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Rutas por Amieva, Ponga y Piloña
Ponga
Asturias

El Rasu y un poco +

Les Bedules, 12/2013

JFCamina, 01/2014

 

El Rasu y un poco +

(Un blanco paseo hasta una excelente balconada)

Mapas IGN: 55-III "Beleño" (2001) y 88-I "Oseja Sajambre" (2000)

Inicio: Collau de les Bedules - San Juan de Beleño - Ponga - Asturias

Objetivo Principal: Pico El Rasu, Concejo de Ponga - Asturias

Recorrido: Collau de les Bedules (1085 m.a.) - 3 Caminos Fuente Les Bedules (1088 m.a.) - El Biforcu (1165 m.a.) - Les Foyaquees (1170 m.a.) - Campa Les Llampes (1392 m.a.) - Cumbrera Norte El Rasu (1465 m.a.) - Pico El Rasu (1613 m.a.) - Campa Les Llampes (1392 m.a.) - La Biforquera (1195 m.a.) - Collau de les Bedules (1085 m.a.).

Distancia: ± 8,6 Kilómetros = 4,2 Ida + 4,4 Vuelta

Tiempos: 4 horas = 2 h. Ida + 2 h. Vuelta.

Desnivel: 530 mts. de ascenso y su correspondiente descenso.

Terrenos: Pista y veredas montañeras.

Señalización: No.

 

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Si somos sinceros siempre nos cuesta cierto trabajo arrimarnos hasta el concejo de Ponga, la aproximación nos parece una tanto larga, aunque después nos damos cuenta que no es tanto, una hora y media de coche (más o menos), casi lo mismo que otras opciones fuera del cercano entorno de donde residimos. Pero teníamos muchas ganas de volver a subir al precioso balcón del pico El Rasu y el “esfuerzo” se lo merecía, además sería un blanco paseo, otro aliciente más. Así que, otra vez más, con igual pereza, nos encaminamos hacia la capital del concejo de Ponga, al soleado pueblo de San Juan de Beleño, el cual nos recibe con un día excelente y unas vistas espectaculares del gran Tiatordos, una escusa muy requetebuena para parar a tomar una cafetín y, de paso, sacar la “enésima” foto de tan preciosa montaña.

(Espectacular estampa del Tiatordos desde San Juan de Beleño, Concejo de Ponga, Asturias)

Tras las fotos y el café seguimos carretera arriba en dirección a la collá Llomena, bueno esta era la nuestra idea, pues pensábamos que habría bastante nieve y acercarnos hasta Les Bedules, estaría más complicado. Nuestras previsiones fallaron y vimos que para esta zona la nieve no era tanta, así que cambiamos de idea y giramos a la derecha, antes de llegar a Llomena, para subir por la ruidosa pista hormigonada que nos planta en la ventana sobre el Macizo Occidental de los Picos de Europa y un poco más, hablamos de la Collá Les Bedules, en la cual solo queda un solo aparcamiento, “decente”, donde dejar el vehículo.

(Collau de les Bedules, Concejo Ponga, Asturias, ± 0,0 K / 1085 m.a. / 11:15 h.)

Finalizados los lamentos y preparaciones varias, arrancamos en dirección Sur en busca de la cercana fuente de Les Bedules, no para cargar agua, sino porque allí tenemos nuestro primer crucero de caminos. Efectivamente desde la fuente salen tres caminos: uno a su derecha (el cual no nos interesa) y dos a su izquierda, esta es la dirección a tener en cuenta. Nosotros cogeremos el primero y volveremos por el segundo, aunque también lo podemos hacer invirtiendo el orden, en ambos casos realizaremos un guapo circuito entorno a la base del pico El Rasu, es decir, la campa Les Llampes.

(Fuente les Bedules, tres caminos, vamos por del medio, ± 0,1 K / 1088 m.a. / 11:20 h.)

Una vez tomada la pista que más nos interesa, en este caso la “del medio”, solo hay que dejarse llevar y contemplar, pues la espectacular imagen del Tiatordos y la peña Taranes adjunta es muy difícil de olvidar, sobre todo ahora que vamos contemplando los tres pueblinos de su entorno, algunos más existen pero San Juan de Beleño, Abiegos y Taranes son los que vemos en tan preciosa postal. Aunque no tardaremos mucho en “desengancharnos” de ella, pues la blanca punta del Recuencu cada vez la vemos más “gallaspera”, ella va coger las riendas del protagonismo fotográfico.

