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"Historia de nuestro paseo peregrino entre San Vicente la Barquera y Santo Toribio de Liébana"
www.jfcamina.es
Recorrido Camino Lebaniego
D 2/4 del 10/2017
JFCamina, 02/2018

 

E-2/4: Serdio - Río Nansa - Cades

(Bello paseo a la vera del río Nansa)

Mapas ING: 33-III "SanVicente" y 57-I

Inicio: Serdio, T.M. de Val de San Vicente, Cantabria

Objetivo: Cades, T.M. de Herrerias, Cantabria

Recorrido: Serdio - Bifurcación del Camino Lebaniego y Santiago Compostela - Muñorrodero - Inicio Senda Fluvial de río Nansa - Central Hidroeléctrica de Herrerias - Puente río Nansa - La Vega - Cabanzón - Iglesia San Pedro - Cades.

Distancia: ± 18,5 Kilómetros / Tiempo: 6,0 horas.

Desnivel Positivo: ± 300 mts. / Desnivel Negativo: ± 300 mts.

Terreno: Carreterinas onduladas y la Senda Fluvial del río Nansa.

Señalizacion: Si, los mojones con la Cruz de Liebana, además de numerosas flechas amarillas.

Tiempo: Nublado y muy húmedo.

Nuevos Peregrinos encontrados: 5 Ac.:25

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Después de un tiempo fuera del circuito “peregrino”, la primera noche en el albergue de Serdio siempre cuesta descansar, menos mal que los tapones amortiguan un poco el rumor nocturno. Tienen que pasar unos días para ir adaptándose, poco a poco, a los típicos ruiditos. También al “ruxir” de las bolsas y mochilas bien temprano, hay peregrinos muy impacientes y no se aguantan a estar un poco más en el catre. Tras media hora moviéndose a oscuras, alguien encendió la luz y todos arriba. No sabemos para qué tanto madrugar, aún queda una hora y media para que amanezca, pero… Menos mal que el Bar-Rte. La Gloria está abierto y podemos desayunar relajadamente, sin apuros, saboreando el café. Así, con el estómago  caliente (la verdad que nos vino muy bien) y ya con luz natural, a las ocho y media de la mañana nos encontramos al inicio de la etapa Serdio – Cades, justo en el desvío hacia el albergue municipal.

Nuestra aventura a través del río Nansa comienza con un día muy húmedo y gris. Adelantar que nuestra idea es comer en el final de etapa prevista, sobre las tres de la tarde en Cades, donde parece que existe un restaurante (anticipo que el tema se frustró pero con final feliz). Para picar algo sobre la marcha esperamos encontrar algo por el camino, pero sin muchas esperanzas, por eso hemos desayunado bien en La Gloria y llevamos fruta en la mochila.

(Serdio - Albergue Municipal, ± 0,0 K / 125 m.a. / 8:30 h. / Pto.12 Mapa)

Por estrecha traza asfaltada, con rumbo Este – Oeste, vamos en busca del desvío que nos desliga del Camino a Santiago de Compostela por el Camino del Norte (el de La Costa). Será poco más de un kilómetro y medio, en el cual no coincidimos con nadie, se ve que todos se largaron con prisa.  A las nueve menos diez llegamos al mojón crucero, por la izquierda a La Líebana, a Santo Toribio, de frente hacia Santiago, aunque ambas parecen que van al mismo pueblo, al de Muñorrodero (carretera CA-181 Km 1,5), aunque en posiciones encontradas. A partir de este punto la traza pasa de ser de asfalto a húmedo camino terrero entre sombríos árboles, aunque algunos recién cortados. A nuestra derecha, entre la niebla, vemos una gran cantera, el ruido de las máquinas trabajando atrajo nuestra atención.

