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Asturias

Sierra los Bígaros

Somiedo, 07/2012 y 04/2013

JFCamina, 05/2013

 

Somiedo: Saliencia - Sierra los Bígaros

(De flor en flor por Somiedo y algo más)

Mapas IGN: Mapas IGN: 077-I "La Plaza" (1997) y 077-III "Torrestio" (1997)

Mapa de Somiedo de M.A. Adrados.

Inicio: Saliencia, Concejo de Somiedo, Asturias.

Objetivo Principal: Puerto de la Mesa, Sierra los Bígaros y Las Morteras.

Recorrido: Saliencia (1100 m.a.) - Desvio de la carretera al Alto de La Farrapona SD-1 Pto. K-12 (1125 m.a.) - Foz de los Arroxos (1375 m.a.) - Entrada Puerto de la Mesa (1630 m.a.) - El L.lagu o Lago de la Mesa (1800 m.a.) - Majada del L.lagu (1820 m.a.) - Pasada del Muñón (1936 m.a.) - Pico El Muñón (2037 m.a.) - Pasada los Bígaros (2002 m.a.) - Pico Los Bígaros (2038 m.a.) - Collada del Muñón o Puerto de La Mesa (1785 m.a.) - Braña La Mesa (1670 m.a.) - Portilla del colláu del Muru (1650 m.a.) - Cuendia La Mucher (1100 m.a.) - La Magdalena (1575 m.a.) - Las Morteras de Saliencia (1370 m.a.) - Saliencia (1100 m.a.).

Distancia: ± 17,5 Kilómetros (Recorrido Circular)

Tiempos: 6 horas

Desnivel: 1000 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Terrenos: Pista ganadera y vereda montañera.

Señalización: Sí, el GR-101 Real Camín de la Mesa, salvo la subida al L.lagu y la Sierra Los Bígaros.

Notas anexas: Diez meses después de realizar el guapo circuito por La Sierra de los Bígaros y más, volvimos para tratar de repetirlo en grata compañía, con Jose y Manuel. No vamos a escribir otro reportaje al respecto, pero sí dejar unas pequeñas notas con las importantes novedades que nos encontramos. El color azul y el tipo de letra "cursiva", será el toque de distinción entre el documento original, creo que merece la pena se añadidas, son valores a tener en cuenta para futuras ocasiones.

 

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El tiempo no estaba para muchas aventuras montañeras así que nuestra andanza por Somiedo, en principio, se limitaría a dar un paseo desde el pueblo de Saliencia hasta el Puerto de la Mesa, con la Foz de los Arroxos por el medio. Era nuestra quinta incursión por el angosto y precioso tajo, de las cuatro anteriores nunca llegamos a conseguir la Braña la Mesa con el sol en todo su esplendor, siempre la niebla nos acababa estropeando el día y la jornada andariega, pero en esta ocasión esto no ocurrió permitiéndonos realizar un recorrido montañero muy completo en el precioso entorno somedano del Puerto de la Mesa. Realmente fue una jornada memorable, completando un “sueño” que hace tiempo tenía grabado en mi cabezina andariega, lo cual siempre deja un cierto regusto. Aquí os dejo un amplio reportaje, gratinado con parte de las flores encontradas en el camino, por esta zona tan especial de nuestra querida Asturias.

Cuando llegamos al aparcamiento de Saliencia, era un poco tarde, así que no nos arrimamos hasta el albergue para tomar un cafetín y saludar a nuestros amigos Jose y Lali, teníamos que aprovechar el excelente día que nos había tocado. Comenzamos a caminar por la carretera adelante, por la que ahora va asfaltada hasta el Alto de la Farrapona, hasta hace poco paso obligado de caminantes para visitar el conjunto lacustre de Saliencia y ahora, a raíz de La Vuelta 2011, convertido en ciclista puerto de montaña. Ya desde el comienzo observamos que existen numerosas flores, la cuneta está cargada de preciosas “clavelinas” de monte, sería un anticipo de lo que nos espera.

(Saliencia, Concejo de Somiedo, Asturias, ± 0,0 K / ± 1100 m.a. / 12:15 h.)

(Unas guapas "clavelinas" de monte nos anticipaban una guapa jornada montañera por Somiedo)

Después de avanzar unos ochocientos metros carretera arriba, al margen izquierda de esta, nos encontramos con el panel informativo de la ruta G.R. 101 “CAMINO REAL al puerto de la Mesa” , el croquis nos enseña parte del recorrido que queremos realizar, especialmente el paso por la Foz de los Arroxos. Justo aquí abandonamos el negro asfalto e iniciamos nuestra marcha por el camín lateral que a continuación tenemos, el cual parece que está muy cargado de vegetación y el paso puede ser un poco oscuro, aunque esto es solo superficial, unos metros dentro de él la traza ya comienza a estar mucho más clara y amplia, ¡menos mal!, ya pensábamos que se estaba perdiendo este precioso camín, como otros muchos que nos hemos encontrado.

(Saliencia, carretera SD-1 al Alto la Farrapona y lagos Saliencia, ± 0,80 K / ± 1125 m.a. / 12:30 h.)

La marcha resulta muy tranquila, como es habitual en nosotros, aunque en este caso tenemos muchos más elementos de distracción, especialmente los florales, fotografiando cada una que vamos encontrando a nuestro paso, sería el comienzo de una amplia colección.

