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Asturias

La Seimeira

Los Oscos, 06/2015

JFCamina, 08/2015

 

La Seimeira (A Seimeira)

"La Cascada"

Mapas I.G.N.: 49-I “Santa Eulalia de Oscos”

Inicio y fin:Pumares, Concejo de Santa Eulalia de Oscos, Asturias.

Objetivos: La Seimeira y Ermita de San Pedro en Busqueimado.

Recorrido: Pumares (515 m.a.) - Ancadeira (585 m.a.) - Soto en el bosque (590 m.a.) - Puente a Busqueimado (590 m.a.) - La Seimeria (675 m.a.) - Puente a Busqueimado (590 m.a.) - Busqueimado (810 m.a.) - Puente a Busquiemado (590 m.a.) - Ancadeira (585 m.a.) - Pumares (515 m.a.).

Distancia: ± 7,0 Kilómetros Ida y vuelta a la cascada + 2,5 a Busqueimado.

Tiempos: 3,0 hora = 1,5 h x 2 (Recorrido completo)

Desnivel: 200 mts. de ascenso solo a la cascada y 450 mts. si optamos por subir hasta el pueblo de Busqueimado y su ermita de San Pedro con dos texos. Otro tanto para el descenso.

Terreno: Camín andariego a la vera del río Agueira

Señalización: Si, PR AS-116 "Ruta de La Seimeira"

 

 

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Por tercera ocasión nos encontramos en el pueblo de Santa Eulalia de Oscos (Santaya), en la Asturias más Occidental, para afrontar otro guapo paseo más hasta La Seimeira (A Seimeira, La Cascada). Apeados del coche, disfrutamos de un guapo día soleado tomando un cafetín con el trino de un colorido jilguero de fondo, una buena manera de recibirnos en la Comarca de los Oscos. Decir que es tarde, porque el viaje desde el centro de Asturias es largo, pero, si quisieramos, aún tenemos tiempo a comer en uno de los restaurantes del guapo pueblo (como realizamos la anterior ocasión en Casa Pedro), pues la ruta hasta la cascada más famosa del Occidente no es muy grande. Aunque para esta ocasión hemos optado por llevar el bocata y comerlo en unos de los guapos rincones del camino que hoy nos espera. Tras el café, cogemos el coche y nos arrimamos hasta el aparcamiento y área recreativa que existe a la entrada del pueblo de Pumares, punto de inicio de la ruta, y el cual se encuentra muy cerca de Santa Eulalia, a un kilómetro desde la rotonda de entrada al pueblo donde estamos tomando el café, pero por no ir caminando por la carretera optamos por acercarnos en coche.

(Sta. Eulalia de Oscos, Asturias Occidental, punto de referencia de nuestra ruta a La Seimeira)

(Un buen recibimiento nos dieron en Santa Eulalia de Oscos, café y los trinos de un colorido jilguero)

Tras leer la información y plano del recorrido del día, con la posible variante de acercarnos al pueblo de Busqueimado. Ponemos cara al pueblo Ferreiro de Pumares con rumbo NorOccidental, a la vera del río Agüeira, siempre a su lado. Sin cruzarlo en ningún momento, solo si optamos por ampliar la ruta básica, es decir, si querremos ir hasta la ermita de San Pedro y sus dos texos en Busqueimado, lo haremos, pero para eso ya tendremos tiempo de tomar la decisión, de momento a por La Seimeira, el principal objetivo del día.

(Pumares, Concejo de Sta. Eulalia de Oscos, Asturias, ± 0,0 K / ± 515 m.a. / 14:30 h. / Pto. 1 Mapa)

(Atravesamos Pumares con rumbo NorOccidental, a la vera del río Agüeira)

(A La Seimeria, con el río a la izquierda y los muros cargados de las pequeñas florinas Sedum anglicum)

La traza a seguir no plantea muchos problemas, comienza ancha, sin apenas desnivel, a nuestra izquierda llevamos el río (con los restos de algún pasado muy ferrero) y por la derecha las grandes murias cargadas de pequeñas florinas (Sedum anglicum) y musgo (mofo). Aunque hace sol, el mismo no nos molesta mucho, pues vamos bajo el cobijo de los frondosos árboles, primero de ribera, como los alisos o humeros, también avellanos o ablanos, después robles, grandes y viejos castaños. Así que no tenemos que preocuparnos mucho por los rayos solares. En este transito íbamos comentando que este recorrido en Otoño tenía que tener un plus especial.

(Por buena traza, a la sombra, primero bajo la cubierta de los árboles de ribera, más arriba...)

