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Burgos

Cascada Las Pisas

Las Merindades, 06/2018

JFCamina, 07/2018

 

Cascadas Las Pisas

(Precioso paseo por el bosque para visualizar un bello y húmedo rincón)

Mapas ING: 109 "Villarcayo" / 109-I "Soncillo"

Inicio: Villabáscones de Bezana, Las Meridades de Burgos

Objetivo: Cascada de Las Pisas

Recorrido: Parking Villabáscones de Bezana (790 m.a.) - Villabáscones de Bezana (765 m.a.) - Cascada del Arroyo de los Canales (755 m.a.) - Bifuración en el bosque (755 m.a.) - Arroyo de la Gándara (720 m.a.) - Reencuentro de caminos y puente sobre el río de la Gándara (725 m.a.) - Cascada de Las Pisas (730 m.a.).

Distancia: ± 5,6 Kilómetros = 2,8 Ida + 2,8 Vuelta.

Tiempos: 1,5 h. = 45' Ida + 45' Vuelta.

Desnivel: ± 150 mts. descenso y el correspondiente ascenso de la vuelta.

Terreno: Pista y algo camín.

Señalizacion: Si, GR-85 "Ruta de los Sentidos"

Creative Commons License


En la jornada anterior por las proximidades de los Montes Obarenses, visitando la estratégica Ciudad Medieval de Frías y  las cascadas de Tobera, entramos en la Oficina de Turismo de Frías y en nuestra mano cayó un trabajado y precioso folleto titulado “Los Caminos del  Agua”. Se trataba de la relación de todas las cascadas de Las Merindades con sus correspondientes fotografías, ubicación, tanto de coordenadas como en el mapa.  Una verdadera joya, que valoramos mucho. Echamos una ojeada y observamos que para la vuelta al hogar, nos quedaba muy bien la visita a las Cascada de Las Pisas, en Soncillo, cerca del puerto del Escudo. Nos venía como “anillo al dedo”, pues teníamos referencias excelentes de este bello rincón de Las Pisas. Además en una de las dos épocas recomendadas para visitarla, en Primavera de deshielo o en Otoño, sobre la última opción, ya observaréis el motivo. No lo dudamos ni un momento, ya teníamos planes para el regreso, además de lujo, aunque esto no estaba tan claro, pronosticaban tormentas y eso siempre genera tensiones.

Tal como pronosticaron el día se levantó muy gris, pero con nubes muy altas, esto último nos dio cierto ánimo, así que pusimos rumbo Norte en busca del Valle de Valdebezana y más concretamente del pueblo de Soncillo, ya muy cerca de la vecina Cantabria. Aunque antes paramos hacer una visita a la bonita villa de Medina del Pomar, donde tomamos un cafetín y los lugareños nos hablaron mucho y bien de la cascada de Las Pisas, así que vamos un poco nerviosos.

(Soncillo, Las Meridades de Burgos)

(Mapa de la ubicación de la Cascada de Las Pisas / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL’)

Ya en el centro de Soncillo, tomamos un cafetín y observamos donde estaba el desvío hacia Villabáscones (en el propio centro tomamos la carretera BU-V-5614). Primero pasamos por San Ciprian y después en las proximidades de Villabáscones de Bezana, pues hasta el pueblo no meteremos el coche, un parking en la parte superior nos vendrá muy bien para el inicio de ruta. Además tenemos un mapa del pequeño recorrido a realizar y detalles de la zona.

Caemos sobre el pueblo de abajo, así que nos olvidamos de un desvio a la izquierda, y pronto nos encontramos con una gran fuente y la singular iglesia de Santa Agueda. Un buen momento para hidratarnos un poco, que nunca viene mal. Después nos vamos por la caleya de la izquierda y pronto, también a la izquierda, nos encontramos con la señalización hacia la cascada de Las Pisas, además del GR-85 "Ruta de los Sentidos".  Ahora todo es “coser y cantar”, solo dejarse llevar por un precioso bosque norteño, de esos que tanto nos encantan.

(Parking de Villabáscones de Bezana, Las Meridades de Burgos, ± 0,0 K / ± 790 m.a. / 11:50 h. / Pto.1)

(Para evitar transtornos a los lugareños, tenemos un parking a la entrada del pueblo, además del panel de la ruta)

(Carreterina abajo en busca del escondido pueblo de Villabáscones, barrio de abajo)

(Villabáscones de Bezana, Las Meridades de Burgos, Iglesia de Sta. Agueda, ± 0,5 K / ± 765 m.a. / 12:00 h. / Pto.2)

(Nos vamos por la caleya a la izquieda de la iglesia y pronto nos encontramos con el indicador de ruta)

Al poco, en cómodo y ancho descenso, nos adentramos en el precioso bosque de hayas y también algo de roble, le digo a Mary que esta ruta en otoño tiene que ser tremenda, una verdadera cucada. Ella, que siempre me quiere bajar la ilusión un poco, me dice que igual no tendrá agua la cascada. Bueno igual sí, pero habría que jugar con el factor suerte de un otoño lluvioso, como en esta húmeda primavera del 2018. En estas cuitas seguimos transitando por la ancha traza y de pronto nos tropezamos con el río, nos sorprendemos un poco. No es el nuestro, este es el arroyo de los Canales, el cual deja una guapa cascada también, pero en esta ocasión está un poco menguada, pero se intuye. El problema que se nos plantea es que debemos cruzar el curso del agua saltando de piedra en piedra, lo que nos lleva a pensar que si hay más agua igual tenemos que llevar las botas de pescar, ¿no?. Potenciales inconvenientes aparte, la verdad que el recorrido promete, pena que sea tan corto.

