seguridad. No entendemos el porqué no se hizo al inicio. Con mucha tranquilidad y tiento vamos descendiendo sobre el desfiladero procurando no patinar sobre la gravilla de caliza suelta. En un punto, además del cable de acero tenemos unos peldañinos picados sobre la roca para apoyar la bota. Las fotos hablan por sí solas de la dificultad a superar, vemos algunos de los pasos.

(Ya sin compañero de arriesgada travesía, seguimos camino "labrado" sobre el Desfiladero de La Hermida)

(Tanto la flecha roja como las franjas amarillas-blancas nos siguen guiando)

(En la zona de más pendiente de bajada nos encontramos con unos cables de acero para más seguridad)

(La verdad que un cable de estos venía bien en el paso de arriba)

(Un tramo más tranquilo, con la compañía de la clásica torreta electrica, pero pronto...)

(... Toca descender por terreno más inclinado y algo descompuesto)

(Detalle de dos pequeños estribos para apoyar mejor las botas)

Atrás dejamos lo más complicada, pero toca transitar por una zona donde se observa varios aludes de piedras calizas que por encima y por debajo de nosotros. Unas grandes mallas de acero sujetan en parte la caída de rocas de la arista Occidental de la Peña la Ventosa, también por debajo, pues sobre la carretera N-621 nos encontramos.  En estos pasos decía Mary que con tormenta nunca pasaría, afirmación que no hace falta advertir mucho, pues el sentido común no lo diría, aunque no está demás el letrero informativo al respecto. Con cierto temor, menos mal que no había cabras, vamos dejando atrás la influencia más temida de La Ventosa y, mirando cada poco hacia atrás cada poco, cada vez vemos más cerca la llegada a la carretera nacional.

(-¡Uff!, que feo veo esos aludes de piedra Félix)

(Aludes de piedra tanto por arriba como por abajo)

(En algunos tramos, como no podía ser de otra manera, las piedras cubren el camino)

(La verdad que la Peña la Ventosa miga un buen montón de rocas)

(Menos mal que ya vemos la carretera nacional cerca)

(Aunque aún queda otra zona pedrera que superar)

(Ya vemos con alivio las torres orientales de Macizo de Ándara de los Picos de Europa)

(Una mirada de Mary hacia el paso complicado sobre el desfiladero y la N-621)

(Y otro por mi parte hacia la Peña la Ventosa, la causante de tanta dificultad)

Al final, con cierto alivio, a la altura de las casas de La Ventosa, llegó el asfalto de la carretera nacional. En poco más de una hora hemos realizado el paso complicado y nos hemos ahorrado unos cuantos kilómetros en nuestro recorrido lebaniego, además de dar un puntín de vivencia al mismo. Un poco más montañero, nada que ver con las etapas de días anteriores, más a nuestro gusto montañero, aunque no todo el mundo está habituado a este tipo de terreno, ya lo decía la advertencia.  Ya sobre la carretera tenemos que continuar por ella unos doscientos metros para cruzar el mítico río Deva y aproximarnos a Castro, pues no entraremos en el pueblo, seguiremos el curso del río.

(Ya tenemos la carretera ahí, atrás dejamos el paso del Camino por Concha la Cova)

(La Ventosa, en la carretera del desfiladero de La Hermida, ± 13,5 K / 245 m.a. / 14:45 h. / Pto.62 Mapa)

(Un par de cientos de metros sobre el asfalto en busca de la entrada a Castro y cruzar el mítico río Deva)

(Abandono carretera para tomar la dirección a Castro-Cillorigo, ± 14,7 K / 240 m.a. / 14:50 h. / Pto.63 Mapa)

(Ya queda muy poco kilómetros para el final)

(Tanto en una dirección como en otra, la señalización nos informa sobre la dificultad del camino que seguimos)

(Puente sobre el río Deva en Castro, ± 15,1 K / 250 m.a. / 15:00 h. / Pto.64 Mapa)

Al guapo pueblín de Castro llegan los compañeros peregrinos que vienen desde Allande, Cabañes y Pendes, tramo que nos hemos saltado al utilizar el escabroso Camino por Concha la Cova. Estimamos que unos cinco o seis kilómetros y dos horas de ahorro, aunque esto último nunca se sabe muy bien. Remontamos el río Deva por la margen izquierda por una ancha y cómoda pista que pasando al lado de la ermita de San Francisco (Siglo XVII) llega a la estación depuradora y el asfalto vuelve a nuestros pies. Nuestro próximo objetivo más próximo es el pueblo al borde de la N-621 llamado Tama, donde se ubica el Centro de Interpretación de Parque Nacional de los Picos de Europa (digno de visitar), aunque para ello tenemos que volver a cruzar el río por un robusto puente de piedra.