(La gran estampa del Tiatordos le cede el testigo a la punta afilada del Recuencu)

Tal como preveíamos, a pesar de que vamos por zona muy sombría, la nieve es escasa, aunque la que aún queda en la ancha pista está dura. Esto nos anima a seguir, porque si fuera muy abundante, con el olvido de las raquetas en casa…. ¡sería imperdonable! Con la vista puesta en el Recuencu y los picos Luengu y Zorru, contentos que vamos, por terreno y desnivel muy cómodo, en busca de los rayos solares que nos calienten un poco y den más brillo a las fotografías. Tras kilómetro y medio de marcha, dejamos de lado las cabañas del Biforcu, en tramos de sombra y sol, combinando los gélidos brillos del hielo, con los de las resplandecientes cumbres, aparentemente cercanas aunque...

(La aguja afilá del Recuencu y la compañía, en otro plano más atrás, de los picos Lluengu y Zorru)

(Cabanes de El Biforcu, ± 1,4 K / 1165 m.a. / 11:50 h.)

(Vamos por un camino de Sombras y luces, pero siempre de brillos)

(Aunque sea el relucir de las gélidas yerbas)

Vamos muy tranquilos, sin mucha prisa y esfuerzo, pues el desnivel positivo de este recorrido no es muy fuerte, unos trescientos metros en un primer escalón hasta la campa Les Llampes y doscientos metros más en otro tironín a la cumbre. Además el recorrido total va a ser corto, unos ocho kilómetros, así que pensamos que si la cosa se da bien podríamos ir hasta la cercana Peña Salón, aunque estamos en horario de invierno puro y esto va a resultar muy complicado.

(Por lo sombrío en busca de zona abierta y soleada)

(Cabanes Le Foyaques, ± 1,9 K / 1170 m.a. / 12:00 h.)

(Ingenio local para aprovechar el agua)

(Poco a poco vamos pillando altura y las vistas mejoran, especialmente sobre el Pierzu)

Pasadas las cabanas de Los Foyaques, el camino comienza a picar un poco, además se revira, es el punto donde un poco, dejamos de orientarnos tanto al Sur y comenzamos a girar al Oeste. Aquí tenemos una buena visión del pico Pierzu y comenzamos a darle la espalda al Recuencu y ponemos la cara al objetivo, a El Rasu, aunque antes tenemos que llegar a la campa Les Llampes. En este transito es cuando Mary recibe una llamada telefónica, una familiar felicitación navideña, la conversación se alarga y…¡se tambalea la prolongación a Peña Salón!, aunque nunca se sabe.

(Dándole la espada al Recuencu. Al fondo, a la izquierda, el Maciédome se deja ver un poco)

(Abandonamos la dirección Sur y encaramos al Oeste, en busca de la cumbre de El Rasu)

En Les Llampes existe más cota de nieve, realmente la campa está preciosa, casi inmaculada, vemos pasar a una pareja de “raqueteros” que salieron a la vez que nosotros, cruzan toda la blanca vega en dirección al Recuencu, seguro que van hasta la preciosa collá de les Caldes, justo por donde nosotros queríamos descender de El Rasu, subir por la arista NorEste y bajar por la SurEste, claro está que si no hubiéramos olvidado las raquetas en casa, nos conformaremos con realizar la primera opción. También observamos un marcado rastro de botas montañeras, los cuales comenzamos a seguir porque van en la dirección que nos interesa, hacia la falda NorEste del objetivo de este guapo día.

(Campa Les Llampes, ± 3,4 K / 1392 m.a. / 13:00 h.)

(Siguiendo las marcadas huellas de bota montañera, afrontamos la subida por la falda NorEste)

En la campa pegaba el sol, pero la ladera era mucho más sombría, lo que nos facilitó mucho el avance, pues la nieve estaba más dura y no nos hundíamos mucho. Además las huellas nos lo ponían mucho más cómodo, no teníamos que preocuparnos mucho por la traza a seguir. Así sin muchos problemas nos plantamos en la cumbrera de la arista Norte de El Rasu, donde el Recuencu, al igual que hizo anteriormente el Tiatordos, entregó el testigo a la reina de los Picos de Europa, a la Peña Santa y su blanco sequito, porque no solo ella lucía, los coros eran de lujo, aunque a un servidor lo que más le llamaba la atención era el gran tobogán del Cantu Cabronero, además de Peña Beza, unos pasos antes del Macizo Occidental de los Picos de Europa.

