Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Para saber más sobre las cookies que usamos y cómo eliminarlas, visita nuestra política de privacidad.

Aceptar
Burgos

Cascada de Tobera

Las Merindades, 06/2018

JFCamina, 07/2018

 

Frias y Cascadas de Tobera

(Gran premio para un mínimo paseo andariego)

Mapas ING: 136 - Oña

Objetivo: Frías y Cascadas de Tobera

Recorrido andariego: En el anterior reportaje nos acercamos al Valle de Tobolina para disfrutar un buen rato mañanero de la espectacular cascada “urbana” de Tobalina – El Peñón. Al final os comentamos que, por la cercanía de los objetivos,  seguiríamos el húmedo recorrido turístico en busca de otra cascada más, también “urbana”. Hablamos de las de Tobera, muy cerca de Frías, así que continuamos disfrutando del entretenido fin de semana por Las Merindades de Burgos. De momento sin mucho caminar por naturaleza pura, casi todo recorridos urbanos, pero merece mucho la pena.

Señalizacion: Si.

Creative Commons License


Tras tomar un cafetín en Pedrosa de Tobalina nos despedimos de tan interesante paraje y en pocos kilómetros en coche, ya vemos la esbelta torre de la Ciudad Medieval de Frías. No subiremos hasta el pueblo el coche, lo dejaremos abajo donde el precioso puente medieval sobre el río Ebro nos da la entrada. Para ponernos un poco en situación os dejamos un trozo del mapa del IGN, aunque lo más práctico es teclear el nombre en el navegador del coche.

(Mapa de la ubicación de Frías y Tobera / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL’)

Antes de afrontar el paseo hacia el puente contemplamos los campos llenos de amapolas que se postran a los pies de la gran ciudad medieval de Frías, todo un lujo. Después un pequeño paseo a la vera del  verde y manso río Ebro. Después toca caminar sobre el empedrado de la calzada de más de cien metros y sus nueve arcos, también a través del arco y la torre. Unas cuantas fotos de la ciudad medieval desde la distancia, otras de florinas varias y a subir hasta el casco urbano, pero caminando.

(Las llamativas amapolas se postran a los pies de la Ciudad Medieval de Frías)

(Miles de llamativas amapolas gratinan el verde campo)

(Algún bichito quiere invertir el contraste de colores)

(Puente Medieval de Frías, con sus nueve arcos y su torre en el centro del mismo)

(El Castillo de Frías desde la orilla del río Ebro)

(Iglesia de San Vicente de Frías desde la orilla del río Ebro)

No vamos a entrar en detalles de la milenaria historia del estratégico paraje de Frías, en la Red o a la entrada del centro urbano existen numerosas reseñas al respecto. Nosotros solo nos dedicaremos a pasear y sacar unas fotucas, alguna de ellas aquí serán mostradas.  Como este bello rincón medieval no es muy grande nos daremos un tranquilo paseo por los diversos rincones de esta fortaleza burgalesa, como las Casas Colgadas, judería, iglesia de San Vicente, paseo de Ronda  y el Castillo. Fue en las proximidades del castillo, donde tropezamos con la Oficina de Información y Turismo, no me resistí y entré, siempre te encuentras con alguna grata sorpresa, en este caso fue gratísima. Fue cuando vi un mapa de Las Merindades que me resultaba muy interesante, le pregunte a la chica si tenían uno y me dijo que no, pero que si tenía otro que se la parecía. Cuál fue mi sorpresa cuando me saca un folleto turístico que se titula: “Los Caminos del  Agua”. ¡Menuda pasada! Todas las cascadas de Las Merindades con sus correspondientes fotografías, ubicación, tanto de coordenadas como en el mapa. Contentísimo salí para enseñárselo a Mary. Estaba encantado con un trabajo tan bien hecho. ¡MUCHAS GRACIAS! Qué fácil es hacer a un hombre feliz. Mary se reía.

(Hora de subir hasta la Ciudad Medieval de Frías)

(Por el camino de ascenso las tentaciones son muchas)

(Frías, con su castillo y las casas colgadas)

(La esbelta torre domina todo el casco medieval de Frías)

(Un paseín hasta la iglesia de San Vicente, donde se celebra un glamurosa boda)

(Y después al castillo, donde nos encontramos con una gratisima sorpresa en la Oficina de Turismo, así da gusto)

Entre tanto paseo perdimos la noción del tiempo y no nos damos cuenta de que es la hora de comer y además tarde. Apurados y vamos a la faena de la cual no salimos mal parados, pese a la numerosa gente que había. Después a desplazarse al cercano pueblo de Tobera, a dos kilómetros, más o menos, me había dicho la atenta chica de la Oficina de Turismo. No entramos en el propio pueblo de Tobera, lo dejamos de lado para adentrarnos en una hoz de toba  y aparcamos por la parte alta del río, donde existe un descuidado “aparcamiento”. Cruzamos la carretera y nos encontramos ante el río Molinar con su puente romano de un solo ojo, la pequeña ermita del Cristo de los Remedios (Siglo XVII) y otra más llamativa, la de Nuestra Señora de la Hoz, del siglo XIII parece y que fue albergue de peregrinos.  Visita a estos tres monumentos históricos y después a leer el panel de lo que aquí nos trajo, las cascadas de Tobera o el Paseo del Molinar.