(Florina con vistoso bichito verde)

El sacar tantas fotos no nos tiene que hacernos olvidar que este paso de los Arroxos es una Zona Restringida del Parque Natural de Somiedo, podemos pasar por ella pero sin salirnos del camino, nada de realizar desviaciones laterales, aquí tenemos respetar la naturaleza de manera extrema, aunque esto último deberá ser una regla que debemos observar siempre, sea un espacio con especial protección o una zona natural cualquiera.

(Zona Restringida, paso sin salirse del camino)

Las primera novedad que encontramos fue que el camín, de entrada a la ruta, estaba entero desbrozado, todo muy guapo y limpio, aunque el aspecto cuasi-selvático se perdió pero ganó en claridad de inicio ruta, si no fuera por el ya somos “veteranos”, antes podríamos dudar de que fuera la traza buena, aunque viendo la exuberante naturaleza somedana pronto volverá a tomarse.

(En abril del 2013 el camín de inicio de ruta estaba muy limpio, así no habrá dudas)

(Aunque viendo la exuberante naturaleza somedana creemos que pronto volverá a tomarse)

Mientras uno se encuentra agachado fotografiando las numerosas florinas, Mary otea las altas cumbres de la otra orilla del río, con su pequeño catalejo mira si encuentra algún oso, ahora que parece que tenemos tantos… ¡igual hay suerte!, dice ella con inusitado entusiasmo, la verdad que razón no le falta, el día ayuda al optimismo, y aunque la hora no es la más oportuna para ello sigue mirando por si tiene suerte.

(Mary oteando las altas cumbres, de la otra ladera del valle, en busca de algún oso)

El camín va ascendiendo poco a poco, casi por la base de la ladera del monte el Rebollar, la tupida vegetación de los árboles nos impiden ver con comodidad la cascada que forma el río Saliencia en lo fondero, aunque realmente no hay mucho que ver, el caudal no es muy grande, así que nos centramos, a falta de osos y agua, en las florecillas y en los próximos farallones calizos que ya se dejan ver al levantar la cabeza.

(Tras sobrepasar la zona arbórea los farallones calizos comienzan a dejarse ver)

(Aunque el suelo sigue aportando numerosos detalles, incluida la señalización del G.R. 101)

Para adentrarnos en parte más angosta de la foz de los Arroxos debemos superar una zona de revueltas con cierto desnivel, tras ellas encontramos el paso pedrero por encima del arroyo del Arroxo, el precioso tajo entre dos peñas. La traza empedrada está sujeta a la peña con unos contrafuertes casi literalmente colgados sobre el arroyo, precisamente esta guapa calzada fue la que nos trajo aquí por primera vez y además de comprobar la esforzada labor realizada por los paisanos pudimos comprobar la belleza de este especial paraje somedado, a parte de la preciosa cascada que emergía de la peña La Ferrera, inicio de la Sierra de los Bígaros. Ahora el agua solo discurre por el arroyo por eso es un buen momento para tirar de archivo y dejar una foto de la primera vez que hasta aquí nos allegamos.

(Foz de los Arroxos, inicio, ± 2,4 K / ± 1375 m.a. / 13:15 h.)

(Foto de archivo, de nuestra primera vez, cuando la Peña la Ferrera lloraba)

Como la peña no lloraba fotografíanos las cascadas que el arroyo hace un poco más arriba, que aunque el caudal no es grande aún nos deja una guapa caída de agua, además, si esto último no nos impresiona mucho, a nuestros pies, seguimos teniendo preciosas florecillas, está claro que no ha lugar al aburrimiento.

(Un precioso transitar por la foz de los Arroxos, entre saltos de agua y...)

(... preciosas flores, está claro que no ha lugar al aburrimiento)

Poco a poco vamos dejando atrás la zona más angosta de la foz, aunque el tajo continua pero con un fondo más herboso, además con algún resto de presencia humana, una derruida cabaña así nos lo indica. Miramos nuestro mapa, el de M.A. Adrados y vemos que el límite de la zona protegida ya lo vamos dejando tras nuestro, aunque esto a nosotros nos da igual, no por eso vamos a dejar de tener el mismo mino hacia este especial paraje u otros.

(Seguimos nuestro precioso paseo)

(Con esta esbelta "Campanula", hoy más que nunca... ¡de flor en flor!)

(Nos encontramos con una vieja cabaña y, ¡como no!, con un soplillo)

Tras suavizar un poco más el terreno, el verde rabioso primavera somedana se vuelve mucho más intenso, vamos casi a la par del río, aunque deberemos superar un breve resalte sobre el mismo, este pequeño esfuerzo nos es compensado con un precioso salto de agua, aunque casi nos llama más la atención la preciosa riega verdosa que asciende hasta lo más alto.

(¡Menuda riega herbosa!)

(Sobre el verde primavera intensa someda, el amarillo "Diente de León" destaca con fuerza)

(Precioso salto de agua y, ¡cómo no!, aderezado con bellas flores)

(Cuesta trabajo despedirse de la foz, razón por la que volvemos con cierta frecuencia)

Dejamos atrás el último salto de agua y en breve nos adentramos en las praderías del puerto de la mesa, la foz toca a su fín, las floridas escobas nos van dando la salida, la entrada la realizará un guapu “teitu”, construcción rural que caracteriza especialmente a esta zona y a otras más próximas, aunque aquí en Somiedo tiene su máxima expresión.