(A nuestra izquierda llevamos el curso del río Agüeira con los restos de un pasado muy ferrero)

Pasado el primer kilómetro de marcha, la ancha traza se va difuminando y la misma se torna en un estrecho camín, lo que gana en encanto. Ahora vamos más próximos a la naturaleza, siguiendo las franjas de pinturas blanco-amarillas del PR AS-116 "Ruta de La Seimeira" o de alguna flecha pintada en pizarra que nos indica “Cascada”. También, en ocasiones, vamos más cerca del río. Subimos un poco y bajamos, pero sin mucho desnivel, así hasta encontrarnos con el primer arroyo lateral que se nos cruza en el camino, el cual sorteamos por un cómodo puente de madera, unas fotos y para arriba que seguimos.

(La traza ancha finaliza y ahora vamos más próximos a la naturaleza, ganando el recorrido en encanto)

(También más próximos al curso del río Agüeira)

(Una pequeña subida y pronto a la vera del río, en este caso con el encuentro lateral de un arroyo)

(Puente sobre el arroyo lateral, ± 1,3 K / ± 575 m.a. / 14:50 h. / Pto. 2 Mapa)

El recorrido sigue semiplano a la vera del río, con la cubierta de los grande árboles sobre nosotros, pasamos por varios “arco del triunfo”. Vamos, como siempre, sin prisa, parándonos cada poco para fotografiar los guapos detalles del camino, especialmente sus preciosas florinas, como los pajarinos o gallitos de monte (Linaria triornithophora). Así hasta que el camino hace un recodo y comienza a subir un poco más fuerte, vamos directos hacia las viejas y derruidas casas de Ancadeira. Pueblo abandonado con sus techumbres y paredes desplomadas cubiertas de vegetación.

(Precioso "arco del triunfo" natural por el que vamos pasando)

(Siempre sin perder de vista el río Agüeira)

(Preciosa Linaria triornithophora, pajarillos o gallitos de monte)

(Ancadeira, ± 2,0 K / ± 585 m.a. / 15:00 h. / Pto. 3 Mapa)

(Fantasmales detalles de las derruidas casas de Ancadeira)

Tras unos momentos fotográficos, seguimos para arriba con sensación fantasmal, más cuando vamos caminando por una canal de murias que nos introduce poco a poco en el “Valle del Desterrado”. No llegaremos a caminar un kilometruco de nada y nos enteraríamos de su negra historia, la que dio origen al nombre. En esta zona, en particular, el paseo gana en intensidad, pero también en intranquilidad, pues llevas una sensación extraña, como si alguien te fuera siguiendo los pasos, así que no es raro que mires hacia atrás, sobre todo si eres el último de la fila.

(Esta zona del recorrido a La Seimeria, se gana en intensidad y sensaciones)

Igual las sensaciones extrañas eran producidas porque ya era hora de comer el bocata, pues ya son cerca de las tres y media de la tarde. Fue cuando tropezamos con una bucólica área recreativa en un claro en el bosque. Allí, aparte de las peculiares mesas y bancos de pizarra grande, existe dos paneles informativos. El primero nos informa de “las corripas” que al otro lado del río existen, se trata de círculos de piedras donde se echan los oricios de las castañas. Esto no llamó mucho nuestra atención, pues estamos acostumbrados a verlos en los castañeros del nuestro concejo de Aller.

(Área Recreativa, ± 2,9 K / ± 590 m.a. / 15:25 - 15:50 h. / Pto. 4 Mapa)

Lo que si reclamó fuertemente nuestra atención fue el otro panel, el que contaba la leyenda del valle donde nos encontrábamos, “Del Desterrado”, fue aquí donde leímos lo siguiente:

Realmente quedamos consternados, no es de extrañar las sensaciones que percibimos después del pueblo abandonado de Ancandeira. Con esta negra leyenda en la cabeza nos sentamos en los fríos bancos de pizarra que en este soto del bosque existen. El impacto de la lectura había sido tan grande que no echamos mucho tiempo en alimentar al cuerpo, así que en menos de media hora ya estábamos otra vez en plan de marcha. No quedaría mucho para llegar a la cascada, unos 500 metros calculábamos, pero antes nos encontraríamos con el puente de madera sobre el río compañero desde Pumares que nos permitía afrontar la alternativa hasta el pueblo de Busqueimado, lo que servidor llama “la propina”.

(Después de la negra lectura, no apetecía mucho estar en este guapo soto del bosque)

(Así que pronto nos pusimos en marcha, pues hasta los árboles tenían aspecto fantasmal)

(Puente y desvio hacia Busqueimado, ± 3,0 K / ± 590 m.a. / 15:55 h. / Pto. 5 Mapa)

Aún con el “alma en un puño” dejamos de lado al puente y continuamos nuestro caminar rio arriba, el que llevamos desde el comienzo. En este tramo los grandes y viejos castaños empiezan a tener formas un tanto…, incluso alguna cabeza cortada en mitad del camino. Aligeramos el paso, por temor o porque ya sentimos el ruxir de la caída del agua. La Seimeira ya está muy cerca, dos pasos largos y ante ella nos encontramos, aunque aquí el terreno ya se complica un poco, debemos tener mucho cuidado donde pisamos, un descuido y estropeamos la guapa jornada que estamos viviendo.