(En la parte alta del Tobera, Las Meridades de Burgos)

(Puente romano, Ermita del Cristo de los Remedios, S.XVII y Nª Sra. de la Hoz, S.XIII, en la parte alta de Tobera)

(Paseo del Molinar, de las cascadas de Tobera)

El río Molinar discurre pueblo de Tobera abajo, dividiéndolo en dos y dejando unas guapas cascadas. Nosotros estábamos acostumbrados a ver solo la fotografía de una de ellas, la última, bajo el arco del puente en medio del pueblo, pero previamente existen más, lo cual es de nuestro agrado. Así que nos disponemos a descender un kilómetro, unos cincuenta metros de desnivel para disfrutar de ellas, que hace tiempo que le tenemos ganas. Así que pegados a la toba calcárea (roca caliza muy porosa) descendemos, con alguna advertencia de higiene, por un estrecho pasillo a la sobre el río Molinar. A la altura del puente romano el río parece que no existe, pero un poco más abajo todo cambia y se precipita una ruidosa masa de agua, me parece que tiene otro aporte. Ya sobre lo más vertical, sobre el propio pueblo de Tobera, un puente nos permite ver como cae el agua con gracia. Un poco más allá un mirador sobrevuela el río y los propios tejados. Una cuantas fotos y para abajo postrarnos a los pies de la cascada.

(Atrás dejamos el tema Cultural y nos vamos a por lo Natural, río Molinar abajo en busca de las cascadas)

(Una simpática advertencia, siempre son molestos lo malos olores, más en un lugar tan estrecho)

(Comienza el espectáculo visual y sonoro, arranca la caida de agua)

(Bajo el puente romano el agua parecía escasa, ahora parece que se multiplicó)

(Otro panel que nos informa de las disversas cascadas de Tobera)

(¡Uff!!!! Estos voladizos siempre me dan un poco de yuyu)

(Río Molinar abajo, dividiendo el pueblo de Tobera en dos)

(En los distintos escalones del descenso del río, dejandonos guapos planos fotográficos)

Llegamos a un punto donde mediante a un puente clásico pasamos al otro lado del pueblo, este arco es precisamente el que aparece en la mayoría de las fotografías que conocemos de la cascada de Tobera. Antes tenemos que arrimarnos a una que hemos visto desde arriba, además muy adecentado al transito, aunque en época de mucho agua habrá que tener la precaución de no pasar, advertencia que arriba figura en el panel.  Unas fotos de pareja sacadas por otros visitantes, devolución del favor y otra vez a cruzar el puente para contemplar la más conocida de las cascadas de Tobera.

(Muy pegados a río Molinar, postrados a él)

(Una foto de pareja y... )

(... en busca de la cascada más fotografíada de Tobera)

(Ese punto fotográfico será nuestro próximo objetivo)

Un paseín en descenso más entre las casas de Tobera situadas a la vera derecha del río Molinar y bajo la gran caída de agua nos situamos. El acceso está muy urbanizado, pero, pese a eso, hay que tener cuidado. Llegamos justo cuando se marcha un grupo, pero no duró mucho nuestro gozo, otro llegará en segundos tras nosotros. Toca hacer la fotos rápido, sin muchos miramientos técnicos. Lo justo para sacar una foto de pareja con el trípode.

(Tras un pasein entre las casas del pueblo volvemos a la vera del río Molinar)

(Al fin, llegamos hasta la cascada más fotografíada de Tobera, quizás también de Las Merindades de Burgos)

(La verdad que no está nada mal, aunque las anteriores no le van a la zaga)

El problema de ir de visita de cascadas, sobre todo estas tan urbanas, como las de Tobera o Tobalina, además en fin de semana, es el número de personas que te encuentras, lo que favorece muy poco a la hora de tratar de sacar una foto guapa. Para tratar de mitigar esta deficiencias fotográficas tenemos a mano el botón rojo que activa el video de nuestras cámaras fotográficas, así lo hicimos y hemos confeccionado un video bastante chulo e ilustrativo, un pequeño resumen. Además con la música del agua, tema que la fotografía no logra plasmar, solo intuir. Veámoslo y disfrutémoslo.

 

 (Si tienes algún problema en la visualización pincha este enlace para una visualización directa)

Bueno creo que no ha quedado nada mal, realmente mereció la pena, y además, tuvimos suerte con el número escaso de personas con que nos tocó compartir el recorrido. Digo esto último porque cuando íbamos de vuelta, para arriba, el gentío ya empezaba a ser considerable y el hacer una foto sin figuras resultaba un poco complicado, aunque una sobre el puente del medio sí que la logramos con Mary en lo más alto. Una simpática despedida.

(Una simpática despedida de Tobera y sus guapas cascadas)

Hora de despedirse de Tobera y seguir nuestro periplo turístico camino del pueblo monumental de Oña donde nos esperaba otro guapo paseo alrededor de la huerta del Monasterio de San Salvador. Una pequeña sorpresa de la que nos informó un señor que había trabajado en el monasterio toda su vida (45 años creo que nos contó) y que ahora contaba la historia del lugar como voluntario de la Casa del Parque Natural de Montes Obarenses – San Zadornil la cual queda justo al lado del monasterio.

(Tras nuestra visita a Frías y las cascadas de Tobera realizaremos una visita y paseo a la villa de Oña)

Todo muy bonito, pero servidor no se le quitaba de la cabeza el precioso folleto de “Los Caminos del  Agua” y le había echado el ojo a la cascada de Las Pisas, la cual nos quedaba justo camino de casa por el puerto del Escudo. Ya teníamos planes para el día final, aunque esto no estaba tan claro, pronosticaban tormentas y eso siempre generan tensiones, pero mañana (en el próximo reportaje) lo veremos, así que…


¡Hasta la próxima amig@!

 

JFCamina


Deja tus comentarios

 

* Para volver a ver otra ruta cliclea aqui: www.jfcamina.es

* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.