(Las floridas escobas nos despiden de la foz y el "teitu" nos dá la entrada en el puerto de La Mesa)

(Entrada Puerto de la Mesa, giro a derecha en dirección al L.lau, ± 4,6 K / ± 1630 m.a. / 14:15 h.)

Casi a los pies del teitu y bajo la atenta mirada de unas vacas que descansan en familia, paramos un momento, consulto el mapa , es hora de cambiar el rumbo, estamos, más o menos, bajo donde se ubica el lago del Chao o L.lau, así que conviene cruzar el arroyo, ahora con el agua “desaparecida” y cambiar de ladera, ha finalizado nuestro primer objetivo, la foz de los Arroxos, y afrontar la dura subida hasta el segundo, el Chau.

(Es hora del cambiar de ladera, comienza la andanza hacia el segundo objetivo del día)

(Ante la antenta mirada de las "lugareñas" del puerto cruzamos el "desaparecido" arroyo y...)

(...¡comenzamos a subir, resulta duro pero las vistas son cada vez más impresionantes)

Verdaderamente la subida directa, “a pelu gochu”, puede resulta un poco dura, así lo expresaba Mary, pero las vistas son cada vez más impresionantes, teniendo una especial visión de todo la Braña del Puerto de La Mesa. Ella dice que sí, pero que podíamos seguir más hacia la braña y después coger alguna vereda ganadera que facilitara, a la vez que aliviara, la fuerte pendiente, seguro que tiene razón, especialmente después de reconocer el terreno de primera mano, pero ya estábamos metidos en harina y no íbamos a retroceder, además teníamos el descanso fotográfico de las florecillas somedanas, lo que nos venía muy bien para rebajar tensión al músculo.

(Vista de la poblada braña del puerto de La Mesa)

(-¿No había otro lugar más cuesto para fotografiar florinas?)

(Entre los descansos fotográficos y las panorámicas montañeras vamos ascendiendo tranquilamente)

A los descansos fotográficos, ahora que vamos alcanzando cierta altitud, unos 1750 m.a., se unen los montañeros, ya estamos por encima del Real Camino de la Mesa y las numerosas panorámicas montañeras se unen al club de las distracciones fotográficas, especialmente, las cercanas, Peña Negra y el Michu. Así, poco a poco, vamos ascendiendo tranquilamente hasta alcanzar a divisar el lago El Chao (El L.lau), cumpliendo así otro objetivo del día, el cual realmente nos estaba comenzado a salir redondo.

(Una foto por aquí y....)

(... otra por acá, está claro que... ¡de flor a flor!)

(Cumbrera de El L.lau, ± 6,0 K / ± 1800 m.a. / 14:55 h.)

A la laguna de El Chao (El L.lau) no se llega directamente, se alcanza la cumbrera y desde ella lo divisas a tus pies, está escondido, entre la poza que forman la peña La Ferrera y la cumbrera intermedia sobre la que nos encontramos, tenemos que bajar unos cien metros lineales y treinta de pérdida de cota para llegar a tocar sus barrosas aguas. En mi caso la bajada fue rápida y ligera, ya que posé un momento la mochila para sacar una foto tirado en la hierba y cuando nos dimos cuenta estaba rodando ladera abajo, así que rápidamente tras ella fui con la esperanza de no perder nada entre "trompicón y trompicón".

(Laguna El Chau - L.lagu o La Mesa, ± 6,2 K / ± 1770 m.a. / 15:00 - 16:30 h.)

(Otra flor más para la guapa colección del día)

Estamos en pleno mes de abril y la nieve aún perdura en las alturas, aunque no por ello nos imaginábamos que El Chau estuvieran casi cubierto de hielo y nieve, fue una guapa estampa y sorpresa, una ocasión excepcional, no siempre se puede tener esa oportunidad fácilmente.

(Sin lugar a dudad la nieve, con pequeños inconvenintes prácticos, le dá un toque muy especial)

Con los caballos metidos en la laguna, la silueta de Peña Negra al fondo y con el bocata en la mano me encontraba feliz, había conseguido uno de mis objetivos deseados hace ya años, desde la primera vez que hasta al puerto de La Mesa subimos y nos enteramos que aquí había otro lago más, no solo de los “famosos” vivimos, lo pequeños detalles nos suelen perder y este era uno de ellos. Está claro que la felicidad es un estado fugaz, sobre todo cuando la misma es interrumpida por el sonido de llamada del móvil, efectivamente allá arriba, escondidos en la hondonada de El Chau, había cobertura. Tenía el coche en el taller y me llamaban para darme malas noticias, la reparación va a ser un poco costosa.

Tras colgar, me pegó un pequeño bajón, a uno le gusta más gastar el dinero en pasarlo bien que en reparar el coche con una avería inesperada, pero… ¡qué le vamos hacer!. Me acurruco un poco al lado de Mary que estaba rejalada en la pradera y cierro los ojos un rato, diez minutos más tarde estamos otra vez en marcha, sin objetivo a cubrir, solo el llegar hasta el alto del puerto de La Mesa.

A las cuatro y media de la tarde "levantamos tienda" reanudando la marcha, pronto llegamos a una majada, bueno una cabaña con un techo un poco “cantoso” aunque realmente no le prestamos mucha atención ni “protestamos” mucho por ello, la llamada telefónica y la visión de Las Ubiñas nos tenía, a partes iguales, absortos. No duró mucho este estado de ensimismamiento-preocupación, la imagen del Muñon se cruzó en el camino y pronto nos marcamos un nuevo objetivo, subir hasta la Pasada del Muñón, sabía que desde ella veríamos parte de los lagos de Saliencia y eso era suficiente acicate.

(Majada de El Chao, El Muñón a la vista, ± 6,7 K / ± 1820 m.a. / 16:40 h.)

En mente llevábamos alcanzar la Pasa del Muñón e incluso subirnos a lo más alto del pico, pero la nieve abundaba en su olla, así que, por prudencia, decidimos pasar de largo y limitarnos a soñar con otra jornada andariega por la zona, especialmente nuestros compañeros Jose y Manuel.

(El blanco més de Abril nos obligó a pasar de largo ante la posible ascensión al Muñón)

Entre algún despistado rebeco y un montón mas de florecillas vamos para arriba a buen ritmo, pronto observamos una camino lateral que parece que va directo a lo más alto de la cima, lo dejamos de lado girando hacia la Pasada El Muñón, lo de la cumbre aún no estaba previsto, lo que deseabamos era alcanzar este pequeño peldaño sobre la Sierra de los Bígaros, a la cual, casualmente, comenzábamos a ascender.

(Ahora toca volver a subir con un poco de fuerza, aunque con alguna distracción que otra)

( Un rebeco saltarín y....)

(... ¡más florinas!, creemos que un preciosu Geranium, aunque hay tantos y tan variados que...)

(Resulta dificil ignorarlas y más identificarlas)

(Una Sanguisorba, su parecido razonable a varias consultas realizadas nos lo hacen pensar)

En verdad que, entre las peñas y las flores, nos estábamos encumbrando, si apenas darnos cuenta, a lo más alto de la Sierra de los Bígaros, hasta que no llegamos hasta la Pasa del Muñon no fuimos realmente consciente de ello. Cuando vimos, el Alto de la Farrapona, el lago de La Cueva, Los pico Albos y Peña Orniz, etc…, en ese momento nos dimos cuenta de ello y comenzaba a rondarme por la cabeza objetivos mayores, aunque igual, en mi subconsciente… ya que hace mucho que anhelo este proyecto montañero.

(Pasada El Muñón, panorámica del lago de la Cueva, ± 7,2 K / ± 1920 m.a. / 16:50 h.)

No paramos mucho contemplando el nuevo horizonte que se nos acaba de abrir, estábamos a unos 1920 metros de altitud, la cumbres principales de Los Bígaros están muy cerca, llegó la pregunta clave del día: - ¿Vamos hasta el primer pico?, no hubo respuesta, solo otra pregunta, -¿Nos dará tiempo? y, sin dilación... ¡nos ponemos en marcha!, la cumbre de El Muñón, unos ciento veinte metros más arriba nos esperaba.

El comienzo del ataque a cumbre nos parecía sencillo, de inmediato no ascendimos hasta la cumbrera, sino que vamos subiendo pegados a la cara SurOeste, Mary va delante tanteando el terreno, el mismo está muy inclinado, aunque con muchos escalones y con agarres, lo que da cierta sensación de seguridad, pero en todo momento le decía: -si ves que no está apto para mí damos la vuelta.

(La ladera SurOeste va bastante inclinada aunque con muchos agarres)

En esta zona, que sigue con vistas a los Lagos de Saliencia, también nos ofrece numerosos detalles florales, resulta imposible olvidarnos de ellas, más cuando nos proporciona una disculpa, muy buena, para realizar una parada fotográfica que quite tensión al momento.

Con cierta tranquilidad superamos esta zona de fuerte pendiente y alcanzamos una especie de verde colladina sobre el cumbral que va directo hacia la cima del Muñón, realmente este fue uno de los mejores momentos del día, allá arriba, casi ya en lo más alto, contemplando tanta belleza. A mi izquierda, en el sentido de la marcha, tenía a mis pies todo el puerto de La Mesa y su Real Camino, con las preciosas cumbres del El Michu y Peña Negra, después toda la Peña Sobia y, un plano posterior, la Sierra del Aramo.

(Alcanzamos una especie de verde colladina y nos relajamos aún más)

(Las panorámicas eran de impresión, fue uno de los mejores momentos del día)

Al frente, Mary caminando directa hacia la cumbre, con la impresionante telón de fondo de las altas cumbres de Las Ubiñas y el Somiedo fronterizo con Babia, era consciente que estaba realizando un pequeño sueño, este recorrido lo había visto numerosas ocasiones en reportajes de montañeros amisg@s, tenía dudas de que algún día lo afrontara pero…. ¡aquí estábamos, levantando los brazos!, celebrando el momento.

(Mary directa hacia la cumbre con un precioso telón de fondo)

(Desde Las Ubiñas a las altas cumbres somedanas, con los lagos de Saliencia casi a nuestros pies)

Antes de alcanzar al cumbre del Muñón nos encontramos con un gran “furacu”, que nos recordaba a los bufones costeros, - ¡uff, que peligru”, dijo Mary, con nieve, si no hay un buen “tapón” de hielo te puedes colar uno para abajo y no parar hasta la carretera de Saliencia – Alto la Farrapona.

(Pico El Muñón, ± 7,8 K / ± 2037 m.a. / 17:25 h.)