(Nos olvidamos del puente y el pueblo de Busquimado, de momento, y seguimos hacia La Seimeira)

(Desde que entramos en el abandonado pueblo de Ancandeira, no dejamos de ver o imaginar cosas...)

(... lo mismo una cabeza cortada que una de lobo, todo muy negro)

(Al fín llegamos, pero con cuidado, que esta parte última el terreno se vuelve más fiero)

(La Seimeira, A Seimeira, La Cascada, ± 3,5 K / ± 675 m.a. / 16:00 - 17:00 h. / Pto. 6 Mapa)

Creo que no hace falta explayarse mucho sobre la belleza y grandeza de la cascada (La Seimeira o A Seimeria) ante la que nos encontramos, las fotos hablan por sí solas. Lo único comentar la dificultad que entraña el colocar el trípode y la cámara en un punto bueno, pues la orografía de la base de la gran caida de agua es muy irregular, no existe un punto cómodo donde recrearse sacando la foto “perfecta”. Todo lo contrario, con el cuerpo tenso, cambiando los valores de la cámara con cierta tirantez. Especialmente cuando queremos inmortalizar nuestra presencia con una foto de pareja, pese a todo ello sacamos unas cuantas fotos, lo de “perfectas” ya es mucho más complicado y a juicio de cada uno.

(Comenzamos la sesión fotográfica desde la base de La Seimeira)

(Pese a las pocas facilidades que ofrece el terreno, intentamos sacar unas cuantas fotos guapas)

(Orgullosos nos sentimos de volver a este bello rincón del Paraíso Astur, ¿porqué será?)

Tras tomar unas cuantas fotos desde abajo, volvemos a la vereda principal y subimos más arriba para ponernos frente a ella. Aquí con menor margen de maniobra que abajo, menos para sacar una foto de pareja, así que nos conformamos con unas cuantas fotos de la caída, la cual no se observa desde la base, que la pillamos de lateral. Pese a estas incomodidades, muy propias de estos parajes tan agreste, nos sentimos muy contentos y orgullosos de haber venido aquí en tres ocasiones, ¿por qué será?, creo que es notorio y evidente.

(Ahora frente a La Seimeria)

(Contemplando toda su bella caida)

Sería imperdonable abandonar este precioso paraje del Paraíso Astur, sin haber apretado al botón rojo de nuestra cámara fotográfica, ya sabéis, ese que echa andar la función video. Las fotografías inmortalizan unas breves decimas de segundo el bello rincón donde nos encontramos, pero la filmación en movimiento multiplica las sensaciones de forma exponencial, la música celestial de agua precipitándose al vació, el movimiento de la misma, etc… Aquí os lo dejamos para disfrute nuestro y vuestro también.

 

 

(Si tienes problemas con la visualización del video, pincha este enlace para verlo directamente)

Una gozosa hora tiramos allí disfrutando a lo grande, nos llevábamos bastantes fotos, aunque nunca la mejor, pues al descender aún me desvié para volver a sacar alguna foto más, pues la luz me parecía que era mejor, que no era tan intensa como al llegar. Ahora comenzábamos el camino de regreso al puente que nos permite acceder al pueblo de Busqueimado, una pena que no se pudiera ir desde aquí, pues casi se sitúa sobre la propia cascada, pero podéis comprobar el farallón que tendríamos que superar. Así que no queda otra que cruzar el puente y, tras caminar unos metros a la vera del río arriba, comenzar a subir con fuerza por el bosque.

(De regreso al puente y desvio hacia Busqueimado, ± 4,0 K / ± 590 m.a. / 17:10 h. / Pto. 5 Mapa)

(Tras unos metros iniciales a la vera del río giramos a la izquierda y comenzamos a subir)

“La propina” está igual de bien de señalizada que la traza que nos llevó hasta La Seimeira, pero no es igual de suave, aquí el tema se pone mucho más inclinado, más pindio, más cuesta arriba. No nos planteó muchos problemas, aunque en un tramo intermedio la exuberante vegetación norteña, incluida alguna colorida “dedalera” que otra, parece que quiere ocultarnos el camino a seguir. Ya superado lo más cuesto, nos encontramos con una pista que viene por la izquierda, aquí nos encontramos un panel de pizarra que nos indica la dirección del pueblo. Después, las praderías con numerosas vacas, con la planicie típica de las zonas altas de Los Oscos frente a nosotros.

(Lo más cuesto ya lo dejamos atrás, en poco nos encontraremos con el pueblo, aunque antes...)

