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Asturias-León

Raquetas: Celleros

Lena y Villamanín, 12/2013

JFCamina, 01/2014

 

Raquetas: Celleros

Recorrido pendiente de la anterior temporada.

Mapas IGN: 103-I "Busdongo" (1998)

Inicio: Brañillín, Estación Invernal Puerto Pajares, Concejo Lena, Asturias.

Objetivo Principal: Pico Celleros

Recorrido: Brañillín-Estación Invernal Valgrande-Pajares (1447 m.a.) - Arroyo Brañillín (1590 m.a.) - Antecima Pico Celleros (1825 m.a.) - Cumbrera linde entre Asturias y León (1850 m.a.) - Pico Celleros (1864 m.a.) - Regreso sobre nuestras propias huellas hasta Brañillín - Estación Invernal Valgrande-Pajares (1450 m.a.).

Distancia: ± 5,0 Kilómetros recorrido de ida y vuelta / Tiempos: 2,5 horas (1,5 + 1)

Desnivel: 420 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Terrenos: Inicialmente por pistas de esqui y después por libre en busca de la cumbre.

Señalización: No.

 

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La primavera del 2013 fue generosa en nieve, tal fue que, aún en mayo nos permitió hacer un precioso paseo de nieve en torno a la estación invernal de Pajares Valgrande, en raquetas nos subimos a lo más alto de la estación, hasta el Cuitu Nigru. La idea era seguir por la cumbrera en dirección Este en busca de la cumbre del Celleros, pero en la collá La Ventosa comprobamos que su cresta estaba “raspada” de nieve y como no queríamos portear las raquetas, nos fuimos en busca del arroyo de Brañillín para cerrar el guapo circuito que, sin ya esperarlo, la madre Naturaleza nos había regalado, lo cual simpre se agradece.

Seis meses después de nuevo estábamos calzando nuestras raquetas en Valgrande Pajares. El día estaba un poco irregular, no tan bueno como la última vez, aunque no por esos renunciábamos a realizar algo de ejercicio por la nieve. No mucho, pues por la tarde habíamos quedado con unos amigos en Oviedo, así que tendría que ser algo corto, tres o cuatro horas como mucho, pues tampoco habíamos madrugado, sería lo que algunos llaman una “escapada express”. Unas limitaciones muy propicias para tratar de cumplir el objetivo fallido de la temporada anterior, atacar la cumbre del Celleros, así que a por él vamos desde el aparcamiento que existe en la parte baja de la estación, junto a la balsa de captación de agua para los cañones de nieve.

(Brañillín, E.Invernal Valgrande-Pajares, Concejo de Lena, Asturias, ± 0,0 K / ± 1447 m.a./ 12:00 h.)

El recorrido sobre el mapa era sencillo, en principio tomaríamos la pista roja del Vallón, la que sube hasta la Collá de La Ventosa, y cuando estemos en lo fondero del arroyo del Brañillín (nuestro compañero silencioso) comenzaríamos a subir de verdad, aunque aún no teníamos muy claro por dónde, pues todo dependía del estado de la nieve, más bien podríamos decir que del hielo existente, pues por la pista donde bajaban muy pocos usuarios, el mismo ya hacía acto de presencia.

(Había bastante nieve, pero el hielo hacía acto de presencia en la pista)

Con cierta tranquilidad contemplativa vamos por el borde izquierdo de la pista con el fin de no molestar a los esquiadores y snows, a los cuales es un placer verlos tirarse desde lo alto de la collá a buscar el arroyo. Llama mucho nuestra atención las voces de aviso que se pegan cuando detectan una placa de hielo, elemento que empieza a inquietarnos un poco, pues creemos que igual nos malogre el conseguir el nuestro objetivo. Efectivamente así era, frente a nosotros, donde el valle se bifurca, donde el arroyo gira a la izquierda, por donde nosotros pensábamos subir, la nieve se ve muy helada. Desistimos de girar a la derecha (hacia la collá Ventosa) porque por ese pasillo bajan los esquiadores y demás.

(Al fondo, debajo de la "frontera" Astur-Leonesa, el valle se bifurca, nosotros iremos por la izquierda)

(Arroyo Brañillín, ± 1,2 K / ± 1590 m.a./ 12:30 h. / Abandono de pista de esqui)

Las dudas que teníamos se disiparon en cuento llegamos al fondo, casi debajo de la cumbrera que hace las veces de “frontera” natural entre Asturias y León. Allí vimos como unos esquiadores de travesía desistían del recorrido que nosotros teníamos pensado hacer, seguir por encima de la margen derecha del curso del arroyo Brañillín. Al encontrarnos nos comentan que existe mucho hielo, que no vayamos, que ellos van a ir ladera arriba del Celleros, por la arista SurOccidental, justo donde nos encontrábamos, pues está más orientada al Sur. Agradecemos su información y nos aprovecharemos de sus huellas, ellos, más rápidos, irían abriendo vía.