Eran las cinco y media de la tarde cuando alcanzamos la cumbre deseada del Muñón, no sacamos foto de cumbre conjunta, estábamos “picaos” y queríamos intentar ir hasta la cumbre principal de la sierra sobre la que nos encontrábamos, hasta el Pico Los Bígaros. –¿Estás seguro, Félix?, -¿Tendremos tiempo?, preguntaba Mary, -Sí, pero déjame ir a mí delante, si lo veo feo nos apeamos de la crestería.

Recordaba que me habían dicho que en el paso desde el Muñón al Bigaro, había una zona un poco complicada, quería verlo y probarlo, ya que si va Mary delante seguro que pasa y después quedo un poco “descolgao”. Efectivamente había un paso feo, me deslizo, nunca mejor dicho, con mucho cuidado sobre una llambria, casi “agatas”, pero veo que la dificultad sigue y aviso a Mary de que doy la vuelta, ella mientras ya había encontrado una manera de bordear esta dificultad, bien para bajar hacia el puerto o continuar a la cumbre principal.

(Foto del momento "crítico" de la cumbera, pero.... ¡damos la vuelta!)

Al otro lado de la peñasca, entre la “llambría” que había pasado y con la cumbre de El Bígaro al fondo, Mary plasma el momento, no se podía creer que por allí pasara, además dos veces, ya que ahora tenía que dar la vuelta. -Después, en otros sitios menos expuestos… ¡no quiero oírte quejar!, decía ella mientras descendíamos un poco circunvalando el peñasco que se interponía.

(Descendemos un poco, el alto del Puerto de La Mesa hace de cochón)

(En las verdes paredes casi verticales la florecillas sigue dejandonos preciosos detalles)

(Creemos que una precisosa Miosotis alpestre, su sencillez detaca sobre la inclinada ladera del Muñon)

Ante la atenta mirada de Las Ubiñas y con el “colchón” de las verdes praderías del Puerto de la Mesa, descendemos en busca de una zona más fácil de transitar, a pesar de la verticalidad de la verde ladera NorEste de la Sierra de los Bígaros, las florecillas siguen ofreciéndonos preciosos detalles, rebajando un poco la posible tensión de nuestro momento montañero, situación que se relajó totalmente cuando ante nosotros se presenta la Pasada los Bígaros, cuando ya vimos que la cumbre estaba a nuestro alcance y no bajaríamos hacia el alto del puerto sin conseguir los dos improvisados objetivos.

(Pasada los Bígaros, ± 8,2 K / ± 2002 m.a. / 17:40 h.)

Con cierta cara de satisfacción llegamos a la Pasada los Bígaros y rápidamente miramos hacia la cumbrera de donde acabamos de bajarnos, allí teníamos el “destrepe” que teníamos que haber realizado, el cual un servidor se había atrevido a encarar un poco, -Voy date una…, decía una y otra vez Mary, -Nun vuelvas a quejarte de que tienes…., repetía, una y otra vez.

(Entre cábalas montañeras y "reproches", aderezado por...)

(Unas Aster alpinus, está claro que con la altura sube el nivel de belleza)

Tras analizar la bajada que pretendía y la que realmente hicimos, más otras preciosas florinas en la vereda que va hacia la cumbre, las cuales cada vez eran más pequeñas pero crecían en belleza, así, sin apenas darnos cuenta, nos encontramos ante la solitaria cruz metálica del Pico los Bígaros, cima, que a diferencia de la anterior no tiene mojón geodésico, ¡menudo subidón!

(Pico los Bígaros, ± 8,5 K / ± 2038 m.a. / 17:50 h.)

Eran casi las seis de la tarde, no podíamos entretenernos mucho, pero no por eso renunciamos, con cierta cara de satisfacción, a sacarnos un buen número de fotos, especialmente con la estampa del lago de La Cueva y las altas cumbres de Somiedo tras nuestro, alguna de ellas ya las hemos subido, ahora le sumábamos estas dos de la Sierra de los Bígaros, recuerdo que todas fueron muy prestosas pero esta última tenía una connotación muy especial.

Dando la cara a las altas cumbres de Las Ubiñas, con el Alto del puerto de La Mesa bajo nuestras botas iniciamos el descenso hacia él, no parece difícil, pero sí muy cuesto, así que tendremos que esmerarnos en no pegar ningún tropezón que estropee este precioso día que estábamos pasando, aunque para hacer más llevadero la larga bajada nada mejor que alguna que otra florina más y…. ¡algún fósil!

(Pendiente abajo, con mucho cuidado y con ciertas distracciones)

(¿Té de peña? pero esas hojas verdes con bordes blancos no hacen pensar en....una Alchemilla alpina)

Efectivamente, según vamos descendiendo tranquilamente y observamos algunas piedras donde podemos detectar como fósiles marinos, el origen toponímico de esta sierra, fruto de la formación marina de nuestras queridas montañas norteñas, este pequeño detalle siempre nos había interesado mucho, desde que en su momento nos enteramos de esta teoría, por lo que nos hizo mucha ilusión el tropezarnos con estas pequeñas improntas sobre la caliza somedana. Aunque también conocemos otras teoría, como a la que se debe a la utilización del crustáceo para advertid de la presencia de alimañas que atentaban contra el numeroso ganado de la zona. Nosotros no somos expertos en la materia pero la primera nos parece mucho más interesante.

(Tras el encuentro con los "fósiles marinos" continua el largo descenso)

(Realmente resulta un tanto incómodo bajar tanto pero los detalles son tan guapos que....)

Realmente resulta un tanto incómodo bajar tanto, pero los detalles son tan guapos que ayudan mucho a que esta largo descenso se realice de una manera mucho más llevadera, además el día estaba de lujo y sin apenas notar el desnivel acumulado nos plantamos en la Collada del Muñón o Puerto de La Mesa donde nosotros finalizamos nuestra travesía por la Sierra de los Bígaros. Habíamos cumplido un pequeño sueño, arrancar desde los más abajo, desde río Saliencia y, por los Arroxos arriba, plantarnos en los más alto de la cresta, hora nos habíamos apeado de la silla y comenzaba otra etapa de esta guapa jornada.

(Collada del Muñón o Puerto de La Mesa, ± 10,0 K / ± 1785 m.a. / 18:40 h.)

Desde que alcanzamos la cumbrera de El Chau las blancas cumbres de Las Ubiñas lucían sus mejores galas invernales, no había manera de apartar la vista de ellas, así que, al llegar a la “frontera” astur-leonesa, alargamos el recorrido un poco más y degustamos nuestras viandas sobre un precioso collau frente ellas, donde nos recreemos en su contemplación.

Fue Jose quién nos realizo un breve detalle de sus prominencias más destacadas, veamos lo que nos comento: De derecha a izquierda: Ubiña pequeña, collado Ronzón, con la nubecilla asomando; la reina del macizo, Ubiña la grande; Puerta del Arco; muy empastados: Castillines; Siete; Crestón del Pasu Malu; Fontanes, con la nieve en la cumbrera y Colines.¡Gracias maestro!

Qué pequeños somos ante la grandiosidad de "La Ubiñona" y su hermana pequeña, en la vertiente de Leonesa del Macizo de Les Ubiñes desde el Real Camín de la Mesa.

Estábamos donde en principio queríamos estar, seguro que sin un pequeño aguijonazo telefónico no hubiera afrontado la subida hasta lo más alto de Los Bígaros, aunque supongo que este detalle siempre estuvo presente en mi subconsciente, aunque era muy tarde cuando afrontamos la ascensión, había que sacarse el agujón, del cual ya ni nos acordábamos, estaba tan absorto cumbreando que ni me volví de acordar del coche aparcado en el taller con la tripas reventadas. A partir de aquí comenzábamos la tercera parte de la jornada, la primera los Arroxos y el Chau (L.lau), la segunda los picos Muñón y Los Bígaros, ahora la tercera, y definitiva, el Real Camino de la Mesa con la Brañas de la Mesa y las Morteras por el medio hasta caer sobre Saliencia.

(Le damos la espalda a la vertiente leonesa de Las Ubiñas e iniciamos el regreso)

(Ahora por el Real Camin de La Mesa, con los miliarios por lateral compañía)

(Mary, con cierta satisfacción, señalando la Sierra de lo Bígaros)

Ahora solo quedaba dejarse llevar, pues la traza es casi plana y de buen piso, se nota que estamos sobre la vía de comunicación milenaria de la Calzada Romana o Camín Real de La Mesa, el cual entraba en Asturias, desde Torrestio – León, por el puerto de La Mesa, llegaba al Puerto San Lorenzo, pasaba a Cueiro, donde tenían la opción de bajar a Grao y el mar, o pasando por Vega Prau, Vicenturo, Puertos de Marabio, Cuevallagar, Trubia y… hasta Gijón (”Noega”). Hoy, nosotros solo utilizaremos un infima parte del extenso recorrido de la misma, llegaremos un poco más allá del miliario-crucero de La Magdalena, giraremos a la izquierda y bajaremos directos hasta el pueblo de Saliencia.

A pesar de que ya comienza a ser un poco tarde, la comodidad del terreno nos permite avanzar rápido y tener algo de tiempo para saludar a varios ganaderos que por las praderías andan ojeando el numeroso ganado existente. Observamos dos cosas novedosas que llaman mucho nuestra atención: la primera, se trata de que han estado limpiando las laderas, eliminando la maleza, lo cual nos alegra mucho, ya que en caso contrario esta preciosa pradería no tardará en convertirse en un "bosque" de escobas y cotollas, la segunda, es que hay una nueva pista, la misma entra por arriba, por detrás de la l.lomba que protege a La Braña de la Mesa, sin meterse por el medio de La Cazada, pensamos que venía de la zona de Teverga pero al preguntar nos dicen que engancha con la general desde colláu del Muru.

(Braña de la Mesa, ± 11,8 K / ± 1670 m.a. / 19:10 h.)

(Parece que los teitos y los corros gozan de buena salud)

Pasadas las siete de la tarde llegamos a La Braña y parece que los teitos y los corros gozan de buena salud, lo cual nos alegramos profundamente. Mary se aparta del camín y sube un poco, había visto el mastín y no quería toparse con el de frente, la primera vez que aquí estuvimos nos impidió, él o algún antepasado suyo, pasar más allá de la fuente, teniendo que volver por el mismo recorrido de ida de la foz. Ahora parece que está un poco más sociable, o será porque los ganaderos están muy cerca y no tiene ese afán protector que los caracteriza, de aquella solo andábamos nosotros solos por la braña.