(Salida del bosque y muy cerca de Busqueimado, ± 4,6 K / ± 775 m.a. / 17:30 h. / Pto. 7 Mapa)

("Dedalera" - Digitalis purpurea)

(Próximos al pueblo, con las vegas y la visión de la planicie típica de las zonas altas de Los Oscos)

A la entrada del pueblo de Busqueimado nos sale a recibir un gran perro, como Mary es muy amiga de los cánidos, no tenemos muchos problemas en el paso, se dejaba a acariciar sin problemas. Por si las moscas, al poco apareció el dueño del perro, el de “Casa Rody” como así figuraba le leyenda sobre pizarra (cómo no). Nada más llegar lo primero que vemos es el indicador que nos marca la ermita de San Pedro y sus dos texos (tejos), nos comenta el señor que está muy cerca, así que nos vamos hacia ella.

(Un perro nos sale a recibir a la entrada de Busqueimado, Mary se entiende bien con ellos, así que... )

(Busqueimado y la ermita de San Pedro y sus Texos, ± 5,3 K / ± 810 m.a. / 17:30 h. / Pto. 8 Mapa)

Si la ermita no estuviera antes que los texos, no nos daríamos cuenta de su existencia, pasaríamos de largo sin visitarla, pues es completamente tapada por el gran vuelo de los legendarios árboles, parece que se trata de una pareja, pues si no los sabeis, los texos son machos o hembras, aquí nos encontramos ante los dos. Nos arrimamos a ella, nos asomamos entre las rejas de madera y sacamos unas fotos del altar, el cual es muy sencillo, con tres santos bajo la rústica cruz de madera (del mismo material que las figuras de los santos) que preside. Una pena los plásticos negros que por allí andan tirados, tema que no nos resulta extraño por las experiencias de nuestras andanzas, lo cual es una verdadera pena pues, a parte del daño ecológico, afean mucho el especial paraje. Con la esperanza de que en otra futura visita, o la de algún amigo, se corrija el tema, nos volvemos al punto central del pueblo, el cual nos pareció muy bonito y solayero, con una excelente vistas.

(Detalle de la pequeña ermita de San Pedro, casi oculta entre la pareja de dos grandes texos)

Tras la visita al pueblo toco despedirse del vecino y su perro que nos salió a recibir a nuestra llegada, ahora había que iniciar el camino de vuelta, sobre nuestros pasos hasta Pumares, repasando las bellezas y leyendas del recorrido. Creo que es el momento de dejar aquí el recorrido que realizamos sobre el mapa del IGN, que junto al GPS, es material indispensable para hacer la ruta con cierta seguridad, pues, aunque la ruta sea fácil siempre surge alguna duda, no siempre te vas a encontrar a un lugareño para resolverla.

(Nuestro recorrido a La Seimeira y el pueblo de Busquimado desde Pumares, en la Comarca de Los Oscos, Asturias)

Creo que no ha estado nada mal nuestra tercera incursión hasta el escondido rincón de La Seimeira, realmente muy recomendable. Un excelente escusa para conocer la riqueza que guarda esta ancestral e histórica Comarca de Los Oscos, en el extremo más Occidental de Asturias.

(De regreso a Pumares, otro día... ¡más y mejor!!!, ± 9,6 K / ± 515 m.a. / 19:00 h. / Pto. 1 Mapa)

Como los días son largos, y no tenemos prisa para volver al hogar, nos arrimamos a visitar, en coche, algún rincón más, refrescar buenos recuerdos, como el pueblín de Ferreira, con su hórreo en medio de la carretera que da acceso a las casas. Después toca volver, pero con tranquilidad, haciendo una buena parada a la margen asturiana de la ría del Eo. Un parada obligatoria para degustar la viandas cultivadas con esmero en la gran ría “frontera” entre Asturias y Galicia. Un precioso remate, un buen broche de oro y brillantes para esta, corta, pero intensa actividad andariega a La Seimeira o A Seimeira, con este final tan nutritivo apetece volver no tardando mucho.

(En Castropol, con el reflejo del Puente de los Santos y las suaves montañas occidentales)

(Excelente broche de oro y brillantes para cerrar una magnifica jornada andariega y contemplativa)

La verdad que nos vamos de la Comarca de Los Oscos-Eo con ganas del volver, pues es una zona que ofrece muchas posibilidades, combinando las mismas nos sale un coctel perfecto: sus playas, paseos marítimos, ría y ríos, suaves montañas, cascadas, cultura, historia y etnografía. ¡Ah! y su especial gastronomía, un buen número de argumentos para volver no tardando mucho, así que…

¡Hasta pronto!

 

JFCamina

Más referencias sobre la zona en www.jfcamina.es


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* Aviso: En estos documentos solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos, los itinerarios que aquí describimos son orientativos. Queda a la responsabilidad de quien realice la ruta el tomar las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad.