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Sierras Interiores de Asturias
El Aramo
Quirós

Raquetas Ermita y Peña de Alba

Salcedo, 03/2013

JFCamina, 03/2013

 

Raquetas Ermita y Peña de Alba

(En busca de un blanco y bello rincón)

Mapas ING: 52-IV "La Vega" (1997).

Inicio y fin : Salcedo, Concejo de Quirós, Asturias.

Objetivos: Ermita de Alba y Peña de Alba, Concejo de Quirós, Asturias.

Recorrido: Pista Salcedo - Área Recreativa de Alba 1,2 Km (950 m.a.) - Área Recreativa de Alba (1140 m.a.) - Braña de (1195 m.a.) - Ermita de Alba y Les Cruces (1245 m.a.) - Peña Alba (1312 m.a.) - Inicio del camino de vuelta sobre nuestros pasos - Pista Salcedo (950 m.a.).

Distancia: ± 7,0 Kilómetros = 3,5 Ida + 3,5 Vuelta.

Tiempos: 3,0 h. = 1,5 Ida + 1,5 Vuelta.

Desnivel: ± 362 mts. de ascenso más su correspondiente descenso.

Terreno: Pista y camín montañero.

Señalizacion: No, aunque muy intuitiva.

Creative Commons License


Son  varias las ocasiones que nos hemos acercado a este natural rincón quirosano de la sierra del Aramo, la primera vez que por aquí arribamos quedamos impresionaos, ¡qué guapo es!, así que repetimos una y otra vez, incluso, en una ocasión, lo hicimos de noche.  Cuando reincidimos siempre esperamos que una de ellas sea en la blanca estación, cuando la nieve lo cubre todo, le da un toque de barniz muy especial, aunque la zona no necesita más brillos adicionales. Estos blancos deseos los vamos cumpliendo, sin prisas, poco a poco, este no iba ser la excepción y hasta él nos arrimamos para comprobar el plus invernal de la zona, la verdad que no defraudó, aunque hubiera estado bien que unos rayitos de sol nos hicieran compañía, pero... ¡ye le hay!

Para llegar al inicio de nuestro blanco paseo hasta Peña de Alba debemos tomar la carretera del Valle del Trubia, la que sube hasta la Barzana de Quirós, la AS-229, antes de llegar a la capital del concejo, un poco más allá de la románica San Pedro de Arrojo, encontramos un desvío a izquierdas que nos indica la subida al pueblo de Salcedo así como a la ermita de Alba, este ramal asfáltico, en su primer hito, creo que no llega a los cinco kilómetros de carretera. 

(Salcedo, Concejo de Quirós, Asturias, ± 0,0 K / ± 950 m.a. / 12:00 h.)

Cuando por aquí aterrizamos la primera vez desde el propio pueblo comenzamos a caminar por pista terrera, ahora está asfaltada hasta la propia área recreativa de Alba por lo que llegaremos cómodamente en coche. Hoy no sería así, la cota de nieve nos impediría avanzar poco más de 1,2 kilómetros por encima de Salcedo, lo justo para aparcar el coche, aunque esto último se lo tenemos que agradecer a un ganadero y su 4x4, sin su inestimable ayuda deberíamos haber reculado hasta una cota inferior, los inconvenientes de las blancas salidas.

(A 1,2 kms de Salcedo iniciamos la ruta de hoy, la nieve no dejó subir el coche hasta el área de Alba)

Solventado el tema de dejar el coche en buena posición, incluida la salida, y dada la cota de nieve, calzamos las raquetas desde el principio, no merecía la pena cargar con ellas tontamente. Lateralmente dejamos abajo las vegas del pueblo de Salcedo y en las alturas nos encontramos con una guapa estampa de Peña  Rueda, pese a la oscuridad del día deja ver su largo manto blanco. Hoy el día no está muy "católico" por eso hemos escogido esta ruta corta, la cual sacia nuestro interés por conocer nuestros rincones preferidos bajo el blanco manto invernal.

(Peña Rueda y su blanco manto invernal, aunque hoy un tanto grisaceo)

(Al poco de iniciar nuestra marcha vemos ya las tres cruces de Peña de Alba, aunque....)