(¡Menuda entrada!)

(Precioso y cómodo paseo en descenso por bosque norteño, de los que más nos gustan a nosotros)

(-¡Oye Mary, este no es el nuestro arroyo! Pero no está nada mal, esto promete)

(Cascada del Arroyo de los Canales, ± 0,9 K / ± 755 m.a. / 12:10 h. / Pto.3)

Llevamos más de kilómetro y medio desde donde aparcamos el coche y tropezamos con la primera duda. Nos encontramos en medio del bosque y la ancha pista que nos guía se nos bifurca, ¿por la derecha o la izquierda? No vemos señales claras, pero escuchamos el río a la derecha, así que seguimos nuestra intuición. Ahora, después de hacer el recorrido, comunicar que ambas llegan a la cascada de Las Pisas, la que nosotros tomamos, por la derecha, llega primero al río y después lo remonta para llegar al punto de encuentro de ambas. Anticipar que la señalizada es la de la izquierda, además la más sencilla, cómoda y segura, pero hasta no avanzar más no encuentras el desvio del GR-85 que te direcciona hacia Las Pisas. Una señal en este lugar no vendría nada mal.

(Bifurcación caminos, por los dos se llega a Las Pisas, nos iremos hacia el río, ± 1,8 K / ± 765 m.a. / 12:20 h. / Pto.4)

(Nos vamos por el desvio de la derecha y volveremos por el de la izquierda, pues los dos son válidos)

Seguimos bosque abajo guiados por el ancho camino y el rumor del río de la Gándara con el cual no tardaremos mucho en tropezar. Frente al curso del agua, vemos que no hay posibilidad de cruzarlo, solo el seguir por una estrecha en abrupta vereda que lo bordea por su vertiente derecha.  El terreno no es muy estable, además de resbaladizo, lo que nos hace pensar que seguro que la opción de la izquierda, anteriormente dejada atrás, es la correcta, pues además aquí no se percibe ninguna señal. Bueno, como nosotros estamos acostumbrados a caminar por montaña, no nos importó mucho y nos encantó este precioso tramo a la orilla del río de la Gándara, jurásico diría yo. Tras unos tramos un tanto escabrosos llegamos al enlace con el camino de arriba (el señalizado, el de la izquierda) el cual baja en escalera, pues es un tanto empinado.  En este estratégico punto de encuentro empieza a llover, la verdad que nos fastidia un poco, más porque tenemos que pasar un puente de madera sobre el río para acercarnos inmediatamente a la cascada de Las Pisas.

(Río de la Gándara)

(No cruzamos el río de la Gándara, lo remontamos por su margén derecho, aunque por vereda un tanto escabrosa)

(La vereda es estrecha y resbaladiza, pero muy bella, muy jurásica diría un servidor)

(Tras el reencuentro con el camino en escalones que despreciamos anteriormente, llegamos aun puente que cruzamos)

Cruzamos el puente con mucho cuidado, pues cada vez llueve más fuerte, menos mal que llevamos chaquetas de agua, y pronto llegamos ante la zona de las cascadas. En este punto el terreno se pone abrupto para todos, pues debemos aproximarnos al río en una zona de repisas muy húmedas. Servidor creía que lo de “las pisas” era precisamente por estas curiosas formaciones, pero no. Parece ser, así nos lo indican en el panel inicial de ruta, “El nombre procede de la costumbre de usar las aguas del arroyo de la Gándara para pisar el lino que se producía en sus tierras y que posteriormente era utilizado para la fabricación de sayalinos y prendas básicas de vestir”. Mi interpretación toponímica  era del todo fallida, aunque a un servidor le venía bien.  Antes de adentramos en el río para acércanos más a la cascada, sacamos unos planos fotográficos y de video, pero todo muy acelerado y sin mucha técnica, pues seguía lloviendo con cierta gracia.  Después, arriesgando a mojarnos los pies un poco, de piedra en piedra, agarrados a la pared de la garganta donde nos encontrábamos, nos acercamos hasta donde el sentido común de seguridad nos dejó, que no fue mucho.