(Separacion de los Caminos Lebaniego y Santiago, ± 1,6 K / 105 m.a. / 8:50 h. / Pto.13 Mapa)

(Atrás dejamos el duro asfalto y ahora por camino terrero bajo los árboles)

(Alcanzamos una zona pelada de árboles, recien talados)

(No queda otra que seguir las flechas lebaniegas, aunque aún persisten las de Santiago)

Así alcanzamos un pequeño alto y después comenzamos a bajar sin remedio (siempre siguiendo la roja señalización lebaniega) al encuentro del río Nansa en Muñorrodero. Sobre el tema de señalización observamos que aún perdura la concha peregrina a Santiago, suponemos que por ser coincidente hasta Muñorrodero, aunque también sabemos que tras El Lebaniego la traza peregrina continúa hasta alcanzar el Camino Frances por el Camino Lebaniense (por las proximidades de los Picos de Europa) a la altura de Mansilla de las Mulas. Nos inclinamos por la primera opción. Con esta conversación, sin dejar de bajar, pronto divisamos las primeras casas de Muñorrodero.

(Alcanzamos un alto y despues directos en busca de la carretera y Muñorrodero, además del río Nansa)

(Todo en bajada, por terreno húmedo, más en este día tran gris)

(La señalización es abundante, sin muchas posibilidades de perdida, por lo que seguimos bajando)

Ya al borde de la carretera (CA-181 Km 1,5) toca virar al Sur (a la izquierda) siguiendo la señal roja, la concha ya no nos guía. Cruzamos el asfalto y vamos hacia la iglesia, justo bajo ella continúa El Lebaniego. Aquí en Muñorrodero tenemos posibilidad de tomar un café, también de comer y alojarse, pero no nos viene bien, aún acabamos de comenzar la jornada. Pasamos por debajo de la iglesia y vamos en busca del río Nansa donde afrontaremos un buen número de kilómetros a su vera con rumbo contrario al que él lleva para entregar sus aguas, a través de la ría de Tina Menor, al bravo Mar Cantábrico.

(Muñorrodero, T.M. Val de San Vicente, Cantabria, ± 3,5 K / 15 m.a. / 9:25 h. / Pto.14 Mapa)

(La cruz roja y su flecha nos guía en busca del río Nansa , después... ¡río arriba!)

(Una ancha senda de zahorra nos llevará de la mano río Nansa arriba, así que giramos a la izquierda)

Por cómoda pista de zahorra, en poco llegamos a la vera el río y una gran panel nos pone al día de las derivas del río Nansa y la repercusión de las mismas sobre el pueblo ribereño que acabamos de dejar atrás. Leemos un poco y seguimos para arriba a la margen derecha del río, dejando de lado un gran molino de agua y vamos canalizados entre una gran plantación de maíz y el curso del agua. Así hasta llegar a un parque de ejercicio físico y otra zona de paneles.

(Detalles sobre el río Nansa a su paso por Muñorrodero)

(Dejamos de lado un gran molino de agua y seguimos pista para arriba a la vera de un gran maizal)

(Una mirada hacia Muñorrodero y a subir río arriba)

En el nuevo punto informativo lo que más nos interesa  son el del propio Camino Lebanigo (el que figura en la sección de Preliminares) y el de la Senda Fluvial del río Nansa. El último sobre manera, pues será la descripción de nuestro tramo más inmediato. Un recorrido de 6,9 Kms. a la margen derecha del río Nansa. Entre Muñorrodero (punto donde ahora nos encontramos) y la central hidroeléctrica de Trascudia en el Ayto. de Herrerías. El recorrido promete, así que estamos impacientes, queremos sacarnos al espinita del asfalto de San Vicente de la Barquera y Serdio, Mary aún está un tanto enfadada, servidor también. Dejamos la lectura y continuamos caminando hasta encontrar el comienzo de la senda, justo antes del cementerio.