(Cumbrera Norte de El Rasu, ± 3,7 K / 1465 m.a. / 13:20 h.)

(La reina, la Peña Santa y su sequito, aunque, unos pasos antes, luce el Cantu Cabroneru y Peña Beza)

Esta era la estampa que queríamos volver a visualizar, habíamos tenido el placer de hacerlo unos años antes, en noviembre del 2009, y queríamos volver a gozar de ella, además con el blanco manto de gala, lo que le dá unos grados extras de octanaje contemplativo. Costó trabajo arrancar, pero como sabíamos que según fuéramos ascendiendo las vistas serían mejores…. Aún así, sacamos numerosas fotos, incluido la de una vieja y fantasmal faya (haya), la cual parece el espíritu de algún “chamán” pongueto o quizás un “guirria” .

(Espectacular estampa del Cornión, Pre-Cornión y el gran tajo de los Beyos)

Volvemos a las huellas y seguimos remontando entre numerosas fayas abatidas por la nieve, dejándonos numerosas y preciosas estampas. Según vamos superando altitud la nieve se vuelve más dura, especialmente por la zona sombría, pero las huellas de los que nos precedieron nos facilitan mucho nuestro avance. Así hasta casi llegar a los pies de la cima, donde los árboles quedan atrás y una pequeña pala de nieve casi virgen se presenta ante nosotros con cierta verticalidad, aunque sin muchos problemas la superamos.

(Con los árboles tras de nuestro, afrontamos los últimos metros hacia la cima)

(Una miradina hacia atrás: Les Bedules, el Pierzu, el Carria, peña Salón y mucho más)

(Ya quedan muy poco metros para tocar el mojón geodésico del pico)

(Aunque es muy difícil no pararse a contemplar los Picos de Europa)

Aunque nos quedaban pocos metros para tocar el mojón geodésico del pico El Rasu, no nos resistimos a pararnos y contemplar las blanca panorámica que nos iba ofreciendo la ascensión, especialmente todo lo que existe al otro lado del tajo realizado al paso del río Sella, hablamos del desfiladero de los Beyos. Otros disparos más desde nuestras cámaras fotográfica y… ¡hacer cumbre que vamos!

(Pico El Rasu, ± 4,2 K / 1613 m.a. / 14:00 - 14:30 h.)

Después de dos horas de marcha, incluida llamada telefónica navideña, alcanzamos el objetivo deseado. Realmente no es una cumbre muy temible, ni de gran recorrido (solo unos cuatro kilómetros desde Les Bedules), pero su estratégica posición la convierten en una excelente balconada sobre las tierras de Ponga y mucho más, pues sus panorámicas son tremendas, veamos algunas en trazos gruesos:

(Al Oeste: El Maciédome, Recuencu, Tiatordos, Llambría y muchos más)

(Al Norte: De La Llambría y peña Taranes a Beleño y Les Bedules, más Mota Cetín y el Pierzu)

(Al Este: Desde peña Salón al Sen de los Mulos, el tajo de los Beyos y de los Picos de Europa al Niajo)

(Al Este: Detalle de los Beyos y de Peña Santa con el Canto Cabronero y Peña Beza por delante)

(Al SurEste: En primer plano desde Sen de los Mulos al Niajo y Pozalón, los de atrás…. ¡Uff!)

(Al SurEste: Aunque destaca con gracia el gran Espigüente)

(Al Sur: De Peña Ten y Pileñes, al Luengo y Zorro, y vuelta al Maciédome)

Realmente sacamos un grandioso 360º, solo hemos nombrado primeros planos, dejando numerosas cimas montañeras en el tintero, sería muy largo entrar en detalle de las mismas, algunas la iremos viendo con más detalles en el descenso, como el Carria. Ahora tras finalizar el detalle fotográfico, por si se nos quedó algo sin fijar, os dejamos el pequeño video grabado, un día así no puede quedarse sin él.

