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Asturias

Ruta del Silencio

Villanueva Oscos, 04/2017

JFCamina, 06/2017

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Ruta del Silencio:

Cascadas de Celón y del Picón

En busca de dos guapas y escondidas cascadas por Los Oscos

Mapas I.G.N.: 25-IV “Illano”

Inicio: San Cristobal, Concejo de Villanueva de Oscos, Asturias.

Objetivo: Cascadas de Celón y del Picón.

Recorrido: San Cristobal (770 m.a.) - Río Bobia o Ahío (495 m.a.) - Molino de Mourelle (490 m.a.) - Mourelle (600 m.a.) - Braña de Balongo (800 m.a.) - Pico Bolongo (809 m.a.) - Arroyo Calvario (785 m.a.) - Brusquete (780 m.a.) - Fin de Pista (825 m.a.) - Desvio a Cascada de Celón (720 m.a.) - Cascadas de Celón (700 m.a.) - Desvio a Cascada del Picón (590 m.a.) - Cascada del Picón (660 m.a.) - Desvio a Cascada del Picón (590 m.a.) - Molino de Bobia (620 m.a.) - San Cristobal (770 m.a.)

Distancia: ± 17 Kilómetros Circulares / Tiempos: 6,5 Horas.

Terreno: Caminos y pistas forestales.

Señalización: Si, PR AS-209 "Ruta del Silencio".

 

Creative Commons License


Teníamos buenas referencias de la Ruta del Silencio por el Occidente de Asturias, por Los Oscos concretamente, pero no veíamos un elemento extra que nos inclinara a ir tan lejos. Fue cuando nos enteramos que el citado recorrido había dos preciosas cascadas, la de Celón y del Picón las llamaban. Sin lugar a dudas, dos argumentos suficientemente motivadores, pues no las teníamos en nuestra personal colección. Así que no quedó otra que aproximarse hasta las proximidades  de Villanueva de Oscos y saciar nuestra curiosidad.

El primer problema que nos suscitó fue la localización exacta de donde comenzaba el recorrido, pues la aldea de San Cristobal no teníamos muy claro dónde ubicarla exactamente y, mucho menos, como llegar a ella. Incluso, cuando ya supimos donde se encontraba nos liamos un poco para acceder a ella, llegando a equivocarnos de carreterina  y teniendo que rectificar.  Por ello unas breves líneas para indicar como se llega no vienen nada mal para empezar. Lo primero es llegar hasta Vegadeo, en el extremo Occidental de Asturias, en la ría del Eo, rayando con Galicia. En este punto tomamos la AS-13 dirección a Villanueva de Oscos. Veinte kilómetros carretera arriba y en las inmediaciones del KM 24,7 (4 kilómetros antes de llegar a Villanueva de Oscos) nos encontramos con A Ponte de Penacova donde existe un desvío a la izquierda con la señalización de San Cristobal y “Ruta del Silencio”. Lo tomamos y comenzamos a subir con fuerza por carreterina de asfalto durante 1,6 kilómentros, hasta que llegamos a un alto (donde vemos los molinos de viento de Sierra la Bobia) y toca comenzar bajar a un valle, el que vamos a recorrer en este reportaje. Ahora, el vial de bajada a San Cristobal, es de 1,2 kilómetros de hormigón, en fuerte y estrecho descenso. Con mucho cuidado y en la curva de entrada al pueblo aparcamos el coche, aquí se encuentra el panel indicador de inicio de ruta, será el principio y el fin de la circular completa que vamos a iniciar.