(Siguiendo a los esquiadores de travesía comenzamos a subir por la arista SurOccidental del Celleros)

La verdad que nos vino muy bien su experiencia, nos evitamos el “escarmentar en cabeza propia”, pues, tal como nos pronosticaron, la nieve estaba muy guapa, aunque existían las temidas placas de hielo, pero con cuidado las íbamos sorteando, siguiendo la estela de los dos circunstanciales compañeros que nos iban abriendo pista, aunque esto último no es tan exacto, pues las huellas de los esquís nada tienen que ver con las raquetas, pero si que nos indicaban la mejor traza a seguir.

(Ya hemos perdido la vista de la parte baja de la estación y ahora tenemos el Cuitu Nigru a la vista)

(Como casi siempre, Mary va delante siguiendo la estela de los circunstanciales compañeros)

En principio el recorrido va en fuerte pendiente, lo que me mosquea un poco, ya voy pensando en la bajada, después tras centrarnos en la arista, nos encontramos un descansillo, un pequeño alivio, las cumbres de las Tres Marías emergen detrás nuestro. Como casi siempre, Mary va delante teniendo, aún, presente la imagen de los dos que van por delante. Tras un pequeño respiro vuelve a ponerse más pendiente, ya pienso en evaluar otro recorrido alternativo para el descenso, aunque ya veremos.

(Bueno, tras nuestro, ya tenemos al Cuitu Nigru y las Tres Marías)

(Parece que ya tenemos la cumbre a la vista, "falsa ilusión", la cima queda más atrás)

(Las pendiente de la arista nos permite tener pronto unas excelente vistas, como las de las Ubiñas)

Llegamos un punto en que parece que ya tenemos la cumbre a la vista, "falsa ilusión", la cima queda más atrás, tal como nos informaba el GPS, esto sería una antecima, la cumbre asturiana del Celleros, pues la misma se ubica en tierras de la vecina León. Siguiendo, más o menos, las dos rayas de los esquís vamos virando un poco a la derecha para salvar la cresta del resalte y pronto nos plantamos en excelente mirador de ésta, el cual estaba completamente ocupado por el brillante hielo, así que no nos arrimamos mucho para contemplar la preciosa estampa que nos ofrece el Macizo de Las Ubiñas, el cual ya veníamos contemplando desde un poco más abajo.

(Suguiendo, más o menos, la estela de los esquís, viramos a la derecha para salvar el resalte)

(Antecima Celleros, ± 1,9 K / ± 1825 m.a./ 13:00 h.)

En la vertiente asturiana el tiempo había mejorado ostensiblemente, los claros eran mucho más abundantes que los nubes, no ocurría lo mismo al otro lado de la Cordillera, pues los nubarrones lo ocupaban todo. Para seguir hacia la cumbre verdadera no quedó otro remedio que afrontar el gris cielo leones, aunque aún teníamos que llegar a la llana de la cumbrera, pero aquí el terreno se suaviza un poco y vamos mucho más cómodos. Además tenemos un nuevo detalle a contemplar a nuestra derecha, al SurOeste, pues la líquida mancha del embalse de Casares se deja ver.

(En primer plano, la divisoria natural entre Asturias y León, las Tres Marías y el embalse de Casares)

A los ± 1850 metros de altitud, alcanzamos la cumbrera y llaná divisoria entre Asturias y León, también linde de los concejos de Lena y Villamanín. Aquí un nuevo horizonte montañero se presenta ante nosotros, al SurEste, tenemos la blanca cuerda montañera que va desde el Cellón al Estorbín de Valverde, el Braña Caballos y más. Tras nuestro, en el sentido de la marcha que traemos, al SurOeste, emerge otra prominencia montañera de la Cordillera Cantábrica, el precioso Cirbanal.

(Cumbrera linde entre los Aytos. de Lena y Villamanín, Asturias-León, ± 2,2 K / ± 1850 m.a./ 13:00 h.)

(Ahora se abre un nuevo horizonte montañero: del Cellón al Estorbín, el Braña Caballos y más)

(Un poco de zoom de cámara para detallar la preciosa estampa del Estorbín de Valverde)

(Aunque al otro lado, los esquiadores que nos precedieron parace que van a tirar para abajo)

(Nos olvidamos de los esquiadores más próximos y nos centramos en los lejanos y el gran Cirbanal)

Íbamos tan centrados en los nuevos horizontes montañeros, que no le prestamos mucha atención a los esquiadores que nos precedían, nos quedamos sin saber si llegaron a cumbre o no, pues, de soslayo, los vimos iniciar el descenso antes de que nosotros nos introdujéramos en el territorio del hielo, a través del cual nos llevaría hasta tocar el frío mojón geodésico del Celleros. Menos mal que era todo llano, una gran planicie hasta la cima, también ayudaron los pinchos de las raquetas, pues en caso contrario nos teníamos que conformar con sacarle una foto al mojón tirando del zoom de la cámara de fotos.

(Al fondo el mojón, aunque para llegar a él tenemos doscientos metros de hielo por delante)

También antes de afrontar los últimos metros, el gran “dientón” de La Ubiñona y su corte reclamaba su atención, pues unos rayos de sol le daban mucho más lustre y esplendor, así que no quedó más remedio que darse la vuelta e inmortalizar el guapo momento que estábamos disfrutando, no todo los días uno tiene esa suerte, aunque a decir verdad, siempre que nos subimos a estos parajes, con buen tiempo, conseguimos preciosas instantáneas del especial paraje calizo.

(Antes de tocar el frío mojón del Celleros, tenemos que darnos la vuelta y saludar a La Ubiñona y Cía.)

(Pico Celleros, Ayuntamiento de Villamanín, León, ± 2,5 K / ± 1864 m.a./ 13:30 h.)

¡Al fin!, después de hora y media de fotográfica marcha alcanzamos a tocar el frío mojón geodésico del Celleros. No hace falta entrar en muchos detalles del frío y “rasca” que en la cumbre hacía, hubo que apretar bien los extensores del anorak, para que no se colara ni una brizna de frío, lo cual siempre resulta complicado. Tal era el frío que renunciamos a sacar el trípode de la mochila para hacer la foto de pareja, así que alternamos las posiciones, primero un servidor y después Mary.

(Tal era "la rasca" que tiraba que no sacamos foto de pareja)

El frío de la cumbre no permitió muchas contemplaciones, lo más visible ya lo habíamos visto y la parte más sureña no estaba muy presentable, pues lo negros nubarroneslo cubrian e impedía contemplar bien las cumbres, sin menos “rasca” igual nos hubiéramos detenido un poco más para identificar las que conocemos. Lo que si observamos es que la posibilidad de descender por otra vía estaba más complicado de lo que nosotros pensábamos, ya que el hielo, tanto a derecha como a izquierda era el rey, así que no quedó más remedio que agarrarse a ese refrán de: “Vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer”, por lo que dimos la vuelta sobre nuestras propias huellas.

El regreso fue un calco del recorrido de ida, tal que el track que marcó el nuestro GPS sobre el mapa de IGN es casi una línea única continua, no estaba el terreno como para salirse de ella, pues al ascender ya íbamos evitando las posibles placas de hielo que íbamos tropezando.

(Nuestro blanco recorrido, de ida y vuelta, al Celleros / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

El descenso fue mucho más fácil de lo que servidor se temía, muestra de ello es que lo hice todo el tiempo delante, aunque en esto influye que ya tenía casi todas las fotos sacadas, poco más me quedaba plasmar. En una hora escasa llegamos al coche, justo sobre la hora de comer, ideal para nuestras intenciones, aún teníamos tiempo para alimentarnos y tomar un cafetín, el cual nos venía muy bien, aunque en la parte baja de la estación la temperatura era mucho más suave, además no tiraba el viento.

(Le ponemos cara al Cuitu Nigru, el Cirbanal y Las Ubiñas y... ¡para abajo que nos vamos!)

Bueno, nos sacamos la espinita de la temporada pasada, aunque realmente el último recorrido realizado fue de regalo, totalmente inesperado, ya teníamos pensado hacerlo en el invierno del 2013-14, el actual, pero siempre hay que aprovechar lo que se nos presenta delante, no sea que… También nos hubiera gustado más hacer el recorrido tal como lo habíamos pensado inicialmente: Estación – Cuitu Nigru – Collá La Ventosa – Celleros – Arroyo Brañillín y Estación, pero no siempre podemos hacer lo que nos gusta. Realmente somos un poco inconformistas, parece que lo queremos todo, como guajes, pero contentos nos volvemos a casa, esperando un guapo día para calzar las raquetas de nuevo, así que….

¡Hasta la próxima amig@s!

JFCamina

Referencias sobre la zona en www.jfcamina.es

 


 

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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.