 

(Si tienes algún problema de visualización pincha este texto y te llevará a él directamente)

Verdaderamente las vistas son de primera especial, desde el impresionante tajo del desfiladero de los Beyos, por donde discurre, ahora silenciosamente, el río Sella, hasta la torre señera del Macizo Occidental de los Picos de Europa. Así que nos entretuvimos bastante en esta cómoda y vistosona balconada, incluso para hasta para realizar el habitual muñeco de nieve de Mary, el “Rasín”.

(Foto de pareja en la cumbre y el muñeco de nieve de Mary, este lo bautizó como el "Rasín")

Como suele ocurrir en todas las cumbres, incluso en verano, en la de El Rasu tiraba una pequeña brisa, lo justo para comer el boca con cierta incomodidad, así que decidimos hacerlo en la blanca campa de Les Llampes, por lo que, tras media hora contemplativa, iniciamos el regreso. Si no hubiéramos olvidado las raquetas igual nos hubiéramos aventurado a realizar el camino de vuelta por la arista contraria a la que ascendimos, hacia la collá Les Caldes, donde veíamos a los “raqueteros” mañaneros, justo a los pies de la arista Oriental del Recuencu, pero no queríamos tentar la suerte y le damos la espalda al Luengo, Zorru, Recuencu y al mojón de El Rasu e iniciamos la bajada hasta la campa Les Llampes.

(Deshechamos bajar hacia la collá Les Caldes, a los pies del Recuencu y volvemos por el ascenso)

El descenso de la cumbre fue rápido, íbamos siguiendo nuestras huellas, así que fácil. Sobre este tema decir que la tarjeta de cumbres dejada en buzón de El Rasu, nos fue devuelta, dos días después por Miguel y José Antonio, dándonos las gracias por haber dejado la huella y que encontraron la nieve muy dura, decir que el trabajo fue compartido, pues nosotros nos aprovechamos de otra.

(Poniendole cara al Pierzu, Carria, Peña Salón y Peña Santa, regresamos sobre nuestras huellas)

Una vez en la cumbrera de la arista Norte, nos desviamos un poco de la huella que tomamos para ascender, pues pillamos otras que iban por el camino que utilizamos cuatro años atrás, así que en la campa no juntamos los recorridos. Una vez en la blanca vega nos dirigimos hacia las ruinas de las cabañas para comer tranquilamente el bocata, allí, aún dándonos el sol, disfrutamos media hora guapa de relax, ¡qué paz! Nos hubiera gustado estar un poco más, pero sabíamos que no iba durar mucho el calorcillo invernal y mejor no quedarse fríos, así que nos pusimos en marcha por la pista superior, la que nos llevará al cruce de caminos de La Biforquera.

(Campa Les Llampes, ± 5,2 K / 1392 m.a. / 15:00 - 15:30 h. / Hora del Bocata)

(Tras media hora de relax nutritivo le damos la espalda a El Rasu y le ponemos cara al Pierzu)

(Ahora vamos por la pista superior en busca del cruce de caminos de La Biforquera)

El ritmo por la pista era animado y cómodo, nos sorprendía la cantidad de nieve que la misma acomulaba, más que la inferior a pesar de ser mucho más sombría. Pasamos al lado de la fuente del Cardo y nos metemos por zona más oscura, el sol le dejamos atrás, y la nieve estaba más dura. En este transito comentamos que era una pena no completar el circuito completo previsto, es decir, el llegar hasta la cumbre de Peña Salón. -¿Lo intentamos?, dijo Mary, -¡Uff, no va dar tiempo!, aún así lo vamos a intentar, si vemos que se nos va a hacer de noche…¡damos la vuelta!

(Entre fuentes y vistas hacia el Pierzu, Carria y Peña Santa vamos lanzados en busca de La Biforquera)

(Hoy no nos libramos de Los Picos, detalle muy especial, de primer plano, del Cabroneru y Beza)

(Nosotros en zona sombría, sin embargo el sol aún pega en el Pierzu, Silla Cabestrero y Carria)

Pasados diez minutos de la cuatro de la tarde llegamos al cruce de caminos de La Biforquera, aquí tenemos tres opciones: a la izquierda sería el regreso a la collá de Les Bedules (de donde partimos), a la derecha ir hacia la collá de Granceno (Sen de los Mulos, Peloño u Arcenorio), de frente nos vamos a Peña Salón.