(A Ponte Penacova, AS-13 Km ± 24,7, desvio a San Cristobal / A 4 Kms de Villanueva de Oscos)

(San Cristobal, Concejo Villanueva de Oscos, Asturias, ± 0 K / 770 m.a. / 9:45 h. / Pto. 1 Mapa)

Nada más apearnos del coche se acercan tres perros (bueno, después comprobaríamos que eran hembras), los tres eran muy diferentes. Una esquiva, otra, la negra, muy tranquila, y “la pinta” muy, pero que muy, juguetona. Estos serían nuestros compañeros durante toda la larga jornada andariega por Los Oscos en busca de las cascadas de Celón y del Picón. Advertir que el recorrido lo vamos a realizar en el sentido contrario a las agujas del reloj, así que comenzaremos a bajar para entrar en la aldea de San Cristobal, la cual pensábamos que estaba abandonada pero existe gente trajinando en el mantenimiento de las casas.  Ya en el pueblo nos encontramos con un cartel que nos indica por dónde va la ruta, así que comenzamos a caleyar en busca de la capilla de San Cristobal y a seguir bajando en busca del río Ahío - La Bobia. Como ya anticipé las tres perras nos sigue, además en perfecto orden, en ningún momento se va alterar la posición, veamos: La juguetona “Pinta” siempre delante enredando con los palos y las piñas, no paró en ningún momento, menuda paciencia la de Mary. A mi lado,  la callada mastina, ”la silenciosa”,  totalmente de negro. Detrás, unos cuantos metros, “la tímida”, en ningún momento se aproximó, siempre manteniendo la distancia. No hubo ningún cambio, siempre por ese orden y actitud.

(El comité de recepción de San Cristobal se nos presenta)

(Recorreremos todo el valle en sentido "anti-horario", así que en el pueblo entramos)

(Seguimos la señalización de la "Ruta del Silencio, atentos porque existe otra señalización más)

(Capilla de San Cristobal, camín abajo en busca de lo fondero del valle)

Con rumbo SE comenzamos a caminar por buena traza, un ancho camín que va en busca de lo fondero del valle de Ahío o La Bobia. No se plantea ningún problema el seguirlo, pues en el punto donde podemos tener dudas, un poste nos informa que debemos girar bruscamente a la izquierda (al Norte) y seguir descendiendo. Poco a poco nos adentramos en un tupido bosque norteño, robles y castaños mayormente.  Así llegamos al encuentro con uno de los primeros regueros del día, el de San Cristobal, pues desde el baja. El día comenzaba a calentar y “la tímida” se sienta sobre el agua. Seguimos, bajo la tupida sobra vegetal, descendiendo olvidándonos de un atajo para llegar al pueblo de Busquete. Después otro giro y al gran puente de piedra sobre el río Ahío llegamos.

(Atrás dejamos San Cristobal y los blancos molinos, "la tímida" comienza a marcar distancias)

(Encaramos la bajada a lo fondero del valle de La Bobia)

(Desvio a la izquierda, hacia el río La Bobia y Mourelle, ± 1,0 K / 650 m.a. / 10:0 h. / Pto. 2 Mapa)

(El brezo blanco primaveral nos adereza lateralmente del descenso en busca del río)

(Aunque parezca mentira, por esos puntos que tenemos delante pasaremos en nuestra circular)

(Poco a poco nos adentramos en el precioso bosque norteño)

(Por buena traza se baja rápido entre el verde musgo de las murias del camín)

(Reguero de San Cristobal, ± 1,9 K / 520 m.a. / 10:15 h. / Pto. 3 Mapa)

(Dejamos de lado el atajo al Brusquete y seguimos en busca del río, ya se siente)

Hora pegarse un buen baño “la pinta”, las otras dos ni aproximarse al agua, además no paraba de acarrear palos hacia Mary para que se los lanzara. Costó un poco el arrancar de nuevo, pues todos estábamos muy bien. El frescor del río y su preciosa música hacía complicado abandonar este precioso rincón. Menos mal que el recorrido seguía la corriente del río Ahío – La Bobia y esto animaba. Efectivamente, ahora toca acompañar el curso del río en pequeño descenso, escudriñando las diversas pozas que en él vimos. Nosotros encantados. Así hasta llegar a las ruinas del molín de Mourelle donde nos desviamos un poco del cantarín río.