Al poco de arrancar, justo después de una curva, ya vemos las tres cruces de Peña de Alba, aunque para llegar a ella tenemos que dar un rodeo. Al ir sobre pista asfaltada cubierta de nieve el raqueteo es fácil y cómodo, no plantea muchos problemas en nuestro avance, solo la preocupación de que el día nos aguante, al menos, hasta la hora del bocata, que nos deje tres horinas para disfrutar un poco del día, para  aliviar el "mono" montañero que tenemos. El desnivel de recorrido no es muy fuerte, unos trescientos metros para unos tres kilómetros, bastante tendido, aunque alguna cuestina que otra si que vamos a encontrar.

(Atrás dejamos la vista sobre la Sierra del Gorrión o Mayor)

(Hoy la zona de Las Ubiñas se nos negará, solo alguna concesión de Peña Rueda)

De compañía lateral izquierda llevamos la peña a la cual queremos subir dando un rodeo, a nuestras espaldas la Sierra Mayor o del Gorrión, abajo el valle de Quirós y las altas cumbres que lo resguardan, desde peña Sobia al Macizo de Las Ubiñas, arco montañero que hoy apenas veremos, solo algún detalle que otro de Peña Rueda. Así hasta que nos encontramos de bruces el pico Sur de la cresta gallaspera de la Sierra del Aramo, hablamos del Gamoniteiru y sus "emblemáticas" antenas.

(El Gamoniteiru y sus "emblemáticas" antenas)

Alcanzado este punto, donde debemos virar al Norte, del cual no debemos preocuparnos mucho, pues la pista nos lo pone muy fácil, a nuestra izquierda observamos con gran nitidez la capilla de Alba, en principio el objetivo del día. También, en la misma dirección, sale un camín que va directo hacia el Área Recreativa, aunque a nosotros eso nos importa bien poco, no tenemos prisa por llegar, lo que queremos es disfrutar cómodamente en nuestro raqueteo y para eso la pista nos viene de perlas, así que por ella seguimos.

(A la izquierda, Peña de Alba, su ermita y sus tres cruces)

(Nosotros vamos por lo fácil y cómodo, es decir... ¡por la pista!)

El no acometer la subida por el camín nos obliga a dar un rodeo, nosotros lo hacemos siguiendo las huellas de un cánido, probablemente de un lobo, unos excrementos llenos de pelos así nos lo hacen creer, aunque nosotros no somos muy expertos en la materia, está visto que este invierno nos toca seguir huellas de animales: de melandru, de raposu, de llobu, etc...

(Otro día más siguiendo huellas sobre la nieve)

Siguiendo las huellas bien marcadas llegamos a un par de guapas cabañas y al poco a una pequeña planicie la cual está justo debajo de la ermita, estamos en la zona del área recreativa, hasta aquí, en circunstancias normales podríamos haber llegado en nuestro coche. Más arriba no estamos autorizados, una serie de señales de tráfico así nos lo indican, nosotros somos caminantes no ganaderos, aunque como vamos en raquetas... ¡seguimos!

(Área Recreativa de Alba, ± 1,6 K / ± 1140 m.a. / 12:40 h.)

Dejamos atrás el blanco aparcamiento y continuamos por la inclinada pista que se adentra por el medio de las murias de La Tellera (Techera), las cuales parecen que están muy bien conservadas y con aspecto de ser utilizadas para el fin que se crearon. Tras un pequeño reposo orográfico tenemos ante nosotros una línea blanca que parece el fín, una blanca "chomba" o collá que nos dará paso a las guapas praderías de las Morteras de Salcedo y sus numerosos regueros, incluido la Fuente de los Ojos y el sumidero por el que todo el agua desaparece, justo antes de estrellarse sobre el Cuetu Ferreiru, realmente un paraje espectacular, así nos pareció a nosotros la primera vez que por aquí arribamos y por eso insistimos tanto en volver.

(De las cabanas de Techera a la chomba que nos dará la entrada a otro espectacular paraje)

(La chomba y sus coquetas cabanas., ± 2,1 K / ± 1195 m.a. / 13:00 h.)