(Muñorrodero - Parque de Senda Fluvial del Nansa, ± 4,2 K / 25 m.a. / 9:35 h. / Pto.15 Mapa)

(Senda Fluvial del río Nasa: Muñorrodero - CH de Herrerías, 6,9 Kms. a la margen derecha del río)

(Muñorodero - Comienzo de Senda Fluvial del Nansa, ± 4,4 K / 20 m.a. / 9:40 h. / Pto.16 Mapa)

Bajamos al río e iniciamos el camino señalizado, por partida doble. Va resultar muy complicado describir este recorrido de casi siete kilómetros hasta el Ayto. de Herrerias. Se trata de un trazado parejo al río, con caminos muy variados, sobre los que se han construidos numerosas pasarelas para hacer el tramo mucho más cómodo y seguro. Creo que las fotografías son bastante claras y nos darán una idea exacta de cuanta belleza nos espera a la vera del curso del agua.  Con la esperanza de que las mismas sean lo suficientemente claras afrontamos la primera pasarela o salto de madera, un buen número de ellas nos espera por delante.

(Casi a pie del río Nansa comienza nuestra aventura por las pasarelas del Nansa)

(Comenzamos con el primer paso de madera, y después el siguiente)

(Otro para subir cómodamente, además de seguros)

(Paso abrupto sobre la roca, con protección)

Tras unos sube-baja sobre madera y pase por varias fincas ribereñas, además de un paso abrupto, llegamos otra vez a la altura del río y un gran tramo de pasarela, sobre terreno muy húmedo, se nos presenta. Un buen punto que nos ofrece la posibilidad de observar la fauna salvaje, patos, garzas, truchas y salmones, de estos dos últimos no tuvimos suerte de avistar. Así llegamos a la zona boscosa de Luey, una rústico panel sobre un árbol así nos informa, después alcanzamos a la finca Manzanera y pronto a la “Variante en aguas bajas”. El nivel del río es bajo, así que nos inclinamos por desviarnos a la derecha y seguir a la vera del río Nansa, el paseo promete.

(Pasarelas Senda Fluvial del Nansa, ± 6,0 K / 25 m.a. / 10:20 h. / Pto.17 Mapa)

(Una gran pasarela de madera sobre zona húmeda nos lo pone muy fácil)

(Otra vez muy cerca del río, ocasión para disfrutar de la fauna salvaje, como los patos, garzas y peces)

(Nos adentramos por la guapa zona boscosa de Luey)

(Algunos de los grandes árboles, nos dejan bellas y curiosas estampas)

(Entre los límites de la finca Manzanera y el Nansa)

(Variante Aguas Bajas - Finca Manzanera - Senda Fluvial Nansa, ± 6,3 K / 30 m.a. / 10:25 h. / Pto.18 Mapa)

El paso por la “Variante en aguas bajas” hay que calibrarlo muy bien, pues va muy a la vera del río, en algunos momentos las botas casi rozan el agua. Esta cercanía con el borde nos permitió observar muy de cerca varías garzas, lo que siempre presta y alegra la vista. Después volvemos otra vez a la senda normal pasando a la vera de varias fincas y adentrándonos de nuevo en zona boscosa. Comenzamos observar la influencia piscícola de la zona, los carteles de cotos salmoneros, como el de “Los probes”, no será el único, más adelante…

(Muy cerca del río, casi lo pisamos)

(Un detalle de la proximidad del río, así que hay que valorar la conveniencia de tomar esta variante)

(La proximidad sobre el río nos ofrece la observación muy cercana y directa sobre la fauna salvaje ribereña)

(Volvemos a la senda normal y abandonamos, por unos cientos de metros, la proximidad del río)

(Por zona boscosa sobre el río, un precioso paseo)

Atrás el meandro de Manzanera confluimos con una pequeña pista que viene de la zona poblada de Luey, parece que va hacia una gran finca de kiwis, pero no la seguimos, nosotros seguimos por el camino y pronto la bordearemos yendo encajonados entre la misma y el río. Así llegamos a otra zona angosta, con advertencia de ríadas, de paso de pescadores. Pronto tendremos a la vista la primera “cesta de pescadores”, ya sabéis: singular artilugio que sobrevuela el río sobre un cable de acero de una orilla a la otra. Dejamos de lado la señalización hacia el Mirador de Cofradía y la carretera a Luey para introducirnos en una zona bastante abrupta que nos baja hacia la cueva del coto de Los Angeles.