(Puente sobre el río Bobia o Ahío, ± 2,3 K / 495 m.a. / 10:30 h. / Pto. 4 Mapa)

(Río abajo, en suave descenso a la verá del agua)

("La pinta" sigue a lo suyo, no hay manera de que se tome un respiro)

(Precioso detalle sobre el desenfonque del agua cantarina)

("La tímida" parece que no quiere trato, se resiste)

(Saltos del río Bobia o Ahío y molín de Mourelle, ± 2,8 K / 490 m.a. / 10:40 h. / Pto. 5 Mapa)

Atrás las ruinas del molín y toca adentrarse por el bosque de castaños con sus correspondientes “cuerrias”, ya todas en deshuso, alicaídas, llenas de musgo y broza vegetal. En este pequeño transito nos encontramos con unos cuantos jitos, a los que no le prestamos mucha atención por ser muy evidente la traza a seguir. Sin embargo llegamos a uno que nos mosquea un poco, la traza limpia va para arriba, por el contrario el jitu nos invita a bajar hacia un pequeño reguero, así lo hacemos y pronto vemos otros más y el camín que empieza a subir con fuerza hacia las ruinas del pueblo de Mourelle. La subida es dura, aunque en su primera parte se hace liviana por la frondosidad de la arboleda norteña, la segunda se hace dura, el sol empieza a castigar y las floridas escobas, aunque altas, no dan mucha sombra.

(Atrás el molín y nos comenzamos a separar del río, ahora por bosque siguiendo los jitos)

(Jitu entrada en el reguero, ahora toca subir hasta Mourelle, ± 3,3 K / 400 m.a. / 10:50 h. / Pto. 6 Mapa)

(La primera parte del recorrido de ascenso a Mourelle es cómoda, bajo el cobijo del bosque)

(Pero el fin del bosque norteño deja paso a los pinos y las floridas escobas, el sol resulta castigador)

(Atrás la arboleda y los claros nos dejan ver la sierra y el pueblo de San Cristobal)

(Las floridas escobas estan preciosas, pero poca sombra aportan a un día un tanto tórrido)

Ante las ruinas de Mourelle nos tomamos un respiro, pues lo que nos queda por delante parece fuerte. Se trata de una pronunciada pista de piedra, la cual parece que va a ser un tramo duro de digerir. Nos hidratamos un poco y comenzamos a subir sin cebarse mucho con la inclinación del terreno, el cual, sobre el mismo, no parece tan fiero, en momentos se tumba un poco. El ir observando los numerosos detalles en el avance nos hace que el esfuerzo apenas lo notemos. Así, en una de las revueltas observamos un interesante “Cortín”, una fortificación de piedras para proteger los casechos de miel de las alimañas. Con estos entretenimientos todo resulta más suave y en poco llegamos a la revuelta que toca abandonar la pista y adentrarnos en el herboso camín que nos llega hasta la braña de Balongo.

(Mourelle, pueblo abandonado, ± 4,2 K / 600 m.a. / 11:20 h. / Pto. 7 Mapa)

(Ahora por pista hasta el desvio de la Braña de Balongo, el pico ya lo vemos a la izquierda)

(No nos cebamos con el ascenso y vamos, como siempre, disfrutando de los pequeños detalles)

(Así, has llegar a la zona de las revueltas y observar una curiosa construción)

(Precioso cortín de piedra para proteger la miel de las alimañas vecinas)

(A por otra revuelta más, es la parte más dura de todo el recorrido, además muy arisca)

(Abandonado pista para ir a Balongo, ± 6,1 K / 805 m.a. / 12:10 h. / Pto. 8 Mapa)

Una buena sombra y un panel caído nos reciben e la abandonada braña de Balongo, atrás hemos dejado la parte más dura de todo el recorrido, además muy arisca. Ahora nos desviamos un par de cientos de metros para hollar la estratégica cima del Balongo, pico que se llega sin muchos problemas, pero que ya en la cima hay que tener cuidado con las caídas hacia lo fondero del valle de La Bobia. Momento panorámico donde observamos lo que ya anduvimos y toda la vuelta al valle que nos queda. Foto de cumbre con “la tranquila”, pues solo por esta vez se rompió el orden, pues “la pinta” no quiso subir, prefirió esperar con el palo en la boca.