(Dejamos de lado Castro y seguimos por la margen izquierda del río Deva)

(Por una ancha y comoda pista terrera)

(Ermita de San Francisco, arriba la Peña Ventosa, ± 15,8 K / 260 m.a. / 15:15 h. / Pto.65 Mapa)

(A la altura de la depuradora el asfalto vuelve a nuestros pies)

(Nuestro próximo objetivo se llama Tama, aunque antes habrá que cruzar el río)

(Foto de pareja y a cruzar el río Deva para entrar en Tama)

Ya en la carretera general todo es más normal, ya sabéis, el consabido tráfico urbano, los bares, hoteles, las casas al pie de la carretera, etc… No mucho más que contar, solo ir descontando kilómetros, aunque ya no quedan muchos, para llegar a Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Aunque vamos a especificar que nosotros, por decisión propia, no llegaremos al monasterio, lo haremos mañana para llegar con los compañeros que hemos transitado estos días de atrás y además de domingo. Efectivamente, desde el primer día que arrancamos, desde Serdio, hemos reservado una habitación en un hostal de Ojedo y allí nos relajaremos toda la tarde para el día siguiente presentarnos bien frescos ante Santo Toribio. Algunos se pueden extrañar de este corte, pero es nuestra manera de hacer la cosas, no tenemos prisa por acabar, lo que nos interesa es disfrutar del camino, del paisaje y del paisanaje, además de las viandas, y para esto último la zona del entorno de Potes es de primera, así que vamos aprovecharla con unas horas de descanso, un paseín y una buena cena. Pero tranquilos, que nuestro reportaje seguirá hasta el final, no os vais a quedar con las ganas, además mantendremos las distancias acumulas para no perder las referencias de todo el recorrido de este amplio reportaje.

(Tama, T.M. de Cillorigo de Liébana, ± 16,7 K / 270 m.a. / 15:50 h. / Pto.66 Mapa)

(Pasamos al lado de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángles)

(Ahora ya un recorrido urbano hasta llegar hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana)

(Nuestro destino más inmediato)

(Ojedo, T.M. de Cillorigo de Liebana, pronto el de Potes, ± 18,5 K / 290 m.a. / 16:00 h. / Pto.67 Mapa)

(Por hoy no caminaremos más, solo nos quedan 3 Kilómetros, mañana remataremos el Camino Lebaniego)

(Tarde de relax entre Ojedo y Potes, mañana realizaremos la entrada triunfal en Santo Toribio)

Tarde guapa entre Ojedo y Potes, además de disfrutar de un bonito anochecer. En Potes nos encontramos con parte de los compañeros peregrinos con los que caminamos y convivimos las dos últimas jornadas, ellos tampoco habían querido llegar hasta el Monasterio, lo dejarían para el día siguiente. Echamos de menos la presencia de Lucia y Oberto, aún no habían llegado, nos quedamos un poco preocupados, aunque la vuelta y la subida a Cabañes les llevaría un tiempo añadido con respecto al resto, seguro que mañana Domingo los veremos a todos en la gran plaza del monasterio.


El día de gloria, el último de este pequeño paseo peregrino desde San Vicente de la Barquera y el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, no madrugamos mucho, aunque sí antes de lo que teníamos previsto. Tras unos días al toque de los compañeros uno ya se acostumbra a la hora de diana. Así a las ocho de la mañana ya estábamos en la ducha. Un tranquilo desayuno y a las nueve y media con la mochila al hombro para descontar los tres últimos kilómetros.  El último tramo no tiene muchos secretos, cera arriba divisando la blanca cruz de La Viorna (bajo la cual se encuentra el Monasterio). Así entramos en Potes y, pasamos al lado del albergue de Peregrinos y cruzamos el río Deva a la altura de gran Torre del Infantado y la iglesia de San Vicente,  nos vamos directos hasta el Centro de Estudios Lebaniegos donde sellamos nuestras credenciales.  