(Nuestro viejo amigo el mastín de Braña de la Mesa)

(Ya no recuerdo en que año el citado mastín no nos dejó pasar de este pilón)

Por otra parte no tengo muchas más novedades destacables que reseñar, solo comentar un frase que dijo el compañero Manuel al pasar por los corros de Braña La Mesa: “Aquí nació mi héroe: Williams Wallace”, o algo parecido, me resultó muy real, sin lugar a dudad el especial influjo de la zona, su fuerza y magia, en gran medida “mediatizados” por el cine y la televisión, nos trae recuerdos de las edades medievales, aunque sean de otros países.

(Cuando estábamos comentando el tema W.W., entraban en la braña unos "supuestos" anglo-parlantes)

Historias perrunas aparte, esta vez sí, pasamos el pilón de fresca agua y llegamos a la altura del teito que nos dio la entrada en el puerto, donde giramos para subir a la laguna el Chau, no bajaremos por aquí, aún no cerraremos la circunferencia, tal como anticipe anteriormente, seguiremos calzada para adelante, queremos realizar un completo y precioso circuito, aunque antes de darle definitivamente la espada al Puerto de la Mesa y a la Sierra de los Bígaros, Mary hace un alto en el camino para inmortalizar este bello recuerdo. Fueron solo un par de fotos, no podíamos pararnos mucho, ya que la niebla parece que viene repegando desde el valle de Teverga, precisamente por donde queremos transitar.

(Por encima del nuestro camino de ascenso, aunque ahora seguimos de largo, aún no terminamos)

(Un bello recuerdo de este magnifico recorrido por el Puerto de la Mesa)

(Depués.... ¡la marcha continua!)

Tras cerrar la portilla del colláu del Muru entramos en el concejo de Teverga, por el caminaremos unos cuantos kilómetros, no muchos, los justos para dejarnos unas preciosas estampas de la belleza del juego de la niebla con nuestras montañas, aunque la primera vez que por aquí pasamos seguro que no opinábamos lo mismo, era un primero de agosto, íbamos totalmente a oscuras, con los anorak y guantes puestos, ya sabeis eso que dicen que... "primer día de agosto... primer día de invierno", menos mal que el ancho de vía nos permitía caminar con cierta seguridad.

(Portilla del colláu del Muru, ± 13,1 K / ± 1650 m.a. / 19:30 h.)

(Nuestro camino y los bellos detalles de la niebla subiendo desde lo más profundo del valle)

(El día ya no era el mismo que a primeras horas de la tarde pero....)

Con este guapo y plano recorrido por la vertiente tevergana está muy claro que estamos dando un pequeño rodeo, y ya que es un poco tarde, nos hubiera resultado mucho más rápido volver a bajar por la Foz de los Arroxos, pero estaba claro que nos hubiéramos perdido este precioso espectáculo natural y algún detalle más que nos queda por venir.

(Cuendia La Mucher, ± 14,00 K / ± 1600 m.a. / 19:45 h.)

(La Magdalena, ± 14,50 K / ± 1575 m.a. / 19:55 h.)

(Pista de bajada hacia Las Morteras de Saliencia, ± 14,90 K / ± 1550 m.a. / 20:00 h.)

Pasado los jitos del desvió hacía la tevergana braña de La Fonfría y el miliario de La Magdalena, toca empezar a bajar hacia Saliencia, para ello nos volvemos a introduccir en territorio de Somiedo, así que tomamos la pista ganadera, en este caso hormigonada, que baja hasta el pueblo. Como despedida de este especial paraje, del cual nos estamos descabalgando, tenemos una manada de preciosos caballos, el macho “alfa” se cabrea con algún aprendiz de semental, no quiere que se acerque a sus yeguas, provocando ciertos momentos de tensión propios del marco natural donde nos encontramos.

(Ahora sí, directos hacia Saliencia)

El descenso hacia el pueblo de Saliencia es muy pronunciado, un desnivel de casi quinientos metros en poco más de dos kilómetros, además el duro hormigón no ayuda mucho, por lo que las rodillas comienzan a resentirse un poco. Para aliviar los inconvenientes de este último largo de la jornada seguimos teniendo numerosas distracciones, casi todas repetidas: flores, montañas o teitos, pero parece que no cansamos de contemplarlas, aunque en este caso aparece el cardo azul como elemento inovador ante nosotros.

(El cardo azul, una distracción más dentro de la amplia colección de este guapo día somedano)

(También en Abril del 2013 "calcamos" la vuelta, y la misma nos ofrecio un bonito atardecer)

(Las Morteras de Saliencia, ± 16,30 K / ± 1370 m.a. / 20:25 h.)

Entramos en la cabecera de Las Morteras de Saliencia, prados comunales gratinados con preciosos teitos somedanos, una pena que algunos comiencen a desplomarse. Por aquí pasamos unas cuantas veces, es una de nuestras rutas preferidas por Somiedo, en momentos personales diferentes y con diversas condiciones meteorológicas, en solitario, con amigos, en familia, además de con nieve, sol y agua, todas igual de “prestosonas” pero con sus diferentes matices.

(El último medio-largo de la jornada, el cual resulta bastante "pindu)

Atrás dejamos el inicio de las Morteras y afrontamos el último medio-largo de la jornada, el cual resulta aun cuesto (pindiu) que el tramo anterior, los 4x4 ganaderos también baja de vuelta, detrás de ellos corren los perros, algún, seguro que el más listejo, ataja “monte abajo”. Ya comentamos anteriormente que la tarde se había estropeado un poco, pero ahora, el sol quiere despedirse de nosotros proyectando unos cuantos rayos de sol sobre la cuerda montañera que tenemos ante nosotros, la que separa el valle de Saliencia, en el que nos encontramos, con el vecino de Valle del Lago, aunque por el medio, ¡cómo no!, existe un maravilloso paraíso del cual, en parte, ya hemos tenido el placer de disfrutar.