(Braña Balongo, desvio hacia el pico ± 6,3 K / 800 m.a. / 12:20 h. / Pto. 9 Mapa)

(Panel informativo del recorrido "Ruta del Silencio" en Braña Balongo)

(Pequeño desvio de 200 mts. para ir hacia el Pico Balongo)

(Pico Balongo, ± 6,5 K / 809 m.a. / 12:30 - 12:45 h. / Pto. 10 Mapa)

(Detalle desde la cumbre del recorrido ya realizado)

(Donde observamos el pueblo de San Cristobal y la cerreterina de hormigón que baja hacia él)

(Tras hollar la estratégica cumbre del Balongo toca regresar a la disciplina de PR AS-209)

Tras unos momentos panorámicos sobre la peña de Balongo toca volver a la disciplina del PR AS-209 “Ruta del Silencio” y seguir el rumbo señalizado. Ahora la traza sigue por camín en pequeño descenso con la visión de las escombreras de piedras y viejas casas de Brusquete. Vamos por territorios de coníferas, de perennes pinos, donde “la pinta” tiene mucha facilidad para escoger la piña más adecuada para su incansable juego. Tramo cómodo de andar, con alguna que otra balconada sobre casi todo el Monte de la Bobia y la riega de Calvario y la de Brusquete. También con los restos de un cortín a la vera del camín.

(De nuevo en la braña Balongo, ahora hacia Brusquete, ± 6,7 K / 800 m.a. / 12:50 h. / Pto. 9 Mapa)

(En cómodo avance por camín observando el Monte de la Bobia y parte de sus riegas)

(Restos de un antiguo cortín a la vera del camín de la Ruta del Silencio)

En nuestro cómodo avance, tropezamos con el curso de agua de Calvario y pronto  con la pista clara y despejada, además de ancha. Así llegamos ante una señalización vertical de PR AS-209 que nos invita a coger el ramal de la izquierda, no el que asciende, sino el que va en llano, en busca de la riega y poblado de Brusquete.

(Seguimos jugando con "la pinta" en busca del arroyo de Calvario)

(Arroyo Calvario, ± 8,1 K / 785 m.a. / 13:05 h. / Pto. 12 Mapa)

(Atrás el arroyo y al poco tropezamos con la despejada pista, nos vamos por la más llana en...)

(... busca de la riega y pueblo de Brusquete)

A eso de la una y media de la tarde llegamos al pueblo de Brusquete, el cual no sabemos si está abandono o vive alguien, pues, pese a estar la mayoría de las edificaciones caídas, parece que hay signos que alguien habita allí. Aunque temprano pensamos que era un buen lugar y momento para comer el bocata, pues habíamos madrugado más de lo habitual y apetecía comer algo. Además nos pareció un buen paraje para descansar un poco a la sombra, así lo hicimos bien custodiados por nuestras tres compañeras de viaje con las cuales compartimos parte de nuestras viandas, no era plan de ser tan…

(Brusquete, ¿pueblo abandonado?, ± 9,4 K / 780 m.a. / 13:30 - 14:20 h. / Pto. 12 Mapa)

(Hora de comer el bocata a cobijo de una buena sombra en buena compañía)

Tras una hora de relax nutritivo llegó la hora de abandonar Brusquete y seguir nuestro rumbo siguiendo la señalización del PR AS-209 en busca de las cascadas de Celón y del Picón. Bajo la sobra de los pinos pronto dejamos atrás el pueblo de Brusquete, el cual nos da la impresión de ser un antiguo pueblo minero, es solo una suposición personal, pues la cercanía de la antiguas minas de hierro de La Excomulgada (cerca del pico del mismo nombre el cual se encuentra por encima del Pico Bolongo) así nos lo hace pensar, seguiremos investigando al respeto. Con estas cuitas anduvimos un kilómetro por la cómoda pista acompañados de los típicos brezos de la zona, los pinos y los molinos de viento de la Sierra de la Bobia, que de todo hay en este circular recorrido. Así hasta que la pista finalizó y, doblando el pliegue de la montaña,  comienza el camín ladera abajo, otra nueva riega nos espera, la del Arroyo Carriza. ¿Cuántas riegas tocan hoy? Alguien se estará preguntado. Unas cuantas, más de media docenita.

(Reanudamos la marcha por cómoda y sombreada pista, aunque no todo va a ser tan fresco)

(Efectivamente, pues pronto nos quedamos al descubierto con las compañía de los coloridos brezos)

(Fin pista y bajamos por camín al Rgo. Carrizas, ± 10,3 K / 825 m.a. / 14:35 h. / Pto. 13 Mapa)

Camín abajo nos tiramos siguiendo la señalización, momento en que iniciamos un nuevo cambio de tercio natural, ahora el monte se vuelve pindio y norteño, pues en fuerte pendiente descendemos por estrecho camín tapado por los árboles, especialmente robles. Un nuevo cambio de escenario natural, lo cual se agradece. Tal es el desnivel descendente que en varios tramos existe unas cuerdas que hacen las veces de barandilla, lo cual viene muy bien para asegurar la inclinada bajada. Una pequeña parada para repasar el recorrido ante otro panel (en el cual advertimos que no vienen marcadas las cascadas que buscamos) y a seguir el descenso, pues el agua cantarín del arroyo Carrizas empieza a llamarnos. Así, en poco más de un kilómetro tropezamos con el poste señalizador del cercano desvío hacia la cascada de Celón.

(Nos olvidamos, ya definitivamente, del recorrido por pista, ahora por camín pendiente)

(Un pequeño claro en el bosque donde se ubica otro panel informativo)

(El camín baja tan pindio que la cuerda que hace la veces de pasamanos no viene nada mal)

(Un unas cuantas "zetas" nos llevan hasta el desvio hacia la cascada de Celón)

(Desvio a cascada de Celón - Rgo. Carrizas, ± 11,6 K / 720 m.a. / 15:00 h. / Pto. 14 Mapa)

“Tres minutos” se encuentra “escrito” con navaja sobre la flecha indicadora del PR AS-209, unos doscientos metros de camino es un poco más abrupto que el resto, pese a ello pronto nos plantamos ante el precioso rincón donde se descuelga el cauce del arroyo de Carrizas dejándonos la guapa cascada de Celón. Salvo “la tímida” dos de los tres perros se bañaron nada más llegar, un alivio, pues, pese a la cubierta vegetal que llevamos, la temperatura es alta, con cierto bochorno provocado por el gran porcentaje de humedad existente en esta parte del recorrido. Nosotros no fuimos tan osados, nos daba un poco de miedo, el agua estaba muy fría, nos limitamos a sacar unas cuantas fotos y sacar unos fragmentos de video.

(“Tres minutos” se encuentra “escrito” con navaja sobre la flecha indicadora del PR AS-209)

(Unos docientos metros de camino un poco más abrupto que el anterior y pronto llegamos)

(Cascada de Celón - Rgo. Carrizas, ± 11,8 K / 700 m.a. / 15:05 - 15:15 h. / Pto. 15 Mapa)

Tras inmortalizar fotográficamente nuestro primer objetivo de la jornada, toca sacar la foto de pareja, que no de grupo, pues las tres perrinas no estaban muy por la labor, ¡y mira que lo intentamos!, pero no hubo suerte. Después de regreso al camín principal y seguir descendiendo hasta llegar a cruzar el arroyo Carrizas unos cientos de menos más abajo, por un cómodo y cuidado puente.

(De nuevo en desvio a cascada de Celón, ± 12,0 K / 720 m.a. / 15:20 h. / Pto. 14 Mapa)

(Seguimos con la cuerda de apoyo lateral, pues seguimos descendiendo con fuerza)

(Puente sobre el reguero Carrizas, ± 12,6 K / 590 m.a. / 15:30 h. / Pto. 16 Mapa)

Dejado atrás el arroyo Carrizas poco tardamos en llegar al río Ahío o la Bobia, apenas unos doscientos metros, donde otro cuidado puente nos espera y lo cruzamos. En este punto, una señal nos invita a seguir río arriba en busca de la cascada del Picón. Unos trescientos metros nos informa, así que parece que no nos llevará mucho tiempo este segundo desvío. Realmente nos parece que la distancia marcada se quedó un poco corta, pero importó poco, pues resultó uno de los rincones más bellos y mágicos de la jornada. Por un camino un tanto abrupto, con algún paso donde hay que poner un poco de atención, pues debemos sortear un reguero lateral con una buena caída hacia el río. Menos mal que no hay mucho caudal de agua, así que sin muchos problemas llegamos hasta el segundo tesoro escondido de la jornada, la cascada del Picón.

(Atrás dejamos el arroyo Carrizas y nos vamos, en rápida transición, hacia el río Ahío o la Bobia)

(Puente sobre el río Ahío o la Bobia, ± 12,8 K / 590 m.a. / 15:35 h. / Pto. 17 Mapa)

(Tras superar el Ahío toca seguirlo para arriba en busca de la cascada del Picón)

(El desvío hacia las casdada del Picón nos dejó los momentos más bello del día)

(El río Ahío o la Bobia no baja con mucho caudal de agua, pero sí la justa para dejarse ver)

(Al igual que la anterior, el camín resulta más abrupo y con algún paso de poner mucha antención)

Sin lugar a dudas este precioso rincón de la cascada del Picón era mucho más vistoso que la anterior, su guapa poza, mucho más grande, le daba un toque muy especial. Aquí solo se bañó “la pinta”, las otras dos se quedaron unos metros atrás, la cual no se cansó de guerrear con Mary por la disputa de un palo. Unos minutos de relax contemplativo, un buen número de fotos, otro fragmento de video más y toca volver al camino principal a la vera del puente y afrontar el último largo de la jornada de regreso a San Cristobal.

(Cascada del Picón, río Ahío o la Bobia, ± 13,4 K / 660 m.a. / 15:50 h. - 16:10 / Pto. 18 Mapa)

Ya hemos mencionado la grabación de varios fragmentos de video en las dos cascadas que fueron el motivo principal de nuestra venida a Los Oscos, ahora es el momento de visionarlo. Creemos que merece la pena darle al “play” y comprobar cómo Mary y “la pinta” disfrutan del agua, no os lo perdáis, muy entrañable e incluso gracioso.

 

(Link directo para casos de problemas en la visualización del video)

Unos minutos de relax contemplativo, un buen número de fotos, otro fragmento de video más y toca volver al camino principal a la vera del puente y afrontar el último largo de la jornada de regreso a San Cristobal. En este punto tenemos que hacer mención a una situación que turbó nuestra última parte de la jornada pero que estuvo muy presente desde el inicio de la jornada. Decir que cuando realizamos este recorrido coincidió con la desgraciada ola de incendios primaverales que hubo en Asturias. En nuestra zona no había ninguno, pero si el vecino concejo de Pola de Allande y Grandas de Salime. Así, poco a poco, primero, el olor de humo, y después, la nube del mismo, fue llegando a nosotros. Tal fue así que, de regreso al puente, todo se volvió de color naranja, pues el humo hizo de filtro dejándonos unas fotos muy especiales, pena que fueran por un desafortunado incendio.

(De regreso al camino principal del PR AS-209 en el puente sobre el río Ahío o la Bobia)

(Curioso colorido anaranjado que cogió el bosque tras el filtro del humo de los incendios lejanos)

(De nuevo al lado del Puente sobre el Ahío o la Bobia, ± 14,0 K / 590 m.a. / 16:20 h. / Pto. 17 Mapa)

La verdad que el último largo de la jornada, la subida hasta el pueblo de San Cristobal para cerrar el circuito andariego que iniciamos a eso de las diez de la mañana, nos resultó un poco incómodo, pues el olor del humo, como él mismo nos provocó cierta desazón,  desasosiego, pues nos hacía pensar en lo peor, que lo teníamos más cerca de lo que pensábamos, así que apresuramos el paso. Pasamos al lado de las ruinas de Molín de Bobia sin fijarnos mucho en ellas y pronto empezamos a remontar la ladera bajo la cubierta del bosque con cierta premura.