(Ojedo, T.M. de Cillorigo de Liebana, pronto el de Potes, ± 18,5 K / 290 m.a. / 9:30 h. / Pto.67 Mapa)

(Nostros dirección a Fuente Dé, aunque hoy no nos arrimaremos. Arriba la cruz de La Viorna)

(Aún luciendo la luna, entramos en Potes)

(Potes, T.M. de Potes, ± 20,0 K / 300 m.a. / 10:00 h. / Pto.68 Mapa)

(Cruzamos el río Deva por unos de sus clásicos puentes y al Centro de Estudios Lebaniegos vamos a sellar)

(Iglesía de San Vicenta, a su lado está el Centro de Estudios Lebaniegos y la Oficina del Peregrino de Potes)

Tras el correspondiente sellado volvemos al camino de nuevo tomando rumbo Occidental, carretera para arriba a la vera del río, para cubrir el kilómetro y medio que nos queda para finalizar nuestro largo recorrido desde San Vicente de la Barquera. Nada nuevo que contar hasta la rotonda donde entramos en el último Término Municipal, el de Camaleño y donde debemos desviarnos a la izquierda para alcanzar el objetivo de llegar al Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Unas fotos de recuerdo ante el Peregrino que regresa contento y satisfecho del recorrido realizado, hablamos del Monumento al Peregrino realizado el año 2000 por la cántabra Mercedes Rodriguez Elvira. Después las grandes cumbres del Macizo Oriental de los Picos de Europa, de izquierda a derecha: Pico Cortés, Morra Lechugales, Las Sillas del Caballo, La Junciana, Picos San Calos o Sagrado Corazón y el Samelar.

(Carretera para arriba, solo queda un kilómetro y medio para culminar)

(Rotonda de Potes-Camaleño, desvio al Monasterio de Líebana, ± 20,5 K / 305 m.a. / 10:05 h. / Pto.69 Mapa)

(El baja contento y nosotros subimos igual, así da gusto, más con este día tan guapo)

(Disfrutando de los númerosos picos del Macizo Oriental de los Picos de Europa, todo un lujo)

Tras el recuento de picos seguimos por el paseo peatonal parejo al asfalto y pasado el Camping La Viorna cruzamos la carretera para seguir por el paseo al margen de la carretera que asciende al santurario. Charrando con unos peregrinos subimos muy tranquilos pasando al lado de San Juan de la Casería. Todo apenas sin darnos cuenta por la charleta. Solo cuando volvemos a enlazar con la carretera echamos una mirada hacia atrás para ver la gran vega de Potes con la Sierra de Peña Sagra al fondo, tras ello hacemos la entrada triunfal en la concurrida plaza del Monasterio franciscano de Santo Toribio de Liébana, obra románica y gotica (‎Siglo VI-XVII), un rincón norteño con mucha Historia.

(Pasado el Camping de La Viorna nos olvidamos del paseo parejo a la carretera y cogemos otro)

(Una mirada hacia Potes y su gran vega, arriba la Sierra de Peña Sagra)

(De nuevo cerca de la carretera, los últimos metros)

(Como ya preveíamos, la plaza del montasterio está muy concurrida)

A eso de las once de la mañana, en una espléndida mañana soleada otoñal cruzamos la Puerta del Perdón del Monasterio y nos presentamos ante la pétrea figura de Santo Toribio y del Lignun Crucis (reliquia que es considera el resto más grande de la Cruz de Cristo y por ello, desde 1512 celebra años jubilares). Creo que esta es la tercer ocasión que visitamos este templo en año Jubilar, aunque la primera viniendo caminando. La verdad que nos sentimos muy satisfechos, pero, a decir verdad, la visita actual es la más incómoda, pues hay mucha gente, apenas podemos caminar, y mucho menos con nuestras mochilas al hombro. Tal es así, que, a diferencia del resto de ocasiones, no pudimos sacar una foto del Lignum Crucis, pero no hay problema, nos viene bien para mostrar una foto de la primera ocasión, de Septiembre del 2000.