(Unos últimos rayos de sol nos van despidiendo de las preciosas montañas somedanas)

Antes de alcanzar el aparcamiento tenemos un momento para disfrutar con los pequeños detalles que la exuberante naturaleza de Somiedo nos ofrece. Ahora toca unos “repegones” y una flor que siempre que la vemos está cargada con algún abejorro “chupando” de ella. Hoy hemos tenido la suerte de contemplar una variada colección de flores, a nosotros nos encantan, nos gustaría saber detalladamente el nombre de cada una de ellas, pero resulta imposible, solo cuando llegamos a casa consultamos, y así, más o menos, ampliamos nuestro cultura natural, lo que siempre es un verdadero placer, no solo de grandes cumbres conquistadas vive el hombre, los pequeños detalles son igual de importante o incluso mucho más.

(¡Menuda colección!, ahora toca unos "repegones" y el habitual abejorro chupando)

Son casi las nueve de la tarde cuando llegamos a Saliencia, ha sido un día precioso, a pesar de los kilómetros realizados y los más de mil metros de desnivel positivo realizados, además de su correspondiente descuelgue, la alegría nos embarga, estamos eufóricos, especialmente un servidor, al medio día, cuando comenzamos a caminar, no hubiera soñado hacer un recorrido tan completo por el Puerto de la Mesa, así que tenía elementos más que suficientes para estarlo.

(Saliencia, Concejo de Somiedo, Asturias, ± 17,5 K / 1100 m.a. / 20:45 h.)

Antes de iniciar el cambio de camiseta y calzado cerramos el track de nuestro GPS y tomamos las últimas anotaciones de la marcha realizada, realmente nos había sido un guapo dibujo sobre el mapa, un tanto estirado pero…. ¡muy disfrutón!, un buen momento para dejaros una copia del mismo sobre el mapa del I.G.N.E.

(Nuestro recorrido al Pto. La Mesa y Sierra los Bígaros / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Volvemos a cerrar el coche y, ahora sí, nos dirigimos a saludar a nuestros amigos Lali y Jose del Albergue de Saliencia, siempre presta encontrar sitios como este, recordamos en ocasiones en que este establecimiento estaba cerrado y teníamos que empezar y acabar ruta “a palu secu”, sin un triste cafetín. Ahora estos amigos lo atienden muy bien, muestra de ello nos dieron en el precioso fin de semana familiar que pasamos la primavera del año 2011, aún los “peques” se acuerdan de ello y me preguntan cuándo repetimos, ¡por algo será!, a parte de la arrolladora naturaleza de Somiedo, seguro que estos chichos contribuyeron con su simpatía y buen hacer a que aún perdure en el recuerdo de aquellos días pasados en el establecimiento que ahora regentan.

(Una foto de Lali & Mary, la de "los Joses" vamos dejala porque no estamos a su nivel)

Cuando abandonamos el pueblo de Saliencia, ni que decir tiene que, a pesar de estar en horario de verano, ya era noche oscura, no importaba mucho, habíamos cumplido “un sueño” y estamos muy contentos, tanto que ya no me acordaba de que el coche estaba en el taller con las tripas sobre el banco de trabajo, solo queda agradecer a Laureano del detalle de dejarnos un coche para que pudiéramos hacer una vida normal por nuestras queridas montañas, sin ellas seguro que nuestra vida y la de muchos compañeros no sería igual.

Ya no recordamos en cuantas ocasiones nos hemos acercado a la zona, no importa, porque creemos que no nos cansamos por ello, pues en cada ocasión encontramos nuevos detalles a destacar, en el reportaje principal que nos ocupa destacamos los motivos florales, en Abril estos no los podíamos disfrutar, aún era un tanto temprano, pero, en cambio, teníamos otros, la influencia de la nieve marcaba la diferencia así que…. ¡volveremos una y otra vez!

Realmente no tardamos mucho, en Mayo volvimos de nuevo, aunque para degustar el sabroso cachopo de cecina y queso cabra que ofrecen Laly y Jose en su Albergue de Saliencia, otra manera diferente de acercarse a Somiedo. Quizás sea la ruta somedana que más cariño le tenemos, así que no os extrañe de la amplitud del reportaje, creo que sobradamente se lo merece.

JFCamina

 

Nota de colaboración: En este amplio reportaje que hemos finalizado hemos querido describir no solo el recorrido realizado o las montañas que oteamos, ya que lo hemos gratinado con una pequeña representación de bellas postales florales, creo que este día encontramos más de cincuenta diferentes. Nos encantaría tener el conocimiento necesario para poner el nombre a cada una de ellas pero esto no es lo nuestro y seguro que meteríamos mucho “ la pata”, solo en alguna de ellas, con cierta osadía, lo hemos hecho. Si alguno de los que al leer este personal reportaje puede ampliar o corregir dicha información estaríamos encantados de recibirla en nuestro correo electrónico, siempre es un placer que así sea, así que… ¡animaros!

 

Referencias sobre la zona en www.jfcamina.es

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.