(Pista en las inmediaciones de la población de Luey, nosotros por la vereda)

(Seguimos a la vera del río Nansa, nuestra referencia)

(Entre la gran finca y el río)

(Atrás la gran vega del río, toca adentrarse por terreno abrupto, con advertencias de peligro)

(Paso aéreo de pescadores - Senda Fluvial Nansa, ± 7,6 K / 100 m.a. / 11:00 h. / Pto.19 Mapa)

(Por terreno abrupto, muy húmedo y resbaladizo)

(Toca descender descender, pero con cuidado con los patinazos)

(Entre la peña y el río, por paso estrecho)

(Cueva Coto de Los Angeles - Senda Fluvial Nansa, ± 8,3 K / 115 m.a. / 11:15 h. / Pto.20 Mapa)

Unos momentos contemplando la cueva sobre la pasarela del meandro del río y seguimos adelante por pasos abruptos e inclinados, algunas escaleras de troncos nos ayudan a superarlos. Así hasta llegar otra zona de cómodas pasarelas, algunas en inclinada bajada y después hasta un puente de madera sobre un reguero sin agua, pero muy verde, lleno de musgo. La verdad que nos estaba gustando mucho este paseo fluvial, pena de no venir quince días más tarde, seguro que estaría mucho más hermoso, pues el colorido otoñal lo dejaría…

(Volvemos a los pasos abruptos y resbaladizos)

(Con inclinandas bajadas, menos mal que unos troncos nos frenan)

(Más pasarelas en descenso para volver al terreno cómodo y llano)

(Puente de madera - Senda Fluvial Nansa, ± 9,0 K / 70 m.a. / 11:30 h. / Pto.21 Mapa)

Atrás la zona abrupta llega un tramo relajado, unos rústicos carteles nos informan que estamos en un bosque de castaño autóctono y de sembrado de setas del Concejo de Luey. Fue en este punto donde nos tropezamos con un gran mastín (pero muy tranquilo) que empezó a seguirnos. También el rincón donde una señalización con la flecha indicando hacia Camijanes a 2,6 Kms nos invita a seguir el sendero del río Nansa, le hacemos caso y pronto otra “cesta de pescadores”. Este tramo lo pasamos tratando de disuadir al mastín para que no siguiera nuestros pasos, pero él necio, de tras de nosotros seguía. Así volvemos a pasar por zona abrupta, con la curiosidad de encontrar algunos bancos para descansar. Llegamos a un campo de maíz y pronto nos encontramos con la señal del Coto Salmonero de El Bejar y otra “Variante en agua bajas” o "Variante estival" , esta no la tomamos y nos vamos por la normal, veíamos el agua muy cerca.

(Encuentro con un amigo en el camino, se hace el despitado, pero no lograremos dejarlo atrás)

(Señalización hacia Camijanes, 2,6 Kms por la Senda Fluvial Nansa, ± 9,2 K / 45 m.a. / 11:35 h. / Pto.22 Mapa)

(Paso aéreo de pescadores - Senda Fluvial Nansa, nosotros seguimos por la margen derecha del río)

(Pese a que le espantamos un poco, nuestro amigo perruno no quiere olvidarse de nosotros)

(Un interesante paso sobre la tierra, además con posibilidad de hacer un descansillo)

(Otro maizal más y entramos en la zona del coto salmonero de El Bejar)

(Variante Estival - Concejo de Herrerías, nos vamos por la clásica, ± 9,7 K / 45 m.a. / 11:45 h. / Pto.23 Mapa)

“Tramo inundable. Evitar la utilización de esta variante en períodos de lluvias, tormentas y poca visibilidad.” Por esta vez, nos olvidamos de la “Variante estival” y nos vamos a la izquierda para salir a una gran pradería y maizal donde enlazamos con una ancha pista que nos llevará a la zona de Trascudia y Camijanes, pero no la seguiremos mucho, pues pronto volveremos a la férrea disciplina de la Senda Fluvial del río Nansa. ¡Ah!, advertir que ya hemos cambiado de término municipal, atrás hemos dejado el de Val de San Vicente y acabamos de entrar en el de Herrerías, el tercero de este pequeño viaje andariego camino de Santo Toribio de Liébana.

(Nos olvidamos por unos cientos de metros del río y salimos a una zona de pradería y maiz)

(Nuestro ocasional amigo el mastín no quiere dejar de seguirnos)

(Unos cientos de cómoda pista para bajar al río de nuevo un poco más adelante)

(El madroño en flor y con sus frutos)

(Momento de olvidarnos de la pista y volver al río tras rodear la "Variante estival")

(Enlace con la "Variante estival" y a seguir ruta a la vera del río Nansa)

(Un detallín guapo de nuestro paseo lebaniego)

(Cruzando otro puente má sobre los diversos regueros laterales que desaguan sobre el Nansa)

(Bien señalizado si que va, si somos atentos y obedientes es dificil despistarse)

Tras otro cómodo paseo bien señalizado y lleno de guapos detalles naturales llegamos a la gris garita del coto salmonero de Olios. A partir de este punto el camino se vuelve muy abrupto, con caídas hacia el río, tal es así que existen varios pasos con un cable para agarrarse y escaleras de piedra. Superamos este tramo sin muchos problemas, más adelante nos comentarían que algunos tuvieron problemas en este tránsito, pues tenían ciertos temores. Esta pequeña incomodidad pronto fue compensada con la llegada a la Central Hidrográfica de Trascudia de Herrerías, y no por ella, sino por la guapa cascada doble que, al otro lado del Nansa, en su margen izquierda, nos dejó la desembocadura del río de Suspino. Fue una grata sorpresa, pues no la habíamos visionado en los preliminares del Lebaniego.

(Otra vez dejamos el cómodo paseo y entramos en otro coto salmonero, el de Olios)

(También volvemos al terreno más abrupto, este con cierta caida hacia el río Nansa, pero con agarres)

(También con escalones adicionales)

(Todo pequeño esfuerzo tiene su compensación y esta viene de la mano de la...)

(Cascada río de Suspino y C.H. de Trascudia de Herrerias, ± 11,6 K / 50 m.a. / 12:30 - 12:50 h. / Pto.24 Mapa)

Tras unos momentos de relax fotográfico y contemplativo toca subir las escaleras que nos saque de la zona de influencia del río, pues hasta aquí parece que finaliza la guapa y entretenida Senda Fluvial del Nansa, aunque la misma creo que va hasta Camijanes. Aunque más adelante seguiremos viendo señales relacionadas con el tema, así que no estamos muy seguros. Alcanzamos una pequeña área recreativa con numerosa información, entre ella lo que nos queda para alcanzar los objetivos más inmediatos, incluido el final. También la posibilidad de tomar algo, pero tenemos que desviarnos del camino hacia Camijanes, lo que no nos interesa mucho, pues vamos bien de tiempo para comer en Cades. A partir de aquí tenemos que subir para superar un par de meandros del río y cruzarlo definitivamente en las proximidades de La Vega, pero aún queda. Efectivamente, lo que tenemos por delante es una zona dura de subida hasta alcanzar el Cueto del Collado para después volver a perder cota rápidamente y volver al río.

(Toca olvidarse del río Nansa y superarlo por arriba)

(Fin Senda Fluvial, aunque no estamos muy seguros pues más adelante veremos más señales)

(La señalización es abundante, con los objetivos más inmediatos y el final. Por hoy solo nos quedan 6,8 Kms)

(Pasamos al lado de la C.H. de Trascudia de Herrerias y siguiendo la señalización...)