(La Biforquera, ± 7,3 K / 1195 m.a. / 16:10 h. / De frente a Peña Salón y a la derecha a Peloño)

Efectivamente íbamos a intentarlo, aunque eramos conscientes de que no nos daría tiempo, pero era una manera de alargar un poco la jornada andariega y ampliar nuestros conocimientos, nunca habíamos estado por esa zona, nunca viene mal saber un poco más. Sabíamos que no era posible pero la aproximación nos permitió sacar unas preciosas fotografías más sobre el más cercano desfiladero de los Beyos y los murallones calizos del Pre-Cornión y Cornión, especialmente el detalle del Frailón, también de Peña Subes y del Sen de los Mulos.

(Detalle del Pre-Cornión y Cornión, más las grandes torres calizas de Los Beyos)

Nuestra pequeña intentona nos llevo una hora y unos tres kilómetros y medio de recorrido, en ambos, incluida la ida y la vuelta. Así que pasados diez minutos después de las cinco de la tarde estábamos, de nuevo, en La Biforquera, con unas cuantas fotos más en la memoria de la cámara. Decir que de esta pequeña aproximación no hacemos constancia en este reportaje, solo dejamos un par de fotos ilustrativas, realmente mereció la pena.

(La Biforquera, ± 7,3 K / 1195 m.a. / 17:10 h. / Tras una hora de acercamiento a Peña Salón)

(Dejamos para otra ocasión la subida a Peña Salón y nos encaminamos hacia Les Bedules)

El resto del recorrido (1,3 Kms) hasta el collau de Les Bedules solo queda dejarse llevar y repasar el dibujo que el nuestro GPS ha realizado sobre el mapa del IGN, en el cual no hemos incluido el añadido de acercamiento a Peña Salón. Como podéis observar el recorrido nos quedó bastante chulo, ¿no?, seguro que si no nos hubiéramos olvidado las raquetas lo podíamos haber realizado más “redondo”, también si hubiéramos tenido una hora más de luz, seguro que Peña Salón tendría puesto el punto rojo sobre su cima, pero…

(Nuestro recorrido circular por El Rasu / ‘© INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA.2009’)

Faltaban veinte minutejos para las seis de la tarde, la cálida luz de poniente pegaba con belleza las altas cumbres de Los Picos, dándole este toque “anaranjado” tan precioso y el cual nunca nos cansamos de conservarlo. No quedó más remedio de “desenfundar” las cámaras y volver a tomar unas cuantas fotos más, menos mal que las memorias de ahora son grandes.

(Collau de les Bedules, Concejo Ponga, Asturias, ± 8,6 K / 1085 m.a. / 17:40 h.)

Nos entretuvimos un buen rato, así que cuando arrancamos el coche para volver al hogar, la luna creciente brillaba con fuerza sobre casi oscuro cielo pongueto, bridándonos una preciosa despedida, haciendonos un pequeño guiño, como queriendonos decir: ¡Volver pronto!

Una vez llegado al enlace con la carretera local que une San Juan de Beleño (PO-2) con el desfiladero de Los Beyos por Collau Lomena y Viego, nuestra idea era no pasar por San Juan, sino seguir carretera arriba y bajar hasta el río Sella, así sacar una guapa foto de la cascada de Aguasaliu en Puente Vidosa. Pero la noche se nos había echado encima y no queríamos bajar por esa carretera tan virada y estrecha, así que volvimos por donde habíamos llegado. Esta circunstancia nos vino de perlas, pues Mary había subido una foto de la cumbre al Facebook y nuestros amigos Marisol y Carlos (del magnífico blog “Trabajando por un sueño” ), se pusieron en contacto con nosotros y nos invitaron a parar en San Juan, donde estaban pasando unos días recorriendo su Ponga querida.

Fue muy grato compartir, en animada conversación, un queso de Los Beyos acompañado de dulce de manzana con tan amable pareja. Fue un broche de oro y brillantes, otro guapo momento más del día. La verdad que le dimos a la lengua un buen rato, así que cuando pusimos rumbo a Cangas de Onís ya era noche cerrada, aunque realmente importó muy poco, días así no se pillan todos los días.

 

JFCamina

 

Para referencias sobre la zona ver la sección sobre Ponga en www.jfcamina.es


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