(Atrás el puente y a subir hacia San Cristobal con cierta premura por el filtro naranja del humo)

(Restos del Molín de Bobia, ± 14,3 K / 620 m.a. / 16:25 h. / Pto. 19 Mapa)

(En la subida por el bosque salvamos alguna riega más, esta con cierto caudal de agua)

(Tras volver a la disciplina del PR AS-209 las señales volvieron)

(Unas revueltas y pronto alcanzamos la altitud del pueblo de San Cristobal, pero aún queda)

(Realmente vamos preocupados, el humo cada vez se hace más visible, igual no está tan lejos)

(Otra riega más, esta sin agua)

Pasamos un par de riegas, con dispar suerte de agua, y cuando alcanzamos la altitud del pueblo, el camino se vuelve más tendido y la “visibilidad” más amplia, así comprobamos la “niebla” del incendio lejano, pero muy presente ahora aquí sus efectos. Comentar el fenómeno que observamos a nivel sonoro, pues durante todo el recorrido escuchamos a los pajarinos cantar, fue a partir de que nosotros percibimos la presencia del humo cuando, a la vez, los pájaros callaron y el bosque se volvió todo silencio. La verdad que nos impresionó, ya teníamos ganas de acabar el recorrido y volver a la civilización del asfalto en la carretera AS-13.

(Hasta las perrinas estaban preocupadas por el humo)

(Casiechos pasados por el filtro naranja)

(Ya tenemos el pueblo a la vista, ¡menduo alivio!)

(San Cristobal, Concejo Villanueva de Oscos, Asturias, ± 17 K / 770 m.a. / 17:30 h. / Pto. 1 Mapa)

Con cierto alivio, a eso de las cinco y media, siete horas después, llegamos donde dejamos aparcado el coche, la verdad que ya teníamos ganas. Pena del agobio de los últimos kilómetros, nos hubiera gustado disfrutar de esta última parte. No hubo mucho tiempo para las despedidas, bueno a decir verdad, los tres canes se fueron directos  al pueblo sin mucho protocolo, ni miraron para atrás, suponemos que al igual que nosotros, un tanto intranquilos por la nebulosa de humos que nos está agobiando un poco a todos. Unas ultimas notas sobre el mapa de la ruta (el que aquí ahora compartimos) y rápidamente subimos la cuesta de hormigón que nos saca de la olla del valle donde nos encontrábamos.

(Nuestro recorrido por el PR AS-209 en busca de las cascadas / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA’)

Cierto alivio percibimos cuando alcanzamos el alto que nos sacaba del valle de la Bobia, pues comprobamos que no había atisbo de incendio, solo el humo que venía de los vecinos concejos de Allande y Salime. Así que nos fuimos más tranquilos en busca de la carretera AS-13 para ir hasta Villanueva de Oscos un refresco relajante, la última parte había sido un tanto agobiante. De nuevo en A Ponte de Penacova ponemos rumbo a Villanueva en lugar de Ribadeo. Fue en este transito cuando Mary, en el Km 24 de la AS-13, tres kilómetros antes de llegar a Villanueva, en un aparcamiento de grava, vio un poste señalizado que nos indicaba de la existencia de una cascada. No hace falta contar que no dudamos un momento en aparcar el coche e investigar. Aquí solo os dejamos una foto, pues no queremos restarle protagonismo, pues tenemos pensado dedicarle un pequeño reportaje donde también compartiremos  un pequeño video que grabamos. Ya en el pueblo le preguntamos a un lugareño por el nombre de la cascada y nos dijo… “La Seimeira”

(La Seimeira de Villanueva de Oscos, otra más para nuestra personal colección)

Unos refrescos para saciar el sofoco de los últimos kilómetros, donde en el bar se comentaba la incidencia del humo que viene de los concejos vecinos. Después una visita por el pequeño pueblo y devuelta a Vegadeo para coger la Autovía del Cantábrico dirección al hogar. La verdad que pese a la distancia de aproximación al inicio de ruta (unos 180 kilómetros ida más la vuelta), especialmente para nosotros, y de la última hora del recorrido nos vamos muy contentos y satisfechos. Realmente había merecido la pena tan largo viaje, además en lugar de conocer dos cascadas se nos había presentado otra más, así que con ánimos renovados…

 

¡Hasta la siguiente Amig@s!

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JFCamina

Más referencias sobre la zona en www.jfcamina.es o en Rutas de Agua


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.

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