(... pasamos al pado de una casería, donde los conejos, gallinas y gatos son lo único que vimos)

(Siempre atentos y obedientes a la señalización roja lebaniega)

(Como tenemos que "sobrevolar" los menadros del río el tramo es abrupto e inclinado)

(La vereda resulta estrecha y en algún punto con vistas sobre el río, hay que ir muy atento a no resbalar)

(Más o menos, unos cien metros más abajo nos queda el río Nansa)

La verdad, que por nuestra preparación montañera, no resultó muy complicado superar esta zona abrupta que “sobrevuela” los meandros del río Nansa. Aunque, como rezaba un escrito sobre unos de los postes de señalización, en algunos pasos había que realizar algún equilibrio. Bueno, superados estos cien metros de desnivel vertical, salimos a unas praderías y al otro extremo de las mismas vemos el paso de bajada, el cual representa la misma dificultad, tenemos que hacer ciertos equilibrios. Después para abajo con fuerza para encontrarnos con el asfalto de la carretera que va desde Camijanes a La Vega y Cabanzón.

(Al final de lo cuesto, salimos a la pradería del Cueto del Callado, aunque teniendo que hacer algún equilibrio)

(Algún Peregino quiso dejar su opinión, la verdad que razón no le falta)

(Alcanzando la zona del Cueto del Collado)

(Mira mirada hacia atrás, donde observamos la CH e intuimos la crestra de la Pica de Peñamellera)

(Pradería del Cueto del Callado sobre el río Nansa, ± 12,7 K / 125 m.a. / 13:25 h. / Pto.25 Mapa)

(Toca deshacer el desnivel superado, una rápida bajadina para encontrar el asfalto y reencontrarnos con el río)

(Carretera de Camijanes a La Vega y Cabanzón)

Ya sobre el asfalto, del cual, salvo pequeños tramos terreros,  ya no nos olvidaremos de él hasta el final de etapa de hoy en Cades y continuará hasta Cicera, giramos a la derecha y cruzaremos ese río Nansa que tanto llevamos bordeando por su margen derecho, un buen puente construido en el año 1761 (según consta en una piedra labrada a su entrada). Ya en la margen izquierda nos adelantan dos peregrinos y el mastín, parece que ahora encontró mejor compañía, aunque a ellos nos le hace mucho caso. Seguimos por la carreta con rumbo Sur y pronto veremos un lavadero a la entrada de La Vega, pero no aporta agua. Será gracias a una fuente patrocinada por la Complejo Turístico que tenemos en frente, El Solaz de los Cerezos, donde nos hidrataremos un poco.

(Puente sobre el río Nansa, ahora asfalto hasta Cades, ± 13,4 K / 50 m.a. / 13:30 h. / Pto.26 Mapa)

(Ahora, salvo pequeñas salvedades, por asfalto hasta Cades y Cicera)

(La Vega, fuente gentileza del El Solaz de los Cerezos, ± 14,3 K / 65 m.a. / 13:40 h. / Pto.27 Mapa)

(En La Vega, con Camijanes al otro lado del río Nansa)

Visionando Camijanes al otro lado del río, seguimos carretería para arriba de La Vega, un núcleo rural formado por varias guapas casería. En la parte de La Vega, por la derecha sale un ancho camino señalizado que ataja para llegar a Cabanzón. En este punto nos paramos un buen rato a charrar con un señor que por allí vivía, pero nos comentó que era natural del cercano Oriente de Asturias. Lo vimos con un aparato extraño, como un detector de metales. Le preguntamos y nos sorprendió su respuesta. Según nos informó se trataba de un medidor de altura de la hierba, para saber la cantidad de pación que la finca tiene y el ganado que puede alimentar. Un instrumento de las antípodas, de Nueva Zelanda, del cual estaba tratando de convencer a los lugareños y demás interesados de la gran utilidad. Su amplia disertación técnica, además de la personal, nos llevó un tiempo, así que varios Peregrinos nos pasaron, pero no nos importó mucho, habíamos aprendido unas cuantas cosas, que de eso se trata la vida peregrina. Dejamos atrás La Vega y por ancho camín entramos en lo cimero del pueblo de Cabanzón.