A punto de alcanzar la chomba el terreno se relaja y la nieve se acumula sobre la pista-camín, aquí ya no sabemos muy bien que llega a ser, pues se estrecha un poco. De lado llevamos las murias de unas grandes fincas de pradería, las cuales rodearemos más adelante, donde unos caballos pastan entre la nieve, para ello tienen que quitar la capa que cubre la fría hierba. Alcanzadas las coquetas cabañas, ubicadas sobre lo alto, tenemos que dar un giro brusco a la izquierda y ponerle cara a Peña de Alba y sus compañeras de línea cumbrera, como el Champaza y Pelitrón, para ello le daremos la espalda a la omnipresente estampa que forman el Gamoniteiru y peña Podre.

(Alcanzada la chomba toca recrearse con las blancas vegas fonderas y la presencia del objetivo)

(Ahora toca girar con fuerza y ponerle cara a Peña de Alba y....)

(... sus compañeras de cumbrera, el Champaza y Pelitrón)

El transitar por esta guapa collá es muy cómodo, si el día hubiera estado mejor seguro que bajaríamos hasta la zona de las vegas, a raquetear por el precioso valle que sube casi hasta la falda del Moncuevu, por el que un día bajamos nosotros después de ascender al Pelitrón. Hoy el día no está para muchas aventuras así que nos conformamos con poner rumbo claramente Occidental y afrontar la subida a la ermita de Alba, así que rodeando las fincas, donde estaban los caballos “pastand, y hacia ella vamos.

(A la derecha la ermita de Alba, a la izquierda la cumbre de Peña de Alba)

(Tras nuestro vamos dejando la blanca chomba y la cima del Gamoniteiru)

Fue aquí, en la cómoda transición por esta guapa chomba cuando supe que también ascenderíamos hasta la cima de peña de Alba, no lo habíamos hablado pero... ¡estaba muy claro! La voz de la montaña nos lo estaba reclamando encaramarnos en lo más alto de la peña. Ahora toca cumplir el primer objetivo del día, el llegar a la ermita, labor que se pone un poco más cuesta, debemos coger un camín con buenas contrafuerte que, en marcada línea recta, escoltados por unos desnudos fresnos, nos llevará directos hasta la virgen de Alba.

(Ya queda muy poco, aunque apetece hacer un alto en el camino para ver parte del recorrido)

En este pequeño peldaño sobre la Peña Alba se celebra, el 15 de agosto de todos los años, un fiesta de mucho arraigo popular en honor a la Virgen de Alba, de distintos concejos colindantes, además del propio Quirós, suben los romeros. Nosotros, un poco esquivos a concentraciones multitudinarias, nunca hemos estado, aunque no por eso somos ajenos a la historia-leyenda que dio lugar a esta humilde ermita construida hacia el siglo XVI, cuyo valor arquitectónico no es muy importante pero sí la devoción popular.

(Ermita de Alba y Les Cruces, ± 3,0 K / ± 1245 m.a. / 13:30 h.)

Según parece la historia parte de las vivencias pastoriles de una niña, la cual cuidaba el rebaño de ovejas en el entorno de Peña de Alba, allí conoció a una misteriosa señora que vivida en una cueva de la peña, por su influencia, mientras jugaba, los lobos le cuidaban el rebaño, hasta que uno de ellos no pudo resistir su instinto depredador y le comio una oveja. La pastorcita desconsolada acude a llorar sus penas a la señora de la cueva, al poco le aparece una oveja muy parecida a la que el lobo la había zampado. Bajó al pueblo a contárselo a su familia y vecinos, subieron todos a la peña y buscaron en la cueva, no encontraron ninguna señora de carne y hueso, pero al escarbar hallaron una imagen de una virgen, la cual bajaron al pueblo y se pusieron a construir una ermita, pero lo se realizaban de día por la noche se iba a la peña, así una y otra vez, de ahí la canción popular:

 “La Virgen de Alba bendita
 tiene la ermita en la Peña,
también podría tenerla
en el llano, si quisiera”

(Tras unos momentos de leyendas... ¡nos vamos al balcón de las tres cruces!)

Podríamos seguir hablando más cosas de las historias y leyendas de este bello rincón de nuestra querida Asturias, pero ya es hora de avanzar unos metros más y arrimarnos a las Tres Cruces que veíamos desde abajo, la que hacen de marcos de un gran ventanal sobre lo fondero del valle de Quirós y las altas cumbres que lo protegen. Aunque hoy no es el mejor día para la contemplación panorámica, pese al blanco manto, todo se ve bastante oscuro, el verde de sus praderías negro se contempla, solo los blancos tejados del pueblo de Salcedo se destacan con cierta gracias. Realmente nos importa bien poco, estamos más que satisfechos con conseguir verlo como está, aunque unos rayitos de sol no vendrían nada mal.

(Aunque hoy no es el mejor día para la contemplación panorámica montañera)

(Solo un blanco detalle del pueblo de donde, más o menos, partimos, el de Salcedo)

Son la una y media de la tarde, un poco pronto para el bocata, es cuando Mary dice: - ¿Subimos al pico de la peña?, -Ya me parecía que tardabas en decirlo, no esperaba menos, fue mi respuesta. Así que le damos la espalda a las Tres Cruces y un poco antes de volver a la ermita comenzamos a subir por la arista Sur arriba de la Peña de Alba. Bueno, propiamente por la arista no ascendimos, íbamos a un metro u dos paralelos a ella, la nieve oculta potenciales peligros que nos pueden jugar una mala pasada, así que mejor asegurar que arrimarse mucho al vacio.

(De vuelta a la ermita de Alba y.... ¡peña p'arriba!)

(Por seguridad, nos separamos unos metros de la arista Sur, aunque la tomamos como referencia)

(Pasamos por encima de la ermita y afrontamos la kárstica pala de la peña)

 La ascensión no tiene mucha historia, solo asumir por el terreno que vamos transitando, lleno de pozas calizas, propias de los parajes kársticos, aunque el blanco manto de nieve nos suaviza mucho el terreno, son menos las peñas que asoman, aunque esto no quiere decir que "todo el monte sea orégano" debemos ascender con cuidado de donde ponemos las raquetas.

(Con fuerza... ¡directos a la cumbre!)

(Una miradina hacia atrás nos hace ver el avance conseguido en poco tiempo)

En quince minutejos superamos los 600 metros de longitud, junto con unos 70 de desnivel positivo, y alcanzamos la cumbre, aunque unos pocos metros antes de llegar ya realizamos unas paradas para contemplar las altas cumbre de Las Ubiñas, unos rayos de sol se abrían paso y cabía esperar un punto de luminosidad montañera, igual teníamos suerte, pero como esto parecía que no iba aser tan inmediato acabamos tirando hasta tocar la cruz de espejos que la cumbre de Peña de Alba porta.

(Mary hace una alto con la esperanza que los rayos de luz se abran paso entre los negros nubarrones)

 Ya definitivamente instalados en la cumbre hacemos la foto de pareja, un amenazante nubarrón se cuela en la foto, nos hace pensar en lo peor, seguro que nos mojamos, comentamos. Mary busca entre las piedras el tarro que pueda hacer las veces del improvisado buzón de cumbres, su insistencia tiene premio, bajo la nieve y una piedra, encuentra un tarro de especies de cristal, allí encuentra la tarjeta de unos amig@s, los de ADN Astur, ahora toca dejar la nuestra.

(Pico Peña de Alba, ± 3,5 K / ± 1312 m.a. / 13:45 h.)

(Foto de pareja en la cumbre de Peña de Alba, las nubarrones comienza a inquietarnos)

Mientras Mary escribe la tarjeta, un servidor, con toda la prudencia del mundo, se asoma hacia el valle, aunque no es el mejor día, no renuncio a contemplarlo y a retratarme sobre él, especialmente tomando como referencia el embalse de Valdemurrio, te da cierta sensación de altura, aunque realmente no hemos realizado un gran desnivel ni esfuerzo, solo ganas de arrimarnos a conocer bajo el manto blanco este singular paraje.