(Monasterio Santo Toribio de Líebana, T. M. Camaleño, Cantabria, ± 22,0 K / 400 m.a. / 11:00 h. / Pto.70 Mapa)

(Tras caminar 64 Kms - 20 horas, pasamos la Puerta del Perdón del Monasterio de Santo Toribio de Liébana)

(Interior del Monasterio de Santo Toribio de Liébana)

(Santo Toribio de Liébana)

(Altar del Lignun Crucis)

(El Lignun Crucis, foto de Septiembre del 2000)

Al salir del templo nos encontramos con los compañeros peregrinos de los últimos días, seis del centenar de ellos con los cuales tropezamos en diversas partes del recorrido entre San Vicente de la Barquera y Santo Toribio de Liebana. Momentos alegres y muy emotivos, especialmente a la hora de la despedida, más por parte de Lucía que recordaba el apoyo recibido en el intento fallido de pasar sobre el Desfiladero de La Herminda. La mayoría de los presentes volverán al Camino de Santiago (el del Norte o de la Costa) a la altura de Unquera para retomar el rumbo en busca de la tumba del Apóstol Santiago en Galicia.

(Con alegría con los Compañeros Peregrinos: J.Félix, Simeone, Jordi, Mary, Lucia, Oberto, J.Félix y Pili)

Antes de iniciar el regreso a Potes para coger el autobús de regreso al hogar pasamos por la Oficina de Recepción de Peregrinos Lebaniegos  para poner nuestro último sello lebaniego y conseguir La Lebaniega. La verdad que estábamos muy contentos, la última etapa nos había limpiado el mal sabor de boca que nos había dejado la primera, aquella en que los dos pensamos que igual era mejor dar la vuelta e ir a dar un paseo por las montañas de Cantabria, pero al final mereció mucho la pena.

(Detalle de los sellos de transito de la última etapa lebaniega: Cicera - Lebeña - Potes - Santo Toribio)

(Sello final en el Monasterio de Santo Toribio de Liéban, objetivo cumplido)

Con tanta gente no paramos mucho más, pues ya con todos los trámites realizados y tras otra despedida más de los amigos, le damos la espalda al monasterio y ponemos rumbo a Potes a la espera de la llegada del autobús que nos bajara hasta Unquera y después a Oviedo. Aunque no todo iba a ser tan fácil, antes había que comer otro cocido lebaniego más, aunque,  para ser justo, nada tenía que ver con el degustado en la Posada del Molino de Cicera. Tal fue la decepción que acabamos la comida diciendo… ¡tenemos que volver a Cicera!!!

(Ya con el recorrido lebaniego realizado es hora de regresar al hogar, aunque hay que alimentarse un poco)

Tras la comida y como el autobús que nos bajaba hasta Unquera no salía hasta las seis menos cuarto de la tarde, nos instalamos en unos de los bancos anexos al magnífico monumento dedicado al médico rural. Allí realizamos las últimas anotaciones, pues con la emoción de la jornada final las mismas estaban un poco embarulladas en un pequeño trozo de papel. Aquí os dejamos los tres porciones del mapa que utilizamos en el último largo andariego, el que transcurre entre el guapo y escondido pueblo de Cicera y llega a Monasterio de Liébana. Realmente espectacular el recorrido realizado, pero también con sus riesgos.

(Tramo 1 E-4: Cicera - Lebeña - Camino Concha La Cova con los puntos clave del día sobre el mapa del IGN)

(Tramo 2 E-4: Camino Concha La Cova - Castro - Tama con los puntos clave del día sobre el mapa del IGN)

(Tramo 3 E-4: Tama - Ojedo - Potes - Monasterio de Liéban con los puntos clave del día sobre el mapa del IGN)

También repasamos el recorrido por los ocho términos municipales cántabros (San Vicente la Barquera, Val de San Vicentes, Herrerias, Lamasón, Peñarrubias, Cillorigo de Liébana, Potes y Camaleño) que transitamos desde nuestra partida, a la orilla del mar, en San Vicente de la Barquera. Por suerte, un recorrido de menos a más en el que habíamos puesto muchas ilusiones y, salvo unos pocos de kilómetros iniciales, no nos decepcionó en absoluto.

Creo que ya no procede enrollarse más sobre la experiencia vivida, ahora solo queda esperar que cualquier día volvamos a colgar la mochila peregrina al hombro y realicemos la continuación del presente Camino Lebaniego traspasando lateralmente los Picos de Europa y nos plantemos en tierras de León, lo que se conoce como el Camino Vanidiense. Cuando teníamos pensado hacer en la primavera así estaba previsto, pero después del trajín veraniego preferimos hacerlo más reposado y dejarlo para otra ocasión, en pequeñas dosis, como nos gusta a nosotros hacer las cosas. Por todo esto y un poco más…

¡BUEN CAMINO!!!

 

 

JFCamina

 

 


Deja tus comentarios

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es o Recorrido Camino Lebaniego

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.