(La Vega, pequeño núcleo rural con guapas caserías)

(Desvio de La Vega hacia Cabanzón en animada charla, ± 14,6 K / 110 m.a. / 13:45 - 14:10 h. / Pto.28 Mapa)

(Cabanzón, ± 15,8 K / 155 m.a. / 14:20 h. / Pto.29 Mapa)

(Hay opiniones diferentes a la oficial, nosotros no estamos de acuerdo con los Kms. pero si en el tiempo)

Pasados unos cuantos minutos sobre las dos de la tarde entramos en Cabanzón y nos fuimos directos hacia La Torre mirando si había algún bar a la vera de la señalización del lebaniego. No hubo suerte, no vimos ninguno y no insistimos en la búsqueda, nos vamos directos a Cades, nos queda una hora, creemos. Así llegamos bajo La Torre, construcción de planta cuadrada del Siglo XIV, aunque según leímos tiene su origen sobre otra del Siglo XII. Parece que fue “desmochada” en el Siglo XV, se trata de la desaparición de sus almenas por rebelión del noble ante la corona. Dejamos la historia atrás y con rumbo Sur, por un pequeño atajo asfaltado diferente a la carretera principal, subimos hasta alcanzar un alto entre Cabanzón y la Venta de Vallejo. De nuevo sobre la carretera CA-855 que va hasta Puente Arrudo y Cades, además de adentrarse en el valle de Lamasón (referencia para la etapa siguiente entre Cades y Cicera), en poco nos encontraremos ante el desvió de la Venta de Vallejo.

(Torre de planta cuadrada del Siglo XIV, aunque según leímos tiene su origen sobre otra del Siglo XII)

(Rumbo Sur, hacia Cades, por encima de la carretra CA-855, más adelante coincideremos con ella)

(Alto de Cabanzón, ± 16,0 K / 175 m.a. / 14:25 h. / Pto.30 Mapa)

(Bajando hacia la Venta de Vallejo por la carretera CA-855)

(Venta de Vallejo, abandono de carretera, ± 16,6 K / 150 m.a. / 14:40 h. / Pto.31 Mapa)

Ya en el cruce de la Venta de Vallejo nos salimos, a la derecha, de la CA-855 para coger una carreterina que asciende hasta el núcleo rural de Otero, aunque nosotros lo dejaremos de lado. Cuando culminamos la subida nos encontramos con una propuesta de desvío hacia la Iglesia de San Pedro con una alternativa por pista para bajar hasta Cades. Nosotros solo aceptamos la primera, así que, tras visitar exteriormente la abandonada iglesia del Siglo XIII, retrocedemos hasta el alto y nos dejamos caer carretera abajo en busca del final de etapa en el pueblo de Cades, el cual nos recibe con una simpática misiva.

(Abandonada la CA-855, tomamos el desvio hacia Otero, ahora por carreterina)

(Pequeña subidina hasta el Otero para dejarnos caer sobre Cades, ya queda muy poco)

(Alto de la iglesia de San Pedro, ± 17,5 K / 200 m.a. / 14:50 h. / Pto.32 Mapa)

(Dos opciones, visita a la iglesia y bajar a Cades pasando por Otero, nosotros la primera solamente)

(Iglesia de San Pedro, Siglo XIII)

(Realizada la pequeña visita a la vieja iglesia, volcemos a la carretera y nos dejarmos caer sobre Cades)

(Cades nos da la Bienvenida de una manera muy singular, con cierto mensaje)

A la entrada de Cades ya íbamos saboreando una buen comida, cuando entramos en la plaza del pueblo vemos el albergue y miramos a la izquierda para ver la ubicación del Restaurante del pueblo, "Casa Mateo" se llamaba. Fue una total decepción, pues estaba cerrado, solo un par de perros nos salieron a recibir. Meneamos la cabeza y vamos hacia el albergue, picamos en casa del alberguero y nos “salvó la vida”, nos ofreció de comer. Nos comentó que ese restaurante llevaba casi un año cerrado, desde primeros del año 2017. Una faena para los peregrinos, pues el pueblo se había quedado sin avituallamiento, menos mal que allí estaba él para darnos de comer, cenar y desayunar. Realmente fue un fallo nuestro por no comprobar su estado de apertura, mira que lo hicimos con otros establecimientos pero no con este, un aprendizaje más. Si no fuera por este servicio extra habría que bajar un kilómetro carretera CA-855 abajo para encontrar algo en Puente del Arrudo.

(Cades, T.M. de Herrerias, albergue, ± 18,5 K / 90 m.a. / 15:15 h. / Pto.33 Mapa)

(Parece que hay ambientillo peregrino)

(Casa del alberguero, al lado de albergue municipal del Cades)

Tras una nutritiva comida tomamos posesión de nuestros aposentos, por la conversación mantenida el día anterior, sabemos que el albergue municipal de Cades está en pleno proceso de renovación, así que sus plazas estaban un poco limitadas, pero no hubo problemas para alojarse. Tras un par de horas de aseo y relax nos ponemos en modo turista y nos acercamos hasta la cercana Ferrería de Cades, sabemos que está cerrada pero no nos importa. Después una vueltina por el pueblo y pronto a cenar. También hubo un momento para repasar las anotaciones del día sobre los mapas que portamos, en este caso dos, los cuales es hora de compartir aquí.

(Mapa 2 de nuestros Camino Lebaniego: De Cades al Coto El Bejar)

(Mapa 3 de nuestros Camino Lebaniego: Del Coto El Bejar a Cades)

Sin lugar a dudas se trata de una etapa medianera en la distancia, pero muy activa en la orografía del recorrido, mucho sube y baja por terreno abrupto en una buena parte de recorrido. Etapa de gran belleza a la vera del río Nansa lo que nos vino de perlas para sacarnos la espinita del primer tramo realizado la jornada anterior, menos mal, pues ya estábamos un poco desanimados. Sobre el paseo a la vera del río nos suscita cierta inquietud por el estado del río, nos imaginamos que fuera de la estación habrá que evaluar la situación y optar por una alternativa peregrina más seca, así que a tenerlo muy en cuenta. Pensamos que quizás aquel desvío a la izquierda que encontramos en Hortigal (en el kilómetro 4,9 de nuestro inicial recorrido), la variante cicloturista que va hacia Grandilla, Bielva, Puente del Arrudo y Cades. Un verdadero ahorro de kilómetros y tiempo, dejando de lado el paso por Serdio y la Senda Fluvial,  que nos podría venir muy bien para salvar el inconveniente del río Nansa crecido.

Al final todos cenamos juntos y lo pasamos muy bien hablando de nuestras experiencias en los distintos caminos que habíamos realizado. Una foto para el recuerdo, la cual no tenemos pues se hizo con el móvil de nuestros compañeros, si por casualidad alguno de los presentes lee este reportaje decirle que nos haría ilusión tener una copia. ¡Ah!, se nos olvidaba compartir la fotografía del cuño, la cual está por partida doble por el nerviosismo de la comida, ya pensábamos que íbamos a tener que hacer ayuno de 24 horas.

Ya con el espíritu peregrino en todos nosotros nos vamos a dormir pensando en la etapa del día siguiente, parece que casi todos vamos hasta Cicera recorriendo todo el valle de Lamasón, nada de afrontarlo por la variante montañera. Jornada de asfalto casi al completo, pero en este caso importa poco, la belleza de la zona que vamos a recorrer nos compensará generosamente de tal inconveniente, ya lo conocemos de hacerlo en coche y sabemos de lo que hablamos.

Por todo ello y un poco más…

¡Hasta mañana!!!

 

JFCamina

 

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.