(Llegó la hora de la verdad, pero también de la lluvia)

(Precioso rincón este de la Cascada de Las Pisas, prometía y se cumplió)

(Tras unos momentos contemplativos iniciales toca arrimarse un poco más, pero con cuidado de no mojarse o resbalar)

(Cascada de Las Pisas, Las Meridades de Burgos, ± 2,8 K / ± 730 m.a. / 12:35 h. / Pto.5)

(Espectacular situación, la queríamos con agua, pero no tanta, menos la que nos cae desde arriba)

Siempre soñamos con contemplar las cascadas con mucho agua, aunque esto no es precisamente el mejor estado para contemplarlas o inmortalizarlas, pero siempre queremos encontrar ese lado salvaje de la naturaleza. Creo que hoy hemos dado con ese estado natural ideal, pero parece que la lluvia pronosticada nos jugó una mala pasada, aunque no nos preocupó mucho. Solo tenemos el pesar de no haber podido sacar unas fotos más guapas, técnicamente (dentro de nuestras modestas posibilidades) más curiosas, pero, pese a ello, estábamos pletóricos, especialmente un servidor.

(Imposible acercarse hasta el punto de caida del agua, mucha en todos lo sentidos y direcciones)

(Servidor estába pletórico, no sentía el agua, pena de no poder adentarme más allá)

Ya lo hemos mencionado en diversas ocasiones, creemos que las caídas de agua, o simplemente el movimiento de la misma, la opción de la grabación de video es la más acertada, creo que esta ocasión, sin dudarlo. Era imposible montar el trípode para tomar fotos más guapas y llamativas, así que tiramos de video un buen rato, además desde el inicio de la ruta, pues la misma nos parecía que iba ser muy bonita e interesante. Así que, con todos los planos filmados desde el propio pueblo de Villabáscones, hemos montado un video muy chulo que creo que va gustar.

 (Si tienes algún problema en la visualización pincha este enlace para una visualización directa) 

¿A qué os gustó?, a un servidor le encanta y la verdad que tengo un guapo recuerdo de ese día, que, de improviso, nos acercamos hasta la lluviosa cascada o cascadas de Las Pisas. Estaba tan atónito grabando los últimos planos que no oía las voces de Mary, se tuvo que arrimar para darme un toque y decir que había que marchar de allí, que estaba creciendo el nivel del río y no era seguro. Razón llevaba, aunque pena daba. Así que iniciamos el regreso pasando con prudencia por los pasos de aproximación a tan bello rincón, más porque si que se notaba que el nivel del río iba creciendo poco a poco.

(Hora de regresar, con tanta lluvia el nievel del río ha crecido, hay que andar con más cuidado)

(Ahora, regresamos por el camín del bosque, no por el río)

(En apenas un kilómetro estamos bajo la disciplina sañalizadora del GR-85 "Ruta de los Sentidos")

Cruzamos el puente y llegamos a la zona escalonada que nos saca del la influencia del río y nos mete en el bosque. Ahora vamos hacer el regreso por el camino que anteriormente despreciamos, el cual nos parece mucho más seguro que el del río.  El único inconveniente es que te encuentras una primera cuesta de cierta inclinación y muy estropeada por las abundantes lluvias de la primavera, pero superada ésta todo es bondad. En menos de un kilómetro te encuentras bajo la disciplina señalizadora del GR-85 “Ruta de los Sentidos” que te devolverá de nuevo a Villabáscones de Bezana.

De regreso, ya a mitad de camino hacia Villabáscones (de abajo), paró de llover, lo que nos dio cierta rabia. Servidor, medio en serio o en broma (que nunca se sabe), le propuso a Mary dar la vuelta y sacar las fotos que nos habíamos perdido. No hace falta contar la cara que me puso, ella con la chaqueta toda pingando… No quedó otra que ir a comer a Soncillo, muy bien por cierto, y en ese “trance” estábamos cuando descargó otra buena tormenta. Mary me miraba con cierta sonrisa malvada. La verdad que la gente del tiempo había acertado para este día.  Después de comer nos fuimos para el Puerto del Escudo con caras largas, se nos había estropeado la tarde y los planes que teníamos para ella. Pero antes de llegar al alto el agua cesó y, poco a poco, las nubes se disiparon. Después todos nuestros deseos se cumplieron, otra cascada más fue captada por nuestras cámaras fotográficas, estábamos en racha, pero eso será historia para otro momento.

Recientemente, contando nuestra bonita experiencia, alguien me dijo que habíamos tenido mucha suerte de pillar con agua la Cascada de Las Pisas, que no siempre ocurre. Creemos que la suerte hay que buscarla un poco, que en época seca no procede arrimarse a ellas, siempre te acabas llevando una decepción. Nosotros nos acercamos al final de la húmeda primavera del 2018 y creo que teníamos todos los boletos comprados, era casi seguro que el premio gordo nos iba a tocar, como así fue, aunque igual un poco menos… ¡No hubiera estado tampoco nada mal! Ahora solo queda volver en otoño húmedo, con la paleta multicolor a tope, pero eso nos despedimos…


¡Hasta la próxima amig@!

 

JFCamina


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.