(Sin lugar a dudas esta pequeña excursión tiene especiales sensaciones, con poco esfuerzo....)

Mientras sacamos las fotos y escribimos la tarjeta de cumbre, los rayos de sol que llevaban rato tratando de abrirse paso... ¡lo consiguen!, aunque no lo suficiente para que las nubes levanten vuelo y nos dejen las altas cumbres limpias, solo para nuestro mínimo consumo, justo para fotografiar la cumbre de Peña de Alba acariciada con unos guapos rayos luminosos, momento que decidimos abandonar la cima y volver a la ermita donde comeríamos el bocata.

(Solo unos pocos rayos de sol y todo parece que cambia)

El descenso, gratamente acompañados por los tibios rayos de luz, fue muy "prestoso", los mismos iluminaron la zona de los regatos, los que se iban a perder casi justo debajo de nosotros. Ya casi abajo, la madre naturaleza nos hizo otro pequeño regalo y nos iluminó, de una manera especial, la ermita de la Virgen de Alba con la típica imagen del "antenado" pico Gamoniteiru y peña Podre al fondo, una guapa postal para el recuerdo.

De nuevo en la ermita toco zampar el bocata, realmente estábamos requetebién, allí sentados en los bancos, contemplando las cabañas y praderías por las cuales habíamos subido una hora antes, además de la suave chomba, sin lugar a dudas lo estábamos contentos, no dábamos un duro por el día pero... ¡allí estábamos disfrutándolo!

(Desde los frenos de la ermita una blanca estampa parcial de la zona por la cual transitamos)

Ya sabéis lo mucho que a Mary le gusta hacer muñecos de nieve, le encanta, y aun servidor también, seguro que nos retrae por unos instantes a nuestra infancia, a cuando la única preocupación que teníamos era trimestral, cuando presentábamos la cartilla con les notes escolares. El de hoy se llama "Quirosanín" y debió quedar bastante bien porque la Madre Naturaleza nos regaló otros rayos de sol más para que saliera lo más favorecido posible, un pequeño premio, además del prestoso paseo que realizamos.

Repuesto fuerzas con el bocata y el cacao caliente que llevamos para la sobremesa, además de realizado el muñeco de nieve, después de todo esto, podemos decir que casi hemos terminado la faena, ahora solo queda regresar sobre nuestros propios pasos en busca del coche sobre la nieve. Un buen momento para dejar el track que nuestro GPS dibujó sobre el mapa del IGN.

(Nuestro recorrido a la Ermita y Peña de Alba / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Una vez visto el dibujo sobre el mapa, sobre lo explicado en la subida se observará la traza recta que acorta la curva, se trata del camín que desechamos para subir, el que te encuentras en la zona del área recreativa y un desvencijado cartel te indica "a fuente de la Chinar". Mary se empeñó en bajar por él y la verdad que nos arrepentimos, estaba muy malo para las raquetas, lleno de agua, muy estropeado y reballoso, así que mejor no lo hubiéramos hecho.

Según íbamos bajando observamos que se había ido mucha nieve, dos factores tuvieron la culpa, el primero sería la buena temperatura que gozamos y el segundo un tractor que subió a echar de comer a los caballos que estaban en la finca, estaba claro que con tanta nieve no iban a poder alimentarse según sus necesidades.

Llegamos al coche y salimos del aparcamiento sin dificultad, aún eran temprano, no nos importó mucho, habíamos disfrutado de unas cuatro horas al aire libre en un entorno precioso y con una temperatura muy agradable, así que no le íbamos a pedir más al día. Además esta pequeña eventualidad nos vino muy bien para ir a inspeccionar el terreno para otra futura andanza por el concejo de Quirós, también para comprobar que la primavera estaba ahí, solo quedaba un par de días para que así fuera, aunque para algunos árboles sobre el río Trubia, fue un guapo detalle quirosán, así que solo queda decir...

¡Hasta luego!

 

JFCamina

Para referencias sobre la zona ver la sección correspondiente en www.jfcamina.es

 

 


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.